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miércoles, 12 de septiembre de 2018

Paisaje natural Estrella-Aguadores. Reencuentro con la biodiversidad ecologica

Por Esperanza Castellanos Cabrejas

Santiago de Cuba, 12 sep.— Ubicada al sur de esta ciudad y custodiando la entrada de la bahía santiaguera por el lado este, el paisaje natural Estrella-Aguadores posee innegables valores biológicos en un área con una interesante trayectoria histórico-cultural, por la presencia en ella de sitios Patrimonio de la Humanidad.

Entre ellos sobresale el  Castillo San Pedro de la Roca, más conocido como el Morro, y la Batería de Costa “La Estrella.

Aproximadamente 68 especies de aves se reportan en el área para el estudio de las especies, aunque se estima que existan aproximadamente unas 75 de ellas, que se corresponden con algunas de las más de 80 especies reportadas para la Reserva Ecológica Siboney-Juticí, muy cercana a esta.

Según confirman especialistas de la Empresa Nacional Flora y Fauna, entidad que se encarga de velar por la conservación de éstas áreas, en el Paisaje Natural Protegido Estrella-Aguadores, el recurso forestal predominante es el bosque semideciduo sobre calizas con una extensión de 133,5 ha, el matorral xeromorfo y subcostero con un área de 58,7 ha, un reducto de complejo de vegetación de costa arenosa y rocosa (11,64 ha) y una pequeña área de manglar (11,64 ha) junto a la desembocadura del río San Juan, los cuales no tienen ningún tipo de explotación sostenible, aunque si de manera ilegal se extraen troncos de diferentes especies maderables para su uso industrial y artesanal.

Según lo establecido para un área protegida con categoría de Paisaje Natural Protegido, los objetos de conservación que allí se manifiestan, se caracterizan por el “efecto sombrilla”, pues incide notablemente no solo en su preservación y protección de las principales estructuras y el funcionamiento de los ecosistemas.

Además en este lugar se realizan acciones de educación ambiental donde la participación de los habitantes, fundamentalmente de los niños y adolescentes, como una manera de proteger y conservar los valores del área, así como conversatoriosy talleres con obreros del área y  comunitarios. Se llevan también los mensajes a través de los círculos de interés, se realizan concursos de dibujo y poesías, observaciones de aves, limpiezas de la playa y visitas a centros de trabajo.

Estrella-Aguadores, para habitantes y visitantes continúa siendo un reencuentro con la biodiversidad ecológica.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Reencuentro en Cinco Palmas


Reencuentro en Cinco PalmasPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba 18 dic.— Después del arribo del Yate Granma a la costa suroriental cubana el 2 de diciembre de 1956 y afrontando no pocas dificultades, los 82 expedicionarios llegaron el día 5 al lugar conocido por Alegría de Pío, donde fueron sorprendidos por el ejército de la tiranía originándose un desigual combate, que provocó la muerte de 3 de ellos y la dispersión por la zona de los restantes 79.

Sin embargo, en el transcurso de los días un grupo de expedicionarios fue capturado y asesinado, otros hechos prisioneros, algunos lograron evadirse de la zona y regresar a sus hogares, mientras que unos pocos se internaron en el monte con el objetivo de proseguir la lucha y cumplir con la palabra empeñada de ser libres o mártires.

Después de varios días de marcha con hambre, sed, frio y el ejército pisándoles los talones, los expedicionarios, doce en total, lograron reunirse en la finca de Mongo Pérez, en Purial de Vicana y en la noche del día 18 de diciembre todos se reencontraron con Fidel que desde hacía varios días se encontraba en ese lugar.

Lo más significativo de este histórico reencuentro fue el diálogo que se produjo entre Fidel y Raúl, en el sitio conocido por 5 Palmas, cuando el Comandante en Jefe le preguntó a su hermano que cuántos fusiles traía y al responderle este que cinco, el líder exclamó: ¡Cinco tú y dos yo! ¡Ahora si ganamos le guerra!

Siete fusiles y 12 hombres bastaban para hacer y ganar la guerra. El tiempo confirmó la certeza de esa frase, porque esos fusiles y hombres en el transcurso de los días y meses se fueron multiplicando hasta conformar el Ejército Rebelde, que dos años y un mes después del Granma derrotaban a la tiranía y alcanzaba la libertad de la patria definitivamente el primero de enero de 1959.

Recordar este pasaje de nuestra historia de lucha más reciente reconforta y anima los espíritus y corazones de los cubanos, porque ese reencuentro de Fidel y Raúl el 18 de diciembre de MIL 956 nos dejó la lección de que la voluntad, el optimismo, la lealtad y firmeza a  la causa abrazada, sólo puede tener como resultado la victoria.