Por Aída Quintero Dip
El complejo histórico Abel Santamaría Cuadrado, compuesto por el parque, la biblioteca y el museo, es uno de los sitios más emblemáticos de Santiago de Cuba por su estrecha relación con hechos significativos de la última etapa de lucha insurreccional.
Está enclavado en los remanentes del antiguo hospital civil Saturnino Lora y fue escenario de dos importantes sucesos que conmovieron a la ciudad, a Cuba entera, e incluso al mundo en 1953.
Precisamente el 26 de Julio, devenido Día de la Rebeldía Nacional, es ocupado el hospital por Abel y 22 jóvenes de la Generación del Centenario para apoyar desde allí el ataque al Cuartel Moncada, una de las principales fortalezas de la tiranía.
También en la salita de estudio de las enfermeras, el 16 de octubre de ese año se constituye el Tribunal de Urgencia para juzgar al abogado Fidel Castro y demás participantes en la gesta heroica y donde pronunció su conocido alegato de autodefensa La Historia me absolverá.
En sus predios presta servicios a estudiantes de todos los niveles de enseñanza la biblioteca pública Abel Santamaría, adonde acuden a beber del espíritu rebelde del joven de profundas raíces martianas que había nacido el 20 de octubre de 1927, día en que se cantó por vez primera en 1868 el Himno Nacional.
El complejo histórico fue inaugurado el 26 de julio de 1973 en saludo al aniversario 20 de la epopeya moncadista, y como reconocimiento al rico patrimonio que atesora fue declarado Monumento Nacional en 1998.
Mabel Roché, con 34 años como técnica de Museología del histórico lugar, habla con pasión de los valores del local, visitado asiduamente por estudiantes y personas que se vinculan al tema.
Rememora con especial cariño el recorrido en una ocasión del General de Ejército Raúl Castro y el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, y siente el dolor de que nunca el Comandante en Jefe lo visitara; piensa que tal vez eran muy fuertes los recuerdos vinculados con el más generoso e intrépido de sus compañeros, como él mismo lo calificara.
El inmueble cuenta con 10 salitas que reflejan la historia del hospital, con los hechos fundamentales desde que comenzó su construcción en la época colonial, hasta su declaración como Monumento Nacional.
La figura de Abel como uno de los más representativos combatientes de la Generación del Centenario y segundo jefe del Movimiento 26 de Julio encabeza el Memorial de los mártires.
Distingue el complejo de manera muy particular el monumento erigido a la memoria de Abel y sus compañeros, inaugurado en 1979 y obra del escultor santiaguero René Valdés Cedeño, compuesto por 95 bloques de mármol gris traídos de la Isla de la Juventud.
Consta de cuatro caras, en una está esculpida la efigie de José Martí como autor intelectual del ataque a la fortaleza militar, otra rinde honores a Abel, mientras la tercera refleja seis bayonetas en representación de la opresión sobre la justicia en aquella triste época que vivía la Patria.
La cuarta muestra la Estrella Solitaria de la Bandera y ese sublime verso del Himno de Bayamo: Morir por la Patria es vivir, que fuera pronunciado por Haydée Santamaría cuando le dijeron que su hermano había sido asesinado.
Todo es simbólico en ese entrañable sitio porque las columnas de agua de la fuente que parecen sostener el monumento exponen la claridad y pureza de los ideales de quienes estaban dispuestos a morir para que el Apóstol siguiera viviendo en el alma de la nación.
En su patio interior fueron sembradas 20 palmas como expresión de cubanía, las que encarnan la vida de los 20 jóvenes asesinados en la toma del hospital civil Saturnino Lora, el primero de los cuales fue el doctor Mario Muñoz Monroy.
Ese día iluminado para citarse con la historia acudieron allí 23 combatientes y solo sobrevivieron Melba Hernández, Haydée Santamaría y Ramón Pez Ferro.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
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jueves, 17 de octubre de 2019
sábado, 21 de octubre de 2017
Homenaje a Abel Santamaría en su tierra natal
Por Luz María Martínez Zelada/Foto Sadiel Mederos
Encrucijada, Villa Clara, 21 oct.— Con una velada político-cultural se rindió homenaje a Abel Santamaría Cuadrado en la plaza que lleva su nombre en esta ciudad que lo vio nacer, en ocasión de conmemorarse el aniversario 90 de su natalicio.
Encrucijada, Villa Clara, 21 oct.— Con una velada político-cultural se rindió homenaje a Abel Santamaría Cuadrado en la plaza que lleva su nombre en esta ciudad que lo vio nacer, en ocasión de conmemorarse el aniversario 90 de su natalicio.
Los miembros del Buró Político del
Partido Comunista de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez y el Comandante de
la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, primer vicepresidente y
vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros,
respectivamente, presidieron la ceremonia.
Ronald Hidalgo, segundo secretario del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, destacó momentos de la vida del revolucionario, quien por sus dotes fue elegido por Fidel Castro como segundo jefe del movimiento que llevó a cabo los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Señaló la relación entre el líder de la Revolución Cubana y Abel, de apenas 25 años, de quien dijo era el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes que participaron en el ataque.
En homenaje al admirador de José Martí y su coterráneo Jesús Menéndez, el grupo de teatro infantil La Colmenita estrenó una obra realizada a sugerencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, durante la celebración de su cumpleaños 90.
Como parte del homenaje, en este día se presentó el número 66 especial de la revista Umbral que expone una veintena de artículos relacionados con la vida del joven revolucionario y de la familia Santamaría Cuadrado, muy querida en la localidad .
Reinaldo Cañizares, escritor y periodista, compartió con la población un documental que al decir del autor, muestra ese Abel de Encrucijada, el ser humano, hombre y amigo, sin descuidar la faceta de patriota, así como también las influencias que marcaron su personalidad y son parte de la historia.
También se encontraban presentes en la velada Omar Ruiz Martín, miembro del Secretariado del Comité Central del PCC, y Julio Lima Corzo, integrante del Comité Central y primer secretario en Villa Clara.
Ronald Hidalgo, segundo secretario del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, destacó momentos de la vida del revolucionario, quien por sus dotes fue elegido por Fidel Castro como segundo jefe del movimiento que llevó a cabo los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Señaló la relación entre el líder de la Revolución Cubana y Abel, de apenas 25 años, de quien dijo era el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes que participaron en el ataque.
En homenaje al admirador de José Martí y su coterráneo Jesús Menéndez, el grupo de teatro infantil La Colmenita estrenó una obra realizada a sugerencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, durante la celebración de su cumpleaños 90.
Como parte del homenaje, en este día se presentó el número 66 especial de la revista Umbral que expone una veintena de artículos relacionados con la vida del joven revolucionario y de la familia Santamaría Cuadrado, muy querida en la localidad .
