Plaza de la revolución

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miércoles, 19 de septiembre de 2018

Holguín y Santiago bajo los reflectores, duelo de altos quilates

Por José Raúl Castillo Argüelles

Santiago de Cuba, 19 sep.— El último tercio (15 juegos) de la 58 Serie Nacional de Béisbol arranca hoy y ello supone, desde ya, una frenética lucha por avanzar en forma directa a la segunda etapa del campeonato (los cuatro primeros equipos) o al menos incluirse en la porfía por los comodines (del quinto al octavo); tenso panorama al que se abocan con justificadas esperanzas dos conjuntos con credenciales para figurar en el cuarteto de vanguardia y que iniciarán esta tarde un atrayente duelo en el estadio Guillermón Moncada, son ellos los Cachorros de Holguín y las Avispas de Santiago de Cuba.

Los visitantes holguineros han jugado como ningún otro equipo a partir de las cuartas sub-series del campeonato (habían perdido sucesivamente sus compromisos con Las Tunas, Ciego de Ávila y Villa Clara), tramo que iniciaron con una barrida ante Granma y que acaban de coronar con otro escobazo a Camagüey para componer una cadena de siete sub-series consecutivas en las que han salido airosos, lo que se traduce en un total de 17 juegos ganados de los últimos 20 que han disputado.

Semejante desempeño los ha llevado en vigorosa trepada hasta ubicarse en el tercer peldaño de la tabla de posiciones que comparten con Santiago de Cuba e Industriales, los tres a escasa diferencia de dos juegos de los líderes, los Tigres de Ciego de Ávila.

También figura a dos juegos de diferencia de la cima el equipo de Villa Clara pero califica para el segundo lugar por mejor average de ganados y perdidos.

Las Avispas locales, por su parte, regresan al panal después de una exitosa gira por Camagüey y Guantánamo en la que ganaron cinco de los seis juegos que celebraron, llegaron a seis sub-series anexadas a lo largo del campeonato y transitan al igual que sus adversarios de turno por un momento favorable pues en los últimos diez juegos acumulan siete celebraciones.

Con estos expedientes ambos oponentes disponen de un fuerte poder de convocatoria para el duelo que sostendrán durante miércoles, jueves y viernes en el Guillermón Moncada y ello garantiza una buena asistencia de público a la ya reanimada instalación deportiva de la ciudad santiaguera.

Los otros compromisos que arrancarán hoy son estos:

Villa Clara-Pinar del Río en el Capitán San Luís, Matanzas-Artemisa en el 26 de Julio, Camagüey-Isla de la Juventud en el Cristóbal Labra, Las Tunas-Industriales en el Latinoamericano, Sancti Spíritus-Mayabeque en el Héroes de Mayabeque, Guntánamo-Cienfuegos en el 5 de Septiembre y Granma-Ciego de Ávila en el José Ramón Cepero.

Posiciones: Ciego de Ávila 20-9 / Villa Clara 17-10 / Santiago de Cuba, Holguín e Industriales 18-11 / Las Tunas 18-12 / Artemisa 16-13 / Mayabeque y Sancti Spíritus 15-14 / Guantánamo 14-16 / Granma e Isla de la Juventud 12-17 / Cienfuegos 11-17 / Pinar del Río 10-18 / Camagüey 9-19 / Matanzas 7-21.

martes, 3 de mayo de 2016

Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución


Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución Por Armando Fernández Martí  

Santiago de Cuba, 3 may.— De decisiva para el futuro de la Revolución calificó el Comandante Che Guevara la reunión de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, que convocada por el Comandante en Jefe y Secretario General de esa organización revolucionaria, Fidel Castro Ruz, se efectuó el 3 de mayo de 1958 en Altos de Mompié, Sierra Maestra.

El tema principal de esta reunión fue un análisis exhaustivo y crítico del fracaso de la huelga del 9 de abril de 1958 cuyo objetivo era precipitar la derrota del tirano Fulgencio Batista, resultando todo lo contrario porque se  subestimó la participación de la clase obrera en la misma y se priorizaron las acciones combativas en las ciudades, que se convirtieron en un fracaso y dejaron un saldo de más de un centenar de combatientes caídos, centenares tuvieron que pasar totalmente a la clandestinidad, alzarse o exiliarse.

Esos resultados adversos situaron al movimiento revolucionario en uno de los momentos más difíciles de todo el proceso de la lucha contra la tiranía, mientras que el régimen, envalentonado por su aparente victoria, decidió lanzar contra la Sierra Maestra una ofensiva general con 10 mil soldados para acabar totalmente con la lucha en las montañas y con el Comandante en Jefe, de ahí que este plan fuera denominado “Fin de Fidel”.

