Por Miralis Despaigne Pineda
Palma Soriano, Santiago de Cuba, 18 oct.— Una vez más se entremezclaron ideas, sentimientos y emociones en una exposición colectiva, regalo de varios artistas de la plástica palmeros en la Jornada de la Cultura Cubana.
Sobre esta nueva exposición que se exhibe en la Galería de Arte de Palma Soriano, Elda Gallardo Duany Comunicadora Social de esta institución cultural, refiere: “La muestra lleva por nombre “Dinámica de la Plástica Palmera”
y convida a reflexionar sobre la naturaleza humana, situando como centro de atención lo espiritual de cada uno de los creadores que exhiben sus obras”.
Además Elda, destaca: “La monotipia, el collage, el óleo/lienzo y mixta son las técnicas en que los artistas incursionan con sutileza y cuidando el rigor estético. Por otra parte el novedoso enfoque de la muestra, los colores y las diferentes temáticas, convocan tanto al aprendiz y como al actualizado espectador crítico a conformar una simbiosis alternativa válida para cubrir la ausencia de fragmentos interesantes de la historia visión local”.
En estos días de canto a la cubanía, sin dudas esta muestra llega como reflexión desde la cultura y el arte para todos los espectadores que acudan a verla.
Plaza de la revolución
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viernes, 18 de octubre de 2019
martes, 22 de diciembre de 2015
Una necesaria reflexión
Santiago de Cuba, 22 dic.— No recuerdo la última vez en que el central “Julio Antonio Mella” tuviera la alta responsabilidad de iniciar las operaciones agroindustriales de la zafra azucarera por la provincia Santiago de Cuba.
Sucede que el colectivo dijo “basta ya
de ser colero y ahora se tendrá que contar con nosotros”. Esta sentencia
fue corroborada por el ingenio en la última contienda al terminar como
puntero y aportar el mayor volumen de crudos al plan provincial.
Con seguridad ese resultado determinó que la dirección de la Empresa Azucarera le diera la misión de abrir las operaciones de la zafra 2015–2016 por el territorio santiaguero.
Claro que la decisión tuvo en cuenta también lo hecho en el alistamiento de la industria, transporte automotor y ferroviario, centros de acopio y los equipos del corte, alza y tiro, pero sobre todo, por contar con la suficiente materia prima que garantice moler por más de 100 días.
Así
con estas favorables condiciones el central “Julio Antonio Mella” le
dio la bienvenida a la actual zafra azucarera. De este crucial momento
nos adelantaba su director Eliuber Barbosa Tur que el ingenio arrancó
fuerte y que ya se ve buena combustión de las calderas y una estabilidad
en la molida.
Fue un inicio que no dejó dudas. Todo funcionó con exactitud. Su pitazo inicial fue como una señal de aviso de que el “Julio Antonio Mella” estará todo el tiempo luchando por el compromiso de los santiagueros de hacer de esta zafra la más eficiente.
Debo significar que previo al inicio de la zafra se realizó la capacitación del personal de reparación y mantenimiento buscando que lo que se ha hecho en el período de pre-contienda se conserve ahora durante toda la zafra para poder terminar con un buen tiempo perdido bajito y que eso reporte la eficiencia tan anhelada.
Para los 119 días de operaciones, el coloso santiaguero cuenta con suficientes volúmenes de caña y en estado óptimo de madurez para garantizar primero el cumplimiento en la zafra chica y luego anunciar en el mes de abril su victoria écnico-económica.
En tal sentido el colectivo de la mayor fábrica de azúcar de la provincia hizo un compromiso con la dirección del Partido de producir 43 mil toneladas de azúcar físico, que hace rato no la hace y otras 22 mil toneladas de refino.
Es por eso el coloso santiaguero arrancó la molida para convertirse en la bujía inspiradora de los centrales “Paquito Rosales” y “América Libre”, para que la provincia pueda vencer la palabra empeñada en el mes de abril.
Sin dudas, la designación del “Julio Antonio Mella” no asombró a nadie. Fue el primero en arrancar y también será el primero en vencer sus ambiciosos planes. De eso no tengo dudas.
