Plaza de la revolución

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viernes, 5 de mayo de 2017

Encuentro La Mejorana, reunión de los tres grandes de la guerra de 1895


Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 5 may.— La reunión que  el 5 de mayo de 1895, hace 122 años, sostuvieran José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo en el ingenio La Mejorana, cerca de San Luis, en la otrora provincia de Oriente, ha sido considerada como una de las páginas más enigmáticas de nuestra historia y muchos la califican como una jornada donde se mostraron grandes discrepancias entre los tres jefes revolucionarios, que pudo poner en peligro el desarrollo y consolidación de la contienda.

Sin embargo, cierto es que hubo discrepancias entre ellos, pero no tan graves como para no ser resueltas por el bien de la revolución, que tantos esfuerzos y sacrificios había costado ponerla en marcha a partir del 24 de febrero de 1895. La historia demostraría después que la reunión de La Mejorana no fue tan fatal como algunos pensaron.

¿Qué pasó en esa reunión? Lo que se ha dicho son solo hipótesis, porque de este encuentro entre los tres jefes revolucionarios no quedó documentación alguna, ni nadie pudo ser testigo porque el diálogo se realizó a puertas cerradas, aunque los que merodeaban por el lugar percibieron que el clima era bastante tenso.

Lo que sí se sabe es que el centro de la discusión fue la forma de dirección que debía adoptar la revolución. Maceo era partidario de sobredimensionar el papel del Ejército Libertador, constituir una junta de jefes que también se ocupase de la actividad legislativa, proporcionando al mando militar la libertad operativa necesaria para conducir la guerra a un final exitoso.

Martí por su parte, con el apoyo de Gómez, consideraba no solo necesario ganar la guerra sino crear a la par las bases de la futura República, confiriéndole especial importancia al establecimiento de una estructura republicana, en ese sentido decía: “El ejército libre, el país como país, con toda su dignidad representada”, lo cual indicaba el establecimiento de un gobierno civil.

La conversación sobre este tema parece ser no condujo a ningún acuerdo. Otros asuntos que se supone trataron fue el impulso de la invasión de Oriente a Occidente y el traslado de Martí y Gómez a Camagüey, aunque lamentablemente esto no sucedió porque días después, el 19 de mayo de 1895, Martí caía en Dos Ríos.

Tiempo después el General Antonio reconocería con sencillez y nobleza que entre él y José Martí no existieron resentimientos después de la reunión de La Mejorana y así lo escribe al General Bartolomé Maso: “Si bien es verdad que a la llegada del General Gómez y Martí, era un lujo permitirse la formación de un gobierno, también lo es que lo crea hoy de imperiosa necesidad”.

De esa forma Maceo puso de manifiesto la unidad necesaria entre los revolucionarios, la misma que nos enseñaron Martí y Fidel y que hoy hacen fuerte a nuestro pueblo como se acaba de demostrar el pasado Primero de Mayo.

jueves, 5 de mayo de 2016

Encuentro de los tres grandes en La Mejorana


Encuentro de los tres grandes en La Mejorana Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 5 may.— La llegada a Cuba en los primeros días de abril de 1895 de Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí, constituyó, sin dudas, el impulso necesario que requería la guerra revolucionaria que había estallado en la isla el 24 de febrero de ese año y que hasta ese momento se mantenía en un estado inerte, aunque en algunas regiones de Oriente se desarrollaron acciones contra los colonialistas españoles.

Fue el 5 de mayo de 1895 que los tres jefes se encontraron en la finca La Mejorana, en el departamento oriental, donde intercambiaron opiniones diversas acerca de la estructura que debía adoptar la revolución no cayendo en los errores del 68 que condujo a la capitulación del proceso independentista en 1878 con el Pacto del Zanjón.

En la entrevista Maceo abogó por sobredimensionar el aspecto militar del proceso nacional-liberador, en tanto que Martí apoyado por Gómez, defendía la tesis de establecer un justo equilibrio entre lo militar y lo civil en el cual el ejército no fuese interferido por acciones del gobierno que se elegiría.

Asimismo, el General Antonio le señaló a Martí con franqueza que su puesto no era aquel sino en Estados Unidos, donde podrá apoyar mejor la causa revolucionaria. En tal sentido, Martí se negó a seguir semejante consejo.

No obstante los desacuerdos entre los tres jefes se reconocieron a José Martí como jefe supremo de la revolución, a Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, a Antonio Maceo como Jefe de la provincia de Oriente y a José Maceo como Jefe de las fuerzas en Santiago de Cuba.

