Plaza de la revolución

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sábado, 2 de diciembre de 2017

En la loma de Aguacate “Vive Fidel”

Por Miralis Despaigne Pineda

Palma Soriano, Santiago de Cuba, 2 dic.— A un año de la la desaparición física de nuestro Comandante en Jefe en el Consejo Popular de Aguacate, el lugar donde se realizó el cartel “Fidel Vive” ubicado en la loma del niño, en la carretera central en el tramo de Aguacate a Contramaestre, fue sitio de conmemoración.''

La Casa de Cultura “Manuel Polanco Mendoza” en coordinación con diversos  organismos, pioneros, combatientes y otros, honraron su memoria, donde está el cartel que en imágenes recorrió todo el país, en los días del recorrido fúnebre de Fidel Castro.

Allí se escucharon las décimas, “Canto a Fidel” de Carilda Oliver Labra en voz de la instructora de Literatura Lídice Cepeda, así como la carta de despedida a Fidel Castro por el aficionado Gelo Gutiérrez, y la canción La Victoria de Sara González a cargo de aficionados de la música.

La mañana estuvo cargada de emociones. La actividad culminó cantando todos “Cabalgando con Fidel”, de Raúl Torres. 

lunes, 30 de enero de 2017

Bombardeo aéreo en Loma de Caracas

Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 30 ene.— Para el núcleo inicial del Ejército Rebelde, integrado por unos treinta combatientes, entre ellos 20 expedicionarios del Yate Granma, no hubo una situación más difícil que la enfrentada el 30 de enero de 1957 cuando la vil traición de su guía principal, Eutimio Guerra, condujo a la aviación enemiga hasta el campamento insurrecto en Loma de Caracas, sometiéndolo a un intenso bombardeo y ametrallamiento que destruyó totalmente ese lugar.

Sin embargo, al regresar a la zona de Caracas después de sus dos primeros combates victoriosos, Río La Plata y Llanos del Infierno, los guerrilleros se percataron de algunas anormalidades entre la población debido a la visita que realizara por la zona el asesino Capitán Casillas Lumpuy, intimidando a los campesinos para que la abandonaran amenazándolos de muerte si ayudaban a los rebeldes.

Al darse cuenta de esa situación, el Comandante en Jefe Fidel Castro, ordenó a  los guerrilleros no pernoctar esa noche en el Campamento de Loma de Caracas y dispersarse por los montes cercanos. Gracias a ello, el ataque de la aviación no causó bajas humanas entre los rebeldes, aunque si destruyó las instalaciones del campamento, fundamentalmente la cocina y la vitualla de campaña del grupo.

Entre los rebeldes existía la comunicación previa que de producirse una situación como esa, debían reconcentrarse después en la llamada Cueva del Humo y así lo hicieron, pero no fue hasta el primero de febrero que la mayoría de los combatientes lograron reunirse en ese lugar.

En este último punto los guerrilleros pudieron recibir algunas ropas y equipos traídos desde Manzanillo, por un grupo de nueve combatientes enviados para reforzar el grupo inicial de 30.

Lo sucedido en Loma de Caracas sirvió de experiencia al Ejército Rebelde, que a partir de ese momento no volvió a levantar cocina al aire libre y proteger mejor los avituallamientos disgregándolos por puntos cercanos.

El autor de la traición que estuvo a punto de exterminar la guerrilla rebelde el 30 de enero de 1957, hace 60 años, se vendió al ejército de Batista a cambio de dinero y grados en sus filas, pero poco tiempo después fue descubierto y juzgado por un Tribunal Revolucionario, que lo condenó a muerte por fusilamiento, ejecutándose la sentencia a mediados de febrero de ese año. La Revolución nunca desamparó a su familia.

sábado, 30 de enero de 2016

Ataque aéreo a Loma de Caracas


Ataque aéreo a Loma de CaracasPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 30 ene.— Para el núcleo inicial del Ejército Rebelde, integrado por unos 30 combatientes, no hubo una situación más difícil que la afrontada el 30 de enero de 1957, hace hoy 59 años, cuando el lugar que servía de campamento al grupo en Loma de Caracas, fue sometido a un intenso ametrallamiento y bombardeo de la aviación batistiana que destruyó casi totalmente el sitio.

Después de los combates victoriosos de Río La Plata, el 17 de enero de 1957, y Arroyo del Infierno, el 22 de ese mismo mes, la guerrilla retornó a la zona de Caracas ya conocida por ellos, percatándose de que la situación allí no era la misma, ya que el lugar había sido visitado por el asesina Casillas, intimidando a los campesinos residentes en la zona que la abandonaron.

Gracias a ese detalle, los guerrilleros no pernoctaron esa noche en el campamento sino en los montes cercanos, lo que evitó que en el ataque aéreo del día siguiente, este no causara bajas humanas, aunque sí logró que el grupo se diseminara por toda la zona y la guerrilla quedara prácticamente desmantelada por varios días.

Sin embargo, a los combatientes rebeldes se le había orientado que de producirse una situación así, el punto de reencuentro sería la llamada Cueva del Humo, y no fue hasta el primero de febrero que la mayoría de los combatientes pudo reunirse nuevamente, incluido un grupo de refuerzo que había llegado de Manzanillo y trasladado a ese lugar por Guillermo García.

