Por Caridad Franco Vega
Santiago de Cuba, 1 jun.— Desde 1963 en Cuba se festeja el primero de Junio el Día internacional de la Infancia, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1956. En nuestro país Gobierno y familias aseguran que nuestros niñas y niños crezcan felices.
Verlos felices me alegra el alma y mucho me gustaría robarme esas pícaras miradas y hacerlas mías. Les conozco, son una tribu muy especial que veo crecer cerca de mí. Son los hijos de mis colegas periodistas de la redacción informativa de Tele Turquino y de dos de las editoras con quienes más trabajo.
Comparto una buena parte de mi tiempo con ellas, por eso se de los desvelos de estas madres cuando ellos enferman y entonces pregunto cómo va el catarro de Zabrina, si ya bajó la fiebre de Fabián, si Leonardo vomitó mucho o cómo van las ronchas de Lena. Y si por fin Lestercito tienen sarampión.
Cuando están bien y curioseo por ellos, hay una sola exclamación ¡están acabando! Y que bueno que sea así.
Esta tropa infantil crece, se hacen independientes. Como Angelito que sorprende con sus poses de avispado adolescente.
Como todos los niños en Cuba, las familias, el gobierno y la sociedad con diferentes políticas y cuerpos legislativos se empeñan en asegurarles el desarrollo libre y creador de sus personalidades, aptitudes y capacidades.
Por la inocencia de sus pocos años no saben que aquí se respetan convenciones internacionales que aseguran sus derechos y los protegen.
Para que la infancia sea feliz bien vale la pena cualquier sacrificio.
Verlos empinar sus sueños y aconsejarles que nunca se conformen con ser la cola cometa será dicha grande para mi.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas
sábado, 1 de junio de 2019
sábado, 18 de mayo de 2019
Por una educación inclusiva y una infancia feliz
Por Caridad Franco Vega
Santiago de Cuba, 18 may.— La escuela especial Frank País de Santiago de Cuba es un centro de referencia nacional donde se pone en práctica un proyecto que busca alternativas pedagógicas en beneficio de la preparación de los niños con necesidades educativas especiales.
Una obra de infinito amor es sin duda la enseñanza de niños y adolescentes con discapacidades intelectuales. En esta escuela santiaguera se instruyen infantes que han sido diagnosticados con retraso mental leve, moderado, severo y síndrome de down.
La misión principal del plantel es preparar a los pequeños para que tengan una vida útil e independiente. Para alcanzar tal propósito los programas de estudio experimentan transformaciones y se aplican alternativas que benefician la educación de los niños.
En tal sentido Celia Mendoza, maestra terapeuta explica que funcionan círculos de interés como el de peluquería y de alimentos, atendidos el primero por una madre y el segundo por el cocinero de la escuela en los cuales participan los niños según su vocación. A través de talleres docentes los niños aprenden a desarrollar habilidades para la artesanía y la educación doméstica, mientras en los círculos de interés se familiarizan con diversos oficios.
Un equipo multidisciplinario de docentes se encarga de convertir cada clase en una lección de vida. De esta forma y con el trabajo mancomunado escuela-familia se les proporciona una infancia feliz y se les prepara para la vida adulta de manera que sean capaces de integrarse a la sociedad de forma plena y activa.
Santiago de Cuba, 18 may.— La escuela especial Frank País de Santiago de Cuba es un centro de referencia nacional donde se pone en práctica un proyecto que busca alternativas pedagógicas en beneficio de la preparación de los niños con necesidades educativas especiales.
Una obra de infinito amor es sin duda la enseñanza de niños y adolescentes con discapacidades intelectuales. En esta escuela santiaguera se instruyen infantes que han sido diagnosticados con retraso mental leve, moderado, severo y síndrome de down.
La misión principal del plantel es preparar a los pequeños para que tengan una vida útil e independiente. Para alcanzar tal propósito los programas de estudio experimentan transformaciones y se aplican alternativas que benefician la educación de los niños.
