Plaza de la revolución

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jueves, 12 de marzo de 2015

De tal palo, tal astilla: Hijos de maestros


De tal palo, tal astilla: Hijos de maestrosPor Rosalina Tamayo Arañó

Palma Soriano, Santiago de Cuba, 12 mar.— Leidis López Guerrero es Licenciada en Historia y Marxismo hace nueve años y el Master en Ciencias de la Educación Yorgenis Zambrano Cuevas tiene el mismo tiempo de graduado de Profesor General Integral especializado ahora en Historia.

Ser jóvenes les permite llegar mejor a sus alumnos cuando imparten las clases de Historia Contemporánea o Antigua y Medieval en la secundaria básica:   IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Sin embargo tienen otro punto en común ambos son hijos de maestros.

Los padres de Leidis, Orlando López del Pozo, Licenciado en geografía y Lidia Guerrero Lahera, Licenciada en Español Literatura se desempeñan hace más de 25 años como profesores.

Me cuenta que su mamá con 55 años de edad se levanta todos los días a las cuatro de la mañana a prepararse.

Enseguida acota:¨el hábito hace al monje¨. Ella es mi inspiración, si a pesar de su edad y la experiencia que tiene se levanta cada mañana como si fuera el primer día, yo también lo puedo hacer. Ambos me aconsejan de cómo debo conducirme y siempre están pendientes de mi trabajo nos sigue contando Leidis.

Ser el hijo del profesor Juan Zambrano Portuondo, de la Enseñanza Técnica Profesional es para Yorgenis un reto: ¨porque mi padre ha tenido un desempeño reconocido en todos los años dedicados al magisterio. Tiene una forma de ser muy especial  y siempre que las personas me identifican con él, para mí es un orgullo porque hablan de su entrega ejemplar¨. Yorgenis por cuatro curso recibe evaluación de muy bien, sonríe y me dice: ¨hijo de gato, caza ratón¨. 

Estos jóvenes profesores de Historia que tienen la influencia directa de sus progenitores al preguntarles cómo imparten su asignatura para lograr motivación en sus estudiantes, coinciden en el criterio de que los materiales

audiovisuales les ayudan mucho, tanto los didácticos como las películas y series que existen sobre hechos de la historia Contemporánea, Antigua y Medieval. Cuestión esta que los obliga a preparase porque los alumnos hacen muchas preguntas para confirmar si lo que vieron fue realmente así o no.

Contar con el apoyo y los consejos de sus padres hacen a Leidis y Yorgenis  mejores profesores en su última evaluación que fue  una visita de inspección nacional sus clases fueron valoradas como satisfactorias y recibieron felicitaciones.                                 

viernes, 5 de septiembre de 2014

“A veces tu respuesta es más importante”


A veces tu respuesta es más importantePor Rosana Pascual de la Cruz

Santiago de Cuba, 5 sep.— Aunque parezca o sea una frase hecha y cientos de veces repetidas, no deja de ser una verdad irrefutable: ser padre o madre es uno de los desafíos más difíciles que plantea la vida, pero también una tarea totalmente gratificante.

Ser padres es una opción tan importante, que puede darle sentido a la vida de una persona, sin embargo la formación y educación de un niño o niña, a veces es dejada totalmente a la escuela por quienes, con o sin razón, se escudan en la vorágine actual de la vida.

A pocos días de iniciarse en Cuba el curso escolar, pienso oportuno comentar y recordar que es la familia una institución viva y universal, convirtiéndose en la base de toda cultura, entendida en su concepto más amplio.

Entonces se imponen las preguntas ¿Cuántos padres o madres asisten frecuentemente a la escuela de sus hijos? ¿Cuántos revisan sus cuadernos y libretas para saber que materias están recibiendo? ¿Cuántos se interesan por ayudarlos en sus tareas o simplemente preguntan si tienen alguna duda?

Ojalá y estas interrogantes despierten o hagan reflexionar a quienes nunca o muy pocas veces se han interesado en lo que refieren. Es cierto que es la escuela la encargada de la instrucción de los niños y niñas, pero a ella no se debe encargar todo el proceso. Es imprescindible ayudar a nuestros hijos en su formación docente, vincularse a sus asignaturas y saber sobre sus dudas, pues esto les representa gran seguridad dado el hecho de que en sus padres pueden encontrar una fuente de conocimiento, que justamente proviene de las personas más cercanas de sus vidas.

En ocasiones los maestras y maestros establecen con nuestros hijos lazos de empatía y entendimiento, sin embargo y desafortunadamente, hay otras que no. Y es ahí, donde los adultos se vuelven el centro de confianza donde evacuar las dudas y hasta las insatisfacciones.

