
Santiago de Cuba, 11 ene.— El 10 de enero de 1929 una bala traidora de los esbirros del dictador Gerardo Machado puso fin a la vida del revolucionario que más hizo en tan poco tiempo: Julio Antonio Mella. ¡Muero por la Revolución!, fueron sus últimas palabras pronunciadas, como

En conmemoración al 89 aniversario de su asesinato, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en la Universidad de Oriente (UO) le rindió tributo con la colocación de dos ofrendas florales; una en el Monumento a los Mártires y la otra en el busto erigido en su memoria y ubicado en la Plaza Mella de la sede universitaria del propio nombre.
Un matutino especial evocó al Julio Antonio deportista, comunista, al maestro de la Universidad Popular José Martí, al rebelde, al inconforme, al valiente, al viril y al eterno joven fundador de la FEU.

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