Con seguridad ese resultado determinó que la dirección de la Empresa Azucarera le diera la misión de abrir las operaciones de la zafra 2015–2016 por el territorio santiaguero.
Claro que la decisión tuvo en cuenta también lo hecho en el alistamiento de la industria, transporte automotor y ferroviario, centros de acopio y los equipos del corte, alza y tiro, pero sobre todo, por contar con la suficiente materia prima que garantice moler por más de 100 días.
Fue un inicio que no dejó dudas. Todo funcionó con exactitud. Su pitazo inicial fue como una señal de aviso de que el “Julio Antonio Mella” estará todo el tiempo luchando por el compromiso de los santiagueros de hacer de esta zafra la más eficiente.
Debo significar que previo al inicio de la zafra se realizó la capacitación del personal de reparación y mantenimiento buscando que lo que se ha hecho en el período de pre-contienda se conserve ahora durante toda la zafra para poder terminar con un buen tiempo perdido bajito y que eso reporte la eficiencia tan anhelada.
Para los 119 días de operaciones, el coloso santiaguero cuenta con suficientes volúmenes de caña y en estado óptimo de madurez para garantizar primero el cumplimiento en la zafra chica y luego anunciar en el mes de abril su victoria écnico-económica.
En tal sentido el colectivo de la mayor fábrica de azúcar de la provincia hizo un compromiso con la dirección del Partido de producir 43 mil toneladas de azúcar físico, que hace rato no la hace y otras 22 mil toneladas de refino.
Es por eso el coloso santiaguero arrancó la molida para convertirse en la bujía inspiradora de los centrales “Paquito Rosales” y “América Libre”, para que la provincia pueda vencer la palabra empeñada en el mes de abril.
Sin dudas, la designación del “Julio Antonio Mella” no asombró a nadie. Fue el primero en arrancar y también será el primero en vencer sus ambiciosos planes. De eso no tengo dudas.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Reflexión sobre el Día del Educador
Santiago de Cuba, 20 dic.— El 22 de diciembre de 1961 en acto multitudinario en la plaza de la revolución José Martí de la Habana el Comandante en Jefe Fidel Castro reunido con los jóvenes que alfabetizaron en los campos y montañas de una Cuba recién liberada declaró a nuestro país como libre de analfabetismo. Desde entonces en esta fecha se celebra el Día del Educador.
Ser maestro no solo es una profesión es
una aptitud ante la vida. Para educar niños, adolescentes y jóvenes de
manera integral, instruirlos en los valores de la honestidad, el
civismo, la solidaridad, y el patriotismo se necesita ser ejemplo. Por
ello es tan importante sentir una verdadera vocación hacia el
magisterio.
Todos
de una manera u otra recordamos a nuestros maestros aquellos que nos
enseñaron las primeras lecciones, nos hicieron el regaño necesario o
guiaron nuestras manos para aprender trazos que se convirtieron en
letras y palabras.
Cada diciembre hacemos un alto en el diario y la cotidianidad para rendirle tributo a los nuestros educadores. En los tiempos actuales la labor de instruir y enseñar recobra prestigio, pues la familia y la sociedad están conscientes de cuan importantes son los educadores en la vida de niños y adolescentes que pasan la mayor parte del día en las escuelas con sus maestros, quienes seguirán teniendo la responsabilidad de la formación de personas virtuosas en las que los valores de comportamiento, las buenas costumbre se sedimenten, perduren y eleven la sensibilidad y la espiritualidad de cada persona.
Cada diciembre hacemos un alto en el diario y la cotidianidad para rendirle tributo a los nuestros educadores. En los tiempos actuales la labor de instruir y enseñar recobra prestigio, pues la familia y la sociedad están conscientes de cuan importantes son los educadores en la vida de niños y adolescentes que pasan la mayor parte del día en las escuelas con sus maestros, quienes seguirán teniendo la responsabilidad de la formación de personas virtuosas en las que los valores de comportamiento, las buenas costumbre se sedimenten, perduren y eleven la sensibilidad y la espiritualidad de cada persona.
viernes, 12 de diciembre de 2014
Reflexión en la Jornada del Educador por un hombre mejor
Santiago de Cuba, 12 dic.— A lo largo y ancho del archipiélago cubano, se celebra la Jornada de Homenaje a los trabajadores de la Educación, (17 de noviembre al 22 de diciembre). Para todos, esta debe ser una etapa de celebración y reflexión. Para los trabajadores del sector, para la familia, los estudiantes, los cederistas, las federadas , y anapistas, en fin, para todos en la sociedad.
