Plaza de la revolución

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jueves, 28 de noviembre de 2019

Industriales intentará frenar ataque de Avispas

Por José Raúl Castillo Argüelles

Santiago de Cuba, 28 nov.— Después de haber perdido los cinco juegos que han disputado en la presente temporada con las Avispas de Santiago de Cuba -tienen uno pendiente- los Leones de la capital tratarán de escapar a partir de hoy al persistente aguijoneo de sus eternos rivales en sub-serie que acogerá el estadio Guillermón Moncada, cuyos cimientos estarán a prueba bajo la estremecedora algarabía de los aficionados, la incesante percusión de los tambores y el llamado al combate de la corneta china.

Los melenudos sucumbieron tres veces ante la tropa santiaguera en este mismo escenario durante la etapa preliminar y luego sumaron par de tropiezos en el estadio Latinoamericano, tras ponerse en marcha la segunda etapa del campeonato.

Industriales llega al convite en medio de un repunte que ha revitalizado sus aspiraciones de avanzar a los play-off, luego de conseguir siete victorias en los últimos diez juegos celebrados, entre ellas las tres que alcanzaron en la sub-serie precedente ante los Toros de Camagüey, equipo al que hicieron rodar de la cumbre con este inesperado escobazo.

Santiago de Cuba, por su parte, acaba de dividir honores con los Leñadores de Las Tunas y selló el tercer juego en situación de desventaja pero su liderazgo no sufrió mella por la sucesivas caídas de los astados; esta sub-serie estuvo marcada por verdadero frenesí ofensivo que llenó de tribulaciones a los lanzadores de uno y otro bando.

Una revisión somera de las estadísticas nos da idea del perfil que muestran estos emblemáticos rivales al momento de encarar el duelo que se avecina.

Santiago de Cuba comparte el liderazgo de bateo colectivo con Cienfuegos, ambos con promedio de .307, es segundo en jonrones con 61, primero en slugging con .457 y es también referente en el OPS (embasado más slugging) con .844; números que certifican el cariz ofensivo de su plantilla.

Mucho más discreto es el saldo de Industriales cuyo media de bateo es de .288 (la menor entre los seis concursantes), solamente ha disparado 47 estacazos, su slugging es de .407 y el OPS de .787.

En materia de picheo, pese al castigo aludido en su reciente compromiso co Las Tunas, el cuerpo de lanzadores de las Avispas sigue siendo el mejor del certamen pues su efectividad es de .385 (el único por debajo de las 4 carreras por cada nueve entradas de actuación).

Los lanzadores de los azules trabajan colectivamente para 4.60, como pueden notar eficiencia inferior a la de sus rivales de turno pero en contraste sacan ventaja en el WHIP, pues ostentan 1.49 frente a 1.51 de los locales.

A la defensa los capitalinos exhiben mejor rendimiento ya que su promedio es de .975, justamente similar a la media colectiva del campeonato. Los rojinegros fildean para .970.

Esto es apenas una fugaz mirada al lenguaje de los números acumulados y a los antecedentes más próximos de ambas formaciones pero en ningún caso constituye dictamen de la realidad que tomará cuerpo en las tres batallas que ambos protagonizarán a partir de hoy, pues como dice un recurrente axioma beisbolero ¨el terreno dirá la última palabra¨.

Los otros duelos pactados para comenzar este jueves son Camagüey-Matanzas en el Victoria de Girón y Las Tunas-Cienfuegos en el 5 de Septiembre.

Posiciones: Santiago de Cuba 41-26 / Camagüey 40-28 (1,5) / Matanzas 40-28 (1,5) / Las Tunas 39-29 (2,5) / Cienfuegos 38-31 (4) / Industriales 37-31 (4,5).

miércoles, 30 de enero de 2019

Ataque aéreo a Loma de Caracas

Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 30 ene.— No hubo situación más difícil para el ejército rebelde cuando aún estaba en su fase inicial y solo 30 combatientes lo integraban, que el ataque aéreo ocurrido el 30 de enero de 1957 sobre el lugar conocido por Loma de Caracas, donde habían establecido su campamento antes de alcanzar sus dos primeras victorias en Río La Plata y Llanos del Infierno los días 17 y 22 de ese mes, respectivamente.

El ataque se produjo en las primeras horas de la mañana por varios aviones caza de la dictadura, que ametrallaron con certeza los sitios más significativos del campamento, entre ellos la cocina y almacén, logrando destruir las instalaciones existentes, aunque sin causar víctimas entre los rebeldes debido a la medida ordenada por Fidel de no pernoctar en ningún bohío o casa.

No obstante, debido a la intensidad del ataque aéreo el grupo se dispersó por toda la zona, acordándose previamente que ante contingencias de este tipo el punto de reencuentro sería el lugar conocido por la Cueva del Humo, algo distante de la zona de Caracas.

De esa forma, el núcleo inicial del ejército rebelde se vio reducido nuevamente a pequeños grupos de combatientes, que solo lograron reagruparse a partir del 2 de febrero cuando recibieron otro refuerzo procedente de Manzanillo, así como medicinas y otras facilidades, sobre todo ropa y alimentos.

