Por Margarita Piedra Cesar
Santiago de Cuba, 6 ago.— Puede decirse con toda certeza que el 6 de agosto de 1960 marcó el inicio de la verdadera independencia económica de Cuba, al decretar el Gobierno Revolucionario en esa fecha, mediante la Ley 851, la nacionalización de las grandes empresas norteamericanas radicadas en la isla, que pasaron a ser propiedad del pueblo.
En un acto celebrado en el Estadio del Cerro para clausurar el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, ese 6 de agosto el Comandante en Jefe, Fidel Castro, primer Ministro del Gobierno revolucionario, leyó la Resolución que nacionalizaba un importante grupo de propiedades norteamericanas en defensa de los intereses del país y del pueblo.
Entre esas propiedades yanquis figuraban varios centrales azucareros de los mejores de la nación, así como las tres refinerías de petróleo existentes en Cuba, Texaco, ESSO, Shell, además de las compañías de Electricidad y Teléfonos, entre otras no menos importantes entidades norteamericanas.
De esta forma, Cuba respondía a las crecientes agresiones económicas estadounidenses contra la isla, fundamentalmente, la rebaja de la cuota azucarera en unas 700 000 toneladas, pretendiendo con ello dar un golpe mortal a la economía cubana, que por esos tiempos dependía fundamentalmente del azúcar.
En septiembre de ese mismo año 1960, Cuba completaría el programa de nacionalización de propiedades norteamericanas con la expropiación de la banca y del resto de las entidades yanquis que aún quedaban en el país.
Mientras que en octubre corrían igual suerte las propiedades de la burguesía criolla, que se había aliado al imperio para crear un caos económico en la nación y con ello el aborto del Proyecto Revolucionario emprendido a partir del Primero de Enero de 1959.
Desde entonces puede asegurarse que los cubanos somos mucho más libres y que la Revolución ha sabido conducir al país por el desarrollo económico sin ataduras foráneas de ningún tipo, a pesar de las dificultades y crisis por las que atraviesa el mundo de hoy.
Plaza de la revolución
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martes, 6 de agosto de 2019
lunes, 6 de agosto de 2018
Cuando Fidel anunció la nacionalización de 26 empresas norteamericanas en Cuba
Por Armando Fernández Martí/Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.
Santiago de Cuba, 6 ago.— ¡Cuba jamás volverá a ser lo que fue! ¡Cuba jamás le hará el juego a los intereses del imperio yanqui! ¡Cuba estará siempre al lado de los pueblos oprimidos!
Esas palabras fueron pronunciadas por el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro, la memorable noche del 6 de agosto de 1960, cuando al clausurar en el antiguo estadio del Cerro el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, anunció la nacionalización de la mayoría de las grandes empresas norteamericanas radicadas en Cuba, en respuesta a la supresión dela cuota azucarera a nuestro país por parte del gobierno de Estados Unidos.
En dicho acto Fidel dio lectura al Decreto-Ley 851 mediante el cual pasaban a manos del Estado Cubano las compañías petroleras Texaco, Esso, Shell, esta última inglesa, las cuales se habían negado a refinar el petróleo crudo procedente de la Unión Soviética.
De igual forma, eran nacionalizados los grandes consorcios de la Electricidad y Teléfonos, mientras que 36 centrales azucareros de propietarios estadounidenses pasaban a manos del pueblo cubano, algunos de los cuales ya habían sido abandonados por sus dueños.
Al siguiente día y en las jornadas posteriores en todo el país el pueblo salió a las calles para expresar su alegría por esta nacionalización de parte de los intereses yanquis, que durante decenios habían saqueado la economía de la nación.
En esas manifestaciones se portaban carteles y sarcófagos simbolizando esas empresas con la leyenda “Se ñamaba”, en alusión a la célebre frase del General independentista, Quintín Bandera, cuando caía en su poder un traidor a la Patria.
En septiembre de ese mismo año 1960, Cuba completaría la nacionalización de propiedades norteamericanas con la expropiación de la banca y otras entidades que quedaban en el país, cumpliéndose totalmente lo que había sido previsto por el Programa del Moncada desde MIL 953.
