Por Marlene Montoya Maza
Santiago de Cuba, 21 dic.— La maestra santiaguera Magalys Alcedo López es una de las tantas educadoras cubanas que volvieron a las aulas luego de acogerse a la jubilación, por el sentido de pertenencia por la profesión que abrazó cuando tenía 17 años.
Desde entonces trabajó en la enseñanza pre-escolar en círculos infantiles como La Edad de Oro, Sueño Dorado, Los Abelitos, Sol del Mañana, Antonio Fernández León y Ana de Quesada, entre otros, y en este último se encuentra actualmente en un aula de ese nivel.
En una ocasión, comentó, prestó servicios en la Facultad de Cultura Física de Santiago de Cuba y pudo constatar lo importante que era para ella recibir la ternura y el amor que profesan los niños, por eso decidió quedarse en pre-escolar hasta jubilarse a los 55 años, en el 2012.
Fue grande el impacto de estar en casa, dijo, sin nadie con quien hablar durante casi todo el día, ya que sus dos hijas trabajan, una licenciada en Economía y la otra en Sociología, y los cuatro nietos permanecen en sus respectivas escuelas.
En ese mismo año se reincorporó y dice sentirse como en familia en el “Ana de Quesada”, por las buenas relaciones con sus compañeras y los niños tan maravillosos que tiene.
Licenciada en Educación Pre-escolar y con una Maestría en esa enseñanza, Magalys lleva en la sangre la pasión por educar, ya que casi toda la familia escogió el magisterio por amor, y recuerda que su padre, desde niña, le decía: “Tienes que ser maestra”.
Para ella, se requiere de gran responsabilidad para crear valores y sentimientos, no solo en las aulas, sino también en el seno de la familia, en la comunidad, en la parada de ómnibus o en la bodega, al ser un titulo que se lleva en el alma y el corazón hasta la muerte.
Piensa Magalys que este sea su último curso, luego de cinco años de reincorporada, pues los achaques a los 63 años, de ellos 46 dedicados a las aulas, se hacen sentir con mayor fuerza, aunque manifiesta estar presta a seguir ayudando a quien toque su puerta en el Centro Urbano Abel Santamaría.
Antes de terminar recalcó que el maestro quiere esa profesión porque nace con esa virtud, mientras se seca los ojos, emocionada.
Plaza de la revolución
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viernes, 21 de diciembre de 2018
jueves, 1 de diciembre de 2016
Vivencias de una maestra makarenko
Por Miralis Despaigne Pineda
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 1 dic.— A la reivindicación del papel de la mujer esta ligada la vivencia que una y otra vez viene a la mente de una maestra makarenko.
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 1 dic.— A la reivindicación del papel de la mujer esta ligada la vivencia que una y otra vez viene a la mente de una maestra makarenko.
“Yo conocí a Fidel fue en la graduación
de las primeras maestras makarenko”, así nos comenta Victoria Rojas
Aguilar hoy maestra jubilada, con tristeza en su rostro continua…
“éramos muchachas campesinas que fuimos a La Habana a estudiar gracias a
la Revolución, pero casi no tuvimos contacto, fue en aquel momento que
él llegaba hacia su discurso y desaparecía…”.
Más adelante continúa, “luego cuando estábamos en Tope de Boyante, para el año 1967 ó 1968 no recuerdo bien, algo así, fueron dos cursos que tuvimos, él nos visitó y nos reunió en el anfiteatro y en ese discurso dijo una palabra incorrecta, y todos los alumnos a la vez se la dijimos correctamente y rápidamente nos respondió, no cojan mis errores para justificar los ustedes y todos nos quedamos sorprendidos, fue una gran enseñanza”.
Entre vivencias su recuerdo crece y se cada vez más vigente. Son muchos los cuentan sus memorias y trasladarán a varias generaciones sus vivencias, aunque ya no podamos verlo físicamente, su calor humano, su aliento estará en cada momento de lucha y victoria, no solo en Cuba, donde quiera que se defienda una causa justa.
Más adelante continúa, “luego cuando estábamos en Tope de Boyante, para el año 1967 ó 1968 no recuerdo bien, algo así, fueron dos cursos que tuvimos, él nos visitó y nos reunió en el anfiteatro y en ese discurso dijo una palabra incorrecta, y todos los alumnos a la vez se la dijimos correctamente y rápidamente nos respondió, no cojan mis errores para justificar los ustedes y todos nos quedamos sorprendidos, fue una gran enseñanza”.
