
Por Bárbara Aroche Cuadro
Santiago
de Cuba, 4 may.— Tenemos la certeza de que existen múltiples programas
en la sociedad cubana con acciones educativas como las realizadas por el
Centro de Educación y Orientación para la Salud en la provincia y la
Federación de Mujeres Cubanas en las comunidades, para la prevención de
las infecciones de transmisión sexual y el VIH/SIDA.
No obstante, al conocer las estadísticas
dictadas por el sector de salud publica, se puede afirmar que aun y
cuando existen este tipo de acciones tan necesarias encaminadas a
orientar, transmitir informaciones y conocimientos sobre el cuidado que
se ha de tener para evitar la propagación de enfermedades como las
infecciones de transmisión sexual y el VIH/SIDA, no se puede dejar de
insistir, pues no son pocos los que no asumen con responsabilidad el
cuidado de su salud y la de los demás.

Como
se sabe, en las ciudades de alta concentración de población, este
flagelo crece y si no se potencia la vía más directa y segura para
llegar a todos, que es la familia, estaríamos desaprovechando una
valiosa y estratégica forma de contribuir a minimizar el crecimiento o
transmisión de las mismas.
Santiago de Cuba es la segunda
provincia del país con más casos de VIH/SIDA, en los últimos tres meses
un mayor por ciento de mujeres, en su mayoría jóvenes, se han detectado
con el virus lo cual es alarmante para el mantenimiento de la salud y la
procreación.
Estas infecciones son clasificadas curables y no
curables. Entre las curables se pueden mencionar: la sífilis, gonorrea,
clamidias, chancroide, granuloma inguinal, candidiasis genital,
trichomonas entre otras. Pero, recordar que mal cuidado o no
diagnosticadas a tiempo, pueden ser mortales. Las curables al recibir
atención y tratamiento eliminan los agentes etiológicos que las
ocasionan y con ellos los síntomas y signos propios.
Entre las no curables se encuentran: condiloma acuminado, herpes genital, hepatitis B y la infección por el VIH/SIDA.
En
esta caso, se debe saber que, al ser tratadas es posible eliminar los
síntomas que producen, sin embargo el agente etiológico que las ocasiona
perdura en el organismo y al transcurrir el tiempo puede volverse a
deteriorar el estado de salud de quien la padece, sobre todo, si no
asume una relación sexual segura y responsable.

Sin
dudas en cada familia, debe existir la vigilancia sistemática de los
aptos sexualmente, pero en especial de los más jóvenes, pues unos
minutos de goce y de placer junto al ser amado, pueden resultar
amargamente lamentables.
Como parte de la educación divulgada en
el territorio santiaguero para prevenir estas indeseables infecciones,
siempre oímos la recomendación del uso del preservativo o condón en
relaciones de penetración a la pareja, pero, también podemos y debemos
divulgar algunas formas prácticas para cuidarnos y querernos más
nosotros mismos.
Realizarse la prueba del VIH para conocer si
estás o no infectado es uno de los retos que el Ministerio de Salud
Pública tiene para toda aquella persona que tenga vida sexual activa,
este examen permite dar información a las personas cuyo resultado ha
sido negativo y enseñarles cómo evitar la transmisión. Así mismo la
prueba servirá para orientar a las personas cuyo resultado es positivo a
que contribuyan de manera responsable a evitar la transmisión y los
cuidados que llevara con la enfermedad.
Sabemos que existen
otras formas más confidenciales de consulta como puede ser la
orientación cara a cara, o la llamada LINEA-AYUDA con el número
830-3156, para buscar el apoyo que se necesite. Pero lo más importante
es la protección para así tener una sexualidad feliz y responsable.