En esta reunión de Altos de Mompié además de Fidel participaron los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, René Ramos Latour, Faustino Pérez, Haydee Santamaría, Celia Sánchez, Vilma Espín, Marcelo Fernández Font, David Salvador y Enzo Infante, asistiendo como invitados el Comandante Che Guevara, así como Antonio Torres y Luís M. Bush.

Otro acuerdo importante de esta reunión fue que la dirección política y militar de la revolución sería ejercida por Fidel, designado como Secretario General de Movimiento 26 de Julio y Comandante en Jefe de todas las fuerzas, incluidas las milicias urbanas. Además, el ejército revolucionario del M-27-7 cambiaría de nombre para convertirse en el Ejército Rebelde, a fin de permitir que todos los que luchaban contra la dictadura, independiente de la organización en que militaran estarían bajo la dirección de ese mando único.

En ocasión del fracaso de la Huelga de Abril de 1958, Fidel escribió a uno de sus organizadores expresándole: “Hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Tengo la esperanza de que en el menor tiempo de los que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria”. La reunión del 3 de mayo en Altos de Mompié, fue, sin dudas, la avanzada de esa victoria final de la Revolución.

Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución


Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución Por Armando Fernández Martí  

Santiago de Cuba, 3 may.— De decisiva para el futuro de la Revolución calificó el Comandante Che Guevara la reunión de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, que convocada por el Comandante en Jefe y Secretario General de esa organización revolucionaria, Fidel Castro Ruz, se efectuó el 3 de mayo de 1958 en Altos de Mompié, Sierra Maestra.

El tema principal de esta reunión fue un análisis exhaustivo y crítico del fracaso de la huelga del 9 de abril de 1958 cuyo objetivo era precipitar la derrota del tirano Fulgencio Batista, resultando todo lo contrario porque se  subestimó la participación de la clase obrera en la misma y se priorizaron las acciones combativas en las ciudades, que se convirtieron en un fracaso y dejaron un saldo de más de un centenar de combatientes caídos, centenares tuvieron que pasar totalmente a la clandestinidad, alzarse o exiliarse.

Esos resultados adversos situaron al movimiento revolucionario en uno de los momentos más difíciles de todo el proceso de la lucha contra la tiranía, mientras que el régimen, envalentonado por su aparente victoria, decidió lanzar contra la Sierra Maestra una ofensiva general con 10 mil soldados para acabar totalmente con la lucha en las montañas y con el Comandante en Jefe, de ahí que este plan fuera denominado “Fin de Fidel”.

En esta reunión de Altos de Mompié además de Fidel participaron los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, René Ramos Latour, Faustino Pérez, Haydee Santamaría, Celia Sánchez, Vilma Espín, Marcelo Fernández Font, David Salvador y Enzo Infante, asistiendo como invitados el Comandante Che Guevara, así como Antonio Torres y Luís M. Bush.

Otro acuerdo importante de esta reunión fue que la dirección política y militar de la revolución sería ejercida por Fidel, designado como Secretario General de Movimiento 26 de Julio y Comandante en Jefe de todas las fuerzas, incluidas las milicias urbanas. Además, el ejército revolucionario del M-27-7 cambiaría de nombre para convertirse en el Ejército Rebelde, a fin de permitir que todos los que luchaban contra la dictadura, independiente de la organización en que militaran estarían bajo la dirección de ese mando único.

En ocasión del fracaso de la Huelga de Abril de 1958, Fidel escribió a uno de sus organizadores expresándole: “Hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Tengo la esperanza de que en el menor tiempo de los que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria”. La reunión del 3 de mayo en Altos de Mompié, fue, sin dudas, la avanzada de esa victoria final de la Revolución.

Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución


Altos Mompié: una reunión decisiva para el futuro de la revolución Por Armando Fernández Martí  

Santiago de Cuba, 3 may.— De decisiva para el futuro de la Revolución calificó el Comandante Che Guevara la reunión de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, que convocada por el Comandante en Jefe y Secretario General de esa organización revolucionaria, Fidel Castro Ruz, se efectuó el 3 de mayo de 1958 en Altos de Mompié, Sierra Maestra.

El tema principal de esta reunión fue un análisis exhaustivo y crítico del fracaso de la huelga del 9 de abril de 1958 cuyo objetivo era precipitar la derrota del tirano Fulgencio Batista, resultando todo lo contrario porque se  subestimó la participación de la clase obrera en la misma y se priorizaron las acciones combativas en las ciudades, que se convirtieron en un fracaso y dejaron un saldo de más de un centenar de combatientes caídos, centenares tuvieron que pasar totalmente a la clandestinidad, alzarse o exiliarse.