Entre vivencias su recuerdo crece y se cada vez más vigente. Son muchos los cuentan sus memorias y trasladarán a varias generaciones sus vivencias, aunque ya no podamos verlo físicamente, su calor humano, su aliento estará en cada momento de lucha y victoria, no solo en Cuba, donde quiera que se defienda una causa justa.
sábado, 19 de noviembre de 2016
Salomé Alemán: Una Maestra diferente
Por Lourdes Palau Vázquez/Foto Enrique Kerol
Santiago de Cuba, 19 nov.— Salomé Alemán Carriazo, es una mujer menuda, de modales finos y trato agradable, aunque es natal de la Habana Vieja hace muchos años viaja diariamente hasta la actual provincia de Mayabeque donde se desempeña desde que fue como adiestrada en la ronera de Santa Cruz.
Santiago de Cuba, 19 nov.— Salomé Alemán Carriazo, es una mujer menuda, de modales finos y trato agradable, aunque es natal de la Habana Vieja hace muchos años viaja diariamente hasta la actual provincia de Mayabeque donde se desempeña desde que fue como adiestrada en la ronera de Santa Cruz.
Graduada como ingeniera Química en La
universidad Agraria de la Habana, Salomé asumió su designación en la
ronera de Santa Cruz como un reto que con el tiempo pasó a compromiso,
transitó allí por los diferentes procesos de la elaboración del ron,
logrando determinar los parámetros ideales de la calidad en cada una de
las líneas de producción, lo que le permitió ganarse la condición de
Maestra Aspirante y finalmente la de Maestra ronera.
La conversación fluye con Salomé allí muy cerca de un barril de buen ron cubano en una de las naves de añejamiento en una visita reciente a Santa Cruz del Sur, centro con una importante misión: Producir rones, aguardientes y CO2 con vistas a satisfacer las demandas de los clientes, garantizando la calidad e inocuidad de sus producciones y la defensa de este patrimonio de la cultura nacional.
Pero ¿¿cómo llega Salomé Alemán a convertirse en la primera mujer maestra ronera del país? Sonríe y sus ojos se vuelven pequeños ante la inesperada pregunta. Con mucho sacrificio y responsabilidad responde sin pensarlo. ¿Qué parámetros se tienen en consideración para otorgar la categoría de Maestra Ronera, indago.
"Es un proceso largo que incluye varios años, donde debemos tener una vigilancia estricta de todas las propiedades
que se van desarrollando en los procesos de elaboración del ron, seriedad y profesionalidad. Tener habilidades suficientes para certificar la calidad requerida de acuerdo al ron que se vaya a evaluar", por ejemplo me dice la Primera Maestra ronera Salomé. "En la actualidad se producen aquí Rones Habana Club, Añejo Blanco, Añejo 3 años y Especial, Caldos para Ron, aguardiente fresco y Co2".
También los maestros imagino deben ser excelentes catadores, ¿verdad?
Por supuesto responde, "la esencia es saber determinar muy bien la calidad, va creciendo en uno el motivo especial de que el ron de Cuba siga entre los primeros no solo aquí sino en el mundo entero y eso lleva entrega permanente y sacrificio, no crea usted que todos los que aspiran a ser maestros lo logran, confiesa, son varias categoría, Aspirante, Primer Maestro Y Maestro, muchos han quedado en el camino".
Y para una mujer en particular Salomé, ¿qué significa ser la primera Maestra Ronera de Cuba? Alguien nos auxilia con una copa de Habana Club que ella degusta con placer para de inmediato responder.
"Representa un honor, un reconocimiento profesional a la mujer en su papel protagónico, los compañeros te observan de una manera diferente, es para mí una actitud ante la vida de disciplina y mucho rigor. Es un compromiso muy grande porque en Cuba existen ocho maestros roneros y yo soy la única mujer.
¿A qué aspiras Salomé?, le pregunto finalmente a mi entrevistada
"A ser una Buena Maestra Ronera. Responde con rapidez", para sin preámbulo alguno darme un apretón de manos y poner punto final a nuestra conversación, mientras se alejaba de allí entre los olores deliciosos que arrojaba aquella nave de añejo en la ronera de Santa Cruz del Sur.
La conversación fluye con Salomé allí muy cerca de un barril de buen ron cubano en una de las naves de añejamiento en una visita reciente a Santa Cruz del Sur, centro con una importante misión: Producir rones, aguardientes y CO2 con vistas a satisfacer las demandas de los clientes, garantizando la calidad e inocuidad de sus producciones y la defensa de este patrimonio de la cultura nacional.