Reinaldo Cañizares, escritor y periodista, compartió con la población un documental que al decir del autor, muestra ese Abel de Encrucijada, el ser humano, hombre y amigo, sin descuidar la faceta de patriota, así como también las influencias que marcaron su personalidad y son parte de la historia.
También se encontraban presentes en la velada Omar Ruiz Martín, miembro del Secretariado del Comité Central del PCC, y Julio Lima Corzo, integrante del Comité Central y primer secretario en Villa Clara.
Recordaron a Abel Santamaría en Santiago de Cuba
Por Rocío González Santiesteban
Santiago de Cuba, 21 oct.— Abel Santamaría transmitía mucha tranquilidad, él no quería que peligrara la vida de ningún paciente, declararon hoy dos enfermeras que trabajaban en el antiguo Hospital Civil Saturnino Lora, en esta ciudad, adonde fue trasladado el joven tras el asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.
Santiago de Cuba, 21 oct.— Abel Santamaría transmitía mucha tranquilidad, él no quería que peligrara la vida de ningún paciente, declararon hoy dos enfermeras que trabajaban en el antiguo Hospital Civil Saturnino Lora, en esta ciudad, adonde fue trasladado el joven tras el asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.
El día de la gesta heroica del ataque al
Moncada, Silvia Polo y Cristina Rodríguez se encontraban de guardia en
la unidad asistencial, ahora Complejo Histórico Museo Biblioteca Abel
Santamaría Cuadrado, que fue restaurado recientemente.
Justo en uno de los salones del inmueble ellas compartieron este viernes sus testimonios con los presentes en el panel Abel 90 años de presencia eterna, realizado en el sitio histórico para rendir tributo al segundo jefe del asalto a la otrora fortaleza militar con la guía de Fidel Castro.
Silvia relató cómo Abel, con apenas 25 años de edad, afrontó con valentía el avance del enemigo, nunca perdió la calma y cuando su hermana Haydée y Melba Hernández, las únicas mujeres participantes, le comunicaron el revés en la audaz acción, mostró su entereza al responder que quien no debía morir era Fidel.
Justo en uno de los salones del inmueble ellas compartieron este viernes sus testimonios con los presentes en el panel Abel 90 años de presencia eterna, realizado en el sitio histórico para rendir tributo al segundo jefe del asalto a la otrora fortaleza militar con la guía de Fidel Castro.
Silvia relató cómo Abel, con apenas 25 años de edad, afrontó con valentía el avance del enemigo, nunca perdió la calma y cuando su hermana Haydée y Melba Hernández, las únicas mujeres participantes, le comunicaron el revés en la audaz acción, mostró su entereza al responder que quien no debía morir era Fidel.
Cristina añadió que desconocían la
presencia en el recinto médico de un agente del Servicio de
Contrainteligencia Militar de la dictadura, el cual les sugirió a los
oficiales que Abel era uno de los asaltantes, a pesar de que ellas y
otras enfermeras le habían vendado un ojo para camuflarlo en la sala de
Oftalmología.
El delator recomendó al director del Hospital, el capitán Edmundo Díaz Tamayo, que revisara las historias clínicas para que evidenciara el encubrimiento a Abel, un detalle en el cual no pensaron, pues a pesar de ser ajenas al Movimiento intentaron ayudar en todo lo posible.
En el homenaje al polaco, como lo llamaban sus amigos por el color claro de su cabello y ojos, no faltaron las nuevas generaciones representadas por los pioneros Ashley Torres, Karla Sandoval y Enely Delgado, del seminternado que lleva el nombre del mártir en El Caney.
Las alumnas explicaron las actividades que realizan en su escuela para recordar al joven combatiente, como el otorgamiento del sello Seguidores de Abel Santamaría a los estudiantes más esforzados y de mejores resultados docentes.
En el panel también presentaron ponencias sobre la vida y obra del valeroso revolucionario, investigadores, historiadores y combatientes que trajeron a la luz aspectos que confirman la consideración de Fidel Castro en el juicio del Moncada, al calificarlo como "el más querido, generoso e intrépido de nuestros jóvenes".
El delator recomendó al director del Hospital, el capitán Edmundo Díaz Tamayo, que revisara las historias clínicas para que evidenciara el encubrimiento a Abel, un detalle en el cual no pensaron, pues a pesar de ser ajenas al Movimiento intentaron ayudar en todo lo posible.
En el homenaje al polaco, como lo llamaban sus amigos por el color claro de su cabello y ojos, no faltaron las nuevas generaciones representadas por los pioneros Ashley Torres, Karla Sandoval y Enely Delgado, del seminternado que lleva el nombre del mártir en El Caney.
Las alumnas explicaron las actividades que realizan en su escuela para recordar al joven combatiente, como el otorgamiento del sello Seguidores de Abel Santamaría a los estudiantes más esforzados y de mejores resultados docentes.
En el panel también presentaron ponencias sobre la vida y obra del valeroso revolucionario, investigadores, historiadores y combatientes que trajeron a la luz aspectos que confirman la consideración de Fidel Castro en el juicio del Moncada, al calificarlo como "el más querido, generoso e intrépido de nuestros jóvenes".
viernes, 20 de octubre de 2017
Abel Santamaría, sus ojos no se apagaron con su asesinato
Por Armando Fernández Martí
Un día como hoy 20 de octubre, pero de 1927, hace 90 años, nació en Encrucijada, antigua provincia de Las Villas, Abel Santamaría Cuadrado, quien con el tiempo se convertiría en el segundo jefe de la Juventud del Centenario, que asaltó el 16 de julio de 1953 los cuarteles Céspedes de Bayamo y Moncada de Santiago de Cuba.
Un día como hoy 20 de octubre, pero de 1927, hace 90 años, nació en Encrucijada, antigua provincia de Las Villas, Abel Santamaría Cuadrado, quien con el tiempo se convertiría en el segundo jefe de la Juventud del Centenario, que asaltó el 16 de julio de 1953 los cuarteles Céspedes de Bayamo y Moncada de Santiago de Cuba.
Abel pasó su niñez en el central
Constancia, donde conoció de cerca la pobreza de su propia familia y de
los obreros, que eran explotados por los propietarios del ingenio, para
los cuales trabajó como dependiente de la tienda del batey.
En 1947 Abel se trasladó para la Habana trabajando en la Textilera Ariguanabo y después en la Agencia de autos Pontiac, período este donde conoció a Fidel y comenzó a compartir con el joven abogado sus inquietudes revolucionarias, que los llevó a crear el Movimiento de la Juventud del Centenario:
Como organizador de la nueva etapa de lucha, Abel viajó a Santiago de Cuba y alquiló la Granjita Villa Blanca en Siboney, la cual serviría de campamento a los más de cien jóvenes que en la madrugada del 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada.