En el Valle del Ají, los guerrilleros pudieron recibir algunas ropas, equipos y medicinas traídas por los manzanilleros, por lo que el grupo se sintió más fuerte y cambió el ánimo que les había dejado el ataque aéreo del combate de Loma de Caracas.

Lo sucedido en ese campamento sirvió de experiencia a la guerrilla que a partir de ese momento y durante toda la guerra, no volvió a levantar cocina al aire libre, pues evidentemente el humo de la que tenían en Caracas orientó a la aviación el punto donde atacar.

Lo que ignoraba el destacamento guerrillero era que uno de sus principales guías, Eutimio Guerra, se había vendido al Ejército Batistiano y él mismo desde un avión de reconocimiento había señalado a los pilotos los puntos donde atacar. Pero esa es otra historia que más adelante terminaremos, porque ese traidor estuvo complicado en otras situaciones para la guerrilla.

viernes, 30 de enero de 2015

Combate de Loma de Caracas


Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 30 ene.— No hubo una situación más difícil para el Ejército Rebelde después de asentados a fines de 1957 en el firme de la Sierra Maestra, que el bombardeo a que fue sometido el campamento de esa fuerza en Loma de Caracas, hace 58 años, donde el grupo guerrillero se había establecido tras sus dos primeros combates victoriosos, en Río La Plata y Llanos del Infierno.

En la mañana del 30 de enero todo transcurría normalmente en dicho lugar cuando varios aviones del ejército batistiano sobrevolaron la zona y con precisión milimétrica bombardearon y ametrallaron el lugar, destruyendo la cocina y otras instalaciones del refugio rebelde obligando a los guerrilleros, unos 30 hombres, a dispersarse por diferentes vías para poder salvarse del ataque.

Fue ese un momento duro para el naciente Ejército Rebelde, que pudo haber significado su aniquilamiento, debido a la traición del guía principal del destacamento, Eutimio Guerra, que fuera apresado por el Ejército de Batista, y se le perdonara la vida a cambio de que asesinara al Comandante en Jefe Fidel Castro y contribuyera a la eliminación del núcleo guerrillero.

Eutimio fue el guía de la guerrilla casi desde los primeros momentos que esta comenzó a operar en la Sierra Maestra, a finales del año 1956, y en ese sentido prestó valiosos servicios al grupo rebelde, pero el miedo a la muerte y el ofrecimiento de dinero y otros beneficios por parte del ejército del régimen dictatorial, pudieron más que el patriotismo y su lealtad a la Revolución.

Después del bombardeo y ametrallamiento a Loma de Caracas, el 30 de enero de 1957, la incertidumbre volvió a adueñarse de los combatientes guerrilleros dispersos en pequeños grupos por esa zona de la Sierra Maestra, hasta que en los primeros días de febrero volvieron a reunirse en el lugar conocido por la Cueva del Humo, previamente acordado para el reencuentro, tras un hecho como el sucedido.

Al volverse a reunir la mayoría de los 30 guerrilleros que se encontraban en la zona de Caracas, la guerrilla se vio aumentada en 10 hombres más que llegaron como refuerzo desde la ciudad de Manzanillo, enviados por Celia Sánchez Manduley, una destacada colaboradora del Ejército Rebelde, incluso desde los días difíciles del desembarco de los expedicionarios del yate Granma.

El guía devenido en traidor, Eutimio Guerra, permaneció todavía un tiempo más en la guerrilla, pero nunca pudo lograr el propósito que le había ordenado el ejército del tirano, de asesinar a Fidel. A finales de febrero de MIL 956, descubierta su traición, fue ejecutado tras realizársele un juicio moral.

viernes, 20 de abril de 2012

Parque Loma de San Juan, huella imborrable de nuestra historia

Autor : Yulia Nela González Bazán

Al este de la ciudad de Santiago de Cuba, en una altura que domina el valle y el río de San Juan se encuentra el Parque Histórico Loma de San Juan. La trascendencia de este sitio se debe al papel que desempeñó en la defensa de la ciudad en la Guerra Hispano-cubano-norteamericana, conflicto que puso fin al dominio español sobre Cuba.

La Loma de San Juan exhibe varios monumentos que perpetúan el importante hecho. En esta área se localizan varias esculturas que simbolizan y recuerdan a los caídos en aquella histórica jornada. Además se conservan las obras defensivas y de comunicación construidas por los españoles.

En el sitio se mantienen las trincheras y una muestra de las municiones empleadas en el cruento combate. Sin dudas uno de los más importantes entre las fuerzas beligerantes, y en el cual cayeron cientos de oficiales y soldados de los ejércitos contendientes.

La Loma de San Juan también recuerda el bochorno que representó la negativa de las tropas estadounidenses a la entrada de las fuerzas independentistas cubanas en la ciudad. Pues, muy cerca de allí se encuentra el conocido Árbol de la Paz, símbolo que señala el sitio donde las tropas coloniales españolas se rindieron a las fuerzas norteamericanas en julio de 1898. Acto en el que no se le permitió tomar parte a las tropas cubanas tras duros años de bregar por la añorada libertad.

Hoy, a más de un siglo del histórico combate, hasta aquí llegan personas de todo el mundo para tocar con sus propias manos una parte de nuestra historia.