
Santiago de Cuba, 21 mar.— Las cuencas subterráneas constituyen en Santiago de Cuba una importante fuente de abasto de agua para los distintos usos. Se encuentran estudiadas en diferentes categorías alrededor de 20 cuencas o tramos hidrogeológicos. Las dos más relevantes y con mayor categoría de estudio lo constituyen las cuencas San Juan y Parada.


Estaciones automáticas, galvanómetros, kits de calidad para medir cuatro parámetros son algunas de las tecnologías que contribuyen a aumentar las capacidades de manejo y control de las fuentes de abasto, determinar in situ la ubicación de la cuña de intrusión salina, así como garantizar su distribución racional y el control de su calidad, tanto a especialistas de la empresa de aprovechamiento hidráulico, como de la empresa de acueducto y alcantarillado Aguas Santiago, responsables de la administración, protección y explotación del recurso hídrico.

En intercambio con los alumnos representantes de todas las provincias del oriente cubano, afirmaban que es muy beneficioso el proyecto, no sólo por la calidad y cantidad de recursos suministrados, sino también, por los conocimientos impartidos por el especialista que representa a la empresa proveedora.
Además, refuerzan el diagnóstico de salideros en las redes de acueductos con para optimizar al máximo el agua con la que se cuenta. Tal es el caso de los detectores de fugas que permitirán diagnosticar adecuadamente la ubicación de salideros en conductoras y redes, evitando con ello la excavación excesiva en el terreno, con el consiguiente ahorro de recursos, disminución del tiempo de interrupción del servicio para la reparación y se minimizan las pérdidas de agua en el sistema.
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