Por Caridad Franco Vega
La Habana, 14 dic.— Rolando Beltrán Hurtado, es uno de esos maestros que sobresale por su decencia, ética y pasión por el “más venerable empleo”, como calificó Martí al oficio del magisterio. Héroe del Trabajo de la República de Cuba este santiaguero lleva medio siglo en las aulas y 43 de ellos dirigiendo el Internado Abel Santamaría del poblado de El Caney.
Con la sencillez que caracteriza a los grandes hombres Rolando Beltrán Hurtado accedió a conversar con esta reportera. El diálogo fluido y lleno de recuerdos entrañables lo llevó a contarme como mucha humildad su larga trayectoria laboral donde hay tantos premios, distinciones, condecoraciones imposibles casi de enumerar pero que sin dudas hablan de su consagración.
Su vocación me dice nació cuando apenas era un adolescente y trabajaba en las labores del campo junto a su padre, y en las noches estudiaba, eran tiempos en que vivía en Songo-La Maya.
Supo de la campaña de alfabetización pero no podía irse muy lejos su familia que dependía también de su trabajo en las tierras. Entonces fue cuando se enteró del movimiento de alfabetizadores Patria o Muerte y allí mismo en su barrio se dispuso a enseñar a varios de sus vecinos. Cuando finalmente aprendieron a leer y escribir sintió tanta alegría que ahí supo que quería ser maestro.
Se incorporó en noveno grado a Minas de Frio (en el occidente de Cuba, lugar escogido para la formación de los jóvenes maestros en los primeros años del triunfo de la Revolución) estuvo también estudiando en Topes de Collante y en Tarará donde termino su formación pedagógica.
Sus primeras experiencias fueron en la Habana pero pronto regresó a Santiago y se desempeñó en varias responsabilidades y escuelas incluso fue profesor en la universidad pedagógica.
Hasta que en 1975 llega al internado Abel Santamaría como director donde hoy 43 años después sigue liderando a un colectivo que lo sigue, respeta pero sobre todo lo quiere mucho.
Nunca se ha desvinculado de la docencia siempre se ha mantenido dando clases, este curso por ejemplo enseña la asignatura El mundo en que vivimos.
Cuando habla de su labor como docente le brillan los ojos pero también reconoce que dirigir es un arte “y cuando tienes un colectivo como el mío y unos padres preocupados y estudiantes tan buenos entonces los resultados no pueden ser otros que los mejores -asegura Beltrán.- quien todo el tiempo de la conversación se la ha pasado atento a lo que pasa a su alrededor, pues es la hora del recreo y los niños corretean muy cerca.
Me pide disculpas constantemente para requerir a uno u otro de sus niños… cuidado, no corran o arréglense el uniforme, son algunos de sus reclamos a esas personitas que se detienen ante él y lo besan o estrechan su mano. Cosa que aprovecho para preguntarles por qué quieren al profe Beltrán.
María Idalmis Álvarez, es una de las tantas pioneras que bien dispuesta y con una expresividad que se disfruta y como si me conociera de siempre me dice: “es que el Profe Beltrán siempre piensa en nosotros, nosotros estamos en primer lugar para él, es gentil cariñoso, solidario, todos lo queremos mucho”.
Alejandro Santana Marín tienen 9 años y también está en cuarto grado es más tímido pero con la bondad propia de sus años me asegura:
“Mire el profe Beltrán hace todo lo posible para que los niños aquí seamos felices, de él fue la idea del mini zoológico que tenemos y del parque dónde jugamos y nos divertimos mucho, pero cuando nos regaña hay que hacerle caso porque si no se pone muy bravo”.
Acaba el receso los alumnos vuelven a las aulas y retomamos la conversación. Me intereso por saber si después de tantos años y con los tiempos de modernismos digitales y tecnologías ha pensado en jubilarse. La respuesta es categórica.
“Si me siento útil y voy a estar aquí mientras tenga fuerzas para enseñar y ayudar o enseñar a los demás.
Quisiera que las generaciones de jóvenes que se forman como maestros siguieran mi ejemplo, yo se los inculco. Pero deben saber que es una carrera de infinito amor, que tienen que tener responsabilidad y ser capaces de entregarse, de ser ejemplo, tienen que ser los primeros en todo, porque el docente es por excelencia un modelo que se imita.
Yo tengo muchas satisfacciones y por supuesto que me hayan reconocido con la distinción Héroe de la Republica de Cuba en 2015 es un honor al que todavía no me acostumbro”.
