Por Lourdes Palau Vázquez
Santiago de Cuba, 1 oct.— Desde este primero de octubre y hasta el 30 de noviembre se desarrollará el segundo proceso de rendición de cuenta del delegado a sus electores correspondiente al décimo séptimo período de mandatos, ocasión en que los representantes del pueblo desde la comunidad informan los resultados de su gestión a quienes los eligieron, al tiempo que promueven el análisis colectivo, búsqueda de soluciones a problemas con la participación popular y escuchan propuestas y preocupaciones.
En el municipio de Contramaestre perteneciente a la provincia de Santiago de Cuba el proceso comienza por la circunscripción número 10 representada por la delegada Leonor Labrada Núñez, perteneciente al Consejo Popular Patricio Lumumba.
Previo a este momento nos comentó Leonor, se han realizado intercambios con las direcciones administrativas de este territorio, presidentes de los consejos populares, directivos de la asamblea municipal y los delegados de las diferentes circunscripciones, con el interés de que durante el período de este proceso de alto significado democrático se mantenga la calidad, eficiencia y una buena participación de los electores como es tradicional.
Asimismo aseguró sentir un gran compromiso al inaugurar este proceso en Contramaestre en un momento coyuntural por el que atraviesa el país y mostró seguridad en que será también la oportunidad de ratificar que Cuba sigue construyendo su socialismo con un pueblo más unido y combativo.
Plaza de la revolución
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martes, 1 de octubre de 2019
viernes, 27 de octubre de 2017
Momento de suma tensión en la Crisis de Octubre
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| Los restos del U-2 en una exhibición permanente en Moscú |
Santiago de Cuba, 27 oct.— Un momento de suma tensión para el pueblo cubano durante la Crisis de Octubre se produjo el 27 de octubre de 1962, hace 55 años, cuando sobre el territorio oriental de Cuba fue derribado un avión U-2 norteamericano que realizaba misión de espionaje sobre la isla.
Ante las frecuentes violaciones aéreas
que venía realizando la aviación norteamericana desde que estalló la
crisis, el 22 de octubre, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas
Cubanas, Fidel Castro, ordenó a la defensa antiaérea del país abrir
fuego sobre cualquier nave que sobrevolara el territorio nacional,
derribándola si fuera preciso.
Asimismo el mando militar soviético radicado en Cuba con un elemental espíritu de solidaridad dio igual orden a sus unidades antiaéreas, una de las cuales ubicada en La Anita, a 7 kilómetros de la ciudad de Banes en el norte oriental, detectó el avión espía U-2 norteamericano volando sobre su territorio, ante el hecho ordenó disparar un misil tierra-aire del tipo SAM, el cual impactó sobre la aeronave a las 10:17 a.m. de ese 27 de octubre de 1962 derribando al aparato violador.
Los restos del avión partido en tres pedazos se precipitaron a tierra cayendo sobre los campos de caña de Veguita, sitio ubicado en el municipio Banes, mientras que el cadáver del piloto Rudolf Anderson, de 35 años de edad, fue encontrado a un centenar de metros de ese lugar, y luego de las investigaciones correspondientes devuelto a Estados Unidos el 4 de noviembre de 1962 mediante la embajada Suiza, representante de los intereses norteamericanos en Cuba.
Los aviones U-2 como el derribado sobre Cuba podían volar hasta una altura de 72 mil pies, o sea 22 kilómetros y poseían 7 cámaras fotográficas que posibilitaban visualizar hasta un ancho de 125 millas.
A partir del momento del derribo de ese avión U-2 sobre Cuba, la aviación norteamericana suspendió en gran medida los vuelos que violaban el espacio aéreo de la isla, pues se mantuvo la orden de disparar sobre los que así lo hiciesen.
En carta dirigida al secretario general de la ONU, U Thant, el Comandante en Jefe Fidel Castro le señaló: "Que Cuba está dispuesta a discutir todo lo necesario, sus diferencias con Estados Unidos (...) pero rechaza de plano el acto violatorio de la soberanía de nuestro país"
La decisión cubana de defender su soberanía aérea durante la Crisis de Octubre fue, sin dudas, otra lección para Estados Unidos del valor y el coraje de nuestro pueblo de no dejarse chantajear por el imperio ni aún bajo la amenaza del holocausto nuclear.
Asimismo el mando militar soviético radicado en Cuba con un elemental espíritu de solidaridad dio igual orden a sus unidades antiaéreas, una de las cuales ubicada en La Anita, a 7 kilómetros de la ciudad de Banes en el norte oriental, detectó el avión espía U-2 norteamericano volando sobre su territorio, ante el hecho ordenó disparar un misil tierra-aire del tipo SAM, el cual impactó sobre la aeronave a las 10:17 a.m. de ese 27 de octubre de 1962 derribando al aparato violador.
