
Por Claudia González Catalán
Santiago
de Cuba, 16 may.— Son maestros, agricultores, amas de casa, pescadores,
que de manera voluntaria, como parte de los Destacamentos Mirando al
Mar, patrullan las playas para evitar salidas ilegales, recalos de
droga, pesca ilícita y penetraciones enemigas.
Estos hombres no imaginan la vida sin el
vaivén de las olas. Incluso en su tiempo libre vuelven al mar. Así han
aprendido a observar mejor en la distancia.

José
Antonio González Salgado, se entregó a esta tarea desde los 12 años,
hace ya más de medio siglo. Hoy es el miembro más destacado del
Destacamento Mirando al Mar Carlos Manuel de Céspedes de Aserradero:
“Permanente, lo mismo de día que de noche. Prácticamente yo no
permanezco en mi casa. Mi vida la dedico a luchar contra las drogas. A
larga distancia, yo la veo y la reconozco”.
Hasta Guamá llegamos
durante la XI Operación Conjunta de los Comités de Defensa de la
Revolución y las Tropas Guarda Fronteras para conocer de cerca estas
historias.

El
Capitán Asdrúbal Martínez Burgos, miembro del Órgano Operativo de
Tropas Guarda Fronteras del Destacamento Oriente Sur, nos comenta sobre
su efectividad: “Con la acción de ellos se ha logrado un trabajo
preventivo eficiente porque este año ha disminuido totalmente el tema de
las drogas”.
Entre el 9 y el 14 de mayo el desarrollo de
ejercicios prácticos en todo el litoral santiaguero buscó perfeccionar
las acciones en saludo al aniversario 56 de la organización de masas y
el cumpleaños 90 del Comandante en Jefe.
Igualmente, consolidan la incorporación de las nuevas generaciones mediante círculos de interés y destacamentos infantiles.

Anderson
es uno de esos pioneros. Con la inocencia de sus 8 años nos cuenta que
ya tiene una historia propia en los Destacamentos Mirando al Mar: “Yo
estaba jugando fútbol en casa de mi abuela y le metí una patada a un
bulto de sargazos y después lo entregué porque era una droga y eso le
hace daño a la gente”.

Santiago
de Cuba es la provincia con mayor número de estas estructuras en todo
el país. Solamente el municipio Guamá, una extensa franja marítima de
más de 170 kilómetros, acoge 39 de los 59 Destacamentos Mirando al Mar
de toda la provincia.
Cerca de millar y medio de hombres y
mujeres que desde sus embarcaciones, abrazadas contra las olas o a la
orilla del mar, suman a sus años la consagración sin horarios de vigilar
la quietud para defender la alegría de Ánderson. Esa es la orgullosa
convicción de José Antonio: “Mientras yo viva, lo que yo encuentre en el
mar, la droga que yo encuentre, el gobierno puede estar confiado de que
yo la entrego”.