Pero ¿¿cómo llega Salomé Alemán a convertirse en la primera mujer maestra ronera del país? Sonríe y sus ojos se vuelven pequeños ante la inesperada pregunta. Con mucho sacrificio y responsabilidad responde sin pensarlo. ¿Qué parámetros se tienen en consideración para otorgar la categoría de Maestra Ronera, indago.
"Es un proceso largo que incluye varios años, donde debemos tener una vigilancia estricta de todas las propiedades
que se van desarrollando en los procesos de elaboración del ron, seriedad y profesionalidad. Tener habilidades suficientes para certificar la calidad requerida de acuerdo al ron que se vaya a evaluar", por ejemplo me dice la Primera Maestra ronera Salomé. "En la actualidad se producen aquí Rones Habana Club, Añejo Blanco, Añejo 3 años y Especial, Caldos para Ron, aguardiente fresco y Co2".
También los maestros imagino deben ser excelentes catadores, ¿verdad?
Por supuesto responde, "la esencia es saber determinar muy bien la calidad, va creciendo en uno el motivo especial de que el ron de Cuba siga entre los primeros no solo aquí sino en el mundo entero y eso lleva entrega permanente y sacrificio, no crea usted que todos los que aspiran a ser maestros lo logran, confiesa, son varias categoría, Aspirante, Primer Maestro Y Maestro, muchos han quedado en el camino".
Y para una mujer en particular Salomé, ¿qué significa ser la primera Maestra Ronera de Cuba? Alguien nos auxilia con una copa de Habana Club que ella degusta con placer para de inmediato responder.
"Representa un honor, un reconocimiento profesional a la mujer en su papel protagónico, los compañeros te observan de una manera diferente, es para mí una actitud ante la vida de disciplina y mucho rigor. Es un compromiso muy grande porque en Cuba existen ocho maestros roneros y yo soy la única mujer.
¿A qué aspiras Salomé?, le pregunto finalmente a mi entrevistada
"A ser una Buena Maestra Ronera. Responde con rapidez", para sin preámbulo alguno darme un apretón de manos y poner punto final a nuestra conversación, mientras se alejaba de allí entre los olores deliciosos que arrojaba aquella nave de añejo en la ronera de Santa Cruz del Sur.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Yaniela Forgás Moreno, con norma de Maestra Internacional
Por Dairon O. Caballero Heredia
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 18 sep.— El municipio Palma Soriano atesora una de las pocas Maestras FIDE con norma de Maestra Internacional de Cuba en el juego ciencia, Yaniela Forgás Moreno.
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 18 sep.— El municipio Palma Soriano atesora una de las pocas Maestras FIDE con norma de Maestra Internacional de Cuba en el juego ciencia, Yaniela Forgás Moreno.
Recientemente pudimos conversar con ella
en la academia que la vio crecer como atleta en su natal Ciudad del
Cauto. Esta joven de solo 24 años de edad ha logrado tener una
trayectoria que vaticina un futuro aún más promisorio en el tablero.
Y así lo avalan resultados como su participación en tres Campeonatos Nacionales de Ajedrez para adultos, su condición de Campeona Nacional Universitaria, la mención como una de las mejores deportistas de la provincia en el mes de junio y el elo de 2276 puntos alcanzado como parte de su palmarés.
“Comienzo mi primera norma en el año 2003 en el Capablanca in Memorian. Esta norma para mí fue la más significativa porque llevaba varios años consecutivos tratando de hacerla y siempre me quedaba a medio punto o si no la media del elo no me daba”, destacó durante la entrevista Yaniela Forgás.
“Ya en el 2016 en el Campeonato de Cuba es que logro realizar la segunda norma de maestra internacional y completo el título en la última edición del Capablanca in Memorian, desarrollado en el mes de junio. Y para mí eso fue un resultado relevante porque alcanzar esa norma que era la última fue hacer realidad uno de mis sueños profesionales”, añadió la única mujer en la historia del ajedrez en Palma Soriano en cumplir con la norma de Maestra Internacional.
Tener un bebé y una familia, lejos de ser obstáculos se han convertido en fuente de inspiración y ayuda, dado que su esposo es también ajedrecista destacado de la provincia con la condición de Gran Maestro en Santiago de Cuba.