Señala el periodista Armando Fernández Martí que, a partir del 6 de agosto de 1960, hace hoy 58 años, los cubanos somos más libres e independientes porque tenemos lo que teníamos que tener, porque era nuestro.
Santiago de Cuba, 6 ago.— ¡Cuba jamás volverá a ser lo que fue! ¡Cuba jamás le hará el juego a los intereses del imperio yanqui! ¡Cuba estará siempre al lado de los pueblos oprimidos!
Esas palabras fueron pronunciadas por el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro, la memorable noche del 6 de agosto de 1960, cuando al clausurar en el antiguo estadio del Cerro el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, anunció la nacionalización de la mayoría de las grandes empresas norteamericanas radicadas en Cuba, en respuesta a la supresión dela cuota azucarera a nuestro país por parte del gobierno de Estados Unidos.
En dicho acto Fidel dio lectura al Decreto-Ley 851 mediante el cual pasaban a manos del Estado Cubano las compañías petroleras Texaco, Esso, Shell, esta última inglesa, las cuales se habían negado a refinar el petróleo crudo procedente de la Unión Soviética.
De igual forma, eran nacionalizados los grandes consorcios de la Electricidad y Teléfonos, mientras que 36 centrales azucareros de propietarios estadounidenses pasaban a manos del pueblo cubano, algunos de los cuales ya habían sido abandonados por sus dueños.
Al siguiente día y en las jornadas posteriores en todo el país el pueblo salió a las calles para expresar su alegría por esta nacionalización de parte de los intereses yanquis, que durante decenios habían saqueado la economía de la nación.
En esas manifestaciones se portaban carteles y sarcófagos simbolizando esas empresas con la leyenda “Se ñamaba”, en alusión a la célebre frase del General independentista, Quintín Bandera, cuando caía en su poder un traidor a la Patria.
En septiembre de ese mismo año 1960, Cuba completaría la nacionalización de propiedades norteamericanas con la expropiación de la banca y otras entidades que quedaban en el país, cumpliéndose totalmente lo que había sido previsto por el Programa del Moncada desde MIL 953.
Señala el periodista Armando Fernández Martí que, a partir del 6 de agosto de 1960, hace hoy 58 años, los cubanos somos más libres e independientes porque tenemos lo que teníamos que tener, porque era nuestro.
viernes, 13 de octubre de 2017
13 de octubre de 1960: Nacionalización de los intereses de la burguesía criolla
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 13 oct.— El 13 de octubre de 1960, hace hoy 57 años, fue otro día histórico para Cuba al aprobar el Gobierno Revolucionario las leyes 890 y 891, mediante las cuales se nacionalizaban todos los intereses de la burguesía criolla existentes en el país, así como los bancos nacionales y extranjeros y sus sucursales en la nación.
Santiago de Cuba, 13 oct.— El 13 de octubre de 1960, hace hoy 57 años, fue otro día histórico para Cuba al aprobar el Gobierno Revolucionario las leyes 890 y 891, mediante las cuales se nacionalizaban todos los intereses de la burguesía criolla existentes en el país, así como los bancos nacionales y extranjeros y sus sucursales en la nación.
La Ley 890 que expropiaba a los
burgueses criollos 382 grandes empresas industriales y comerciales,
incluyendo 195 centrales azucareros, todos los cuales pasaban a manos
del Estado Revolucionario y a ser dirigidas por los propios
trabajadores, que a partir de ese momento se convirtieron en los
verdaderos dueños de las entidades nacionalizadas.
Por su parte, el Decreto-Ley 891 nacionalizaba 37 grandes bancos propiedad de cubanos, incluyendo las 300 oficinas sucursales que estos poseían a lo largo y ancho del país, dando paso al establecimiento de un nuevo sistema bancario en la nación, ya que días antes, el 17 de septiembre de 1960, habían sido expropiados los bancos extranjeros radicados en Cuba, fundamentalmente de consorcios norteamericanos.