Esos resultados adversos situaron al movimiento revolucionario en uno de los momentos más difíciles de todo el proceso de la lucha contra la tiranía, mientras que el régimen, envalentonado por su aparente victoria, decidió lanzar contra la Sierra Maestra una ofensiva general con 10 mil soldados para acabar totalmente con la lucha en las montañas y con el Comandante en Jefe, de ahí que este plan fuera denominado “Fin de Fidel”.

En esta reunión de Altos de Mompié además de Fidel participaron los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, René Ramos Latour, Faustino Pérez, Haydee Santamaría, Celia Sánchez, Vilma Espín, Marcelo Fernández Font, David Salvador y Enzo Infante, asistiendo como invitados el Comandante Che Guevara, así como Antonio Torres y Luís M. Bush.

Otro acuerdo importante de esta reunión fue que la dirección política y militar de la revolución sería ejercida por Fidel, designado como Secretario General de Movimiento 26 de Julio y Comandante en Jefe de todas las fuerzas, incluidas las milicias urbanas. Además, el ejército revolucionario del M-27-7 cambiaría de nombre para convertirse en el Ejército Rebelde, a fin de permitir que todos los que luchaban contra la dictadura, independiente de la organización en que militaran estarían bajo la dirección de ese mando único.

En ocasión del fracaso de la Huelga de Abril de 1958, Fidel escribió a uno de sus organizadores expresándole: “Hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Tengo la esperanza de que en el menor tiempo de los que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria”. La reunión del 3 de mayo en Altos de Mompié, fue, sin dudas, la avanzada de esa victoria final de la Revolución.

jueves, 9 de febrero de 2012

Emboscada Alto Espinosa, nueva enseñanza para el Ejército Rebelde

Autor :Armando Fernández Martí

Una de las situaciones más peligrosas afrontadas por el núcleo inicial del Ejército Rebelde tras establecerse en la Sierra Maestra lo fue sin dudas, la emboscada a la que fue conducida el grupo por el traidor Eutimio Guerra  el 9 de febrero de 1957, hace hoy 50 años, en el lugar conocido por Altos de Espinosa, donde el ejército batistiano pretendía aniquilarlo.

Días antes, el 30 de enero, el campamento rebelde situado en Loma de Caracas, fue sometido a un intenso bombardeo de la aviación enemiga por delación del propio Eutimio, aunque afortunadamente, los guerrilleros pudieron escapar sin bajas, aunque dispersos por todo el monte aledaño en pequeños grupos.

Sin embargo, el primero de febrero ya estaban reunidos nuevamente los 30 compañeros que hasta ese momento integraban el Ejército Rebelde a los cuales se les unieron otros llegados como refuerzo desde Manzanillo con algunos alimentos, medicinas y vituallas, que fueron recibidos con alegría por los guerrilleros de más tiempo de permanencia en la montaña.

El nuevo campamento rebelde fue establecido en el lugar conocido por Altos de espinosa, sin sospechar que ya el traidor Eutimio Guerra había constatado con el ejército para que la guerrilla fuera sorprendida y atacada en ese lugar por las tropas al mando del sanguinario Capitán Casillas.

Un aspecto significativo resulta que en ese campamento el traidor había dormido junto al Comandante en Jefe noches antes del ataque, con la encomienda de asesinar a Fidel con una pistola 45 que le había suministrado el propio Casillas, sin embargo, no tuvo el valor de hacerlo por suerte para el Ejército Rebelde, la Revolución y Cuba.

Ese 9 de febrero de 1957 Fidel ordenó a sus hombres retirarse del Campamento de Altos de Espinosa hacia los lomeríos cercanos. Después de la una y 30 de la tarde comenzó el ataque del ejército sin que lograse el propósito de aniquilar al grupo guerrillero que otra vez se vio dividido para escapar del lugar. Sin embargo, hubo que lamentar la muerte de Julio Zenón Acosta, primer mártir del Ejército Rebelde y uno de los campesinos incorporados a la guerrilla desde el mismo inicio de la lucha.

Tres días después, el 12 de febrero, una parte de los guerrilleros, 18 en total, volvieron a reagruparse en el sitio denominado Derecha de Caridad, en espera de los restantes que se habían dispersado durante el ataque al Campamento de Altos de Espinosa. Ya en ese momento, Fidel tenía la confirmación de que el traidor era Eutimio Guerra, guía principal del grupo desde los primeros momentos y que se vendió al ejército de Batista a cambio de dinero y de grados militares en el mismo.