Y así lo avalan resultados como su participación en tres Campeonatos Nacionales de Ajedrez para adultos, su condición de Campeona Nacional Universitaria, la mención como una de las mejores deportistas de la provincia en el mes de junio y el elo de 2276 puntos alcanzado como parte de su palmarés.
“Comienzo mi primera norma en el año 2003 en el Capablanca in Memorian. Esta norma para mí fue la más significativa porque llevaba varios años consecutivos tratando de hacerla y siempre me quedaba a medio punto o si no la media del elo no me daba”, destacó durante la entrevista Yaniela Forgás.
“Ya en el 2016 en el Campeonato de Cuba es que logro realizar la segunda norma de maestra internacional y completo el título en la última edición del Capablanca in Memorian, desarrollado en el mes de junio. Y para mí eso fue un resultado relevante porque alcanzar esa norma que era la última fue hacer realidad uno de mis sueños profesionales”, añadió la única mujer en la historia del ajedrez en Palma Soriano en cumplir con la norma de Maestra Internacional.
Tener un bebé y una familia, lejos de ser obstáculos se han convertido en fuente de inspiración y ayuda, dado que su esposo es también ajedrecista destacado de la provincia con la condición de Gran Maestro en Santiago de Cuba.
“Trataremos
de hacer lo que nos corresponde, prepararnos fuertemente y seguir el
camino bien. Y yo pienso que sí que se puede lograr aún más”, acotó
Lesly Martínez Duany, compañero de vida de Yaniela.
“Entre mis mayores aspiraciones se encuentra, llegar primeramente a los 2300. Luego me propongo llegar a los 2400 puntos en el elo, ya que hasta el momento ninguna mujer cubana lo ha logrado. Y sobre todo, espero crecerme en los campeonatos mundiales y en todo lo que se pueda competir”, afirmó una de las actuales reinas del juego ciencia palmero, al definir sus anhelos profesionales.
Palma Soriano es hoy el segundo mejor municipio a nivel provincial en resultados integrales del ajedrez. Yaniela, sin dudas, es uno de los faros en esta disciplina, en donde junto a María Aymee Cabrera se han convertido en las dos únicas féminas en el territorio con títulos internacionales.
Pensar para algunos, es un arte, un hábito, una necesidad o incluso un problema para los más perezosos. Para Yaniela Forgás Moreno es un alimento para su espíritu y sus triunfos. Medir cada acción futura, valorar sus consecuencias y estrategias para salir airosa es lo que le ha permitido alcanzar sus sueños en el universo del tablero.
Concentrarse, diseñar jugadas estratégicas, vencer, seguirán siendo parte de su andar diario para llegar a lo más alto del ajedrez en Cuba y a nivel Internacional.
“Entre mis mayores aspiraciones se encuentra, llegar primeramente a los 2300. Luego me propongo llegar a los 2400 puntos en el elo, ya que hasta el momento ninguna mujer cubana lo ha logrado. Y sobre todo, espero crecerme en los campeonatos mundiales y en todo lo que se pueda competir”, afirmó una de las actuales reinas del juego ciencia palmero, al definir sus anhelos profesionales.
Palma Soriano es hoy el segundo mejor municipio a nivel provincial en resultados integrales del ajedrez. Yaniela, sin dudas, es uno de los faros en esta disciplina, en donde junto a María Aymee Cabrera se han convertido en las dos únicas féminas en el territorio con títulos internacionales.
Pensar para algunos, es un arte, un hábito, una necesidad o incluso un problema para los más perezosos. Para Yaniela Forgás Moreno es un alimento para su espíritu y sus triunfos. Medir cada acción futura, valorar sus consecuencias y estrategias para salir airosa es lo que le ha permitido alcanzar sus sueños en el universo del tablero.
Concentrarse, diseñar jugadas estratégicas, vencer, seguirán siendo parte de su andar diario para llegar a lo más alto del ajedrez en Cuba y a nivel Internacional.
martes, 19 de enero de 2016
Exhiben documental "Maestra", un homenaje a alfabetizadores cubanos
Santiago de Cuba, 19 ene.— El documental "Maestra" de la realizadora norteamericana Catherine Murphy se presentó este fin de semana en el Cine uba de esta Ciudad.
El emotivo audiovisual recoge los
testimonios de 8 mujeres cubanas que narran sus vivencias cuando en
1961, siendo apenas unas adolescentes, se incorporaron a la campaña de
alfabetización.
Al reestreno asistieron alfabetizadores santiagueros los que finalizado el documental y comentaron sus experiencias.
