Por Mariano Aldana Villalón
Santiago de Cuba, 13 abr.— la producción azucarera en Santiago de Cuba llega al mes de abril sin muchos cambios en su ejecución. Pese a ello los agroindustriales siguen dando sus mejores esfuerzos para que la provincia pueda recuperar parte del sensible atraso que hoy acumula.
Santiago de Cuba, 13 abr.— la producción azucarera en Santiago de Cuba llega al mes de abril sin muchos cambios en su ejecución. Pese a ello los agroindustriales siguen dando sus mejores esfuerzos para que la provincia pueda recuperar parte del sensible atraso que hoy acumula.
Para nadie es un secreto que los
santiagueros, al igual que sus homólogos en el resto del país enfrentan
una zafra totalmente atípica. La prolongada sequía y posteriormente las
intensas precipitaciones, se combinaron de forma negativa para frenar
las buenas intenciones de los hombres y mujeres vinculados a esta
actividad.
Esta crítica situación radica en que esos factores climatológicos han propiciado un merma en los rendimientos agrícolas, y por supuesto su nefasta consecuencia trae consigo que las cañas ingresan a la industria con muy bajo nivel de sacarosa.
Ello ha obligado a los azucareros a ser más eficientes en su trabajo dentro de la fábrica para poder extraer la mayor cantidad de azúcar por cada tonelada de caña que se muele.
Esa es la voluntad que anima a estos hombres y mujeres en su misión de aportar la mayor cantidad de azúcar en los días que faltan de este decisivo mes de abril al plan provincial.
El coloso santiaguero Julio Antonio Mella es sin dudas el que decidirá los empeños de la provincia en esta recta final de la zafra. Hoy por hoy es el que mejor desempeño registra en la fabricación de del crudo y del refino.
En este ingenio se han reforzado los turnos de trabajo y en especial el de la madrugada con el objetivo de disciplinar el tiro de caña, pues en ese horario se torna muy inestable el suministro de la gramínea.
Aunque ya es muy difícil llegarle al plan, la provincia hace lo imposible para acercarse a su compromiso, y a la hora final de hacer un recuento de seguro habrá que felicitar a los hombres y mujeres que lo dieron todo en esta actividad productiva.
Esta crítica situación radica en que esos factores climatológicos han propiciado un merma en los rendimientos agrícolas, y por supuesto su nefasta consecuencia trae consigo que las cañas ingresan a la industria con muy bajo nivel de sacarosa.
Ello ha obligado a los azucareros a ser más eficientes en su trabajo dentro de la fábrica para poder extraer la mayor cantidad de azúcar por cada tonelada de caña que se muele.
Esa es la voluntad que anima a estos hombres y mujeres en su misión de aportar la mayor cantidad de azúcar en los días que faltan de este decisivo mes de abril al plan provincial.
El coloso santiaguero Julio Antonio Mella es sin dudas el que decidirá los empeños de la provincia en esta recta final de la zafra. Hoy por hoy es el que mejor desempeño registra en la fabricación de del crudo y del refino.
En este ingenio se han reforzado los turnos de trabajo y en especial el de la madrugada con el objetivo de disciplinar el tiro de caña, pues en ese horario se torna muy inestable el suministro de la gramínea.
Aunque ya es muy difícil llegarle al plan, la provincia hace lo imposible para acercarse a su compromiso, y a la hora final de hacer un recuento de seguro habrá que felicitar a los hombres y mujeres que lo dieron todo en esta actividad productiva.
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