
Por Kenia Tabares Robles/Foto José Vladimir Pérez
Santiago
de Cuba 6 dic.— Qué certeza la de Celina, al ponerle a su vivero de
plantas decorativas, “Las Begonias”. Dice que ama las formas, variedades
y delicadeza de esa especie, considerada uno de los géneros más ricos
del reino vegetal; pero lo que más le atrae de la planta, son su nombre e
historia, pues datan del siglo XIX.
“Para mí las plantas transmiten vida, me
enamoro de ellas y quiero tener de todo tipo. En el trabajo me olvido
de mis problemas. Me mantienen ocupada y no me percato de que pasa el
tiempo, por eso quiero regresar al otro día”, comentó la floricultora
Celina Herrera Danger, una sincera sonrisa.
Y es justamente vida
lo que desea transmitir a la ciudad de Santiago de Cuba, para que luzca
encantadora a la vista y agradable al espíritu…
Con ella son tres los trabajadores que
cultivan plantas de sombras en el mencionado vivero. En ese clima húmedo
y agradable desarrollan 52 especies, entre arbustivas, coberturas y
plantas para la decoración de interiores. También apoyan la producción
de árboles, arbustos, palmeras, césped y plantas exóticas.

“Las
Begonias”, es uno de los cuatro viveros que tiene la actividad de
servicios comunales para el desarrollo de la floricultura, en el
municipio Santiago de Cuba.
Allí los jardineros logran que de las
50 mil plantas que siembran mensuales, el índice de supervivencia sea
del noventa por ciento.
-“Y hacemos un esfuerzo extraordinario…”-, dice Celina.
“Muchas
veces los trabajadores cargan el agua para regar las plantas. Su
arraigado sentido de pertenencia es lo que posibilita que actualmente se
visualice el resultado”, dijo a TVSantiago.cu, Judith García, Jefa del
Distrito cinco de los Servicios Comunales.
El desarrollo del
cultivo de plantas decorativas es perceptible en los parques, jardines y
principales arterias de la ciudad de Santiago de Cuba. De modo que el
movimiento “Por una ciudad más bella, higiénica, ordenada y
disciplinada”, comienza a ser notable.
La celebración de los 500
años de esta villa, cuenta con una mujer llamada Celina Herrera Danger,
capaz de crear verdaderos tesoros, con sus manos…
“Las Begonias” es una realidad tangible, visible a su vez en las instituciones de la ciudad.