Por Maria Antonia Medina Téllez
Santiago de Cuba, 29 may.— Rememoración de la historia Patria, y condena a la ley Helms Burton que agrede la soberanía y dignidad de los cubanos, destacaron en la celebración del aniversario 62 de la victoria del combate de El Uvero, acción decisiva para la guerrilla rebelde comandada por Fidel Castro en la Sierra Maestra.
En el municipio de Guamá de esta provincia, escenario auténtico de la batalla, cientos de pobladores serranos participaron en el acto político cultural que recordó la trascendencia de una hazaña que, al decir del Che Guevara, marcó la mayoría de edad del entonces naciente Ejército Rebelde.
Al amanecer, decenas de pioneros de la escuela Combate de El Uvero, evocaron el asalto a la antigua guarnición, escenificando las acciones combativas del núcleo guerrillero.
Más tarde, se depositó una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba, en el mausoleo erigido en el lugar, en honor a los siete guerrilleros caídos en el combate y que recuerda además, a otros ocho combatientes que resultaron heridos.
Entre montanas, junto al mar Caribe, se interpretaron poesías y canciones, y también representantes de esa zona se pronunciaron en apoyo a la política de la Revolución, condenaron la Ley Helms-Burton y su recien aprobado Título III y pidieron el cese del bloqueo económico, comercial y financiero a la Isla.
Asimismo, se refirieron a la obra realizada en un territorio donde la miseria y la explotación reinaban en el más profundo de los olvidos, y que hoy muestra progresos sociales y económicos que repercuten en la calidad de vida y la dignidad de los habitantes de Guamá.
Gabriel Blanco, integrante del Comité provincial del Partido Comunista de Cuba, ratificó a la prensa los compromisos sociales y productivos para continuar mejorando la cotidianidad de la vida de los montañeses en esta porción de la Sierra Maestra.
Más de una decena de Consultorios del Médico de la Familia, sala de rehabilitación, policlínico, escuelas, estadio de pelota, casa de cultura, servicios de comunicaciones, viales, nuevas viviendas y otras inversiones, dicen de la obra de la Revolución y emprendida con la toma del cuartel de la tiranía de Fulgencio Batista, en Uvero.
Plaza de la revolución
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miércoles, 29 de mayo de 2019
martes, 28 de mayo de 2019
Batalla de El Uvero, triunfo de lealtad y solidaridad
Por Jorge Wejebe CoboLa madrugada del 28 de mayo de 1957 presagiaba para la guarnición del cuartel de El Uvero, en la costa de la Sierra Maestra, el rutinario comienzo de un nuevo día para la tropa dedicada a patrullar la región y mantener el orden en el poblado, cuando de la espesura del monte cercano un certero disparo destruyó el equipo de radio del campamento y de inmediato una lluvia de balas acribillaron el lugar.
Hasta principios de 1957 la presencia militar en El Uvero se reducía a unos pocos soldados dedicados fundamentalmente a cuidar los intereses de los latifundistas de la zona y sus negocios de extracción de madera que era embarcada por el muelle, pero para el mes de mayo se reforzó el destacamento militar con un contingente de alrededor de 50 hombres.
Con ese refuerzo parecía muy improbable que el incipiente Ejército Rebelde atacara el cuartel fortalecido, además, con ametralladoras y fusiles automáticos.
En esa época, el núcleo guerrillero se iniciaba en la estrategia de realizar ataques a pequeñas guarniciones, como al cuartel de La Plata en enero, y emboscadas en las cuales el factor sorpresa y el dominio del terreno montañoso permitían hacer bajas, sin casi pérdidas.
Esa estrategia cambió cuando lejos del lugar, al norte, cerca de la ciudad de Holguín, acaeció un hecho que prefiguró el destino de la posición enemiga en El Uvero.
Los servicios de inteligencia de la dictadura penetraron los planes de un grupo de revolucionarios dirigidos por Calixto García White, que viajaban rumbo a Cuba a bordo del yate Corinthia, el cual inició la travesía el mes anterior desde Miami.