Carmen Josefina Bonne y Pascual Quiala se sintieron reflejados en el material y añadieron que se emocionaron y recordaron aquellos momentos que marcaron su vidas para siempre.
Alison Kibbe, productora norteamericana, parte del equipo de realización, apuntó que el documental ha tenido una excelente acogida en diversos países en los que se ha exhibido y añadió que preparan nuevos proyectos para realizar en Cuba en su mayoría vinculados a temas educacionales y socioculturales.
El documental "Maestra" sirve de motivación que incentiva el interés por conocer hechos trascendentales acontecidos en Cuba como la campaña de alfabetización y es además un paso positivo en el estrechamiento de las relaciones culturales entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba.
Carmen Josefina Bonne y Pascual Quiala se sintieron reflejados en el material y añadieron que se emocionaron y recordaron aquellos momentos que marcaron su vidas para siempre.
Alison Kibbe, productora norteamericana, parte del equipo de realización, apuntó que el documental ha tenido una excelente acogida en diversos países en los que se ha exhibido y añadió que preparan nuevos proyectos para realizar en Cuba en su mayoría vinculados a temas educacionales y socioculturales.
El documental "Maestra" sirve de motivación que incentiva el interés por conocer hechos trascendentales acontecidos en Cuba como la campaña de alfabetización y es además un paso positivo en el estrechamiento de las relaciones culturales entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba.
martes, 15 de diciembre de 2015
Olga Portuondo: Maestra de Juventudes
Por Dayron Chang Arrznz
Santiago de Cuba, 15 dic.— Algún
descubrimiento inesperado nos sorprende siempre en casa de Olga
Portuondo. Nuestra más reciente visita nos acercó a un estudio por
publicar sobre la participación de Cuba en los procesos anexionistas
perpetrados en República Dominicana. Es una vida consagrada a la
investigación historiográfica que siempre consigue tiempo para compartir
enseñanzas.
La juventud necesita de ejemplos cercanos que les permitan saber que solo con el esfuerzo diario se conquista el respeto de su comunidad, así afirma la educadora que se desempeña entre otras funciones como Historiadora de la ciudad. “Cada joven debe estar consciente de que la vida no es fácil, hay trabajos azarosos, pero al final tendrán una recompensa entre sus condiscípulos, o personas que le rodean”
Para lograr tal meta, la acuciosa profesora de la Universidad de Oriente sostiene que la juventud, entre otras cosas, “necesita recibir una historia con mucha más pasión.” Al final la responsabilidad, reafirma de manera autocritica, es de
los profesores. “Somos nosotros quienes formamos a las nuevas generaciones y es por ello que debemos ganar en profundidad y conocimiento para transmitir los hechos con un matiz analítico”
Olga concibe la historia como una asignatura que implica el sentimiento de patria. Solo desde esa perspectiva puede transmitirse. “No podemos ir por el mundo sin una identidad y esa corresponde a todo lo que constituye nuestra cultura”
Igualmente siente que cuando se va por el mundo además de ser cubano “se es santiaguero, camagüeyano, habanero; eso es un sello que forma parte de la personalidad. En el plano intelectual dicha diversidad es significativa pues sustenta la riqueza de nuestra cultura. Ese sentido patriótico y de unidad comienza en las regiones y en las memorias de cada una de esas regiones”
Destellos de juventud
En esas conversaciones donde se hilvanan épocas distantes, supe por azar que la Premio Nacional de Ciencias Sociales conoció en su etapa de adolescente a Frank País. Para contármelo me guía fuera de su estudio ahogado en libros con la intención de mostrarme desde el portal de la casa, el sitio cercano que visitaba el líder clandestino y en el cual se reunía con algunos amigos para planear la Revolución.
Me bastó como periodista ese instante de evocación para extraerle esos destellos de juventud que a veces la investigadora prefiere no recordar. Considera “fue una época compleja y hasta traumática”.
Olga vivió los entusiasmos pero también los sobresaltos de aquel levantamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956. “Salía de la escuela, era aún pequeña y no imaginaba qué podía representar todo lo sucedido. Solo sé que eran situaciones convulsas y estresantes. Vivo aún muy cerca del otrora Cuartel Moncada. Escuchar los tiros el 26 de julio de 1953 también cambiaron mi existencia”
Aquellos escenarios bien pudieran ser descritos por cualquier joven de mi generación, considera la historiadora. Pero de todo ello algo aún le sobrecoge el espíritu. El asesinato el 27 de junio de 1957 del líder clandestino Omar Giro. Olga tenía solo 11 años cuando vio desangrarse a aquel mártir.