No demos por sentado que los niños tienen garantizado en las escuelas todo lo necesario para su educación académica. Aún cuando es así, la importancia de las funciones parentales reside en que no se trata sólo de nutrir y cuidar a los hijos, sino también de brindarles la protección y la educación necesaria, para que se desarrollen como personas sanas, solidarias pero también inteligentes.

jueves, 7 de marzo de 2013

La mujer y su mejor obra: los hijos

La mujer que lleva en su vientre el peso de los hijos, puede traer al mundo más de tres criaturas.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Frank Fernández y Adalberto Alvarez: Hijos Ilustres de Santiago de Cuba

Autor : Karina Sotomayor Otero

En ceremonia solemne y con la presencia de músicos, intelectuales y la prensa acreditada, dos maestros de la cultura cubana recibieron la distinción “Hijos Ilustre” por parte de la Asamblea Municipal del Poder popular en esta ciudad.

Dos hermanos una vez más se acompañan en esos encuentros que la música depara para sus buenos hacedores: Adalberto Álvarez y Frank Fernández. Ahora ellos se apellidan santiagueros pues la ciudad los adopta como nativos y el Matamoroson confirma la noticia.

Lo singular es que estos amigos llevan toda una vida de apegos. De hecho Frank fue el productor de los primeros seis discos de Adalberto desde sus inicios en la orquesta Son 14. Asegura Adalberto que su madre lo amaba como su hijo de ahí lo inexplicable de su interpretación al piano en la canción dedicada en su memoria. 

Aseguran los estudiosos que Adalberto encontró la formula para hacer hablar al son y más, Frank Fernández es también conocedor del lenguaje universal de la música:”Estoy feliz pues todo el mundo sabe cuanto amo a esta tierra; ser hijo ilustre de esta ciudad , unirme a esa lista de los hijos naturales, no tiene precio” comentaba Adalberto, a su lado Frank se unía a sus sentimientos: “No sé si merezco ser ilustre, lo que sí sabía y esto me llena de orgullo es que soy un hijo querido de Santiago de Cuba”
 

domingo, 5 de agosto de 2012

Doña Rosario vive en el recuerdo igual que sus hijos

El 5 de agosto de1977, hace hoy 35 años, casi acabado de cumplir los 78 años de edad, Doña Rosario García cerró sus ojos para siempre y se fue a descansar eternamente junto a su esposo Agustín País y sus dos hijos, Frank y Josué, en una tumba que permanentemente está llena de flores, escoltada por la Bandera de la Patria y por la del Movimiento 26 de Julio, como testimonio cierto de que "morir por la patria es vivir".

Doña Rosario García, la madre de los hermanos País, era de origen español pero ello no le impidió amar a Cuba e inculcar en sus tres hijos: Frank, Agustín y Josué, el más puro de los sentimientos, la libertad de su patria, además de enseñarles a ser disciplinados, responsables, leales, dignos y valientes, entre otras virtudes, a pesar de ser una familia humilde.

Por eso no era de extrañar para Doña Rosario que sus tres hijos y sobre todo Frank, estuviera entre los jóvenes que a partir del golpe de estado de Fulgencio Batista, en marzo de 1952, se le opusieran y se incorporaran de diversas formas a la lucha contra el régimen dictatorial.

Calladamente, doliéndole en lo más profundo del alma, Doña Rosario se percataba del peligro que corrían sus muchachos, pero a ninguno trató de desalentarlo y cuando más, los exhortaba a cuidarse mucho y no arriesgar la vida inútilmente.

En 1957, con solo un mes de diferencia la muerte le arrebató a dos de sus más preciados tesoros: Josué País que con 17 años cayó combatiendo el 30 de junio y Frank País, asesinado en una calle santiaguera el 30 de julio, cuando estaba todavía por cumplir los 23 años de edad.

Ella misma se puso al frente de arrebatarle a la dictadura los cadáveres de sus hijos y los llevó a reposar. Tan solo eso, porque como muertos, siguieron viviendo y luchando hasta la victoria final acompañados de su gloriosa madre.

Y desde el primero de enero de 1959, Doña Rosario vio renacer a sus hijos Frank y Josué, en los niños, en los adolescentes, en los jóvenes y en los millones de corazones que desde entonces la acompañaron, no con dolor y pesar, sino con la alegría infinita de contemplar día a día la obra de Josué y de Frank en la Patria nueva forjada por la Revolución, por la cual ofrendaron sus vidas aún en flor.