En tal sentido Celia Mendoza, maestra terapeuta explica que funcionan círculos de interés como el de peluquería y de alimentos, atendidos el primero por una madre y el segundo por el cocinero de la escuela en los cuales participan los niños según su vocación. A través de talleres docentes los niños aprenden a desarrollar habilidades para la artesanía y la educación doméstica, mientras en los círculos de interés se familiarizan con diversos oficios.
Un equipo multidisciplinario de docentes se encarga de convertir cada clase en una lección de vida. De esta forma y con el trabajo mancomunado escuela-familia se les proporciona una infancia feliz y se les prepara para la vida adulta de manera que sean capaces de integrarse a la sociedad de forma plena y activa.
viernes, 1 de junio de 2018
Lucas nos hace muy feliz este día internacional de la infancia
Texto y Foto: Lourdes Palau
Santiago de Cuba, 1 jun.— Lucas es el nombre de mi más pequeño vecino, tiene los ojos y su pelo negro como la noche, sin embargo su sonrisa ilumina cuando deja ver sus diminutos dientecitos. Cuando estaba en la barriga de su madre hubo mucha incertidumbre pues durante muchos años ella no había podido concebir y sus más de 35 en edad ya constituía un riesgo.
Pero las atenciones y exámenes médicos sistemáticos, la preocupación del galeno y la enfermera de la familia dieron siempre la seguridad a padres, familiares y amigos que él bebe iba a nacer. Su mamá se cuidó mucho y siempre además de los cuidados le acompañó la esperanza,
hasta que como regalo hace un año el 1 de Junio, día internacional de la infancia le pusieron a Lucas en sus manos.
De parto natural y rodeado de doctores y enfermeras dio Lucas su grito a la vida y desde entonces siguieron las consultas y atenciones porque él es uno más de los tantos infantes cubanos que nacen en un país libre donde constituyen una prioridad no solo para los suyos sino también para el Estado.
El objetivo del día internacional de la infancia aprobado en la conferencia en defensa de la niñez por las Naciones Unidas en el ya lejano 1956 fue recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable y por tanto que más sufre las crisis y los problemas del mundo, situación que en otros países no ha cambiado y cada vez son más discriminados y masacrados.
El Papa Juan Pablo Segundo en 1994 denominado año internacional para la familia escribió una significativa carta a los niños. En ella se refería a los pequeños como la principal fuente de alegría y esperanza de la sociedad. También denunciaba los sufrimientos y atentados de los que son víctimas, expresando [...] padecen hambre, miseria, son abandonados por sus padres y soportan muchas formas de violencia y abuso por parte de los adultos...
Cuando hoy miro al pequeño Lucas que cumple su primer añito, haciendo travesuras rodeado de amor y de esperanzas feliz junto a los suyos, a los vecinos que también lo queremos y lo cuidamos respiro hondo muy hondo y doy gracias al gobierno cubano.
Santiago de Cuba, 1 jun.— Lucas es el nombre de mi más pequeño vecino, tiene los ojos y su pelo negro como la noche, sin embargo su sonrisa ilumina cuando deja ver sus diminutos dientecitos. Cuando estaba en la barriga de su madre hubo mucha incertidumbre pues durante muchos años ella no había podido concebir y sus más de 35 en edad ya constituía un riesgo.
Pero las atenciones y exámenes médicos sistemáticos, la preocupación del galeno y la enfermera de la familia dieron siempre la seguridad a padres, familiares y amigos que él bebe iba a nacer. Su mamá se cuidó mucho y siempre además de los cuidados le acompañó la esperanza,
hasta que como regalo hace un año el 1 de Junio, día internacional de la infancia le pusieron a Lucas en sus manos.
De parto natural y rodeado de doctores y enfermeras dio Lucas su grito a la vida y desde entonces siguieron las consultas y atenciones porque él es uno más de los tantos infantes cubanos que nacen en un país libre donde constituyen una prioridad no solo para los suyos sino también para el Estado.
El objetivo del día internacional de la infancia aprobado en la conferencia en defensa de la niñez por las Naciones Unidas en el ya lejano 1956 fue recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable y por tanto que más sufre las crisis y los problemas del mundo, situación que en otros países no ha cambiado y cada vez son más discriminados y masacrados.