Fidel había calificado a Abel Santamaría como “el más generoso, querido e intrépido de esos jóvenes” y por eso trató de preservarlo de la muerte asignándole como misión la toma del Hospital Civil, ubicado frente a la fortaleza, donde fue hecho prisionero, trasladado al Moncada, torturado bárbaramente y asesinado ese mismo día.
Contaba Joaquina Cuadrado, la madre de Abel, que de niño este tenía los ojos tan azules que impresionaban y por ellos se le escapaba el alma. Tal vez por eso sus asesinos se ensañaron con el joven revolucionario y le arrancaron los ojos porque vieron en ellos demasiadas esperanzas para el futuro de la patria.
Sus asesinos se equivocaron, porque los ojos de Abel no los apagó la muerte ese día, sino que le dieron más luz para que ellos seguirían iluminando el camino de la lucha emprendida por su pueblo hasta la victoria. Este aniversario 90 de su natalicio así lo recordamos.
En 1947 Abel se trasladó para la Habana trabajando en la Textilera Ariguanabo y después en la Agencia de autos Pontiac, período este donde conoció a Fidel y comenzó a compartir con el joven abogado sus inquietudes revolucionarias, que los llevó a crear el Movimiento de la Juventud del Centenario:
Como organizador de la nueva etapa de lucha, Abel viajó a Santiago de Cuba y alquiló la Granjita Villa Blanca en Siboney, la cual serviría de campamento a los más de cien jóvenes que en la madrugada del 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada.
Fidel había calificado a Abel Santamaría como “el más generoso, querido e intrépido de esos jóvenes” y por eso trató de preservarlo de la muerte asignándole como misión la toma del Hospital Civil, ubicado frente a la fortaleza, donde fue hecho prisionero, trasladado al Moncada, torturado bárbaramente y asesinado ese mismo día.
Contaba Joaquina Cuadrado, la madre de Abel, que de niño este tenía los ojos tan azules que impresionaban y por ellos se le escapaba el alma. Tal vez por eso sus asesinos se ensañaron con el joven revolucionario y le arrancaron los ojos porque vieron en ellos demasiadas esperanzas para el futuro de la patria.
Sus asesinos se equivocaron, porque los ojos de Abel no los apagó la muerte ese día, sino que le dieron más luz para que ellos seguirían iluminando el camino de la lucha emprendida por su pueblo hasta la victoria. Este aniversario 90 de su natalicio así lo recordamos.
jueves, 27 de julio de 2017
Una escuela que honra cada día el legado de Abel Santamaría
Por Aida Quintero Dip/Foto Susana Tesoro
Santiago de Cuba, 27 jul.— El seminternado de primaria Abel Santamaría Cuadrado de El Caney, en Santiago de Cuba, con 25 años de Vanguardia Nacional honra cada día el legado del segundo jefe del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.
Santiago de Cuba, 27 jul.— El seminternado de primaria Abel Santamaría Cuadrado de El Caney, en Santiago de Cuba, con 25 años de Vanguardia Nacional honra cada día el legado del segundo jefe del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.
Considerado un centro de referencia en
la educación cubana, una escuela modelo, este curso alcanzó 99,70 por
ciento de promoción, logro que infiere calidad e integralidad en la
formación de los mil 243 alumnos del plantel.
Es un mérito que atañe a sus 116 maestros, trabajadores no docentes, directivos y estudiantes, porque allí hacen de la enseñanza un placer, un sentido de la vida, confiesa el director y Héroe del Trabajo de la República de Cuba, Rolando Beltrán Hurtado.
En esos resultados, agrega, mucho ha influido el Movimiento Seguidores de Abel, forjado por el centro con el interés de contribuir a la formación integral de los alumnos, y al cual pueden aspirar todos pero merecer solo los mejores en el estudio y las actividades extraescolares.
Beltrán Hurtado refirió que este curso que acaba de finalizar merecieron la condición 48 alumnos, uno de cada grupo, y como experiencia se extendió a los padres y madres que formaron parte del cuadro de honor de la escuela por sus aportes.
Lo que más impacta es el hecho de haber convertido al joven generoso que se inmoló el 26 de julio de 1953, en un héroe tangible, un hombre de carne y hueso, a quien sus seguidores quieren honrar pareciéndose a él, actuando como lo hubiera hecho Abel en determinadas circunstancias, subraya.
El destacado educador opina que sería útil generalizar este tipo de movimiento en las escuelas, donde se acentúan los primeros hábitos y valores, para que se acerquen de manera diferente a sus héroes, y no lo vean como paradigmas lejanos.
Para celebrar su cumpleaños el 20 de octubre venidero se prepara, como todos los cursos, el evento Abel entre nosotros para profundizar en las fibras patrióticas que movían a quien Fidel Castro confiara tan importante misión en el ataque al Moncada.
Entre los maestros evaluados de MB la más integral fue Cecilia Escandón Jústiz, quien señaló su orgullo de pertenecer a ese colectivo responsable de importantes logros en la educación cubana.
No solo nos avala una promoción de alta calidad, también somos colectivo martiano, tenemos un amplio movimiento cultural, logros en el cuidado de la propiedad social y ratificamos la cuarta corona en el movimiento de la agricultura urbana.
Es un mérito que atañe a sus 116 maestros, trabajadores no docentes, directivos y estudiantes, porque allí hacen de la enseñanza un placer, un sentido de la vida, confiesa el director y Héroe del Trabajo de la República de Cuba, Rolando Beltrán Hurtado.
En esos resultados, agrega, mucho ha influido el Movimiento Seguidores de Abel, forjado por el centro con el interés de contribuir a la formación integral de los alumnos, y al cual pueden aspirar todos pero merecer solo los mejores en el estudio y las actividades extraescolares.
Beltrán Hurtado refirió que este curso que acaba de finalizar merecieron la condición 48 alumnos, uno de cada grupo, y como experiencia se extendió a los padres y madres que formaron parte del cuadro de honor de la escuela por sus aportes.
Lo que más impacta es el hecho de haber convertido al joven generoso que se inmoló el 26 de julio de 1953, en un héroe tangible, un hombre de carne y hueso, a quien sus seguidores quieren honrar pareciéndose a él, actuando como lo hubiera hecho Abel en determinadas circunstancias, subraya.
El destacado educador opina que sería útil generalizar este tipo de movimiento en las escuelas, donde se acentúan los primeros hábitos y valores, para que se acerquen de manera diferente a sus héroes, y no lo vean como paradigmas lejanos.
Para celebrar su cumpleaños el 20 de octubre venidero se prepara, como todos los cursos, el evento Abel entre nosotros para profundizar en las fibras patrióticas que movían a quien Fidel Castro confiara tan importante misión en el ataque al Moncada.
