José Martí lo llamó “Dios de la Guerra”. Máximo Gómez dijo de él: “Pocos cubanos he conocido más libre, más trabajador y más valiente; y más resuelto, ninguno”
Por Margarita Piedra Cesar
Santiago de Cuba, 5 jul.— Así era José Marcelino Maceo Grajales, el tercero de los hermanos de esa gloriosa familia santiaguera y que el 5 de julio de 1896 en un combate en Loma del Gato, antigua provincia de Oriente, rindió sus armas ante quien solo pudo hacerlo: la muerte.
José Maceo se había incorporado a la lucha por la independencia cubana en 1868 con tan sólo 19 años y dedicó 28 de los 47 que vivió a esa causa. En las maniguas orientales, en los campos y en las montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien justamente fuera llamado el León de Oriente.
José Maceo fue un héroe de las tres guerras, libró centenares de combates gloriosos. Diez veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, el exilio, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, José Maceo “era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y sus facultades porque entonces se sentía sublevado”.
En los días anteriores a su muerte, enfrentaba una crisis con el Gobierno Civil al cual le había solicitado su renuncia como Jefe del Departamento Oriental por tildarlo de indisciplinado y racista.
El 5 de julio de 1896 sobre las once de la mañana en un combate contra dos columnas españolas en Loma del Gato, cayó José mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día murió. Cayó el hombre. La guerra es así, pero su ejemplo siguió en el combate hasta hoy, 123 años después cuando la Patria lo recuerda como uno de sus más grandes hijos.
Plaza de la revolución
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viernes, 5 de julio de 2019
sábado, 2 de febrero de 2019
170 aniversario de José Maceo, al decir de Martí "El Dios de la Guerra"
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 2 feb.— Hoy 2 de febrero se cumplen 170 años del natalicio de José Marcelino Maceo Grajales, que con el tiempo llegaría a convertirse en uno de los más valientes y capaces generales de las Guerras de Independencia y que por ello fue llamado "El León de Oriente"
José Maceo, quien nació en una fecha como esta pero de 1849, se había incorporado a la lucha por la independencia cubana pocos días después del alzamiento de La Demajagua, cuando sólo tenía 19 años de edad y dedicó 25 de los 47 que vivió a su causa.
En las maniguas orientales, en los campos y montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el combate redentor cargara contra el enemigo, allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien Martí dijo que era "El Dios de la Guerra"
José Maceo fue un héroe de las tres guerras independentistas, libró centenares de combates gloriosos, Diez veces regó con su sangre la tierra de la Patria por su libertad y a pesar de las 18 heridas que llevaba en su cuerpo, jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y su patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio le hicieron apreciar a los hombres y a conocerlo, no por el traje, ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, el General José Maceo era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y facultades, porque entonces se sentía sublevado.
El 5 de julio de 1896, cuando ya había cumplido los 47 años, en un combate con tropas españolas en Loma del Gato, José Maceo cayó ortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día rindió sus armas a quien único pudo vencerlo, la muerte.
Al conocer de su muerte, el Generalísimo Máximo Gómez, en una arenga a sus tropas dijo: "El General José Maceo ha muerto y hay que descubrirnos al pasar por delante de la tumba de ese patriota intrépido, el héroe de 100 batallas, y el querido amigo que debió serlo de todos los que amamos la independencia de Cuba"
Así le recordamos hoy 2 de febrero al Mayor General José Marcelino Maceo Grajales, el León de Oriente, en el aniversario 170 de su natalicio.
Santiago de Cuba, 2 feb.— Hoy 2 de febrero se cumplen 170 años del natalicio de José Marcelino Maceo Grajales, que con el tiempo llegaría a convertirse en uno de los más valientes y capaces generales de las Guerras de Independencia y que por ello fue llamado "El León de Oriente"
José Maceo, quien nació en una fecha como esta pero de 1849, se había incorporado a la lucha por la independencia cubana pocos días después del alzamiento de La Demajagua, cuando sólo tenía 19 años de edad y dedicó 25 de los 47 que vivió a su causa.
En las maniguas orientales, en los campos y montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el combate redentor cargara contra el enemigo, allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien Martí dijo que era "El Dios de la Guerra"
José Maceo fue un héroe de las tres guerras independentistas, libró centenares de combates gloriosos, Diez veces regó con su sangre la tierra de la Patria por su libertad y a pesar de las 18 heridas que llevaba en su cuerpo, jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y su patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio le hicieron apreciar a los hombres y a conocerlo, no por el traje, ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, el General José Maceo era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y facultades, porque entonces se sentía sublevado.