Recordemos que el 6 de agosto de ese propio año 1960, mediante el Decreto-Ley 851, el Gobierno Revolucionario de Cuba puso en manos del estado la mayoría de los intereses de Estados Unidos en la isla, incluyendo las refinerías de petróleo, así como las empresas eléctrica y telefónica, además de 38 grandes centrales azucareros, entre otras entidades no menos importantes.
Estas nacionalizaciones de intereses extranjeros y nacionales existentes en el archipiélago cubano, que se produjeron durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1960, era la respuesta digna de la revolución a las agresiones económicas que se venían ejecutando por parte del gobierno de los Estados Unidos, política a la cual se había unido la burguesía criolla con el objetivo de hacer capitular el joven proceso revolucionario cubano.
Pero además, las nacionalizaciones y expropiaciones de los grandes intereses foráneos y nacionales, constituyeron un paso imprescindible para el establecimiento del régimen social socialista en el país, que unos meses después, en abril de 1961, fuera proclamado por el Comandante en Jefe Fidel Castro durante el sepelio a las víctimas del bombardeo a tres aeropuertos cubanos, preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón.
Puede decirse con certeza que desde aquel 13 de octubre de hace 57 años, Cuba alcanzó la verdadera soberanía, tanto en lo político como en lo económico.
Por su parte, el Decreto-Ley 891 nacionalizaba 37 grandes bancos propiedad de cubanos, incluyendo las 300 oficinas sucursales que estos poseían a lo largo y ancho del país, dando paso al establecimiento de un nuevo sistema bancario en la nación, ya que días antes, el 17 de septiembre de 1960, habían sido expropiados los bancos extranjeros radicados en Cuba, fundamentalmente de consorcios norteamericanos.
Recordemos que el 6 de agosto de ese propio año 1960, mediante el Decreto-Ley 851, el Gobierno Revolucionario de Cuba puso en manos del estado la mayoría de los intereses de Estados Unidos en la isla, incluyendo las refinerías de petróleo, así como las empresas eléctrica y telefónica, además de 38 grandes centrales azucareros, entre otras entidades no menos importantes.
Estas nacionalizaciones de intereses extranjeros y nacionales existentes en el archipiélago cubano, que se produjeron durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1960, era la respuesta digna de la revolución a las agresiones económicas que se venían ejecutando por parte del gobierno de los Estados Unidos, política a la cual se había unido la burguesía criolla con el objetivo de hacer capitular el joven proceso revolucionario cubano.
Pero además, las nacionalizaciones y expropiaciones de los grandes intereses foráneos y nacionales, constituyeron un paso imprescindible para el establecimiento del régimen social socialista en el país, que unos meses después, en abril de 1961, fuera proclamado por el Comandante en Jefe Fidel Castro durante el sepelio a las víctimas del bombardeo a tres aeropuertos cubanos, preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón.
Puede decirse con certeza que desde aquel 13 de octubre de hace 57 años, Cuba alcanzó la verdadera soberanía, tanto en lo político como en lo económico.
viernes, 1 de julio de 2016
Cuba y la nacionaización de las compañías petroleras
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 1 jul.— En un acto de absoluta soberanía y en defensa de los intereses económicos del país, el primero de julio de 1960, hace hoy 56 años, mediante la Ley 891, el Gobierno revolucionario de Cuba decretó la nacionalización de las compañías petroleras ESSO de propiedad norteamericana y la Shell, inglesa, radicadas en La Habana y que se habían negado a refinar el crudo procedente de la Unión Soviética, al igual que la Texaco, de Santiago de Cuba, también estadounidense, que fue nacionalizada dos días antes, el 28 de junio por igual motivo.
Santiago de Cuba, 1 jul.— En un acto de absoluta soberanía y en defensa de los intereses económicos del país, el primero de julio de 1960, hace hoy 56 años, mediante la Ley 891, el Gobierno revolucionario de Cuba decretó la nacionalización de las compañías petroleras ESSO de propiedad norteamericana y la Shell, inglesa, radicadas en La Habana y que se habían negado a refinar el crudo procedente de la Unión Soviética, al igual que la Texaco, de Santiago de Cuba, también estadounidense, que fue nacionalizada dos días antes, el 28 de junio por igual motivo.