Entre los maestros evaluados de MB la más integral fue Cecilia Escandón Jústiz, quien señaló su orgullo de pertenecer a ese colectivo responsable de importantes logros en la educación cubana.
No solo nos avala una promoción de alta calidad, también somos colectivo martiano, tenemos un amplio movimiento cultural, logros en el cuidado de la propiedad social y ratificamos la cuarta corona en el movimiento de la agricultura urbana.
jueves, 20 de octubre de 2016
Abel Santa María en el corazón de los niños santiagueros
Santiago de Cuba, 20 oct.— El niño anuda su pañoleta pioneril, coge sus libros y sale presto al seminternado Abel Santa María Cuadrado del poblado del Caney en la ciudad de Santiago de Cuba, parece un día normal como tantos en que esta imagen por cotidiana es apenas perceptible, pero para él es diferente.
Hoy va el pionero con mayor deseo porque
lo escogieron para recitar una poesía que el mismo escribió al mártir
de la escuela por su cumpleaños 89, ya la ha leído varias veces a su
madre y a su abuela y se siente un poco nervioso y emocionado, lleva en
sus manos las estrofas recién salidas de su corazón.
Camino hacia su plantel con pasos presurosos mira su uniforme y lo ajusta a su cuerpo, pasa sus manos por los rizos cabellos y se siente muy feliz esta mañana, el camino le parece largo hasta que llega y allí le esperan sus compañeros y sus maestros.
El director un hombre de tez negra, delgado, entrado en años, Héroe del Trabajo de la Republica de Cuba saluda a todos los alumnos reunidos este 20 de Octubre en la plaza y ellos responden con un uniforme coro infantil, Buenos días Beltrán, aunque su nombre es Rolando, así le dicen.
Se desarrolla el acto en que se mezclan dos coincidencias ya históricas, el Día de la Cultura Cubana y el cumpleaños de Abel Santa María, con diversas formas y manifestaciones artísticas celebran y en uno de esos preámbulos el director con cariño se dirige a uno de los pioneros. Haber Abel, tu poesía.
Sale de la hilera y con voz enardecida deja en el aire su humilde regalo:
Sus ojos color de las hojas del jardín, los esbirros le quitaron
En los pioneros cubanos volvieron a ver la luz.
Yo quiero ser como tú, porque también llevo tu nombre,
yo quiero ser el hombre bueno que fuiste tú
Sembrar caminos de luz, asumir muchas misiones
robarme los corazones, con mi vida y con mi obra.
Yo quiero tener la gloria de los que son como tú.
Camino hacia su plantel con pasos presurosos mira su uniforme y lo ajusta a su cuerpo, pasa sus manos por los rizos cabellos y se siente muy feliz esta mañana, el camino le parece largo hasta que llega y allí le esperan sus compañeros y sus maestros.
El director un hombre de tez negra, delgado, entrado en años, Héroe del Trabajo de la Republica de Cuba saluda a todos los alumnos reunidos este 20 de Octubre en la plaza y ellos responden con un uniforme coro infantil, Buenos días Beltrán, aunque su nombre es Rolando, así le dicen.
Se desarrolla el acto en que se mezclan dos coincidencias ya históricas, el Día de la Cultura Cubana y el cumpleaños de Abel Santa María, con diversas formas y manifestaciones artísticas celebran y en uno de esos preámbulos el director con cariño se dirige a uno de los pioneros. Haber Abel, tu poesía.
Sale de la hilera y con voz enardecida deja en el aire su humilde regalo:
Sus ojos color de las hojas del jardín, los esbirros le quitaron
En los pioneros cubanos volvieron a ver la luz.
Yo quiero ser como tú, porque también llevo tu nombre,
yo quiero ser el hombre bueno que fuiste tú
Sembrar caminos de luz, asumir muchas misiones
robarme los corazones, con mi vida y con mi obra.
Yo quiero tener la gloria de los que son como tú.
domingo, 24 de julio de 2016
Homenaje a Abel Santamaría en Museo Granjita Siboney
Por Marlene Montoya
Santiago de Cuba, 24 jul.— Una ofrenda floral a Abel Santamaría Cuadrado, segundo jefe de la acción del 26 de julio de 1953, fue depositada ante el monumento dedicado al revolucionario, aledaño al Museo Histórico Granjita Siboney.
Santiago de Cuba, 24 jul.— Una ofrenda floral a Abel Santamaría Cuadrado, segundo jefe de la acción del 26 de julio de 1953, fue depositada ante el monumento dedicado al revolucionario, aledaño al Museo Histórico Granjita Siboney.
Correspondió a Lázaro Vasallo,
combatiente de Playa Girón, y a Tomás Salazar, trabajador jubilado de la
institución y promotor natural de la comunidad, colocarla en la obra
escultórica, formada por piezas cuadradas de gran tamaño de mármol
blanco.
Ese es el primero de los 26 monolitos emplazados a ambos lados de la Carretera de Siboney, en un trayecto de 13 kilómetros, en la ruta seguida por los asaltantes al cuartel Moncada, desde la finca donde se concentraron para la heroica gesta hasta el cuartel Moncada.
Durante la celebración este sábado de los 51 años del museo, Monumento Nacional, la especialista principal Aleidis Oliva disertó sobre los vínculos del líder de la Revolución Fidel Castro Ruz con este sitio y de sus visitas.
Por el cumpleaños, hubo poemas y canciones y fueron despedidos de la vida laboral, en un emotivo momento, Matilde Gaínza, museóloga, y Tomás Salazar, jardinero.
Dayana del Toro Guerra, directora del museo, destacó a la ACN la labor que realizan con la comunidad para difundir la historia, en colectivos, escuelas y la población.
La Granjita Siboney fue escogida para agrupar a los asaltantes, por las condiciones para su protección en días de carnaval y esconder armas, municiones y uniformes.
Entre ellos figuró el joven Abel Santamaría, natural de Encrucijada, en la actual provincia de Villa Clara, designado al frente del grupo que ocuparía el hospital civil Saturnino Lora, desde donde hostigarían el cuartel Moncada.
En esa unidad asistencial fue capturado, torturado salvajemente y luego asesinado.
Su hermana Haydeé, junto a Melba Hernández, fueron las dos mujeres participantes por ese hecho histórico.
Ese es el primero de los 26 monolitos emplazados a ambos lados de la Carretera de Siboney, en un trayecto de 13 kilómetros, en la ruta seguida por los asaltantes al cuartel Moncada, desde la finca donde se concentraron para la heroica gesta hasta el cuartel Moncada.
Durante la celebración este sábado de los 51 años del museo, Monumento Nacional, la especialista principal Aleidis Oliva disertó sobre los vínculos del líder de la Revolución Fidel Castro Ruz con este sitio y de sus visitas.
