Palma Soriano, Santiago de Cuba, 1 oct.— El Taller para discapacitado en Palma Soriano, reabrió sus puertas con nuevas condiciones para su plena función social.
Ubicado en la calle José Martí entre
Donato Mármol y Quintín Bandera el local es de fácil acceso y cuenta con
dos salones para las diferentes labores manuales, una oficina, dos
almacenes, comedor, cocina y un baño.
Zoraida Cambara Corrales, Administradora del Taller para discapacitado explicó: “Aquí trabajan discapacitados de las Asociaciones de Sordos y Hipoacústicos, la de Ciegos y de Baja Visión y los Limitados Físicos Motores, hay oportunidad para todos”.
Industria Locales en el municipio, es la empresa a la cual pertenece este Taller y le proporciona las condiciones para que sus producciones se realicen con toda la calidad y sean comercializadas.

Vania Bautista Curdis, una de las trabajadoras fundadoras del Taller refiere “Estamos contento porque el local está acogedor, aquí a pesar de nuestras limitaciones físicas hacemos obras muy bellas, alfombras, ropas, adornos para las casas, oficinas y muchas otras cosas, siempre estamos trabajando y somos una gran familia”
Las energías renovadoras se hacen sentir entre los sonidos de las máquinas de cocer y los cortes de tijeras, no escuchado por todos y en las manos indetenibles que algunos no pueden ver.
Sin dudas con la reapertura del Taller para discapacitado en Palma Soriano, la inclusión social crece desde un lugar donde la creatividad fluye sobreponiéndose a limitaciones físicas.
Zoraida Cambara Corrales, Administradora del Taller para discapacitado explicó: “Aquí trabajan discapacitados de las Asociaciones de Sordos y Hipoacústicos, la de Ciegos y de Baja Visión y los Limitados Físicos Motores, hay oportunidad para todos”.
Industria Locales en el municipio, es la empresa a la cual pertenece este Taller y le proporciona las condiciones para que sus producciones se realicen con toda la calidad y sean comercializadas.
Vania Bautista Curdis, una de las trabajadoras fundadoras del Taller refiere “Estamos contento porque el local está acogedor, aquí a pesar de nuestras limitaciones físicas hacemos obras muy bellas, alfombras, ropas, adornos para las casas, oficinas y muchas otras cosas, siempre estamos trabajando y somos una gran familia”
Las energías renovadoras se hacen sentir entre los sonidos de las máquinas de cocer y los cortes de tijeras, no escuchado por todos y en las manos indetenibles que algunos no pueden ver.
Sin dudas con la reapertura del Taller para discapacitado en Palma Soriano, la inclusión social crece desde un lugar donde la creatividad fluye sobreponiéndose a limitaciones físicas.