Esas refinerías petroleras ya desde mayo
de MIL 960 habían suspendido la importación de hidrocarburos hacia
Cuba, con el propósito de paralizar la economía del país por lo que la
nación caribeña se vio precisada a contratar petróleo soviético para
evitar un caos interno.
Sin embargo, las refinerías norteamericanas Esso y Texaco y la inglesa Shell, acatando órdenes de Washington se negaron a procesar el crudo procedente de la Unión Soviética, dando origen a la crisis que provocó la nacionalización de esas industrias.
Con esa negativa esas subsidiarias de los consorcios norteamericanos e inglés, violaron la Ley Cubana de Minerales y Combustibles, promulgada en 1938, la cual establecía la obligatoriedad de esas entidades a refinar el crudo que el estado caribeño le suministrara, independientemente de su procedencia.
En esta ocasión puede decirse que al imperio le salió el tiro por la culata, porque a su intento de paralizar la economía de la isla por falta de combustible el estado cubano respondió nacionalizando esas industrias, que prosiguieron su labor en manos de los trabajadores, a pesar de que al retirarse de Cuba, las tres entidades se llevaron sus ingenieros y técnicos con el propósito de que no pudieran continuar procesando el combustible necesario.
Fue ese uno de los tantos intentos del imperio yanqui por doblegar a Cuba y su Revolución, lo cual no pudieron lograr gracias al empeño de nuestro pueblo de mantener su soberanía y defenderla al costo necesario.
Sin embargo, las refinerías norteamericanas Esso y Texaco y la inglesa Shell, acatando órdenes de Washington se negaron a procesar el crudo procedente de la Unión Soviética, dando origen a la crisis que provocó la nacionalización de esas industrias.
Con esa negativa esas subsidiarias de los consorcios norteamericanos e inglés, violaron la Ley Cubana de Minerales y Combustibles, promulgada en 1938, la cual establecía la obligatoriedad de esas entidades a refinar el crudo que el estado caribeño le suministrara, independientemente de su procedencia.
En esta ocasión puede decirse que al imperio le salió el tiro por la culata, porque a su intento de paralizar la economía de la isla por falta de combustible el estado cubano respondió nacionalizando esas industrias, que prosiguieron su labor en manos de los trabajadores, a pesar de que al retirarse de Cuba, las tres entidades se llevaron sus ingenieros y técnicos con el propósito de que no pudieran continuar procesando el combustible necesario.
Fue ese uno de los tantos intentos del imperio yanqui por doblegar a Cuba y su Revolución, lo cual no pudieron lograr gracias al empeño de nuestro pueblo de mantener su soberanía y defenderla al costo necesario.
lunes, 6 de junio de 2016
Cuba y la Nacionalización de la enseñanza
Por Armando Fernández MartíSantiago de Cuba, 6 jun.— Uno de los problemas más dramático existente en la Cuba de antes de 1959 fue el de la educación, pues con una población de apenas 6 millones de habitantes, casi la mitad de ellos tenía menos del tercer grado de escolaridad, incluyendo un millón 590 mil que no tenían ningún grado aprobado, es decir, eran analfabetos o semianalfabetos, situación esta que fue denunciada por Fidel en su alegato La Historia me Absolverá y que formaba parte del Programa del Moncada.
Revertir esa situación no sería fácil para la revolución triunfante y en ese sentido 1961 fue denominado año de la educación, que sería clave para lanzar una gran ofensiva contra la incultura, como fue la Campaña Nacional de la Alfabetización con el propósito de librar a Cuba de ese mal, aunque ya para entonces se habían abierto 10 mil aulas para maestros que no tenían empleo y miles de jóvenes se graduaron como maestros voluntarios en Minas de Frio, Sierra Maestra, para enseñar fundamentalmente en zonas rurales.