También se convino en La Mejorana, a propuesta de Maceo, que por su ejecutoria patriótica y por haber sido el sostén del pabellón libertador en la isla hasta ese momento, se eligiese a Bartolomé Masó como Presidente de la República en Armas.

Según se dice, esta reunión terminó sin que Maceo estuviese totalmente convencido de la validez de los criterios de sus colegas y se retiró del lugar evidentemente disgustado, dejando a Gómez y a Martí prácticamente solos con una escolta de 20 hombres. Sin embargo, al siguiente día, Maceo reflexionó sobre su actitud y fueron recibidos en el campamento del Titán de Bronce tanto Gómez y Martí, con los honores correspondientes a sus cargos y un gran abrazo entre los tres hombres como símbolo de la unidad.

La reunión de La Mejorana de los tres grandes jefes revolucionarios Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí, hace hoy 121 años, pudo haber tenido discrepancias lógicas de cualquier proceso emancipador y más cuando se tenían las experiencias de la guerra de 1868. Sin embargo, mostró lo más importante: la unidad necesaria para aspirar a la victoria y la independencia de la patria.

martes, 5 de mayo de 2015

Reunión de Gómez, Maceo y Martí en La Mejorana


Reunión de Gómez, Maceo y Martí en La Mejorana     Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 5 may.— El primero de abril de 1895 llega el General Antonio Maceo por Playa Duaba, en las cercanías de Baracoa, para incorporarse a la nueva gesta, independentista iniciada a partir del 24 de febrero de ese año. Diez días después y con igual propósito desembarcan por Playita de Cajobabo, región de Guantánamo, José Martí y Máximo Gómez.

Sin embargo, no fue hasta el 5 de mayo que los tres grandes jefes revolucionarios logaron reencontrarse en la Finca La Mejorana del Departamento Oriental, donde Maceo tenía instalado su campamento, al llegar a ese lugar José Martí, Delegado del Partido Revolucionario Cubano y Máximo Gómez, designado General en Jefe del Ejército Libertador.

En las páginas de su diario apuntó el Apóstol:”Maceo y Gómez hablan bajo cerca de mí, me llaman a poco (…), nos vamos a un cuarto a hablar”. Fue una reunión entre ellos, sin testigo alguno y todo parece indicar que el encuentro se realizó en un clima de gran tensión y aspereza, y que el centro del mismo fue la forma de dirección que debía adoptar la revolución.

El General Antonio abogaba por sobredimensionar el aspecto militar del proceso nacional-liberador con una junta de generales con mandos y una secretaría general para dirigir la guerra. Por su parte, Martí, apoyado por Gómez, consideraba una forma de gobierno, que sin interceder en lo militar fuera creando las bases de la futura República.

Asimismo, en la entrevista debió hablarse de la invasión al Occidente de la isla, del próximo traslado de Martí y Gómez a la región del Camagüey y además, la posibilidad de que el Apóstol llegara al campo insurrecto y marchara al exterior, a fin de desempeñar un importante papel en el aprovisionamiento de las tropas mambisas.

La reunión de Martí, Gómez y Maceo en La Mejorana al parecer no condujo a ningún acuerdo. Terminada la misma el Titán de Bronce permaneció en ese luga,r en tanto el Apóstol y el Generalísimo fueron conducidos fuera del campamento donde según el propio General en Jefe, pernoctaron solos y desamparados, apenas escoltados por 20 hombres sin experiencia y expuestos a cualquier ataque enemigo.

Al siguiente día 6 de mayo de 1895, hace hoy 120 años, el General Antonio Maceo quizás tras recapacitar de su comportamiento del día anterior y del peligro en que había puesto a la Revolución con su conducta, condujo nuevamente al campamento a Gómez y Martí, quienes revistaron a toda la tropa formada, la que escuchó un discurso del Apóstol. Después, los tres grande hombres de la gesta del 95 se abrazaron efusivamente en presencia de los mambises, que celebraron con gran júbilo y alborozo ese glorioso momento de unidad necesaria para el futuro de la lucha por la independencia.

lunes, 5 de mayo de 2014

La Mejorana, una reunión polémica


La Mejorana, una reunión polémicaPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 5 may.— La llegada a Cuba en los primeros días de abril de MIL 895 de Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí, constituyó, sin dudas, el impulso necesario que requería la guerra revolucionaria que había estallado en la isla el 24 de febrero de ese año y que hasta ese momento se mantenía en un estado inerte, aunque en algunas regiones de Oriente se desarrollaron acciones contra los colonialistas españoles.

Fue el 5 de mayo de 1895 que los tres jefes se encontraron en la finca La Mejorana, en el departamento oriental, donde intercambiaron opiniones diversas acerca de la estructura que debía adoptar la revolución no cayendo en los errores del 68 que condujo a la capitulación del proceso independentista en 1878 con el Pacto del Zanjón.

