
Por Odette Elena Ramos Colás/Sierra Maestra Digital
Santiago
de Cuba, 6 feb.— El virus del Zika, se ha expandido velozmente por el
continente americano. Nuestro país, aunque no ha presentado aún ningún
caso de esta enfermedad, está expuesto por ser un país tropical donde
predominan los mosquitos del tipo Aedes Aegypti, principales
transmisores de esta y otras afecciones como el dengue.
De ahí que, Santiago de Cuba se movilice
para la realización de acciones que permitan informar a la población y
contrarresten una posible introducción del virus en el territorio
nacional.
Como parte de la estrategia de las autoridades de
salud, ya se habla de la enfermedad en todos los medios de comunicación
posibles; además, se emiten materiales educativos impresos, que serán
repartidos en los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), apoyados
por la Federación de Mujeres Cubanas.
Asimismo, en policlínicos y
áreas de salud se imparten charlas educativas, y se utilizarán los
mensajes de texto por vía celular, para divulgar síntomas y riesgos de
esta afección.
La Dra. Daisy Figueredo Sánchez, jefa del
departamento provincial de Control Sanitario Internacional, comentó la
importancia de que los santiagueros conozcan de qué se trata el Zica, y
advirtió:
“Este virus, dentro de su sintomatología tienen grandes
complicaciones. Estamos hablando de observaciones que se han hecho a
partir del estudio de los brotes a nivel mundial, donde ya se han
incluido 25 países con reportes de la enfermedad, y la mayoría de ellos
tienen relación con nuestro país desde todos los puntos de vista:
comercial, de colaboración médica, en fin…
“Se ha detectado una
asociación importante con la aparición de microcefalias en niños hijos
de embarazadas que han padecido el Zika. La microcefalia es la
degeneración o malformación del cerebro que determina el nacimiento de
niños con una cabeza de tamaño más pequeño que el normal, con el
consiguiente resultado neurológico que trae esa deformación en el
desarrollo de ese niño en toda su vida.
“Se ha observado también
con una sucesión muy fuerte, la aparición también del síndrome de
Guillain–Barré, que tiene muchas manifestaciones en el orden
neurológico. Se caracteriza entre otras cosas por parálisis muscular,
que empieza fundamentalmente por los miembros inferiores y va
ascendiendo poco a poco; oro de sus riesgos es que puede provocar
parálisis de los músculos respiratorios y cardiovasculares.
“De esta manera, el Zika se convierte en un cuadro muy peligroso para cualquiera que lo padezca”.
Las
medidas encaminadas al control del vector, sin dudas son las más
importantes: mientras tengamos Aedes Aegypti somos vulnerables a la
transmisión de estas enfermedades en el territorio. Por eso, lo esencial
es que la población se vuelque hacia el control del mosquito de
conjunto con los diferentes organismos y los trabajadores de la campaña
antivectorial.
“Yo creo que en este sentido hay dos cosas en las
que la población puede trabajar de manera directa. Colaborar con el
control del mosquito; y en segundo lugar, ante la aparición de algún
síntoma o signo, asistir a cualquier unidad de salud para el estudio, y
para que se interne y se aísle del medio. Muchas personas hoy se niegan
al ingreso hospitalario, pero es una de las medidas básicas para evitar
que se propague el virus.
“Considero que el mosquito es
fácilmente controlable si todos nos ponemos en función de su control,
porque vive en nuestro medio, se alimenta de nuestra sangre y, además
nos enferma. Si cada persona se convierte en fiel velador de que en su
vivienda, trabajo o centro de estudios, no existan condiciones para que
el vector prolifere, sencillamente le habremos ganado la batalla”,
concluyó la doctora.