Los restos del avión partido en tres pedazos se precipitaron a tierra cayendo sobre los campos de caña de Veguita, sitio ubicado en el municipio Banes, mientras que el cadáver del piloto Rudolf Anderson, de 35 años de edad, fue encontrado a un centenar de metros de ese lugar, y luego de las investigaciones correspondientes devuelto a Estados Unidos el 4 de noviembre de 1962 mediante la embajada Suiza, representante de los intereses norteamericanos en Cuba.
Los aviones U-2 como el derribado sobre Cuba podían volar hasta una altura de 72 mil pies, o sea 22 kilómetros y poseían 7 cámaras fotográficas que posibilitaban visualizar hasta un ancho de 125 millas.
A partir del momento del derribo de ese avión U-2 sobre Cuba, la aviación norteamericana suspendió en gran medida los vuelos que violaban el espacio aéreo de la isla, pues se mantuvo la orden de disparar sobre los que así lo hiciesen.
En carta dirigida al secretario general de la ONU, U Thant, el Comandante en Jefe Fidel Castro le señaló: "Que Cuba está dispuesta a discutir todo lo necesario, sus diferencias con Estados Unidos (...) pero rechaza de plano el acto violatorio de la soberanía de nuestro país"
La decisión cubana de defender su soberanía aérea durante la Crisis de Octubre fue, sin dudas, otra lección para Estados Unidos del valor y el coraje de nuestro pueblo de no dejarse chantajear por el imperio ni aún bajo la amenaza del holocausto nuclear.
miércoles, 13 de septiembre de 2017
El paso del huracán Irma, un momento inolvidable para Virgen Beatriz
Por Miralis Despaigne Pineda
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 13 sep.— La etapa de contingencia vivida hace pocos días por los palmeros durante el paso de huracán Irma, aunque no transcendió por daños materiales siempre dejó recuerdos de momentos inolvidables.
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 13 sep.— La etapa de contingencia vivida hace pocos días por los palmeros durante el paso de huracán Irma, aunque no transcendió por daños materiales siempre dejó recuerdos de momentos inolvidables.
Por ejemplo Virgen Beatriz Acosta una
Joven 38 semanas de gestación cuenta su vivencia: “Vivo en la carretera
del cementerio de Palma en un barrio conocido como La Concepción, mi
vivienda esta en mal estado y en cuanto se iniciaron los avisos de
huracán, en mi barrio comenzaron las evacuaciones. En mi caso muy
particular no solo fueron los de la Defensa Civil a mi casa, también mi
médico de la familia acudió con urgencia y junto a mi mamá y a mi esposo
me trasladaron hasta el Instituto Politécnico Agropecuario Giraldo
Córdova, lugar con todas las condiciones”.
La edificación confortable fue el centro escogido para poner a buen resguardo la vida de las gestantes de los hogares maternos y de otras zonas del municipio.
Sobre la atención en este sitio, nos comenta Virgen “Desde que llegué me tomaron los signos vitales y así lo fueron haciendo cada cierto tiempo, la alimentación siempre muy buena y buen trato”.
Pero cuando las lluvias arreciaron por la cercanía de Irma la joven comenzó a sentir síntomas desfavorables de los que comentó: “Mi barriga comenzó a ponerse dura, empecé a perder líquido y por momentos se incrementaban los dolores bajo vientre, rápido lo informé a la enfermera y llamaron a la ambulancia para ser trasladada al hospital y recibir una asistencia especializada, en el hospital donde se pudo realizar felizmente mi parto”.
Así con urgencia pese a las lluvias se resguardó la vida de Virgen Beatriz y su bebé, muestra de cuanta prioridad se le da en Cuba a lo más importante salvar la vida humana.
La edificación confortable fue el centro escogido para poner a buen resguardo la vida de las gestantes de los hogares maternos y de otras zonas del municipio.
Sobre la atención en este sitio, nos comenta Virgen “Desde que llegué me tomaron los signos vitales y así lo fueron haciendo cada cierto tiempo, la alimentación siempre muy buena y buen trato”.
Pero cuando las lluvias arreciaron por la cercanía de Irma la joven comenzó a sentir síntomas desfavorables de los que comentó: “Mi barriga comenzó a ponerse dura, empecé a perder líquido y por momentos se incrementaban los dolores bajo vientre, rápido lo informé a la enfermera y llamaron a la ambulancia para ser trasladada al hospital y recibir una asistencia especializada, en el hospital donde se pudo realizar felizmente mi parto”.