Medio siglo lleva Beltrán, sembrando semillas que se han abierto en muchas ramas. Los hombres y mujeres de bien que ha formado son su más preciada medalla, esa que no cabe en el pecho pero que lleva en el corazón.
Entonces hay certeza de que su utilidad y su virtud lo harán servir hasta el último aliento.
Plaza de la revolución
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viernes, 14 de diciembre de 2018
miércoles, 27 de diciembre de 2017
Biofísica Médica: fábrica del sueño hecho en Cuba
Por Lian Morales Heredia
Santiago de Cuba, 27 dic.—Cuando se unió atrevidamente a un grupo inquieto de físicos, el estudiante de Medicina Eloy Álvarez era todo sueños, no imaginaba que el Comandante en Jefe Fidel Castro les dedicaría estas palabras fundacionales: "Para el Centro de Biofísica Médica (CBM) de Santiago de Cuba, no solo de la Ciudad Héroe sino de toda la Patria: Felicidades y a forjar nuevos sueños, hermosas realidades de mañana".
Corría 1993, uno de los momentos más duros del llamado Periodo Especial, etapa que vivió Cuba tras el derrumbe del campo socialista y ante el recrudecimiento de la hostilidad de los Estados Unidos.
Era el 10 de febrero de ese año y hacía tres que los investigadores y personal de apoyo, no más de 40, habían logrado construir el primer equipo de Resonancia Magnética (RM) del Tercer Mundo.
Para Eloy Álvarez todo empezó en 1987, cuando escuchó hablar de un grupo de la Facultad de Física de la Universidad de Oriente, en la urbe santiaguera, que hacía avances en la RM y sus aplicaciones en la salud humana.
Junto a colegas fuertemente motivados por la computación, el futuro médico se enroló en la aventura, sin saber a ciencia cierta adónde iría a parar.
Nos acercamos a Carlos Cabal, el líder del equipo, relata Álvarez. La relación al principio era extraña, él es físico y no era frecuente ver gente del campo médico interesada en cuestiones que se abordaban desde la ingeniería y la física, pero hubo una especie de entendimiento, sobre todo por las necesidades de la finalidad de los equipos que se ideaban.
Llegué durante el desarrollo del relaxómetro, nuestro primer mecanismo de RM. Empecé paradójicamente, programando en los prototipos que se fabricaban; luego, al terminar la carrera, mediante una solicitud especial al Ministerio de Trabajo integré la plantilla del grupo en 1990, cuando aún no se hablaba de Centro de Biofísica Médica, comenta.
Álvarez recuerda que en 1991 el tomógrafo se llevó para el Hospital General Juan Bruno Zayas, en Santiago, donde los galenos veían por primera vez una máquina de RM. Entonces, empezó la gestación del CBM, que lo sorprende como un recién graduado imbuido en una mezcla de tecnología y problemas biológicos, en medio de un gran entusiasmo.
El CBM se ha mantenido como líder en América Latina en tecnología altamente sofisticada para diagnóstico y tratamiento médico; han pasado tres décadas desde que Eloy era un estudiante de Medicina que se inmiscuyó en una tropa aventurera de físicos, ingenieros y matemáticos.
Había muchas incertidumbres, grandes retos: “institucionalizar la institución”, crear la escuela.
En este tiempo, Eloy ha sido director científico y de producción y jefe de departamento; ahora, como presidente del consejo del CBM, guía el empeño de los jóvenes de hoy de ampliar el horizonte, desde la idea hasta la comercialización.
No surgimos como una fábrica, enfatiza Álvarez, creamos prototipos, desarrollamos la idea, diversificamos; actualmente, la rehabilitación constituye una de las grandes apuestas, con la creación de equipos robóticos para finalidades motoras.
En las tecnologías muy avanzadas, que requieren bastante financiación y recursos de mayor nivel, componentes que el centro no posee, el objetivo apunta a buscar soluciones, paliar con lo que se tiene y potenciar los proyectos que generen resultados e ingresos en corto plazo, para crear la base y desarrollar a largo plazo más crecimiento y productividad.
Encauzar al Centro de Biofísica Médica por los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución implica acortar los tiempos y transitar al sistema empresarial; una de las fortalezas de la entidad es que siempre ha respetado la lógica del ciclo cerrado.
El factor financiero determina la materialización más rápida de estas aplicaciones, privativas del Primer Mundo.