Pasado ya algún tiempo se conoció que la exactitud de aquel ataque aéreo sobre el campamento de Loma de Caracas se debió a la traición del guía principal de los rebeldes, Eutimio Guerra, quien incluso iba junto al asesino teniente Casilla Lumpuy en la avioneta de reconocimiento, señalando los puntos clave que debían ser ametrallados y bombardeados con exactitud.

El traidor Eutimio Guerra se mantuvo como guía del ejército rebelde hasta mediados de febrero de 1957 cuando se comprobó que tras ser apresado por el ejército de Batista el asesino Casilla le perdonó la vida ofreciéndole dinero y cargos militares a cambio de asesinar a Fidel y otras delaciones como el ataque aéreo de Loma de Caracas.

Tras ser descubierto el traidor Eutimio Guerra fue juzgado por el ejército rebelde y condenado a muerte, siendo ejecutado el 17 de febrero de 1957 en la Sierra Maestra.

lunes, 12 de marzo de 2018

Ataque a Refinería Hermanos Díaz: inolvidable hecho terrorista

Entierro de René Rodríguez Hernández
Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 12 mar.— Traicioneramente y amparándose en las brumas del amanecer del Mar Caribe, el 12 de marzo de 1961, el buque norteamericano "Bárbara J", bajo desde su cubierta una lancha artillada con grueso calibre y tripulada por terroristas que puso proa a la entrada de la bahía de Santiago de Cuba.

Minutos después cuando todavía no había amanecido, la lancha pirata se acercó a las instalaciones de la Refinería de Petróleo Hermanos Díaz y disparó contra ella varias veces proyectiles de grueso calibre con el propósito de provocar la destrucción del importante centro industrial, que había pertenecido al consorcio norteamericano TEXACO y que fue nacionalizado por la Revolución.

El artero ataque pirata contra la refinería santiaguera fue repelido de inmediato por la guarnición que tenía a su cargo su custodia y defensa, acción en la cual perdió la vida René Rodríguez Hernández, integrante de ma Marina de Guerra Revolucionaria.

Rodríguez Hernández llegó a ese cuerpo naval en los primeros meses del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, procedente de las filas del Ejército Rebelde, en el II Frente Oriental, desde donde combatió a las fuerzas de la dictadura que imperaban en Cuba hasta la toma del poder por los insurrectos.

Al morir, el marino René Rodríguez tenía solo 26 años de edad, eracasado y padre de 4 hijos, al último de los cuales no conoció, pues al caer abatido por las balas terroristas, su esposa se encontraba en estado de gestación.

La agresión a la Refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, forma parte de los miles de actos terroristas que se han llevado a cabo contra Cuba desde enero de 1959 hasta nuestros días y la muerte del marinero revolucionario René Rodríguez Hernández, es un crimen que todavía permanece impune como otros tantos que el pueblo cubano ha tenido que pagar por su amor a la libertad.

sábado, 15 de abril de 2017

Ataque a aeropuertos cubanos en 1961

Por Margarita Piedra Cesar

Santiago de Cuba, 15 abr.— Todavía de noche, a decenas de millas de Cuba, varios aviones del tipo B-26 despegaban de una base secreta de la CIA, donde habían sido debidamente camuflados con falsas siglas de las FAR y banderas cubanas en su cola.

Poco minutos antes de las seis de la mañana del 15 de abril de 1961, un puesto de observación de la entonces Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud, avisaba al país: “Aviones sospechosos han sobrevolado la zona”.

No había transcurrido un cuarto de hora desde el aviso, cuando la base aérea de San Antonio de los Baños y los aeropuertos de “Ciudad Libertad”, en la capital y “Antonio Maceo”, en Santiago de Cuba, eran bombardeados sorpresivamente por varias aeronaves del tipo B-26.

Los primeros minutos fueron muy confusos porque las naves aéreas exhibían insignias cubanas. Pero el engaño duró poco tiempo y rápidamente desde tierra, recibieron la respuesta de los jóvenes artilleros, muchos de ellos con apenas 15 años, encargados de la protección de esas instalaciones, los que con sus fuegos certeros pusieron en fuga a los atacantes.

El objetivo de los ataques era uno: destruir en tierra la maltrecha Fuerza Aérea Rebelde, que para esta fecha sólo disponía de unos pocos aviones heredados del régimen anterior. Algunos de ellos fueron destruidos, pero la mayoría se protegieron debido a la heroica acción de pilotos y mecánicos.

Sin embargo, los atacantes en su misión traidora lograron causar un número de bajas entre los defensores de las instalaciones, de los cuales siete perdieron sus vidas y uno de ellos, el miliciano Eduardo García Delgado antes de morir dejó escrito con su sangre en una pared el nombre de Fidel, lo que devino en símbolo de la voluntad de los jóvenes artilleros de defender al costo de sus propias vidas la misión asignada por la Revolución.

