Plaza de la revolución

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jueves, 26 de marzo de 2015

¿Cómo surge lo real maravilloso santiaguero?


Por Dayron Chang Arranz

Santiago de Cuba, 25 mar.— A partir de 1607 Santiago de Cuba se convierte en capital del Departamento Oriental y desde 1638 va a comenzar a construirse el sistema defensivo, el Morro San Pedro de la Roca, la Santa Catalina y la Estrella. Esos tres elementos daban una garantía para evitar los ataques del corso y la piratería. No obstante conocemos que a lo largo del siglo XVII nuevas invasiones se producen.

En 1661 Cristopher Mins, un corsario procedente de Jamaica, desembarca en la zona de Aguadores, y asalta a Santiago de Cuba desde ese ángulo. Ataca primero la ciudad y luego ocupa lo que era en aquel momento el Morro. Los cañones que en ese momento existían van a ser lanzados –según cuenta la historiografía- al agua, incluso explotado algunos de ellos con la pólvora para liquidar las construcciones defensivas que posteriormente es reconstruido.

Este hecho es interesante porque los vecinos de la ciudad tienen que huir al campo, llevarse las arcas del tesoro, crea problemas porque el Gobernador de Santiago es acusado de cobardía al no hacer una defensa adecuada, pero de nuevo en 1778 hay un desembarco en esta oportunidad del corsario francés France Edneis.

Este ultimo no podría ocupar Santiago de cuba porque hay un individuo que pululaba por la zona rural que se llamaba Juan Perdomo y este hombre –descendiente de jamaicanos- va a empezar a gritar: Santo Ecce Homo, Santo Ecce Homo. Eso avisó a los combatientes que desembarcaron en la zona. Estos  iban en dos bandos, se confunden y empiezan a atacarse entre si. Finalmente como hay varias pérdidas tienen que reembarcar.

Eso se atribuye a un milagro de un cuadro que se llamaba santo Ecce Homo que estaba en la Catedral. Incluso en aquellos años algunos decían que sudaba para bendecir a la población en tiempos de sequía. A él se le atribuye el hecho de haber impedido que los filibusteros ocuparan la ciudad.

A finales del siglo XVII un convenio de paz permite que cesen el corso y la piratería, además de que ya se había reconstruido el sistema defensivo con el trabajo de los cobreros de las minas de Santiago del Prado. Pero en el siglo XVIII nosotros vamos a ver ya a un criollo bastante definido como santiaguero.

Este individuo que se había fortalecido su espíritu combativo a partir de las defensas que había tenido que afrontar y por otra parte por los continuos movimientos sísmicos que se generaban. Esta es una de las características de la tenacidad del santiaguero que incluso se mantiene en esta zona de terraza que tenia sus ventajas porque da ese paisaje tan hermoso que nos ubica en medio de un valle rodeado de montañas y con el mar al frente.

A principios del siglos XVIII con todas estas características ya tendríamos una ciudad bastante conformada y definida. En 18741 tuvimos que hacerle frente de nuevo a un intento de agresión de los ingleses. Ya no era un corsario sino era un vicealmirante del mar azul Edward Vernond, que con un ejercito va a intentar atacar Santiago de Cuba. Esto es impedido por la

relación estrecha entre las milicias y el Ejercito regular, quienes impiden el desembarco por zonas próximas a la ciudad y limitan igualmente el avance inglés por la isla.

En ese grupo de ingleses venían unas 600 personas procedentes de las Trece colonias, todavía dominados por el Imperio Británico, quienes peleaban en posición de línea y quedaron sorprendidos al ser atacados por los criollos, los cuales andaban con sus machetes y ferozmente los atacaban.

Quizás sea esta una de las primeras cargas al machete que se producen en tan temprana fecha como 1741. De manera que no fue posible ocupar Santiago. Eso dio gran prestigio a los santiagueros que ya por entonces comenzaban a tener un nucleo urbano significativo, al punto de que ya conocemos que por esta época los carnavales que tenían su origen en las celebraciones reliegiosas del Corpus Cristi desde el siglo XVI alcanzaban notable prestancia.

Las minas del Cobre y San Luis del caney, reserva indígena era de las zonas mas importantes de Santiago de Cuba. De manera que es el siglo XVIII, el momento en que hace eclosión el carácter, la forma de ser y estar del santiaguero. Ese santiaguero que ya conoce de las delicias de las fiestas populares junto al fomento de una economía que en aquel periodo, aunque muchas personas lo ignoran se basaba en la producción tabacalera y ganadera.

Esta economía de plantación que tiene al esclavo como mano de obra fundamental tendría su acción fundamental ya en el siglo XIX con la presencia de los emigrados de Saint Domenique tanto de franceses como de creoles. 
 

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