El 5 de julio de 1896, cuando ya había cumplido los 47 años, en un combate con tropas españolas en Loma del Gato, José Maceo cayó ortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día rindió sus armas a quien único pudo vencerlo, la muerte.
Al conocer de su muerte, el Generalísimo Máximo Gómez, en una arenga a sus tropas dijo: "El General José Maceo ha muerto y hay que descubrirnos al pasar por delante de la tumba de ese patriota intrépido, el héroe de 100 batallas, y el querido amigo que debió serlo de todos los que amamos la independencia de Cuba"
Así le recordamos hoy 2 de febrero al Mayor General José Marcelino Maceo Grajales, el León de Oriente, en el aniversario 170 de su natalicio.
jueves, 5 de julio de 2018
Gloria eterna al General José
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 5 jul.— Se cumplen hoy 122 años de la caída en combate del Mayor General del Ejército Libertador José Maceo Grajales, cuya muerte en Loma del Gato el 5 de julio de 1896, privó a la revolución independentista de uno de sus más bravos y capaces jefes, el que al decir de su hermano Antonio: "Valía por cien hombres"
El fiel ayudante del General José, Lino Doug, describió así su muerte: "Fue herido heroicamente en la memorable acción de Loma del Gato a las 11 de la mañana y murió rodeado de sus ayudantes y escoltas a las 3 y 20 minutos de la tarde, en el Cafetal La Soledad, jurisdicción de Ti Arriba. (…) de suicidio glorioso se puede calificar esa manera de morir"
A principios de julio de 1896, el Generalísimo Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, marchaba hacia el departamento de Oriente, cuyo jefe era José Maceo, con el propósito de resolver algunos conflictos que este tenía con el Gobierno Civil y que le hicieron presentar su renuncia.
Sin embargo, Máximo Gómez y José Maceo no pudieron encontrarse pues al llegar el Generalísimo a orillas del Cauto, supo la noticia de la caída en combate del León de Oriente, como le llamaban a José. Entonces escribió una carta de condolencia a su hermano Antonio y otra a Bernarda del Toro, esposa de Gómez donde le decía:
"Venía ahora a ver al General José y abrazarlo y la muerte no nos dio tiempo. Era preciso haber conocido bien a fondo el carácter de aquel hombre sin dobleces y de rústica franqueza para poder estimarle y estimar su cariño cuando lo demostraba.
El General José Maceo era todo verdad y por eso para muchos parecía amargo. El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje y las palabras ni por las formas, sino por sus hechos"
Esas palabras del Generalísimo Máximo Gómez constituyen el mejor homenaje al Mayor General José Maceo Grajales, porque nos dan la medida del extraordinario combatiente que perdió la revolución cubana el 5 de julio de 1896, hace hoy 122 años y ante el cual inclinamos nuestras frentes para decir: ¡Gloria eterna al General José!
Santiago de Cuba, 5 jul.— Se cumplen hoy 122 años de la caída en combate del Mayor General del Ejército Libertador José Maceo Grajales, cuya muerte en Loma del Gato el 5 de julio de 1896, privó a la revolución independentista de uno de sus más bravos y capaces jefes, el que al decir de su hermano Antonio: "Valía por cien hombres"
El fiel ayudante del General José, Lino Doug, describió así su muerte: "Fue herido heroicamente en la memorable acción de Loma del Gato a las 11 de la mañana y murió rodeado de sus ayudantes y escoltas a las 3 y 20 minutos de la tarde, en el Cafetal La Soledad, jurisdicción de Ti Arriba. (…) de suicidio glorioso se puede calificar esa manera de morir"
A principios de julio de 1896, el Generalísimo Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, marchaba hacia el departamento de Oriente, cuyo jefe era José Maceo, con el propósito de resolver algunos conflictos que este tenía con el Gobierno Civil y que le hicieron presentar su renuncia.
Sin embargo, Máximo Gómez y José Maceo no pudieron encontrarse pues al llegar el Generalísimo a orillas del Cauto, supo la noticia de la caída en combate del León de Oriente, como le llamaban a José. Entonces escribió una carta de condolencia a su hermano Antonio y otra a Bernarda del Toro, esposa de Gómez donde le decía:
"Venía ahora a ver al General José y abrazarlo y la muerte no nos dio tiempo. Era preciso haber conocido bien a fondo el carácter de aquel hombre sin dobleces y de rústica franqueza para poder estimarle y estimar su cariño cuando lo demostraba.