El desembarco de los 27 expedicionarios ocurrió en la costa norte de la actual provincia de Holguín, donde el coronel Fermín Cowley, jefe militar de la región, los esperó con cientos de soldados y asesinó a la mayoría de los expedicionarios, entre ellos a su jefe, e impidió que se establecieran en la Sierra Cristal como eran sus planes.
Fidel Castro, al frente del entonces incipiente Ejército Rebelde, conoció de la expedición y para desviar la atención de la soldadesca decidió el ataque contra la fuerte guarnición de El Uvero.
El Comandante en Jefe recogió las razones de aquella decisión en su reflexión titulada: “Un esclarecimiento honesto”, del primero de junio de 2012.
Destacó que un fuerte sentimiento de solidaridad los llevó a una decisión difícil que ponía en gran peligro la existencia de los rebeldes, pero prevalecieron los valores de lealtad con los que combatían a la dictadura sin importar a qué tendencia u organización insurreccional pertenecían.
Con informaciones escasas e imprecisas en la madrugada del 28 de mayo, el Comandante en Jefe inició el ataque al cuartel de El Uvero con un disparo de su fusil de mira telescópica que destruyó la planta de radio e impidió a los soldados batistianos solicitar refuerzos, en especial de la aviación.
Los bombardeos aéreos representaban un riesgo para los rebeldes, enfrascados en un combate frente a un enemigo bien atrincherado en fortines hechos de gruesos troncos de madera, que tuvieron que ser tomados uno a uno con un gran derroche de coraje y vidas de los atacantes.
El guerrillero Juan Almeida resultó impactado en el pecho y se salvó porque una cuchara que llevaba en el bolsillo atenuó la descarga. Guillermo García mantuvo el fuego y neutralizó uno de los fortines.
Ernesto Che Guevara disparaba parado con un fusil ametralladora que se encasquillaba.
Raúl Castro avanzó con su pequeño pelotón contra otro de los fortines de troncos, todo en una carrera contra el tiempo antes de que pudiera aparecer la aviación.
Así fue transcurriendo el asalto, hasta que los soldados se rindieron después de alrededor de tres horas de acción bélica.
Las fuerzas rebeldes tuvieron siete bajas y ocho heridos, entre ellos Juan Almeida, mientras que el ejército batistiano perdió
14 hombres y totalizó 19 heridos. Solo unos pocos soldados pudieron escapar.
Los revolucionarios ocuparon decenas de fusiles, armas cortas y miles de proyectiles, y sobre todo en la tropa se acrecentaron el espíritu de lucha y la decisión de vencer.
lunes, 28 de mayo de 2018
Conmemoran aniversario 61 del Combate de El Uvero
Por Claudia González Catalán
Santiago de Cuba, 28 may.— El tributo floral de los santiagueros, a título del pueblo de Cuba, recordó esta mañana a los caídos en el combate de El Uvero, en el aniversario 61 de esta acción.
Las principales autoridades del territorio guamense, acompañaron al pueblo que, como cada año, acudió a este sitio para perpetuar, desde el arte, las hazañas, el espíritu de unidad y el sentido del deber que hicieron posible aquella decisiva victoria.
Irene Palomino se pronunció en nombre de las nuevas generaciones y Yoelvis Suárez Zapata Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en el municipio, recordó el momento en que el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, al frente de su joven ejército, se batió contra 53 enemigos, después de largas horas de caminata.
La voz de Yendri Galán, el Septeto Son de la Sierra, y los versos de Carilda Oliver, declamados por la pionera Saharis Fuentes Jardínez, también recordaron al Líder invicto.
El tiempo ha pasado por estas montañas del Oriente de Cuba y hoy Uvero es un pueblo distinto que señala la solidez de la Revolución, en el mismo sitio que aquel combate marcó la mayoría de edad de la guerrilla rebelde.
Es por ese motivo que combatientes, federadas, pioneros y familiares de los mártires, regresan cada año para rendir honores a sus héroes.