El primero de mayo de 1961, al hablar durante el Día Internacional de los trabajadores, el Comandante en Jefe Fidel Castro señalaba: “Escuelas, profesores universitarios, arte, cultura, honores, no fueron jamás para los hijos de las familias humildes de la ciudad o del campo (…) por eso, la Revolución se consideraba en el deber de organizar y establecer el principio de la enseñanza gratuita a todos los ciudadanos del país”
En correspondencia con ese planteamiento de Fidel, el 6 de junio de 1961, mediante un Decreto Ley el Gobierno Revolucionario nacionalizaba la enseñanza, que garantizara a todos los ciudadanos del país sin distinción de sexo, raza o credo, el acceso gratuito a la educación en todos sus niveles.
Esos dos hechos ocurridos en 1961, la Campaña Nacional de la Alfabetización y la Nacionalización dela Enseñanza dieron al traste con más de cuatro siglos de ignorancia en Cuba y abrieron el camino que en estos 55 años ha permitido a la pequeña isla del Caribe, a pesar de los pesares, situarse hoy como el primer baluarte de la educación en América Latina y entre los primeros del mundo, un reconocimiento que ni siquiera los peores enemigos de la Revolución se atreven a contradecir.
Cincuenta y cinco años después de la nacionalización de la enseñanza en Cuba, el 6 de junio de 1961, este sector sigue siendo como alguien dijo: “la niña linda de la revolución”, y los cubanos razones tenemos para sentirnos orgullosos de que así sea.
jueves, 6 de agosto de 2015
6 de agosto de 1960: Fidel anuncia la nacionalización de 26 compañías yanquis
Si bien a partir del primero de enero de 1959 con el triunfo de la revolución, Cuba alcanzó su independencia política, no fue hasta el 6 de agosto de 1960, que la nación caribeña enrumbó el camino de la independencia económica,
Era esta la respuesta de la joven revolución a las agresiones económicas de Estados Unidos contra la isla, como la rebaja de 700 mil toneladas a la cuota azucarera, que en esos momentos era el principal rubro de exportación de Cuba, además de la negativa de procesar petróleo crudo soviético por las refinerías norteamericanas y la prohibición de vender piezas de repuestos a industrias cubanas.
Con estas agresiones, que se iniciaron casi desde el mismo mes de enero de 1959, Estados Unidos pretendía desestabilizar el país y provocar insatisfacciones en la población para que dejaran de apoyar al Gobierno Revolucionario.
En la noche del 6 de agosto de 1960 durante la clausura del Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, el Primer Ministro Cuba no Comandante en Jefe Fidel Castro, leyó el contenido de la Ley 851 con la que el Gobierno Revolucionario nacionalizaba las refinerías de petróleo Texaco, ESSO y Shell, las Compañías de Electricidad y Telefónica, así como 36 centrales azucareros, entre otras grandes empresas que eran propiedad estadounidense.
Significativo en esta histórica jornada, que tuvo por sede el Estadio del Cerro, en La Habana, fue que los asistentes tanto los delegados al Congreso Juvenil como el pueblo que llenó la instalación, después que el Comandante en Jefe leía el nombre de cada empresa nacionalizada, miles de voces al unísono coreaban: “Se llamaba”
Con estas nacionalizaciones de los intereses norteamericanos en Cuba del 6 de agosto de 1960, se iniciaba un proceso que en septiembre de ese mismo año continuaría con la nacionalización de la banca extranjera radicada en la isla y que culminaría en octubre, cuando pasaron a manos del Estado todas las ropiedades de la burguesía criolla, aliada del imperialismo en las agresiones económicas contra la nación caribeña.
lunes, 13 de octubre de 2014
Nacionalización de la banca en Cuba
Santiago de Cuba, 13 oct.— El 13 de octubre de 1960 se inscribe en la historia de Cuba como una fecha memorable, pues a solo 20 meses del triunfo de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro declaraba que el programa anunciado en La Historia Me Absolverá estaba cumplido al dictarse en esa jornada dos leyes, mediante las cuales pasaban a manos del pueblo los grandes intereses que poseía la burguesía criolla, que para entonces se había convertido en aliada del imperialismo yanqui en las agresiones económicas contra la Isla.