La historiadora me saca de la casa como si no le bastara contarlo desde su portal. Se apoya en mi juventud para atravesar la calle. Pareciera superar la frustración o la impotencia adolescente de quien no pudo ejecutar nada ante la masacre cometida por el ejército batistiano.
Con todo grado de exactitud dibuja la escena: la persecución del chivato y los esbirros, los tiros, el grito benefactor de una mujer valiente desde su balcón, el lugar preciso de la caída, el alboroto posterior de la guardia. La Portuondo confiesa haber vivido algunos años con aquel trauma infantil ya descartado, pero su mirada fija al piso, revela una huella que le marca. “Hoy es una experiencia que evoco para motivar en los jóvenes el sentido de identidad hacia los suyos,” reafirma la escritora de incontables libros sobre la cultura popular cubana.
Una carcajada, casi intima, reservada para aquellos que hurgan en el lado más humano de la autora responde a la pregunta de este periodista interesado en imaginar otros matices de la juventud de Olga Portuondo. La respuesta sorprende, y transita desde la picardía hasta el compromiso.
“De joven hice lo que todo joven le tocaba hacer en ese momento. Una de las que me siento orgullosa es haber comenzado a impartir docencia en la Universidad por una necesidad de la revolución. Aún no me había graduado”.
Comienza entonces la mujer sobria y reservada a imaginar sus días de trabajo voluntario, defensa, carnavales; sus años de estudios hasta las madrugadas y hasta los temas musicales que movieron su juventud.
Recorrer cada rincón de su casa es casi recorrer su vida. Conocer de sus viajes, amigos, presenciar entre cuadros, dedicatorias, fotos y diplomas sus recuerdos. Innumerables premios, o libros validan su hacer durante más de 50 años como profesora de la Universidad de Oriente.
La historiadora considera que para privilegio personal algunos estudiantes “se han llevado un pedacito de mi existencia y conocimiento. Eso me ha permitido conocer y formar a muchos jóvenes. Yo diría que la mayoría me han enseñado mucho más a mí,” expresa Olga con la modestia de quien recibe hoy el premio Maestro de Juventudes.
La juventud necesita de ejemplos cercanos que les permitan saber que solo con el esfuerzo diario se conquista el respeto de su comunidad, así afirma la educadora que se desempeña entre otras funciones como Historiadora de la ciudad. “Cada joven debe estar consciente de que la vida no es fácil, hay trabajos azarosos, pero al final tendrán una recompensa entre sus condiscípulos, o personas que le rodean”
Para lograr tal meta, la acuciosa profesora de la Universidad de Oriente sostiene que la juventud, entre otras cosas, “necesita recibir una historia con mucha más pasión.” Al final la responsabilidad, reafirma de manera autocritica, es de
los profesores. “Somos nosotros quienes formamos a las nuevas generaciones y es por ello que debemos ganar en profundidad y conocimiento para transmitir los hechos con un matiz analítico”
Olga concibe la historia como una asignatura que implica el sentimiento de patria. Solo desde esa perspectiva puede transmitirse. “No podemos ir por el mundo sin una identidad y esa corresponde a todo lo que constituye nuestra cultura”
Igualmente siente que cuando se va por el mundo además de ser cubano “se es santiaguero, camagüeyano, habanero; eso es un sello que forma parte de la personalidad. En el plano intelectual dicha diversidad es significativa pues sustenta la riqueza de nuestra cultura. Ese sentido patriótico y de unidad comienza en las regiones y en las memorias de cada una de esas regiones”
Destellos de juventud
En esas conversaciones donde se hilvanan épocas distantes, supe por azar que la Premio Nacional de Ciencias Sociales conoció en su etapa de adolescente a Frank País. Para contármelo me guía fuera de su estudio ahogado en libros con la intención de mostrarme desde el portal de la casa, el sitio cercano que visitaba el líder clandestino y en el cual se reunía con algunos amigos para planear la Revolución.
Me bastó como periodista ese instante de evocación para extraerle esos destellos de juventud que a veces la investigadora prefiere no recordar. Considera “fue una época compleja y hasta traumática”.