El General José Maceo era todo verdad y por eso para muchos parecía amargo. El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje y las palabras ni por las formas, sino por sus hechos"
Esas palabras del Generalísimo Máximo Gómez constituyen el mejor homenaje al Mayor General José Maceo Grajales, porque nos dan la medida del extraordinario combatiente que perdió la revolución cubana el 5 de julio de 1896, hace hoy 122 años y ante el cual inclinamos nuestras frentes para decir: ¡Gloria eterna al General José!
sábado, 3 de febrero de 2018
Rinden tributo a José Maceo en el aniversario 169 de su natalicio
Por Claudia González CatalánSantiago de Cuba, 3 feb.— De estirpe titánica nació José Maceo Grajales en Santiago de Cuba y los campos de todo el Oriente conocieron de su ímpetu y su lealtad.
Es por ello que en el aniversario 169 de su natalicio, el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, acogió el homenaje del pueblo santiaguero, presidido por las máximas autoridades políticas y gubernamentales del municipio.
Una ofrenda floral materializó el homenaje, en el Panteón de los Veteranos donde descansa junto a Flor Crombet, Guillermón Moncada, y otros 30 generales de la Guerra de Independencia.Al acto asistieron oficiales, trabajadores y cadetes de cinco países, en representación de los estudiantes del Instituto Docente Superior
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| Panteón de los veteranos |
Pioneros y combatientes también rindieron tributo de recordación al soldado excepcional y diestro estratega, cuya grandeza aún resuena en los campos de Oriente.
viernes, 2 de febrero de 2018
José Maceo, combatiente de las tres guerras por la independencia de Cuba
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 2 feb.— Hoy 2 de febrero se cumplen 167 años del natalicio de José Marcelino Maceo Grajales, que con el tiempo llegaría a convertirse en uno de los más valientes y capaces generales de las Guerras de Independencia y que por ello fue llamado "El León de Oriente"
José Maceo, quien nació en una fecha como esta pero de 1849, se había incorporado a la lucha por la independencia cubana pocos días después del alzamiento de La Demajagua, cuando sólo tenía 19 años de edad y dedicó 25 de los 47 que vivió a su causa.
En las maniguas orientales, en los campos y montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el combate redentor cargara contra el enemigo, allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien Martí dijo que era "El Dios de la Guerra"
José Maceo fue un héroe de las 3 guerras independentistas, libró centenares de combates gloriosos, Diez veces regó con su sangre la tierra de la Patria por su libertad y a pesar de las 18 heridas que llevaba en su cuerpo, jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y su patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio le hicieron apreciar a los hombres y a conocerlo, no por el traje, ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, el General José Maceo era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y facultades, porque entonces se sentía sublevado.
El 5 de julio de 1896, cuando ya había cumplido los 47 años, en un combate con tropas españolas en Loma del Gato, José Maceo cayó mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día rindió sus armas a quien único pudo vencerlo, la muerte.
Al conocer de su muerte, el Generalísimo Máximo Gómez, en una arenga a sus tropas dijo: "El General José Maceo ha muerto y hay que descubrirnos al pasar por delante de la tumba de ese patriota intrépido, el héroe de 100 batallas, y el querido amigo que debió serlo de todos los que amamos la independencia de Cuba"
Así le recordamos hoy 2 de febrero al Mayor General José Marcelino Maceo Grajales, el León de Oriente, en el aniversario 169 de su natalicio.
Santiago de Cuba, 2 feb.— Hoy 2 de febrero se cumplen 167 años del natalicio de José Marcelino Maceo Grajales, que con el tiempo llegaría a convertirse en uno de los más valientes y capaces generales de las Guerras de Independencia y que por ello fue llamado "El León de Oriente"
José Maceo, quien nació en una fecha como esta pero de 1849, se había incorporado a la lucha por la independencia cubana pocos días después del alzamiento de La Demajagua, cuando sólo tenía 19 años de edad y dedicó 25 de los 47 que vivió a su causa.
En las maniguas orientales, en los campos y montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el combate redentor cargara contra el enemigo, allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien Martí dijo que era "El Dios de la Guerra"
José Maceo fue un héroe de las 3 guerras independentistas, libró centenares de combates gloriosos, Diez veces regó con su sangre la tierra de la Patria por su libertad y a pesar de las 18 heridas que llevaba en su cuerpo, jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y su patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio le hicieron apreciar a los hombres y a conocerlo, no por el traje, ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, el General José Maceo era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y facultades, porque entonces se sentía sublevado.