Santiago de Cuba, 28 may.— El tributo floral de los santiagueros, a título del pueblo de Cuba, recordó esta mañana a los caídos en el combate de El Uvero, en el aniversario 61 de esta acción.
Las principales autoridades del territorio guamense, acompañaron al pueblo que, como cada año, acudió a este sitio para perpetuar, desde el arte, las hazañas, el espíritu de unidad y el sentido del deber que hicieron posible aquella decisiva victoria.
Irene Palomino se pronunció en nombre de las nuevas generaciones y Yoelvis Suárez Zapata Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en el municipio, recordó el momento en que el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, al frente de su joven ejército, se batió contra 53 enemigos, después de largas horas de caminata.
La voz de Yendri Galán, el Septeto Son de la Sierra, y los versos de Carilda Oliver, declamados por la pionera Saharis Fuentes Jardínez, también recordaron al Líder invicto.
El tiempo ha pasado por estas montañas del Oriente de Cuba y hoy Uvero es un pueblo distinto que señala la solidez de la Revolución, en el mismo sitio que aquel combate marcó la mayoría de edad de la guerrilla rebelde.
Es por ese motivo que combatientes, federadas, pioneros y familiares de los mártires, regresan cada año para rendir honores a sus héroes.
Combate de El Uvero, marcó la mayoría de edad de la guerrilla
Por Armando Fernández MartíSantiago de Cuba, 28 may.— Uno de los hechos más significativos de la última gesta de liberación nacional del pueblo cubano, el combate de Uvero, tuvo lugar el 28 de mayo de 1957, hace hoy 61 años. El combate del Uvero, que a juicio del Che marcó la mayoría de edad de la guerrilla, aumentó la decisión y esperanza del triunfo sobre las fuerzas de la tiranía y fue una acción solidaria con los expedicionarios del Corynthia que eran perseguidos por las fuerzas represivas al norte de la provincia de Oriente.
Ya a estas alturas la guerrilla había librado otros combates y tomado otros cuarteles batistianos, pero ninguna de esas acciones había logrado la conmoción que la victoria de Uvero, la que hizo que el régimen retirara sus cuarteles pequeños del escenario de la guerra y pasara a la estrategia de las grandes concentraciones de tropas, con sus ventajas y desventajas para las fuerzas rebeldes.
El de Uvero, fue uno de los combates más difíciles y sangrientos librado por la guerrilla en la Sierra Maestra, pues tuvo una duración de casi tres horas, involucró a 133 efectivos de ambos bandos y las bajas entre muertos y heridos se elevó a 38, es decir, más de la cuarta parte de los contendientes.
En este combate, perdieron la vida por el Ejército Rebelde, siete combatientes y ocho resultaron heridos, mientras que el régimen tuvo 11 muertos, 19 heridos y 16 prisioneros, además de capturársele 45 fusiles, una ametralladora, seis morteros y otras armas y proyectiles así como numeroso avituallamiento.
A la dictadura de Fulgencio Batista la derrota de sus tropas en el cuartel de Uvero fue también una derrota política, pues el propio tirano y sus voceros no se cansaban de repetir por todos los medios, que en la Sierra Maestra solo quedaba un pequeño grupo de forajidos, que no representaba ningún peligro para el régimen y que en poco tiempo serían eliminados totalmente.
Pero la dictadura no pudo callar ni ocultar su descalabro en Uvero, pues inmediatamente todo el pueblo de Cuba conoció de los éxitos de esta acción del Ejército Rebelde, que a partir de ese momento demostró estar en condiciones para empeños mayores, como realmente sucedió a partir de ese 28 de mayo de 1957.
61 años después los cubanos recordamos la victoria del Ejército Rebelde en el combate de El Uvero como lo que verdaderamente fue, una hazaña que marcó la mayoría de edad de una guerrilla, que un año y 7 meses después lograría la victoria definitiva de la Revolución y con ella la libertad de la patria.
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