Olga vivió los entusiasmos pero también los sobresaltos de aquel levantamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956. “Salía de la escuela, era aún pequeña y no imaginaba qué podía representar todo lo sucedido. Solo sé que eran situaciones convulsas y estresantes. Vivo aún muy cerca del otrora Cuartel Moncada. Escuchar los tiros el 26 de julio de 1953 también cambiaron mi existencia”
Aquellos escenarios bien pudieran ser descritos por cualquier joven de mi generación, considera la historiadora. Pero de todo ello algo aún le sobrecoge el espíritu. El asesinato el 27 de junio de 1957 del líder clandestino Omar Giro. Olga tenía solo 11 años cuando vio desangrarse a aquel mártir.
La historiadora me saca de la casa como si no le bastara contarlo desde su portal. Se apoya en mi juventud para atravesar la calle. Pareciera superar la frustración o la impotencia adolescente de quien no pudo ejecutar nada ante la masacre cometida por el ejército batistiano.
Con todo grado de exactitud dibuja la escena: la persecución del chivato y los esbirros, los tiros, el grito benefactor de una mujer valiente desde su balcón, el lugar preciso de la caída, el alboroto posterior de la guardia. La Portuondo confiesa haber vivido algunos años con aquel trauma infantil ya descartado, pero su mirada fija al piso, revela una huella que le marca. “Hoy es una experiencia que evoco para motivar en los jóvenes el sentido de identidad hacia los suyos,” reafirma la escritora de incontables libros sobre la cultura popular cubana.
Una carcajada, casi intima, reservada para aquellos que hurgan en el lado más humano de la autora responde a la pregunta de este periodista interesado en imaginar otros matices de la juventud de Olga Portuondo. La respuesta sorprende, y transita desde la picardía hasta el compromiso.
“De joven hice lo que todo joven le tocaba hacer en ese momento. Una de las que me siento orgullosa es haber comenzado a impartir docencia en la Universidad por una necesidad de la revolución. Aún no me había graduado”.
Comienza entonces la mujer sobria y reservada a imaginar sus días de trabajo voluntario, defensa, carnavales; sus años de estudios hasta las madrugadas y hasta los temas musicales que movieron su juventud.
Recorrer cada rincón de su casa es casi recorrer su vida. Conocer de sus viajes, amigos, presenciar entre cuadros, dedicatorias, fotos y diplomas sus recuerdos. Innumerables premios, o libros validan su hacer durante más de 50 años como profesora de la Universidad de Oriente.
La historiadora considera que para privilegio personal algunos estudiantes “se han llevado un pedacito de mi existencia y conocimiento. Eso me ha permitido conocer y formar a muchos jóvenes. Yo diría que la mayoría me han enseñado mucho más a mí,” expresa Olga con la modestia de quien recibe hoy el premio Maestro de Juventudes.
miércoles, 14 de octubre de 2015
Maestra de corazón
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 14 oct.— En la Escuela Especial Cristino Naranjo labora una maestra que por más de 32 años enseña a leer y escribir a escolares con necesidades educativas especiales de tipo intelectual. El amor a su profesión y a los niños le ha ganado el respeto, el cariño y la admiración de todos los que la conocen.
La dedicación a esta profesión tan sublime de enseñar a niños con necesidades educativas especiales la ejerce con entrega total que se materializa en la evaluación de muy bien que alcanza al terminar cada curso escolar.
Carlos Miguel Velásquez Martínez, ya está en 2do grado junto a su maestra Ada escribe con claridad las sílabas doble (fla, fle), al saber que estoy indagando por quienes fueron alumnos de Ángela me levanta la mano y dice que ella lo enseñó a leer, a cumplir con la realización de la tarea y a portarse bien.
Además la recuerdan con mucho cariño Yudisleidis García Más y Maikel Guirola Beltrán que cursan el 7mo y el 4to grado respectivamente, nos comentan que quieren mucho a Ángela porque ella fue las que los enseñó a leer y escribir con mucha paciencia, que es muy amorosa y por eso la recordarán por siempre.
El amor, la paciencia y la perseverancia son virtudes que cultiva esta maestra terapeuta. Trabajar con nueve niños con diagnóstico de retraso mental leve y moderado, que presentan elentecimiento de sus procesos psicológicos que no les permite adquirir los conocimientos al mismo ritmo que los estudiantes de primaria necesitan de atención diferenciada, creatividad para que fijen los contenidos y mucho cariño, aspectos que concurren en el trabajo de Ángela.