Para la familia, por ser la célula
fundamental de la sociedad, donde comienza la vida. Donde se forman
costumbres y hábitos, desde la cuna, hasta la tumba.
Para los trabajadores de la educación, porque no sólo deben enseñar, sino educar a los menores, son el complemento del hogar, de la familia.
Dijo José de la Luz y Caballero, filósofo y educador cubano: “enseñar puede cualquiera, educador, sólo un evangelio vivo”. El evangelio es aquella persona que sirve de ejemplo, de bondad, amor y dedicación.
Y es así, porque educar incluye guiar, dar ejemplo a la hora de hablar, de pararse, de gesticular, de vestir y hasta de cómo dirigirse a una persona, con todo respeto, ya sea adulto o menor.
El maestro, ese que cada día recibe en el aula al niño, al adolescente o al joven, debe mantener una postura agradable, saber conducirse y vestir, sin mucha elegancia, pero con sobriedad. Nada de ropas ligeras ni pantalones excesivamente ceñidos al cuerpo.
Maestros, profesores, auxiliares docentes y de servicios generales, ese que en mi época le llamábamos conserje o bedel, debe medir su vocabulario, tanto en el centro de estudios como en cualquier lugar que pueda ser observado u oído por los alumnos.
Justo es destacar, que el educando es el modelo de sus educados, ya que niños, adolescentes y jóvenes, permanecen más tiempo en la escuela, que en su propio hogar, de ahí que el actuar de los educadores debe ser ejemplar.
En esta Jornada del Educador, sería saludable, que en los cines y en la Televisión, se proyectara nuevamente la película CONDUCTA, del realizador Ernesto Daranas, pues es un filme de gran enseñanza, pues nos presenta a una CARMELA, la maestra, que ojalá muchos la imiten. Ese personaje da una lección de lo que debe ser un educador.
Con este comentario, hago un llamado para que en esta jornada, se celebre y se reflexione, para lograr una sociedad de hombres de bien, con una mejor disciplina social, una mejor conducta y el reflejo de amor, unidad y respeto.
Recordar que los niños, adolescentes y jóvenes de hoy, son los hombres y mujeres del futuro.
Para los trabajadores de la educación, porque no sólo deben enseñar, sino educar a los menores, son el complemento del hogar, de la familia.
Dijo José de la Luz y Caballero, filósofo y educador cubano: “enseñar puede cualquiera, educador, sólo un evangelio vivo”. El evangelio es aquella persona que sirve de ejemplo, de bondad, amor y dedicación.
Y es así, porque educar incluye guiar, dar ejemplo a la hora de hablar, de pararse, de gesticular, de vestir y hasta de cómo dirigirse a una persona, con todo respeto, ya sea adulto o menor.
El maestro, ese que cada día recibe en el aula al niño, al adolescente o al joven, debe mantener una postura agradable, saber conducirse y vestir, sin mucha elegancia, pero con sobriedad. Nada de ropas ligeras ni pantalones excesivamente ceñidos al cuerpo.
Maestros, profesores, auxiliares docentes y de servicios generales, ese que en mi época le llamábamos conserje o bedel, debe medir su vocabulario, tanto en el centro de estudios como en cualquier lugar que pueda ser observado u oído por los alumnos.
Justo es destacar, que el educando es el modelo de sus educados, ya que niños, adolescentes y jóvenes, permanecen más tiempo en la escuela, que en su propio hogar, de ahí que el actuar de los educadores debe ser ejemplar.
En esta Jornada del Educador, sería saludable, que en los cines y en la Televisión, se proyectara nuevamente la película CONDUCTA, del realizador Ernesto Daranas, pues es un filme de gran enseñanza, pues nos presenta a una CARMELA, la maestra, que ojalá muchos la imiten. Ese personaje da una lección de lo que debe ser un educador.
