
Por PL
La
Habana, 25 jul.— Una de las ciudades más importantes de Cuba, Santiago,
cumple hoy sus 500 años de existencia, cuando esta fecha representa
todo lo bueno, bello y heroico que puede acumular esa urbe
latinoamericana.
La oriental Santiago de Cuba, no
solo llegó a ser en su momento capital de este archipiélago, villa más
caribeña del país, sino que atesora frases como Rebelde ayer,
hospitalaria hoy y heroica siempre.
Pero a la trayectoria
histórica, paisajística y turística que exhibe en la actualidad, suma
una especie de sentido de pertenencía que se lo apropian todos los
cubanos y muchos extranjeros en viaje de vacaciones.
Atrapada entre montañas, la ciudad es hoy tan cosmopolita como la capital (La Habana), rodeada de encantos.
Son
muchos los viajeros provenientes sobre todo de Europa y Canadá atraídos
por las raíces tanto religiosas como de tradiciones de esa parte de la
Isla que separan en su agenda de descanso un espacio para conocer esa
urbe.
La actualidad depara al visitante una gama de posibilidades
muy variada, con hoteles de la valía del Meliá Santiago, en pleno
itinerario entre calles, o El Saltón en la Sierra Maestra.
Santiago
de Cuba es considerada la ciudad más caribeña de la Isla, la más
caliente también pues los veranos son verdaderamente de altas
temperaturas que sobrepasan los 35 grados centígrados.
Fundada
por el explorador español Diego Velásquez en 1515 fue primera capital y
arzobispado cubano y siempre mantuvo su encanto histórico-cultural.
Se
trata de una ciudad entre montañas, las calles incluso son muy
inclinadas, de entre las que destaca Padre Pico, que realmente no es una
calle, sino una gran escalinata de 45 grados de inclinación.
La provincia ocupa más de seis mil
kilómetros cuadrados, donde viven más de un millón de personas, de
acuerdo con cifras oficiales. Es una zona muy industrial, conocida por
el oro en tiempos de la colonización española, y luego el cobre y el
café.
Por mencionar una pequeña lista, es obligado ir a La Gran
Piedra, el sitio ecológico más significativo a mil 125 metros sobre el
nivel del mar, con 450 escalones para llegar a ella.
Esa roca tiene calculado un peso de 70 mil toneladas y lo más impresionante es el paisaje de montañas que se aprecia desde allí.
De
todos los lugares a los cuales se debe acudir, aparece, se sea católico
o no, la Basílica del Cobre, a unos 18 kilómetros de la capital
provincial, muy cerca de una mina a cielo abierto de esa mineral.
Entre
las influencias en particular en Santiago incluyen lo picaresco
español, el lirismo italiano, la emotividad africana y lo galante
francés, y como complemento perfecto música, tradiciones, paisajes e
historia, para dar un carácter especial a un lugar verdaderamente
hermoso.