
Por Armando Fernández Martí
Santiago
de Cuba, 8 mar.— Hoy 8 de marzo se cumplirán 106 años de la celebración
por primera vez en el mundo del Día Internacional de la Mujer, a
propuesta de la destacada luchadora revolucionaria alemana, Clara
Zetkin, durante la celebración en Copenhague, Dinamarca, de la Segunda
Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, con la participación
de un centenar de delegadas de unos 15 países del orbe.
El octavo día del tercer mes del año fue
escogido para la celebración en homenaje a las 120 trabajadoras de las
fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, en su mayoría inmigrantes,
víctimas de un gran incendio no accidental tras haber exigido mejores
condiciones de vida y trabajo justamente el 8 de marzo de 1907.
Clara
Zetkin mantuvo siempre una perspectiva política fraguada en la lectura
de los clásicos del marxismo leninismo y su amistad fue muy cercana con
padres e hijos de esta doctrina, como fueron Federico Engels y Vladimir
Ilich Lenin y Rosa Luxemburgo, quien compartió con ella la idea de crear
un movimiento internacional socialista de mujeres, lo cual se concretó
durante un congreso de féminas celebrado en Stuttgart, Alemania, en
1907.
Pocas como la Zetkin, habían intuido la necesidad de
organizar a las mujeres, aunar sus fuerzas y deseos en un movimiento
internacional de cimientos socialistas, porque para ella resultaba
evidente que nunca podría darse el triunfo de las aspiraciones
feministas sino en sociedades ajenas a la explotación, ya fuera por
razones racistas, de edad, origen o sexo. En ese sentido, Clara decía:
“El problema de la mujer es una cuestión de lucha de clases, no una
lucha entre los sexos”
Clara Zetkin, maestra y escritora, además
de dedicar su vida a defender los derechos de la mujer, fue también un
fiel puntal de la clase obrera, de excepcional capacidad como dirigente y
fundadora del movimiento obrero mundial. Ni las dificultades de la
lucha, las cárceles o el exilio, impidieron que desarrollara su labor en
defensa del proletariado universal.
Incluso
Clara llevó la lucha hasta el mismo corazón del imperio alemán, pues el
30 de agosto de 1932, ya con 75 años de edad y casi ciega, subió al
escaño del Reichstag, Parlamento Alemán, donde con voz tranquila y
palabra acusadora alertó a los pueblos, hizo una exhortación a la paz y
condenó al fascismo en su propia madriguera.
Clara Zetkin se
trasladaría posteriormente a Moscú, la capital soviética, donde moriría a
los 76 años de edad, el 20 de junio de MIL 933, dejando para la
posteridad ese momento de luz que cada año se repite el 8 de marzo, con
la celebración del Día Internacional de la Mujer en todo el mundo.
En
Cuba comenzó a celebrarse el Día Internacional de la Mujer el 8 de
marzo de 1931, en el ocal del centro obrero de La Habana, actividad que
fue reprimida violentamente por la policía del entonces dictador Gerardo
Machado. Muchas de las participantes en esa jornada estuvieron también
presentes el 23 de agosto de 1960 al crearse la Federación de Mujeres
Cubanas.