Por el cumpleaños, hubo poemas y canciones y fueron despedidos de la vida laboral, en un emotivo momento, Matilde Gaínza, museóloga, y Tomás Salazar, jardinero.
Dayana del Toro Guerra, directora del museo, destacó a la ACN la labor que realizan con la comunidad para difundir la historia, en colectivos, escuelas y la población.
La Granjita Siboney fue escogida para agrupar a los asaltantes, por las condiciones para su protección en días de carnaval y esconder armas, municiones y uniformes.
Entre ellos figuró el joven Abel Santamaría, natural de Encrucijada, en la actual provincia de Villa Clara, designado al frente del grupo que ocuparía el hospital civil Saturnino Lora, desde donde hostigarían el cuartel Moncada.
En esa unidad asistencial fue capturado, torturado salvajemente y luego asesinado.
Su hermana Haydeé, junto a Melba Hernández, fueron las dos mujeres participantes por ese hecho histórico.
sábado, 23 de julio de 2016
Abel Santamaría, intrépido joven de la Generación del Centenario
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 23 jul.— Abel Santamaría Cuadrado fue calificado por Fidel como el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes de la Generación del Centenario, movimiento del que era segundo jefe, escalón ganado por sus dotes de revolucionario, convencido de que la dictadura batistiana solo podría ser derribada mediante la lucha armada.
Santiago de Cuba, 23 jul.— Abel Santamaría Cuadrado fue calificado por Fidel como el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes de la Generación del Centenario, movimiento del que era segundo jefe, escalón ganado por sus dotes de revolucionario, convencido de que la dictadura batistiana solo podría ser derribada mediante la lucha armada.
Fidel y Abel se conocieron en mayo de
1952 y el joven villaclareño, de solo 25 años, quedó prendado de la
causa a la que el abogado ortodoxo le ofrecía incorporarse, que no era
otra que una Revolución basada en las ideas de Martí y del
marxismo-leninismo como ideología, lo que no hubo que decirle porque él
lo comprendió desde los primeros momentos.
La casa de Abel y su hermana Haydee, en 25 y O, en La Habana, sería el sitio donde se forjaron los planes del nuevo movimiento revolucionario, que nacía desvinculado de todo tipo de politiquería, causante del estado de cosas en que estaba sumida Cuba y que Fulgencio Batista aprovechó para su funesto Golpe de Estado del 10 de marzo de MIL 952.
A Abel Santamaría, Fidel le encomendó difíciles misiones a favor del movimiento ya cuando tenían concebido el plan final para llevar a cabo una acción que reiniciara la lucha revolucionaria, e segundo jefe de movimiento viajó a Santiago de Cuba desde principios de julio de 1953, para junto con Renato Guitart hacerse cargo de los preparativos finales de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes.
En la ciudad indómita Abel y Renato precisaron detalle a detalle cada uno de los pro y contra del ataque a lo que era la segunda fortaleza militar del país, con un regimiento de cerca de 500 soldados y guardias rurales. Sin embargo, en ningún momento se dudó de que ese bastión de la dictadura era vulnerable y podría ser tomado si no fallaba la estrategia concebida, fundamentalmente el factor sorpresa.
El plan preveía que el grueso de los asaltantes participarían en la toma de la fortaleza, otro grupo iría al Hospital Saturnino Lora situado a uno de los lados del cuartel y otro grupo tomaría el Palacio de Justicia, una edificación de varios pisos situada frente al Moncada para desde su azotea hostigar a la guarnición.
Tratando de preservarle la vida a este joven que a juicio de Fidel era el alma del movimiento, el jefe de la Revolución le asignó la toma del Hospital Saturnino Lora, pero al fracasar la acción fue detenido y asesinado en las mazmorras del Moncada tras ser torturado salvajemente y sacarle los ojos. Su destino fue el martirologio por la patria.
La casa de Abel y su hermana Haydee, en 25 y O, en La Habana, sería el sitio donde se forjaron los planes del nuevo movimiento revolucionario, que nacía desvinculado de todo tipo de politiquería, causante del estado de cosas en que estaba sumida Cuba y que Fulgencio Batista aprovechó para su funesto Golpe de Estado del 10 de marzo de MIL 952.
A Abel Santamaría, Fidel le encomendó difíciles misiones a favor del movimiento ya cuando tenían concebido el plan final para llevar a cabo una acción que reiniciara la lucha revolucionaria, e segundo jefe de movimiento viajó a Santiago de Cuba desde principios de julio de 1953, para junto con Renato Guitart hacerse cargo de los preparativos finales de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes.
En la ciudad indómita Abel y Renato precisaron detalle a detalle cada uno de los pro y contra del ataque a lo que era la segunda fortaleza militar del país, con un regimiento de cerca de 500 soldados y guardias rurales. Sin embargo, en ningún momento se dudó de que ese bastión de la dictadura era vulnerable y podría ser tomado si no fallaba la estrategia concebida, fundamentalmente el factor sorpresa.
El plan preveía que el grueso de los asaltantes participarían en la toma de la fortaleza, otro grupo iría al Hospital Saturnino Lora situado a uno de los lados del cuartel y otro grupo tomaría el Palacio de Justicia, una edificación de varios pisos situada frente al Moncada para desde su azotea hostigar a la guarnición.
Tratando de preservarle la vida a este joven que a juicio de Fidel era el alma del movimiento, el jefe de la Revolución le asignó la toma del Hospital Saturnino Lora, pero al fracasar la acción fue detenido y asesinado en las mazmorras del Moncada tras ser torturado salvajemente y sacarle los ojos. Su destino fue el martirologio por la patria.
lunes, 20 de julio de 2015
Abel Santamaría y el asalto al cuartel Moncada
Santiago de Cuba, 20 jul.— Abel Santamaría Cuadrado fue calificado por Fidel como el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes de la Generación del Centenario, movimiento del que era segundo jefe, escalón ganado por sus dotes de revolucionario, convencido de que la dictadura batistiana solo podría ser derribada mediante la lucha armada.
Fidel y Abel se conocieron en mayo de
MIL 952 y el joven villaclareño, de solo 25 años, quedó prendado de la
causa a la que el abogado ortodoxo le ofrecía incorporarse, que no era
otra que una Revolución basada en las ideas de Martí y del
marxismo-leninismo como ideología, lo que no hubo que decirle porque él
lo comprendió desde los primeros momentos.
La casa de Abel y su hermana Haydee, en 25 y O, en La Habana, sería el sitio donde se forjaron los planes del nuevo movimiento revolucionario, que nacía desvinculado de todo tipo de politiquería, causante del estado de cosas en que estaba sumida Cuba y que Fulgencio Batista aprovechó para su funesto Golpe de Estado del 10 de marzo de MIL 952.