Mediante la Ley 890 del 13 de octubre se
nacionalizaban 380 grandes empresas, entre ellas 103 centrales
azucareros, 47 almacenes, 13 tiendas por departamentos, 18 destilerías,
11 circuitos cinematográficos, 16 molinos de arroz, 11 tostaderos de
café, así como decenas de fábricas textiles, de productos lácteos,
jabonería y perfumería, entre otras.
De igual forma en esta misma fecha se promulgaba la Ley 891, la cual nacionalizaba 37 bancos, propiedad de burgueses cubanos, que tenían en total más de trescientas oficinas en todo el país, medida ésta que permitía el nacimiento de un nuevo sistema bancario en Cuba, pues días antes, el 17 de septiembre de 1960 se había nacionalizado la banca norteamericana que operaba en la Isla.
Fueron esas, sin dudas, medidas necesarias que permitirían a la Revolución desbrozar el camino para proclamar meses después el inicio de la sociedad socialista, pues ya prácticamente todos los medios de producción estaban socializados en poder del estado, uno de los principios del socialismo.
Ya el 6 de agosto de ese mismo año 1960, otra Ley revolucionaria, la 851, expropiaba la mayoría de las propiedades norteamericanas existentes en Cuba; mientras que las restantes serían nacionalizadas el 24 de octubre en ese año.
En una comparecencia de octubre televisiva el 15 de octubre de 1960, hace 54 años, el Comandante en Jefe Fidel Castro señalaba: "El poder económico y político de los grandes privilegios en Cuba ha sido liquidado (…) han sido puestos fuera de combate en virtud de las medidas de la Revolución"
Todo este proceso nacionalizador de agosto, septiembre y octubre de 1960 permitió a Cuba iniciar el período histórico de la construcción del socialismo en nuestro país que unos meses después, en abril de 1961 sería proclamado con el apoyo de todo nuestro pueblo y ratificado con las armas en las manos durante la invasión mercenaria de Playa Girón.
De igual forma en esta misma fecha se promulgaba la Ley 891, la cual nacionalizaba 37 bancos, propiedad de burgueses cubanos, que tenían en total más de trescientas oficinas en todo el país, medida ésta que permitía el nacimiento de un nuevo sistema bancario en Cuba, pues días antes, el 17 de septiembre de 1960 se había nacionalizado la banca norteamericana que operaba en la Isla.
Fueron esas, sin dudas, medidas necesarias que permitirían a la Revolución desbrozar el camino para proclamar meses después el inicio de la sociedad socialista, pues ya prácticamente todos los medios de producción estaban socializados en poder del estado, uno de los principios del socialismo.
Ya el 6 de agosto de ese mismo año 1960, otra Ley revolucionaria, la 851, expropiaba la mayoría de las propiedades norteamericanas existentes en Cuba; mientras que las restantes serían nacionalizadas el 24 de octubre en ese año.
En una comparecencia de octubre televisiva el 15 de octubre de 1960, hace 54 años, el Comandante en Jefe Fidel Castro señalaba: "El poder económico y político de los grandes privilegios en Cuba ha sido liquidado (…) han sido puestos fuera de combate en virtud de las medidas de la Revolución"
Todo este proceso nacionalizador de agosto, septiembre y octubre de 1960 permitió a Cuba iniciar el período histórico de la construcción del socialismo en nuestro país que unos meses después, en abril de 1961 sería proclamado con el apoyo de todo nuestro pueblo y ratificado con las armas en las manos durante la invasión mercenaria de Playa Girón.
sábado, 13 de octubre de 2012
Cuba 1960: Nacionalización de grandes empresas
Autor :Armando Fernández Martí
Para a Cuba revolucionaria fue memorable la fecha del 13 de octubre de 1960 cuando sendos decretos-leyes promulgados por el Gobierno Revolucionario, pusieron fin a los intereses de la burguesía criolla en el país, que venia haciendo el juego al imperialismo norteamericano en sus agresiones económicas contra la isla.