Así con urgencia pese a las lluvias se resguardó la vida de Virgen Beatriz y su bebé, muestra de cuanta prioridad se le da en Cuba a lo más importante salvar la vida humana.
martes, 24 de diciembre de 2013
Momento de intimidad un 24 de diciembre
Por Margarita Piedra Cesar
Santiago de Cuba, 24 dic.— Un pasaje poco conocido de nuestra historia más reciente es que el 24 de diciembre de 1958, aún en medio de la compleja situación de guerra que existía en el país y sobre todo en el territorio oriental, el Comandante en Jefe Fidel Castro, líder de la Revolución, tuvo un momento de intimidad familiar al visitar a su madre Doña Lina Ruz, a la cual hacía años que no veía.
En su más reciente libro “La Contraofensiva Estratégica”, en el día correspondiente al miércoles 24 de diciembre de 1958 Fidel narra: “El día de Nochebuena, acompañado por Celia y varios combatientes, visité a mi madre en Birán. Luego fui a Marcané y de ahí reemprendí el camino de regreso. En el recorrido hicimos un alto en Mangos de Baraguá, lugar de la histórica protesta de Antonio Maceo”.
El día antes, 23 de diciembre, el Ejército Rebelde bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, había iniciado el ataque a la ciudad de Palma Soriano, considerada la retaguardia de Santiago de Cuba por encontrarse sólo a 40 kilómetros de la capital oriental.
Palma Soriano y Maffo eran las dos únicas posiciones que le quedaban a la dictadura en el tramo de la Carretera Central entre Santiago y Bayamo, ya que a partir del 30 de noviembre habían sido liberadas Guisa, Jiguaní, Baire, Contramaestre, El Cobre y San Luis, mientras que por el Este, es decir por la vía de Guantánamo, eran libres también Alto Songo, La Maya y El Cristo.
El 22 de diciembre en el lugar conocido por El Tamarindo, cercano a Palma Soriano, se había reunido el mando revolucionario integrado por el Comandante en Jefe Fidel Castro y los jefes del Segundo y Tercer Frentes, Comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, para ultimar el plan de la toma de Palma Soriano y las acciones posteriores para el asedio a Santiago de Cuba, la plaza militar más importante de la dictadura, en el interior de la Isla.
Ya a estas alturas el triunfo popular era irreversible y la patria toda se encontraba a las puertas de la nueva alborada del Primero de Enero de 1959.
Santiago de Cuba, 24 dic.— Un pasaje poco conocido de nuestra historia más reciente es que el 24 de diciembre de 1958, aún en medio de la compleja situación de guerra que existía en el país y sobre todo en el territorio oriental, el Comandante en Jefe Fidel Castro, líder de la Revolución, tuvo un momento de intimidad familiar al visitar a su madre Doña Lina Ruz, a la cual hacía años que no veía.
En su más reciente libro “La Contraofensiva Estratégica”, en el día correspondiente al miércoles 24 de diciembre de 1958 Fidel narra: “El día de Nochebuena, acompañado por Celia y varios combatientes, visité a mi madre en Birán. Luego fui a Marcané y de ahí reemprendí el camino de regreso. En el recorrido hicimos un alto en Mangos de Baraguá, lugar de la histórica protesta de Antonio Maceo”.
El día antes, 23 de diciembre, el Ejército Rebelde bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, había iniciado el ataque a la ciudad de Palma Soriano, considerada la retaguardia de Santiago de Cuba por encontrarse sólo a 40 kilómetros de la capital oriental.
Palma Soriano y Maffo eran las dos únicas posiciones que le quedaban a la dictadura en el tramo de la Carretera Central entre Santiago y Bayamo, ya que a partir del 30 de noviembre habían sido liberadas Guisa, Jiguaní, Baire, Contramaestre, El Cobre y San Luis, mientras que por el Este, es decir por la vía de Guantánamo, eran libres también Alto Songo, La Maya y El Cristo.
El 22 de diciembre en el lugar conocido por El Tamarindo, cercano a Palma Soriano, se había reunido el mando revolucionario integrado por el Comandante en Jefe Fidel Castro y los jefes del Segundo y Tercer Frentes, Comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, para ultimar el plan de la toma de Palma Soriano y las acciones posteriores para el asedio a Santiago de Cuba, la plaza militar más importante de la dictadura, en el interior de la Isla.
Ya a estas alturas el triunfo popular era irreversible y la patria toda se encontraba a las puertas de la nueva alborada del Primero de Enero de 1959.
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