Desde los años 80 hasta hoy no se ha vuelto una tecnología vieja, ahora es que madura, no hay muchos fabricantes.
Somos pioneros en ella, destaca Álvarez, no podemos renunciar a esta conquista, hay que levantar nuevamente la bandera de la tecnología de las imágenes de Resonancia Magnética Nuclear, meterse en otras modalidades y crear una plaza fuerte de la fabricación de equipos.
Esa es la meta y el compromiso, subraya el científico, sobre todo, porque Fidel estuvo sentado aquí y dijo esto mismo, porque así es que podemos competir con los mejores del planeta.
Santiago de Cuba, 27 dic.—Cuando se unió atrevidamente a un grupo inquieto de físicos, el estudiante de Medicina Eloy Álvarez era todo sueños, no imaginaba que el Comandante en Jefe Fidel Castro les dedicaría estas palabras fundacionales: "Para el Centro de Biofísica Médica (CBM) de Santiago de Cuba, no solo de la Ciudad Héroe sino de toda la Patria: Felicidades y a forjar nuevos sueños, hermosas realidades de mañana".
Corría 1993, uno de los momentos más duros del llamado Periodo Especial, etapa que vivió Cuba tras el derrumbe del campo socialista y ante el recrudecimiento de la hostilidad de los Estados Unidos.
Era el 10 de febrero de ese año y hacía tres que los investigadores y personal de apoyo, no más de 40, habían logrado construir el primer equipo de Resonancia Magnética (RM) del Tercer Mundo.
Para Eloy Álvarez todo empezó en 1987, cuando escuchó hablar de un grupo de la Facultad de Física de la Universidad de Oriente, en la urbe santiaguera, que hacía avances en la RM y sus aplicaciones en la salud humana.
Junto a colegas fuertemente motivados por la computación, el futuro médico se enroló en la aventura, sin saber a ciencia cierta adónde iría a parar.
Nos acercamos a Carlos Cabal, el líder del equipo, relata Álvarez. La relación al principio era extraña, él es físico y no era frecuente ver gente del campo médico interesada en cuestiones que se abordaban desde la ingeniería y la física, pero hubo una especie de entendimiento, sobre todo por las necesidades de la finalidad de los equipos que se ideaban.
Llegué durante el desarrollo del relaxómetro, nuestro primer mecanismo de RM. Empecé paradójicamente, programando en los prototipos que se fabricaban; luego, al terminar la carrera, mediante una solicitud especial al Ministerio de Trabajo integré la plantilla del grupo en 1990, cuando aún no se hablaba de Centro de Biofísica Médica, comenta.
Álvarez recuerda que en 1991 el tomógrafo se llevó para el Hospital General Juan Bruno Zayas, en Santiago, donde los galenos veían por primera vez una máquina de RM. Entonces, empezó la gestación del CBM, que lo sorprende como un recién graduado imbuido en una mezcla de tecnología y problemas biológicos, en medio de un gran entusiasmo.
El CBM se ha mantenido como líder en América Latina en tecnología altamente sofisticada para diagnóstico y tratamiento médico; han pasado tres décadas desde que Eloy era un estudiante de Medicina que se inmiscuyó en una tropa aventurera de físicos, ingenieros y matemáticos.
Había muchas incertidumbres, grandes retos: “institucionalizar la institución”, crear la escuela.
En este tiempo, Eloy ha sido director científico y de producción y jefe de departamento; ahora, como presidente del consejo del CBM, guía el empeño de los jóvenes de hoy de ampliar el horizonte, desde la idea hasta la comercialización.
No surgimos como una fábrica, enfatiza Álvarez, creamos prototipos, desarrollamos la idea, diversificamos; actualmente, la rehabilitación constituye una de las grandes apuestas, con la creación de equipos robóticos para finalidades motoras.
En las tecnologías muy avanzadas, que requieren bastante financiación y recursos de mayor nivel, componentes que el centro no posee, el objetivo apunta a buscar soluciones, paliar con lo que se tiene y potenciar los proyectos que generen resultados e ingresos en corto plazo, para crear la base y desarrollar a largo plazo más crecimiento y productividad.
Encauzar al Centro de Biofísica Médica por los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución implica acortar los tiempos y transitar al sistema empresarial; una de las fortalezas de la entidad es que siempre ha respetado la lógica del ciclo cerrado.
El factor financiero determina la materialización más rápida de estas aplicaciones, privativas del Primer Mundo.
Desde los años 80 hasta hoy no se ha vuelto una tecnología vieja, ahora es que madura, no hay muchos fabricantes.