En la entrevista Maceo abogó por sobredimensionar el aspecto militar del proceso nacional-liberador, en tanto que Martí apoyado por Gómez, defendía la tesis de establecer un justo equilibrio entre lo militar y lo civil en el cual el ejército no fuese interferido por acciones del gobierno que se elegiría.

Asimismo, el General Antonio le señaló a Martí con franqueza que su puesto no era aquel sino en Estados Unidos, donde podrá apoyar mejor la causa revolucionaria. En tal sentido, Martí se negó a seguir semejante consejo.

No obstante los desacuerdos entre los tres jefes se reconocieron a José Martí como jefe supremo de la revolución, a Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, a Antonio Maceo como Jefe de la provincia de Oriente y a José Maceo como Jefe de las fuerzas en Santiago de Cuba.

También se convino en La Mejorana, a propuesta de Maceo, que por su ejecutoria patriótica y por haber sido el sostén del pabellón libertador en la isla hasta ese momento, se eligiese a Bartolomé Masó como Presidente de la República en Armas.

Según se dice, esta reunión terminó sin que Maceo estuviese totalmente convencido de la validez de los criterios de sus colegas y se retiró del lugar evidentemente disgustado, dejando a Gómez y a Martí prácticamente solos con una escolta de 20 hombres. Sin embargo, al siguiente día, Maceo reflexionó sobre su actitud y fueron recibidos en el campamento del Titán de Bronce tanto Gómez y Martí, con los honores correspondientes a sus cargos y un gran abrazo entre los tres hombres como símbolo de la unidad.

La reunión de La Mejorana de los tres grandes jefes revolucionarios Antonio Maceo, Máximo Gómez y José martí, hace hoy 119 años, pudo haber tenido discrepancias lógicas de cualquier proceso emancipador y más cuando se tenían las experiencias de la guerra de 1868. Sin embargo, mostró lo más importante: la unidad necesaria para aspirar a la victoria y la independencia de la patria.

domingo, 6 de mayo de 2012

A 117 años del encuentro en La Mejorana

Autor : Grisell Pupo Montes de Oca 

Otra vez coinciden varias generaciones de sanluiseros en los alrededores del gran árbol de Tamarindo que muchos afirman pudo ser testigo del encuentro.

La planta  simboliza el lugar donde hace más de un siglo, el 5 de mayo de 1895, se encontraron por única vez, José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo.

En el poblado de Dos Caminos de San Luis, está La Mejorana, allí tuvo lugar  la reunión personal y sin testigos.

Del encuentro se sabe que hubo criterios adversos en cuanto a la forma de conducir la guerra, nunca las discrepancias fueron de principios o convicciones, pues claro está que los tres tenían deseos de ver a Cuba libre.

En compromiso con la patria devino cada discurso ofrecido por  pioneros, jóvenes y combatientes que recordaron el suceso. En ellos hicieron referencia a ese momento trascendental de la historia de Cuba.

"Aquí se debatieron los métodos para dirigir la guerra, y todo un programa político, se tomaron acuerdos importantes; Maceo aprobó el Manifiesto de Montecristi y aceptó el nombramiento de Mayor General que Gómez le había dado a Martí; él quedó como Jefe Militar de Oriente; su hermano José, jefe de las fuerzas de Santiago de Cuba; Gómez, General en Jefe del Ejército; y Martí como Jefe Supremo de la Revolución", dijo el funcionario de la Asociación de ombatientes de la Revolución Cubana (ACREC), Arnaldo Flores Llópiz.

La pionera Celia Muñiz, desde sus 10 años de edad, dijo estar convencida de que hoy la principal trinchera de los de su generación es la escuela, desde ella estudiando, siendo disciplinados, respetuosos, educados "defendemos la patria y honramos la memoria de los héroes", acotó.

Hoy los hijos de esta tierra recuerdan el suceso concientes de que "apoyaremos y cumpliremos con cada lineamiento emanado de la Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba, produciendo más y con eficiencia defendemos la Revolución que organizaron los mambises". Así  expresó en su discurso Yoendris Oconor, Primer Secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas de San Luis.

Cabe el honor a San Luis de que sus tierras facilitaran el primer y único encuentro de José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo tras su incorporación a la guerra necesaria, el 24 de febrero de 1895.

Por eso, como cada 5 de mayo, vuelven los sanluiseros a darse cita en los alrededores del Tamarindo que perpetúa uno de los momentos más trascendentales de la historia de Cuba.