La Master en Ciencias Pedagógicas Ángela Guerra Tur nos comenta que desde que comenzó a trabajar en la Enseñanza Especial siempre ha sido en primer ciclo fundamentalmente en primero, que aunque es un grado que lleva mucho trabajo, que hay que apoyarse de una buena variedad de medios de enseñanzas y contar con una excelente maestría pedagógica a ella se le da muy fácil porque le gusta trabajar con los niños de estas edades.
Como defectóloga estuvo por tres años cumpliendo misión internacionalista en Venezuela prestando servicio a Salud en un Centro de Diagnóstico Integral atendiendo a pacientes con trastornos del lenguaje, vivencia que la marcó mucho en su hacer profesional y en el plano personal.
Ángela Guerra Tur a pesar de una trayectoria impecable no ha recibido medallas, ni condecoraciones, sin embargo con orgullo siente el reconocimiento sincero de sus alumnos, padres y compañeros de labor que ven en ella a una maestra de corazón.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Festeja cumpleaños 55 rotativo santiaguero Sierra Maestra
Autor : Isabel Zaldívar Diéguez
El semanario Sierra Maestra, decano de los periódicos cubanos, celebra 55 años de fundado, este 7 de septiembre, con un colectivo que se propone seguir siendo fiel soldado por un mejor periodismo para hacer más revolución.
Los honores nunca serán muchos para el colectivo del periódico Sierra Maestra, nacido bajo el fogueo de la lucha clandestina en el Santiago rebelde y heroico de 1957. Querido por el pueblo desde su fundación, hace 55 años, por ser que reflejo del quehacer, primero del Oriente todo, y luego de Santiago de Cuba.
Sus hacedores se empeñan en reafirmar que es el decano de los periódicos cubanos, y así es; sin embargo, cada sábado se pasea por las calles con aires más juveniles. Amén de una mayoría de generaciones recientes, se imbrican los de más años, que toman de la juventud y aportan experiencias.
Frank
País García fue el inspirador de esta publicación, quien dejó todo
organizado para su impresión, redacción, distribución y hasta el nombre;
de ahí el primer homenaje a este joven en el Cementerio Santa Ifigenia.
Tributo también a nuestro Héroe Nacional José Martí en el Mausoleo que
guarda sus restos, donde los trabajadores, ratificaron el compromiso de
seguir siendo fieles soldados de la Revolución. Fue éste el primer punto
de la agenda del colectivo en ocasión de la jornada por el onomástico
del rotativo.
Durante dos días sesionaron en el Taller Profesional 55 aniversario, que profundizó en la historia y desempeño actual del periódico, así como en el empleo y perspectiva de las nuevas tecnologías.
El Sierra Maestra sigue siendo ese cálido medio de la prensa plana, que se puede conservar el tiempo deseado y leerse una y otra vez para aprender y enseñar, tal es su magia.
El semanario Sierra Maestra, decano de los periódicos cubanos, celebra 55 años de fundado, este 7 de septiembre, con un colectivo que se propone seguir siendo fiel soldado por un mejor periodismo para hacer más revolución.
Los honores nunca serán muchos para el colectivo del periódico Sierra Maestra, nacido bajo el fogueo de la lucha clandestina en el Santiago rebelde y heroico de 1957. Querido por el pueblo desde su fundación, hace 55 años, por ser que reflejo del quehacer, primero del Oriente todo, y luego de Santiago de Cuba.
Sus hacedores se empeñan en reafirmar que es el decano de los periódicos cubanos, y así es; sin embargo, cada sábado se pasea por las calles con aires más juveniles. Amén de una mayoría de generaciones recientes, se imbrican los de más años, que toman de la juventud y aportan experiencias.
Frank
País García fue el inspirador de esta publicación, quien dejó todo
organizado para su impresión, redacción, distribución y hasta el nombre;
de ahí el primer homenaje a este joven en el Cementerio Santa Ifigenia.
Tributo también a nuestro Héroe Nacional José Martí en el Mausoleo que
guarda sus restos, donde los trabajadores, ratificaron el compromiso de
seguir siendo fieles soldados de la Revolución. Fue éste el primer punto
de la agenda del colectivo en ocasión de la jornada por el onomástico
del rotativo.Durante dos días sesionaron en el Taller Profesional 55 aniversario, que profundizó en la historia y desempeño actual del periódico, así como en el empleo y perspectiva de las nuevas tecnologías.
El Sierra Maestra sigue siendo ese cálido medio de la prensa plana, que se puede conservar el tiempo deseado y leerse una y otra vez para aprender y enseñar, tal es su magia.
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