Esa noche, mediante el Decreto Ley 890 fueron nacionalizadas 382 grandes empresas propiedad de los burgueses, entre ellas, 105 centrales azucareros. Así como fábricas de jabonería, perfumería, textiles, productos lácteos, molinos de arroz, tiendas por departamentos, circuitos cinematográficos y almacenes de la economía.
Otro decreto-ley el 891 aprobado ese propio 13 de octubre de 1960, nacionalizaba 37 grandes bancos propiedad de la burguesía nacional, así como sus 300 sucursales y oficinas que se extendían por todo el territorio cubano, mediad que permitió la instalación de un sistema bancario revolucionario, teniendo en cuenta además, que un mes antes también se había nacionalizado la banca norteamericana que operaba en Cuba.
Apenas dos días después, el 15 de octubre de 1960, en una comparecencia por la Televisión Cubana el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro, explicaba las causas y alcance de este proceso de nacionalización y señalaba: “El poder económico y político de los grandes privilegios en Cuba ha sido liquidado. La Revolución entra en una segunda etapa, cuyos métodos de la transformación económica será distinto”
Ya en el mes de agosto de ese mismo año 1960 el Gobierno Revolucionario cubano había iniciado este proceso de nacionalización a favor de la economía de la isla, cuando fueron expropiados un grupo de intereses norteamericanos radicados en Cuba, incluyendo tres refinerías de petróleo y varios centrales azucareros, mientras que el 24 de octubre de ese propio año pasaban a manos del estado revolucionario otras 166 empresas estadounidenses que todavía quedaban en el país.
Todo este proceso nacionalizador de agosto, septiembre y octubre de MIL 960, permitió a Cuba iniciar el período histórico de la construcción del socialismo en nuestro país, que el 16 de abril de 1961 tuvo su punto culminante al proclamar Fidel el carácter socialista de la Revolución Cubana.
Para a Cuba revolucionaria fue memorable la fecha del 13 de octubre de 1960 cuando sendos decretos-leyes promulgados por el Gobierno Revolucionario, pusieron fin a los intereses de la burguesía criolla en el país, que venia haciendo el juego al imperialismo norteamericano en sus agresiones económicas contra la isla.
Esa noche, mediante el Decreto Ley 890 fueron nacionalizadas 382 grandes empresas propiedad de los burgueses, entre ellas, 105 centrales azucareros. Así como fábricas de jabonería, perfumería, textiles, productos lácteos, molinos de arroz, tiendas por departamentos, circuitos cinematográficos y almacenes de la economía.
Otro decreto-ley el 891 aprobado ese propio 13 de octubre de 1960, nacionalizaba 37 grandes bancos propiedad de la burguesía nacional, así como sus 300 sucursales y oficinas que se extendían por todo el territorio cubano, mediad que permitió la instalación de un sistema bancario revolucionario, teniendo en cuenta además, que un mes antes también se había nacionalizado la banca norteamericana que operaba en Cuba.
Apenas dos días después, el 15 de octubre de 1960, en una comparecencia por la Televisión Cubana el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro, explicaba las causas y alcance de este proceso de nacionalización y señalaba: “El poder económico y político de los grandes privilegios en Cuba ha sido liquidado. La Revolución entra en una segunda etapa, cuyos métodos de la transformación económica será distinto”
Ya en el mes de agosto de ese mismo año 1960 el Gobierno Revolucionario cubano había iniciado este proceso de nacionalización a favor de la economía de la isla, cuando fueron expropiados un grupo de intereses norteamericanos radicados en Cuba, incluyendo tres refinerías de petróleo y varios centrales azucareros, mientras que el 24 de octubre de ese propio año pasaban a manos del estado revolucionario otras 166 empresas estadounidenses que todavía quedaban en el país.
Todo este proceso nacionalizador de agosto, septiembre y octubre de MIL 960, permitió a Cuba iniciar el período histórico de la construcción del socialismo en nuestro país, que el 16 de abril de 1961 tuvo su punto culminante al proclamar Fidel el carácter socialista de la Revolución Cubana.
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