
Por Rogelio Ramos Domínguez
Santiago
de Cuba, 19 feb.— Maranhao fue el sitio en el que filmó Casa de arena,
un filme hermoso, rotundo y reconocido por muchos críticos, pero además
tienen ahí a una cubana también hermosa que funge como base organizadora
del equipo femenino de baloncesto Maranhao Busquet, una muchacha nacida
en Songo-La Maya, una pequeña rápida, certera, valiente como pocas:
Isneidis Casanova, ella junto a Clenia Noblet hacen carrera en este
estado brasileño de más de seis millones de habitantes. Un lugar con
paisajes alucinantes y costas que salen al atlántico.
A la Casanova le hablo desde que era
juvenil, en su casa descansan reconocimientos que la hacen parecer
insustituible, pero dejó de ser la niña de casa y ahora, luego de ganar
espacio en la Liga nacional de Baloncesto femenino de Cuba se instala
temporalmente en Brasil en la misma posición de base organizadora que
juega en la isla.
Que yo sepa Isneidis Casanova no habló nunca
portugués, sin embargo desde Maranhao, un sitio a más de 5 mil
kilómetros de la Habana me cuenta que no tiene problemas con la
comunicación: "Sigue la misma energía Casanova".
Me cuenta, y me dice luego: "Debo
regresar a Cuba en abril, todo depende de cómo quede la clasificación".
El Maranhão Basquete es un equipo que juega en la liga femenina de
baloncesto de Brasil desde el 2011, este año estaba en la sexta posición
antes de que Carlinhos Lima (DT) del equipo dijera al sitio
maranhaoesportes.com que "... con la vuelta de Ega, y la llegada de
Casanova y Leticia. La expectativa es que podemos volver con un
resultado positivo…"

Les
hablo a Isneidis sobre lo que siente aporta al team y me dice: "Pongo
mucha responsabilidad, siento que eso le hace bien al equipo, lo siento
cada vez que entro a la cancha". Si Iris, una mulata dulce que es su
madre la viera hoy sé que sentiría doble orgullo, siempre está al tanto
de su hija, pero no le hablo a Isneidis de todos los temblores que por
estos días estremecen su pueblo y a su madre lejana, más bien hago
camino hacia una posibilidad que había quedado suspendida en el aire.
Hace unos meses le habían anunciado a la Casanova la posibilidad de
jugar en la Wnba y "siguen las negociaciones", me dice, "Hay cosas que
no dependen de mi. Solo espero que se haga posible".
Cuando
Isneidis Casanova entró al Team Cuba, me dicen que Ernesto Zabala tuvo
que sentarse y hablarle. La energía de la muchacha era tremenda y quería
lo mismo agarrar rebotes con sus 1: 63 m de altura, tirar de 3, bajar
el balón que volver al ataque. Poco a poco se fue "domando" a sí misma, y
el sabio DT cubano logró lo que quería para su team, la energía
concentrada en ir dando forma a su juego, ahora en otra tierra la
Casanova podría sentirse extraña pero me dice que se siente casi como en
Cuba.
"Es la primera vez que salgo en una contratación de Cuba", alega y "esto me ayuda a elevar mi nivel de juego.
Ya
al terminar de conversar con Isneidis Casanova que se ha vuelto una
amiga, una muchacha a la que he visto crecer la dejo que hable, que
escriba más bien. Todo discurre en el azul de estas redes sociales, que
además puede usar ahora porque antes, cuando salía eventualmente con el
equipo cubano la perdía en esa desconexión que llevan a donde viajan,
ahora se ha instalado en Brasil y puede soltar los dedos por Facebook o
Instagram y aunque algo preocupada por su oriente cubano sabe que Iris
su mamá duerme en la casa que han logrado construir gracias a su
talento, en La Maya, por eso me escribe desde Maranhao, que podría decir
Marañón que es así en castellano.
Me dice Isneidis: "Echo mucho
de menos a mi cubita, a mi familia, a todas esas personas que me
quieren, a mi mami que es un motor impulsor en mi carrera". Y cerramos
el chat, solo al abrir luego las redes me doy cuenta que ha citado a
otra persona a Arlen lópez, su novio que es boxeador, y me ha recordado
que no hay ningún problema de lesión, al contrario las pesas la hacen
más fuerte y, sorpresa. Son muy buenas tiradoras de tres en el nuevo
equipo y ella va superando esa habilidad. No para esta muchacha pequeña
rápida, certera, valiente como pocas.