El 5 de julio de 1896, cuando ya había cumplido los 47 años, en un combate con tropas españolas en Loma del Gato, José Maceo cayó mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día rindió sus armas a quien único pudo vencerlo, la muerte.
Al conocer de su muerte, el Generalísimo Máximo Gómez, en una arenga a sus tropas dijo: "El General José Maceo ha muerto y hay que descubrirnos al pasar por delante de la tumba de ese patriota intrépido, el héroe de 100 batallas, y el querido amigo que debió serlo de todos los que amamos la independencia de Cuba"
Así le recordamos hoy 2 de febrero al Mayor General José Marcelino Maceo Grajales, el León de Oriente, en el aniversario 169 de su natalicio.
miércoles, 5 de julio de 2017
José Maceo “Dios de la guerra”
Por Margarita Piedra Cesar
Santiago de Cuba, 5 jul.— José Martí lo llamó “Dios de la Guerra”. Máximo Gómez dijo de él: “Pocos cubanos he conocido más libre, más trabajador y más valiente; y más resuelto, ninguno”.
Santiago de Cuba, 5 jul.— José Martí lo llamó “Dios de la Guerra”. Máximo Gómez dijo de él: “Pocos cubanos he conocido más libre, más trabajador y más valiente; y más resuelto, ninguno”.
Así era José Marcelino Maceo Grajales,
el tercero de los hermanos de esa gloriosa familia santiaguera y que el 5
de julio de 1896 en un combate en Loma del Gato, antigua provincia de
Oriente, rindió sus armas ante quien solo pudo hacerlo: la muerte.
José Maceo se había incorporado a la lucha por la independencia cubana en 1868 con tan sólo 19 años y dedicó 28 de los 47 que vivió a esa causa. En las maniguas orientales, en los campos y en las montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien justamente fuera llamado el León de Oriente.
José Maceo fue un héroe de las tres guerras, libró centenares de combates gloriosos. Diez veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, el exilio, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, José Maceo “era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y sus facultades porque entonces se sentía sublevado”
En los días anteriores a su muerte, enfrentaba una crisis con el Gobierno Civil al cual le había solicitado su renuncia como Jefe del Departamento Oriental por tildarlo de indisciplinado y racista.
El 5 de julio de 1896 sobre las once de la mañana en un combate contra dos columnas españolas en Loma del Gato, cayó José mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día murió. Cayó el hombre. La guerra es así, pero su ejemplo siguió en el combate hasta hoy, 121 años después cuando la Patria lo recuerda como uno de sus más grandes hijos.
José Maceo se había incorporado a la lucha por la independencia cubana en 1868 con tan sólo 19 años y dedicó 28 de los 47 que vivió a esa causa. En las maniguas orientales, en los campos y en las montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien justamente fuera llamado el León de Oriente.
José Maceo fue un héroe de las tres guerras, libró centenares de combates gloriosos. Diez veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, el exilio, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, José Maceo “era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y sus facultades porque entonces se sentía sublevado”
En los días anteriores a su muerte, enfrentaba una crisis con el Gobierno Civil al cual le había solicitado su renuncia como Jefe del Departamento Oriental por tildarlo de indisciplinado y racista.
El 5 de julio de 1896 sobre las once de la mañana en un combate contra dos columnas españolas en Loma del Gato, cayó José mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día murió. Cayó el hombre. La guerra es así, pero su ejemplo siguió en el combate hasta hoy, 121 años después cuando la Patria lo recuerda como uno de sus más grandes hijos.
domingo, 26 de junio de 2016
Realizan graduación de Escuela Interarmas José Maceo
Por Marlene Montoya/Foto Miguel Rubiera Jústiz
Santiago de Cuba, 26 jun.— Más de 400 alumnos de la Escuela Interarmas General José Maceo, Orden Antonio Maceo, de esta ciudad, egresaron en la promoción Aniversario 63 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Santiago de Cuba, 26 jun.— Más de 400 alumnos de la Escuela Interarmas General José Maceo, Orden Antonio Maceo, de esta ciudad, egresaron en la promoción Aniversario 63 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
En una ceremonia militar, cadetes y
oficiales recibieron sus títulos de los cursos en los Niveles Superior y
Medio en diferentes especialidades.