Con este comentario, hago un llamado para que en esta jornada, se celebre y se reflexione, para lograr una sociedad de hombres de bien, con una mejor disciplina social, una mejor conducta y el reflejo de amor, unidad y respeto.
Recordar que los niños, adolescentes y jóvenes de hoy, son los hombres y mujeres del futuro.
jueves, 27 de febrero de 2014
Conducta: Un llamado a la reflexión
Por Noris Rosado Figueredo
Santiago de Cuba, 27 feb.— Actualmente se proyecta en la sala del cine Rialto, en esta ciudad caribeña, el filme cubano Conducta, del realizador Ernesto Daranas. Una obra cultural, que llama a la reflexión a todos los integrantes de la sociedad, en especial a los educadores.
De Conducta, dos aspectos llaman la atención: el tema social que aborda y la enseñanza, así como el hecho de que los espectadores, jóvenes en su mayoría, aplauden al final de la película, como muestra de aprobación de la propuesta educativa.
En estas líneas, no se hace crítica de cine, no se analiza si el tiempo de duracíón pudo ser menor o mayor ni si los planos son cortos o largos. No, son otros los puntos de vista.
En realidad Conducta llega a los espectadores, porque toca un tema latente en nuestra sociedad, porque existen, por un lado muchos Chala, el estudiante con problemas de conducta social, debido al medio donde vive, con una con una madre alcohólica, que hace que se inviertan los papeles, y por otra, pocas Carmela, la maestra capaz de preocuparse por sus alumnos, no sólo en el aula.
No es menos cierto, que entre el hogar, la escuela y la comunidad, el maestro es el eslabón fundamental en la formación de valores.
La familia está obligada a proteger a los menores y hacer de ellos hombres y mujeres de bien, pero a la escuela y al maestro en particular, corresponde el deber de conocer quiénes son sus alumnos, qué problemas los afectan, intercambiar ideas con ellos, darle participación en clases, hacerlos sentir parte real del colectivo y tratar de encaminar o solucionar las dificultades.
Debo siginificar que el educador, ya sea de primaria o secundria, que no se sienta capacitado para esa labor, como dice Carmela, en Conducta, que deje la profesión.
Para el final, dos recomendaciones: que todos los maestros vean el filme, de forma espontánea o dirigida por las direcciones de educación y, que luego pongan en práctica todo lo positivo que brinda Conducta.
Santiago de Cuba, 27 feb.— Actualmente se proyecta en la sala del cine Rialto, en esta ciudad caribeña, el filme cubano Conducta, del realizador Ernesto Daranas. Una obra cultural, que llama a la reflexión a todos los integrantes de la sociedad, en especial a los educadores.
De Conducta, dos aspectos llaman la atención: el tema social que aborda y la enseñanza, así como el hecho de que los espectadores, jóvenes en su mayoría, aplauden al final de la película, como muestra de aprobación de la propuesta educativa.
En estas líneas, no se hace crítica de cine, no se analiza si el tiempo de duracíón pudo ser menor o mayor ni si los planos son cortos o largos. No, son otros los puntos de vista.
En realidad Conducta llega a los espectadores, porque toca un tema latente en nuestra sociedad, porque existen, por un lado muchos Chala, el estudiante con problemas de conducta social, debido al medio donde vive, con una con una madre alcohólica, que hace que se inviertan los papeles, y por otra, pocas Carmela, la maestra capaz de preocuparse por sus alumnos, no sólo en el aula.
No es menos cierto, que entre el hogar, la escuela y la comunidad, el maestro es el eslabón fundamental en la formación de valores.
La familia está obligada a proteger a los menores y hacer de ellos hombres y mujeres de bien, pero a la escuela y al maestro en particular, corresponde el deber de conocer quiénes son sus alumnos, qué problemas los afectan, intercambiar ideas con ellos, darle participación en clases, hacerlos sentir parte real del colectivo y tratar de encaminar o solucionar las dificultades.
Debo siginificar que el educador, ya sea de primaria o secundria, que no se sienta capacitado para esa labor, como dice Carmela, en Conducta, que deje la profesión.
Para el final, dos recomendaciones: que todos los maestros vean el filme, de forma espontánea o dirigida por las direcciones de educación y, que luego pongan en práctica todo lo positivo que brinda Conducta.
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