El Papa Juan Pablo Segundo en 1994 denominado año internacional para la familia escribió una significativa carta a los niños. En ella se refería a los pequeños como la principal fuente de alegría y esperanza de la sociedad. También denunciaba los sufrimientos y atentados de los que son víctimas, expresando [...] padecen hambre, miseria, son abandonados por sus padres y soportan muchas formas de violencia y abuso por parte de los adultos...
Cuando hoy miro al pequeño Lucas que cumple su primer añito, haciendo travesuras rodeado de amor y de esperanzas feliz junto a los suyos, a los vecinos que también lo queremos y lo cuidamos respiro hondo muy hondo y doy gracias al gobierno cubano.
viernes, 22 de enero de 2016
miércoles, 20 de enero de 2016
viernes, 15 de enero de 2016
Disfruta infancia cubana de privilegios sociales
Santiago de Cuba, 15 ene.— Desde el mismo triunfo de la Revolución en 1959, se inició en Cuba un programa de atención integral a la infancia, privilegios que aumentaron a partir de la aplicación con rigor y disciplina de los principios de la Convención de los Derechos del Niño al asegurarles el desarrollo libre y creador de sus personalidades, aptitudes y capacidades.
La educación y la salud destacan entre
esos derechos y privilegios. Así por ejemplo los niños diagnosticados
con necesidades educativas especiales gozan también del derecho a la
enseñanza en escuelas especializadas donde reciben una preparación que
busca el desempeño independiente de cada alumno y la integración social
de estos infantes, para que mediante el ejercicio de diversos oficios se
inserten de manera útil a la sociedad.
La escuela Frank País de Santiago de Cuba tiene como misión esencial la educación en los niveles de primaria y secundaria de niños y adolescentes portadores de un diagnóstico de retraso mental mental.
Norge Javier Rodríguez es alumno de este centro y asegura que se siente feliz, añade, que aprende muchas cosas en el aula y los talleres y cuando termine de estudiar quiere ser un buen artesano.
En Tanto Talía González Téllez está en octavo grado de la propia escuela y al igual que Norge está muy contenta, ha aprendido a leer a escribir y en los talleres les enseñan diversas labores entre las que más le gustan están las de coser y bordar y quiere ser peluquera.
Es también un privilegio recibir atenciones médicas de excelencia, sin costo alguno, que aseguran una vida saludable.
Baste señalar como ejemplo los cuidados que se les prodigan a los pequeños en salas de neonatología como la del Hospital Infantil Norte de Santiago de Cuba.
La
Doctora Mayda Garriga, especialista de primer grado de neonatología de
este centro asistencial señala que aquí ingresan recién nacidos con
necesidades quirúrgicas de mucho riesgo para la vida, sin embargo con
todos los privilegios y garantías que da el sistema de salud cubano
estos niños no carecen de los recursos necesarios independientemente del
costo que pueda representar su atención. Disponen de todo lo que los
niños necesiten. Así logran egresarlos para su familia con la calidad de
vida que todos esperan que tengan los niños.
Para los infantes cubanos estos privilegios son parte de su cotidianidad. Así crecen los niños seguros y protegidos disfrutando, junto a sus familias, de la felicidad de vivir en una sociedad como la nuestra que les asegura el pleno desarrollo de sus potencialidades físicas e intelectuales y el goce espiritual.
La escuela Frank País de Santiago de Cuba tiene como misión esencial la educación en los niveles de primaria y secundaria de niños y adolescentes portadores de un diagnóstico de retraso mental mental.
Norge Javier Rodríguez es alumno de este centro y asegura que se siente feliz, añade, que aprende muchas cosas en el aula y los talleres y cuando termine de estudiar quiere ser un buen artesano.
En Tanto Talía González Téllez está en octavo grado de la propia escuela y al igual que Norge está muy contenta, ha aprendido a leer a escribir y en los talleres les enseñan diversas labores entre las que más le gustan están las de coser y bordar y quiere ser peluquera.
Es también un privilegio recibir atenciones médicas de excelencia, sin costo alguno, que aseguran una vida saludable.