Fueron reconocidas por merecer el Título de Oro las Tenientes Hilda Rosa Morfa Campo, de Las Tunas, y Graciela María Marrero Cedeño, de Granma, ambas con una trayectoria sobresaliente en la docencia, el deporte, la cultura y la actividad científica.
En el caso de la primera asistió como invitada al X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, mientras la segunda fue candidata a la cita, además de resultar los primeros expedientes en los perfiles cursados por cada una.
Al leer el juramento, Hilda Rosa Morfa destacó el compromiso de defender las conquistas de la Revolución y ser siempre fieles al Partido Comunista de Cuba (PCC), al líder de la Revolución Fidel Castro Ruz y al General de Ejército Raúl Castro Ruz.
El Coronel Juan Pedro Beckles, Presidente de la Comisión Ministerial de Exámenes, manifestó el regocijo de apreciar los rostros alegres y comprometidos de los egresados y en sus padres y familiares la satisfacción por verlos crecer como hombres y mujeres.
Se encontraban presentes el miembro del Comité Central del PCC General de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá, Viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Héroe de la República de Cuba, y el General de División Rafael Hernández Delgado, Jefe del Ejército Oriental.
También asistió el Coronel Orlando Cardoso Villavicencio, Héroe de la República de Cuba.
En esa institución docente se forman en especialidades de las FAR estudiantes desde Guantánamo hasta Camaguey y en esta ocasión del total de graduados el 33 por ciento son féminas.
Fueron reconocidas por merecer el Título de Oro las Tenientes Hilda Rosa Morfa Campo, de Las Tunas, y Graciela María Marrero Cedeño, de Granma, ambas con una trayectoria sobresaliente en la docencia, el deporte, la cultura y la actividad científica.
En el caso de la primera asistió como invitada al X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, mientras la segunda fue candidata a la cita, además de resultar los primeros expedientes en los perfiles cursados por cada una.
Al leer el juramento, Hilda Rosa Morfa destacó el compromiso de defender las conquistas de la Revolución y ser siempre fieles al Partido Comunista de Cuba (PCC), al líder de la Revolución Fidel Castro Ruz y al General de Ejército Raúl Castro Ruz.
El Coronel Juan Pedro Beckles, Presidente de la Comisión Ministerial de Exámenes, manifestó el regocijo de apreciar los rostros alegres y comprometidos de los egresados y en sus padres y familiares la satisfacción por verlos crecer como hombres y mujeres.
Se encontraban presentes el miembro del Comité Central del PCC General de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá, Viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Héroe de la República de Cuba, y el General de División Rafael Hernández Delgado, Jefe del Ejército Oriental.
También asistió el Coronel Orlando Cardoso Villavicencio, Héroe de la República de Cuba.
En esa institución docente se forman en especialidades de las FAR estudiantes desde Guantánamo hasta Camaguey y en esta ocasión del total de graduados el 33 por ciento son féminas.
martes, 3 de febrero de 2015
Rinden Tributo a José Maceo en Santiago de Cuba
Por Yadiana Torres
Santiago de Cuba, 2 feb.—En el Panteón de los Veteranos de las Guerras de independencia del Cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba donde descansan los restos del General José Maceo, se le rindió tributo al llamado General de las tres Guerras en el aniversario 166 de su natalicio.
Santiago de Cuba, 2 feb.—En el Panteón de los Veteranos de las Guerras de independencia del Cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba donde descansan los restos del General José Maceo, se le rindió tributo al llamado General de las tres Guerras en el aniversario 166 de su natalicio.
Cadetes de la escuela Inter-Armas Mayor
General José Maceo orden Antonio Maceo, pioneros, combatientes, junto a
otros miembros de las distintas organizaciones de masas y juveniles en
la provincia, en representación del pueblo de Cuba realizaron el
depósito de una ofrenda floral en homenaje al llamado León de Oriente.
José Marcelino Maceo Grajales, el nombrado por el apóstol ¨Dios de la Guerra¨ vio la luz del día el 2 de Febrero de 1849 y con solo diecisiete años se incorporó a la manigua.
Junto con su Hermano el Mayor General Antonio Maceo no cejó sus empeño, ni en la etapa de Tregua Fecunda donde continuó sus actividades desde el exterior por la independencia de Cuba.
Reconocido por sus modestía, de poco hablar aunque sus acciones hablaban por si solas. Cuando se dialoga con cadetes de la escuela Inter-Armas José Maceo Mayor General Antonio Maceo refieren que uno de los valores mas interesantes del Héroe es su humildad y el poder de quien comunicaba con la mirada la orden precisa ante cualquier combate.