A Abel Santamaría, Fidel le encomendó difíciles misiones a favor del movimiento ya cuando tenían concebido el plan final para llevar a cabo una acción que reiniciara la lucha revolucionaria, e segundo jefe de movimiento viajó a Santiago de Cuba desde principios de julio de MIL 953, para junto con Renato Guitart hacerse cargo de los preparativos finales de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes.
En la ciudad indómita Abel y Renato precisaron detalle a detalle cada uno de los pro y contra del ataque a lo que era la segunda fortaleza militar del país, con un regimiento de cerca de 500 soldados y guardias rurales. Sin embargo, en ningún momento se dudó de que ese bastión de la dictadura era vulnerable y podría ser tomado si no fallaba la estrategia concebida, fundamentalmente el factor sorpresa.
El plan preveía que el grueso de los asaltantes participarían en la toma de la fortaleza, otro grupo iría al Hospital Saturnino Lora situado a uno de los lados del cuartel y otro grupo tomaría el Palacio de Justicia, una edificación de varios pisos situada frente al Moncada para desde su azotea hostigar a la guarnición.
Tratando de preservarle la vida a este joven que a juicio de Fidel era el alma del movimiento el jefe de la Revolución le asignó la toma del Hospital Saturnino Lora, pero al fracasar la acción fue detenido y asesinado en las mazmorras del Moncada tras ser torturado salvajemente y sacarle los ojos. Su destino fue el martirologio por la patria.
La casa de Abel y su hermana Haydee, en 25 y O, en La Habana, sería el sitio donde se forjaron los planes del nuevo movimiento revolucionario, que nacía desvinculado de todo tipo de politiquería, causante del estado de cosas en que estaba sumida Cuba y que Fulgencio Batista aprovechó para su funesto Golpe de Estado del 10 de marzo de MIL 952.
A Abel Santamaría, Fidel le encomendó difíciles misiones a favor del movimiento ya cuando tenían concebido el plan final para llevar a cabo una acción que reiniciara la lucha revolucionaria, e segundo jefe de movimiento viajó a Santiago de Cuba desde principios de julio de MIL 953, para junto con Renato Guitart hacerse cargo de los preparativos finales de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes.
En la ciudad indómita Abel y Renato precisaron detalle a detalle cada uno de los pro y contra del ataque a lo que era la segunda fortaleza militar del país, con un regimiento de cerca de 500 soldados y guardias rurales. Sin embargo, en ningún momento se dudó de que ese bastión de la dictadura era vulnerable y podría ser tomado si no fallaba la estrategia concebida, fundamentalmente el factor sorpresa.
El plan preveía que el grueso de los asaltantes participarían en la toma de la fortaleza, otro grupo iría al Hospital Saturnino Lora situado a uno de los lados del cuartel y otro grupo tomaría el Palacio de Justicia, una edificación de varios pisos situada frente al Moncada para desde su azotea hostigar a la guarnición.
Tratando de preservarle la vida a este joven que a juicio de Fidel era el alma del movimiento el jefe de la Revolución le asignó la toma del Hospital Saturnino Lora, pero al fracasar la acción fue detenido y asesinado en las mazmorras del Moncada tras ser torturado salvajemente y sacarle los ojos. Su destino fue el martirologio por la patria.
lunes, 20 de octubre de 2014
Aniversario 87 del natalicio de Abel Santamaría
Por Armando Fernández Martí
Un día como hoy 20 de octubre, pero de 1927, hace 87 años, nació en Encrucijada, antigua provincia de Las Villas, Abel Santamaría Cuadrado, quien con el tiempo se convertiría en el segundo jefe de la Juventud del Centenario, que asaltó el 16 de julio d1953 los cuarteles Céspedes de Bayamo y Moncada de Santiago de Cuba.
Abel pasó su niñez en el central Constancia, donde conoció de cerca la pobreza de su propia familia y de los obreros, que eran explotados por los propietarios del ingenio, para los cuales trabajó como dependiente de la tienda del batey.
En 1947 Abel se trasladó para la Habana trabajando en la Textilera Ariguanabo y después en la Agencia de autos Pontiac, período este donde conoció a Fidel y comenzó a compartir con el joven abogado sus inquietudes revolucionarias, que los llevó a crear el Movimiento de la Juventud del Centenario:
Como organizador de la nueva etapa de lucha, Abel viajó a Santiago de Cuba y alquiló la Granjita Villa Blanca en Siboney, la cual serviría de campamento a los más de cien jóvenes que en la madrugada del 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada.
Fidel había calificado a Abel Santamaría como “el más generoso, querido e intrépido de esos jóvenes” y por eso trató de preservarlo de la muerte asignándole como misión la toma del Hospital Civil, ubicado frente a la fortaleza, donde fue hecho prisionero, trasladado al Moncada, torturado bárbaramente y asesinado ese mismo día.
Contaba Joaquina Cuadrado, la madre de Abel, que de niño este tenía los ojos tan azules que impresionaban y por ellos se le escapaba el alma. Tal vez por eso sus asesinos se ensañaron con el joven revolucionario y le arrancaron los ojos porque vieron en ellos demasiadas esperanzas para el futuro de la patria.
Sus asesinos se equivocaron, porque los ojos de Abel no los apagaron la muerte ese día, sino que le dieron más luz para que ellos seguirían iluminando el camino de la lucha emprendida por su pueblo hasta la victoria. Este aniversario 84 de su natalicio así lo recordamos.
Un día como hoy 20 de octubre, pero de 1927, hace 87 años, nació en Encrucijada, antigua provincia de Las Villas, Abel Santamaría Cuadrado, quien con el tiempo se convertiría en el segundo jefe de la Juventud del Centenario, que asaltó el 16 de julio d1953 los cuarteles Céspedes de Bayamo y Moncada de Santiago de Cuba.
Abel pasó su niñez en el central Constancia, donde conoció de cerca la pobreza de su propia familia y de los obreros, que eran explotados por los propietarios del ingenio, para los cuales trabajó como dependiente de la tienda del batey.
En 1947 Abel se trasladó para la Habana trabajando en la Textilera Ariguanabo y después en la Agencia de autos Pontiac, período este donde conoció a Fidel y comenzó a compartir con el joven abogado sus inquietudes revolucionarias, que los llevó a crear el Movimiento de la Juventud del Centenario:
Como organizador de la nueva etapa de lucha, Abel viajó a Santiago de Cuba y alquiló la Granjita Villa Blanca en Siboney, la cual serviría de campamento a los más de cien jóvenes que en la madrugada del 26 de julio de 1953 asaltaron el Cuartel Moncada.
Fidel había calificado a Abel Santamaría como “el más generoso, querido e intrépido de esos jóvenes” y por eso trató de preservarlo de la muerte asignándole como misión la toma del Hospital Civil, ubicado frente a la fortaleza, donde fue hecho prisionero, trasladado al Moncada, torturado bárbaramente y asesinado ese mismo día.