Baste señalar como ejemplo los cuidados que se les prodigan a los pequeños en salas de neonatología como la del Hospital Infantil Norte de Santiago de Cuba.
Para los infantes cubanos estos privilegios son parte de su cotidianidad. Así crecen los niños seguros y protegidos disfrutando, junto a sus familias, de la felicidad de vivir en una sociedad como la nuestra que les asegura el pleno desarrollo de sus potencialidades físicas e intelectuales y el goce espiritual.
lunes, 3 de junio de 2013
martes, 22 de noviembre de 2011
UNICEF destaca atención de los derechos del niño en Cuba
AIN
José Juan Ortiz, representante en Cuba del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), destacó la voluntad política de la Isla en la protección de los niños, la que constituye un ejemplo para el mundo.
El funcionario del organismo internacional explicó a la prensa que desde el triunfo de la Revolución el Estado cubano consagró sus esfuerzos al desarrollo de ese segmento poblacional, antes de que la Asamblea General de la ONU adoptara la Convención de los Derechos del Niño, el 20 de noviembre de 1989.
Ortiz, quien asumió el cargo en La Habana hace cinco años, ponderó los esfuerzos del país caribeño para garantizar tal objetivo, a pesar de las limitaciones, al tiempo que contrastó la realidad que hoy viven millones de niños en el planeta, afectados por las crisis alimentaria, ambiental y financiera, y las guerras, entre otros males.
Al cumplirse ahora 22 años de la aprobación en la Asamblea General de la ONU de la implementación de la Convención de los Derechos del Niño, Ortiz ponderó la encomiable labor de las autoridades de la Ínsula por acatar los compromisos fijados.
En Cuba no existe ninguna vulneración de derechos, enfatizó el representante de la UNICEF, quien exaltó además el correcto cumplimiento de todos los mandatos establecidos por esa reunión hace dos décadas.
La nación antillana ha demostrado plenamente los derechos de la infancia y es hoy vanguardia en la prevención y protección de los más pequeños, y sobresale la salud y educación, de forma totalmente gratuita y accesible para todos, resaltó el funcionario de esa institución.
Recordó los principios rectores de la Convención de los Derechos del Niño, que incluyen la no discriminación, la adhesión al interés superior del infante, el derecho a la vida, a la supervivencia, al desarrollo y a la participación. (AIN)
José Juan Ortiz, representante en Cuba del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), destacó la voluntad política de la Isla en la protección de los niños, la que constituye un ejemplo para el mundo.
El funcionario del organismo internacional explicó a la prensa que desde el triunfo de la Revolución el Estado cubano consagró sus esfuerzos al desarrollo de ese segmento poblacional, antes de que la Asamblea General de la ONU adoptara la Convención de los Derechos del Niño, el 20 de noviembre de 1989.
Ortiz, quien asumió el cargo en La Habana hace cinco años, ponderó los esfuerzos del país caribeño para garantizar tal objetivo, a pesar de las limitaciones, al tiempo que contrastó la realidad que hoy viven millones de niños en el planeta, afectados por las crisis alimentaria, ambiental y financiera, y las guerras, entre otros males.
Al cumplirse ahora 22 años de la aprobación en la Asamblea General de la ONU de la implementación de la Convención de los Derechos del Niño, Ortiz ponderó la encomiable labor de las autoridades de la Ínsula por acatar los compromisos fijados.
En Cuba no existe ninguna vulneración de derechos, enfatizó el representante de la UNICEF, quien exaltó además el correcto cumplimiento de todos los mandatos establecidos por esa reunión hace dos décadas.
La nación antillana ha demostrado plenamente los derechos de la infancia y es hoy vanguardia en la prevención y protección de los más pequeños, y sobresale la salud y educación, de forma totalmente gratuita y accesible para todos, resaltó el funcionario de esa institución.
Recordó los principios rectores de la Convención de los Derechos del Niño, que incluyen la no discriminación, la adhesión al interés superior del infante, el derecho a la vida, a la supervivencia, al desarrollo y a la participación. (AIN)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