José Marcelino Maceo Grajales, el nombrado por el apóstol ¨Dios de la Guerra¨ vio la luz del día el 2 de Febrero de 1849 y con solo diecisiete años se incorporó a la manigua.
Junto con su Hermano el Mayor General Antonio Maceo no cejó sus empeño, ni en la etapa de Tregua Fecunda donde continuó sus actividades desde el exterior por la independencia de Cuba.
Reconocido por sus modestía, de poco hablar aunque sus acciones hablaban por si solas. Cuando se dialoga con cadetes de la escuela Inter-Armas José Maceo Mayor General Antonio Maceo refieren que uno de los valores mas interesantes del Héroe es su humildad y el poder de quien comunicaba con la mirada la orden precisa ante cualquier combate.
sábado, 5 de julio de 2014
¡Gloria eterna al General José!
Santiago de Cuba, 5 jul.— Se cumplen hoy 118 años de la caída en combate del Mayor General del Ejército Libertador José Maceo Grajales, cuya muerte en Loma del Gato el 5 de julio de 1896, privó a la revolución independentista de uno de sus más bravos y capaces jefes, el que al decir de su hermano Antonio: "Valía por cien hombres"
El fiel ayudante del General José, Lino Dou, describió así su muerte: "Fue herido heroicamente en la memorable acción de Loma del Gato a las 11 de la mañana y murió rodeado de sus ayudantes y escoltas a las 3 y 20 minutos de la tarde, en el Cafetal La Soledad, jurisdicción de Ti Arriba. (...) de suicidio glorioso se puede calificar esa manera de morir"
A principios de julio de 1896, el Generalísimo Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, marchaba hacia el departamento de Oriente, cuyo jefe era José Maceo, con el propósito de resolver algunos conflictos que este tenía con el Gobierno Civil y que le hicieron presentar su renuncia.
Sin embargo, Máximo Gómez y José Maceo no pudieron encontrarse pues al llegar el Generalísimo a orillas del Cauto, supo la noticia de la caída en combate del León de Oriente, como le llamaban a José.
Entonces escribió una carta de condolencia a su hermano Antonio y otra a Bernarda del Toro, esposa de Gómez donde le decía:
"Venía ahora a verl General José y abrazarlo y la muerte no nos dio tiempo. Era preciso haber conocido bien a fondo el carácter de aquel hombre sin dobleces y de rústica franqueza para poder estimarle y estimar su cariño cuando lo demostraba. El General José Maceo era todo verdad y por eso para muchos parecía amargo. El destierro, la prisión, la persecución, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje y las palabras ni por las formas, sino por sus hechos"
Esas palabras del Generalísimo Máximo Gómez constituyen el mejor homenaje al Mayor General José Maceo Grajales, porque nos dan la medida del extraordinario combatiente que perdió la revolución cubana el 5 de julio de MIL 896, hace hoy 118 años y ante el cual inclinamos nuestras frentes para decir: ¡Gloria eterna al General José!
viernes, 6 de julio de 2012
Rememoran en Loma del Gato aniversario 116 de la caída en combate de José Maceo
El aniversario 116 de la caída en combate del Mayor General José Maceo Grajales fue rememorado este 5 de julio en el sitial histórico de Loma del Gato. El acto contó con la presencia de las máximas autoridades del partido y el gobierno en el territorio, una nutrida representación de cadetes de la escuela interarmas General José Maceo Grajales de Santiago de Cuba y miembros de la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales de toda la provincia y pobladores de estas serranías songo mayenses.
En la actividad se colocó una ofrenda floral en el panteón ubicado donde cayera en combate el León de Oriente como es conocido en nuestra historia y a continuación el sitio se inundó de canto y poesía alegóricos al insigne patriota.
Las palabras centrales estuvieron a cargo del Vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Songo-La Maya, Eduardo Vargas quien evocó lo sucedido hace 116 años.
El acto también sirvió de escenario para patentizar el apoyo incondicional de los songo mayenses a la Revolución en tanto se exigía también la liberación de nuestros 5 héroes presos injustamente en cárceles del imperio. La figura del prócer José Maceo Grajales se asume como el patriota insigne del territorio por su sinnúmero de acciones combativas desarrolladas en nuestras Guerras de Independencia a lo largo y ancho del actual municipio de Songo La Maya.
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