Contaba Joaquina Cuadrado, la madre de Abel, que de niño este tenía los ojos tan azules que impresionaban y por ellos se le escapaba el alma. Tal vez por eso sus asesinos se ensañaron con el joven revolucionario y le arrancaron los ojos porque vieron en ellos demasiadas esperanzas para el futuro de la patria.
Sus asesinos se equivocaron, porque los ojos de Abel no los apagaron la muerte ese día, sino que le dieron más luz para que ellos seguirían iluminando el camino de la lucha emprendida por su pueblo hasta la victoria. Este aniversario 84 de su natalicio así lo recordamos.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Reabrió Biblioteca Parque Abel Santamaría con nuevo servicio
Autora: Marlene Montoya
La Biblioteca Parque AbelSantamaría Cuadrado, de esta ciudad, reabrió hoy sus puertas luego de recibir una rehabilitación general, que creó condiciones para extender los servicios al exterior.
Con ese fin fue ubicado al aire libre un mobiliario fijo de granito, en un área que tradicionalmente era utilizada en actividades docentes por estudiantes y profesores, dada la
quietud del lugar.
Debido al deterioro de la edificación, agudizado con el paso del huracán Sandy, en octubre del 2012, se realizó una intervención completa que mantuvo su imagen patrimonial, al
formar parte del Complejo Histórico que lleva el nombre del segundo jefe de la acción del 26 de julio de 1953.
Requirió reparar o reemplazar la carpintería de madera en mal estado y sustituir toda la cubierta de rasilla por hormigón y mantas asfálticas, para evitar las filtraciones que afectaban la estructura.
Para la reparación de columnas, vigas y losas se emplearon materiales de tecnología de avanzada, que restituyeron las partes perdidas de los elementos estructurales para dotarlas de resistencia y la adecuada terminación, explicó a la AIN el arquitecto Luis Orlando Rodríguez.
Además, fue renovado el mobiliario interior de la biblioteca municipal, que contará con una sala de navegación, precisó.
En el caso del parque se aprovechó la arbolada que quedó en pie con ?Sandy? con ficus, roble, bambú y ceiba, tratados con poda y semitalado para darles forma, dijo el especialista de la Oficina del Conservador de la Ciudad.
Mariano Ramírez, director de la institución, señaló que los usuarios que prefieran estar en el área externa solicitarán el servicio dentro de las salas. Figuran entre esas la general, infantil-juvenil, de arte y literatura y de extensión bibliotecaria.
Participaron en la reapertura, Lázaro Expósito Canto, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y su Primer Secretario en la provincia, y Reinaldo García Zapata, Presidente del Poder Popular a esa instancia.
La Biblioteca Parque AbelSantamaría Cuadrado, de esta ciudad, reabrió hoy sus puertas luego de recibir una rehabilitación general, que creó condiciones para extender los servicios al exterior.
Con ese fin fue ubicado al aire libre un mobiliario fijo de granito, en un área que tradicionalmente era utilizada en actividades docentes por estudiantes y profesores, dada la
quietud del lugar.
Debido al deterioro de la edificación, agudizado con el paso del huracán Sandy, en octubre del 2012, se realizó una intervención completa que mantuvo su imagen patrimonial, al
formar parte del Complejo Histórico que lleva el nombre del segundo jefe de la acción del 26 de julio de 1953.
Requirió reparar o reemplazar la carpintería de madera en mal estado y sustituir toda la cubierta de rasilla por hormigón y mantas asfálticas, para evitar las filtraciones que afectaban la estructura.
Para la reparación de columnas, vigas y losas se emplearon materiales de tecnología de avanzada, que restituyeron las partes perdidas de los elementos estructurales para dotarlas de resistencia y la adecuada terminación, explicó a la AIN el arquitecto Luis Orlando Rodríguez.
Además, fue renovado el mobiliario interior de la biblioteca municipal, que contará con una sala de navegación, precisó.
En el caso del parque se aprovechó la arbolada que quedó en pie con ?Sandy? con ficus, roble, bambú y ceiba, tratados con poda y semitalado para darles forma, dijo el especialista de la Oficina del Conservador de la Ciudad.
Mariano Ramírez, director de la institución, señaló que los usuarios que prefieran estar en el área externa solicitarán el servicio dentro de las salas. Figuran entre esas la general, infantil-juvenil, de arte y literatura y de extensión bibliotecaria.
Participaron en la reapertura, Lázaro Expósito Canto, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y su Primer Secretario en la provincia, y Reinaldo García Zapata, Presidente del Poder Popular a esa instancia.
sábado, 10 de agosto de 2013
Reabrirá hoy Complejo Histórico Parque Abel Santamaría
Por Marlene Montoya
El Complejo Histórico Parque Monumento Abel Santamaría, de esta ciudad, reabrirá hoy en la tarde luego de beneficiarse con un proyecto de reanimación de impacto socio-cultural, en sus diversas áreas funcionales.
Ubicado cerca del antiguo Cuartel Moncada y declarado Monumento Nacional el 16 de octubre de 1998, radicó allí el Hospital Civil Saturnino Lora, uno de los objetivos a tomar el 26 de julio de 1953 por un grupo de revolucionarios bajo el mando de Abel, para apoyar el ataque a la fortaleza militar.
Un museo cuenta la historia del inmueble desde los siglos coloniales, del asalto al "Moncada" y el juicio seguido a Fidel Castro por esa acción en la salita de estudio de enfermeras, donde hizo su alegato de autodefensa La Historia me Absolverá.
Olga Fernández y Luis Orlando Rodríguez, arquitectos de la Oficina del Conservador de Santiago de Cuba, explicaron a la AIN la profundidad de los trabajos, extendidos a la biblioteca y a la fuente de los 100 chorros, puesta nuevamente a funcionar.
Igualmente, el acondicionamiento de las áreas exteriores y el mobiliario urbano, y la rehabilitación de la iluminación, pisos y bancos corridos sobre jardineras.
En el caso de la biblioteca fue sustituida la cubierta de rasilla por hormigón y mantas asfálticas para evitar las filtraciones que fueron deteriorando la estructura, al igual que repararon vigas, columnas y losas con materiales de tecnología de avanzada.
Para aprovechar la cercana plaza, utilizada por tradición por estudiantes y profesores, dada la quietud del lugar, se creó una especie de parque y de esta manera extender los servicios al aire libre.
En ese Complejo Histórico una fuente monumento rinde homenaje a José Martí y Abel Santamaría, realizada por el artista René Valdés Cedeño, desaparecido físicamente.