En Santiago de Cuba, el ataque pudo convertirse en una tragedia de marca mayor, porque en la pista del aeropuerto “Antonio Maceo”, un avión civil de pasajeros debía ser cargado pocos minutos después del ataque. De demorarse algo más la acción hubiera sorprendido a todos dentro de la nave, que resultó incinerada en la pista. Esa misma mañana, en Naciones Unidas, el canciller cubano Raúl Roa, acusaba al gobierno norteamericano como culpable de la agresión y Cuba lograba insertar en la sesión de la Asamblea General de la ONU su denuncia.

El Gobierno Revolucionario de Cuba, en su primer comunicado, ordenaba la movilización de todas las unidades del Ejército Rebelde y las Milicias. “Si este ataque fuera el preludio de una invasión — indicaba el parte—, el país en pie de lucha resistirá y destruirá con manos de hierro a cualquier fuerza que intente desembarcar en nuestra tierra”.

Así comenzó hace 56 años, el 15 de abril de 1961, la historia de la primera derrota del imperialismo norteamericano en América.

jueves, 12 de marzo de 2015

Ataque a Refinería Hermanos Díaz: hecho terrorista inolvidable


Entierro de René Rodríguez HernándezPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 12 mar.— Traicioneramente y amparándose en las brumas del amanecer del Mar Caribe, el 12 de marzo de 1961, el buque norteamericano "Bárbara J", bajo desde su cubierta una lancha artillada con grueso calibre y tripulada por terroristas que puso proa a la entrada de la bahía de Santiago de Cuba.

Minutos después cuando todavía no había amanecido, la lancha pirata se acercó a las instalaciones de la Refinería de Petróleo Hermanos Díaz y disparó contra ella varias veces proyectiles de grueso calibre con el propósito de provocar la destrucción del importante centro industrial, que había pertenecido al consorcio norteamericano TEXACO y que fue nacionalizado por la Revolución.

El artero ataque pirata contra la refinería santiaguera fue repelido de inmediato por la guarnición que tenía a su cargo su custodia y defensa, acción en la cual perdió la vida René Rodríguez Hernández, integrante de ma Marina de Guerra Revolucionaria.

Rodríguez Hernández llegó a ese cuerpo naval en los primeros meses del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, procedente de las filas del Ejército Rebelde, en el II Frente Oriental, desde donde combatió a las fuerzas de la dictadura que imperaban en Cuba hasta la toma del poder por los insurrectos.

Al morir, el marino René Rodríguez tenía solo 26 años de edad, eracasado y padre de 4 hijos, al último de los cuales no conoció, pues al caer abatido por las balas terroristas, su esposa se encontraba en estado de gestación.

La agresión a la Refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, forma parte de los miles de actos terroristas que se han llevado a cabo contra Cuba desde enero de 1959 hasta nuestros días y la muerte del marinero revolucionario René Rodríguez Hernández, es un crimen que todavía permanece impune como otros tantos que el pueblo cubano ha tenido que pagar por su amor a la libertad.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Ataque terrorista a la refinería santiaguera en 1961


Ataque terrorista a la refinería santiaguera en 1961Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 12 mar.— En correspondencia con la política del Terrorismo de Estado establecida contra Cuba por el gobierno de Estados Unidos, el 12 de marzo de 1961 una lancha pirata artillada con grueso calibre al servicio de la CIA, penetró en la bahía de Santiago de Cuba y ametralló las instalaciones de la Refinería Hermanos Díaz, provocando la muerte del marino René Rodríguez Hernández e hiriendo de gravedad al joven Roberto Ramón Castro, uno de los custodios de la industria.
Este criminal sabotaje terrorista tenía como principal objetivo paralizar la producción de combustibles de esta importante industria santiaguera y desestabilizar el abasto del mismo en el territorio oriental, cuando ya Estados unidos había decidido lanzar su invasión militar mercenaria, que en una primera instancia debía ejecutarse por esta región de la isla, según los planes concebidos por la CIA y el pentágono.

Los disparos de la lancha pirata alcanzaron la torre de destilación de la refinería la cual se incendió y causó otros daños de menor cuantía, en tanto el propio comando saboteó la torre de tendido eléctrico que suministraba energía a la industria y que se encontraba ubicada en una de las márgenes de la bahía de la ciudad.

Esta industria petrolera había pertenecido al consorcio norteamericano TEXACO, que se construyó en la década del 50, pero que fue la primera de su tipo que nacionalizó la Revolución al negarse a refinar el crudo procedente de la antigua unión Soviética, para crear una crisis de desabastecimiento de combustible en Cuba, lo cual se correspondía también con la política del gobierno yanki a la isla, como lo reconocieron algunos documentos desclasificados en años posteriores con detalles del ataque.

El miembro de la Marina de Guerra Revolucionaria, René Rodríguez Hernández, de 27 años de edad, era integrante de la guarnición que protegía esta importante industria de Santiago de Cuba y su nombre se suma hoy al de los 3 MIL 470 cubanos y cubanas que han resultado víctima del Terrorismo de Estado establecido por el imperio yanki contra la isla, política que aún se mantiene sin lograr su principal propósito: derrotar a la Revolución Cubana.