Una columna central sostiene el cubo conformado por 90 bloques de mármol gris, suspendido por la cascada que significa la fuerza y pureza de los ideales revolucionarios.
El Complejo Histórico Parque Monumento Abel Santamaría, de esta ciudad, reabrirá hoy en la tarde luego de beneficiarse con un proyecto de reanimación de impacto socio-cultural, en sus diversas áreas funcionales.
Ubicado cerca del antiguo Cuartel Moncada y declarado Monumento Nacional el 16 de octubre de 1998, radicó allí el Hospital Civil Saturnino Lora, uno de los objetivos a tomar el 26 de julio de 1953 por un grupo de revolucionarios bajo el mando de Abel, para apoyar el ataque a la fortaleza militar.
Un museo cuenta la historia del inmueble desde los siglos coloniales, del asalto al "Moncada" y el juicio seguido a Fidel Castro por esa acción en la salita de estudio de enfermeras, donde hizo su alegato de autodefensa La Historia me Absolverá.
Olga Fernández y Luis Orlando Rodríguez, arquitectos de la Oficina del Conservador de Santiago de Cuba, explicaron a la AIN la profundidad de los trabajos, extendidos a la biblioteca y a la fuente de los 100 chorros, puesta nuevamente a funcionar.
Igualmente, el acondicionamiento de las áreas exteriores y el mobiliario urbano, y la rehabilitación de la iluminación, pisos y bancos corridos sobre jardineras.
En el caso de la biblioteca fue sustituida la cubierta de rasilla por hormigón y mantas asfálticas para evitar las filtraciones que fueron deteriorando la estructura, al igual que repararon vigas, columnas y losas con materiales de tecnología de avanzada.
Para aprovechar la cercana plaza, utilizada por tradición por estudiantes y profesores, dada la quietud del lugar, se creó una especie de parque y de esta manera extender los servicios al aire libre.
En ese Complejo Histórico una fuente monumento rinde homenaje a José Martí y Abel Santamaría, realizada por el artista René Valdés Cedeño, desaparecido físicamente.
Una columna central sostiene el cubo conformado por 90 bloques de mármol gris, suspendido por la cascada que significa la fuerza y pureza de los ideales revolucionarios.
jueves, 30 de mayo de 2013
Restauran Parque Museo Biblioteca Abel Santamaría
Autor: Marlene Montoya Maza
Intensas jornadas constructivas por la magnitud de la restauración acontecen en el Complejo Parque Museo Biblioteca Abel Santamaría Cuadrado, de esta ciudad, comprendido en el área monumental 26 de Julio.
Constructores de la Empresa de Restauración y Conservación de Monumentos, de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, con el apoyo de otras fuerzas, se encargan de devolverle la lucidez a la espaciosa explanada.
Para ello se requiere levantar toda la losa de hormigón, realizar un considerable movimiento de tierra y reparar la red hidráulica.
Las acciones se extienden al museo, en particular a la antigua sala de estudios de enfermeras con un extraordinario valor, ya que allí fue juzgado Fidel Castro, el 16 de octubre de 1953, por el asalto al Cuartel Moncada, y en ese lugar dio a conocer su alegato de autodefensa: La Historia me Absolverá.
Armando José Carrillo, director del museo, detalló a la AIN la envergadura de los trabajos, entre ellos la fumigación de la madera, sustitución de vigas dañadas por plagas y reparación de paredes, cubierta, instalaciones eléctricas, hidráulicas e hidrosanitarias.
Las salas expositivas están cerradas al público y desmontados los objetos museables, a buen resguardo, para un nuevo montaje, precisó.
Como parte de la reparación capital del complejo monumental se benefician también la biblioteca, las áreas verdes, jardinería, muros perimetrales y el funcionamiento de las dos fuentes: la del monumento con los rostros esculpidos de José Martí y Abel Santamaría; y la de 100 chorros, en el patio interior del museo.
En ese sitio se encuentran los restos del antiguo hospital civil Saturnino Lora, edificio de una sola planta construido entre los años 1856 y 1878 en toda una manzana, que funcionó en sus inicios como unidad asistencial militar, con el nombre de Príncipe Alfonso, en honor al rey de España.
Fue ese uno de los objetivos a tomar por los asaltantes, el 26 de julio de 1953, y frente al grupo de revolucionarios estaba Abel Santamaría Cuadrado.
Estas obras se inscriben entre las tareas de remozamiento que se llevan a cabo en Santiago de Cuba, como parte del aniversario 60 del heroico asalto al cuartel Moncada en 1953, por parte de los jóvenes revolucionarios de la generación del centenario.
Intensas jornadas constructivas por la magnitud de la restauración acontecen en el Complejo Parque Museo Biblioteca Abel Santamaría Cuadrado, de esta ciudad, comprendido en el área monumental 26 de Julio.
Constructores de la Empresa de Restauración y Conservación de Monumentos, de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, con el apoyo de otras fuerzas, se encargan de devolverle la lucidez a la espaciosa explanada.
Para ello se requiere levantar toda la losa de hormigón, realizar un considerable movimiento de tierra y reparar la red hidráulica.
Las acciones se extienden al museo, en particular a la antigua sala de estudios de enfermeras con un extraordinario valor, ya que allí fue juzgado Fidel Castro, el 16 de octubre de 1953, por el asalto al Cuartel Moncada, y en ese lugar dio a conocer su alegato de autodefensa: La Historia me Absolverá.
Armando José Carrillo, director del museo, detalló a la AIN la envergadura de los trabajos, entre ellos la fumigación de la madera, sustitución de vigas dañadas por plagas y reparación de paredes, cubierta, instalaciones eléctricas, hidráulicas e hidrosanitarias.
Las salas expositivas están cerradas al público y desmontados los objetos museables, a buen resguardo, para un nuevo montaje, precisó.
Como parte de la reparación capital del complejo monumental se benefician también la biblioteca, las áreas verdes, jardinería, muros perimetrales y el funcionamiento de las dos fuentes: la del monumento con los rostros esculpidos de José Martí y Abel Santamaría; y la de 100 chorros, en el patio interior del museo.
En ese sitio se encuentran los restos del antiguo hospital civil Saturnino Lora, edificio de una sola planta construido entre los años 1856 y 1878 en toda una manzana, que funcionó en sus inicios como unidad asistencial militar, con el nombre de Príncipe Alfonso, en honor al rey de España.
Fue ese uno de los objetivos a tomar por los asaltantes, el 26 de julio de 1953, y frente al grupo de revolucionarios estaba Abel Santamaría Cuadrado.
Estas obras se inscriben entre las tareas de remozamiento que se llevan a cabo en Santiago de Cuba, como parte del aniversario 60 del heroico asalto al cuartel Moncada en 1953, por parte de los jóvenes revolucionarios de la generación del centenario.
martes, 21 de mayo de 2013
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