Somos pioneros en ella, destaca Álvarez, no podemos renunciar a esta conquista, hay que levantar nuevamente la bandera de la tecnología de las imágenes de Resonancia Magnética Nuclear, meterse en otras modalidades y crear una plaza fuerte de la fabricación de equipos.
Esa es la meta y el compromiso, subraya el científico, sobre todo, porque Fidel estuvo sentado aquí y dijo esto mismo, porque así es que podemos competir con los mejores del planeta.
sábado, 14 de octubre de 2017
56 aniversario de otro hecho terrorista en la Base Naval de Caimanera
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 14 oct.— Otro de los crímenes terroristas de Estados Unidos contra Cuba, lo fue el asesinato el 14 de octubre de 1961 del obrero cubano Rubén López Sabariego, en la Base Naval de Guantánamo, quien se desempeñaba como chofer en ese enclave militar yanqui.
Santiago de Cuba, 14 oct.— Otro de los crímenes terroristas de Estados Unidos contra Cuba, lo fue el asesinato el 14 de octubre de 1961 del obrero cubano Rubén López Sabariego, en la Base Naval de Guantánamo, quien se desempeñaba como chofer en ese enclave militar yanqui.
López Sabariego había sido detenido el
30 de septiembre de 1961 por militares de la base y a pesar de la
denuncia de su esposa y el reclamo de que fuera puesto en libertad, las
autoridades norteamericanas negaron tenerlo prisionero.
No fue hasta el 19 de octubre de 1961 que la Agencia de Noticias UPI de Estados Unidos informó de la aparición en una fosa poco profunda en el interior de la base de un cadáver que correspondía al trabajador cubano.
Dada la persistencia de la esposa el cadáver del humilde chofer le fue entregado el 21 de octubre por la posta de la instalación militar y al ser examinado su cuerpo por médicos forenses cubanos comprobaron que presentaba numerosas huellas de tortura, determinándose que la muerte había ocurrido entre el 13 y el 14 de octubre de 1961.
El cadáver de Rubén López presentaba fracturas en el cráneo, en el pómulo derecho y el costillar izquierdo, heridas de bayoneta en el abdomen y una lesión en el corazón que le provocó la muerte.
Al ser devuelto su cadáver el 21 de octubre, la esposa de Sabariego entregó al capellán de la base 50 dólares que había recibido de las autoridades norteamericanas como supuesta ayuda o compensación por los daños causados.
Ese fue el precio que el imperio pretendió pagar por el crimen de este humilde obrero cubano, hijo de un pueblo que ni se rinde ni se vende, y que 56 años después del asesinato de Rubén López Sabariego se mantiene con la misma decisión de luchar hasta la victoria final como el mejor homenaje a los que han caído por la patria.
No fue hasta el 19 de octubre de 1961 que la Agencia de Noticias UPI de Estados Unidos informó de la aparición en una fosa poco profunda en el interior de la base de un cadáver que correspondía al trabajador cubano.
Dada la persistencia de la esposa el cadáver del humilde chofer le fue entregado el 21 de octubre por la posta de la instalación militar y al ser examinado su cuerpo por médicos forenses cubanos comprobaron que presentaba numerosas huellas de tortura, determinándose que la muerte había ocurrido entre el 13 y el 14 de octubre de 1961.
El cadáver de Rubén López presentaba fracturas en el cráneo, en el pómulo derecho y el costillar izquierdo, heridas de bayoneta en el abdomen y una lesión en el corazón que le provocó la muerte.
Al ser devuelto su cadáver el 21 de octubre, la esposa de Sabariego entregó al capellán de la base 50 dólares que había recibido de las autoridades norteamericanas como supuesta ayuda o compensación por los daños causados.
Ese fue el precio que el imperio pretendió pagar por el crimen de este humilde obrero cubano, hijo de un pueblo que ni se rinde ni se vende, y que 56 años después del asesinato de Rubén López Sabariego se mantiene con la misma decisión de luchar hasta la victoria final como el mejor homenaje a los que han caído por la patria.
domingo, 30 de julio de 2017
Frank País hecho pueblo
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 30 jul.— El asesinato de Frank País García la tarde del 30 de julio de 1957 conmocionó a toda la población santiaguera que al siguiente día convertida en un mar de pueblo, se lanzó a las calles para acompañar al joven héroe hasta su última morada en el cementerio Santa Ifigenia.
El propio 30 de julio, el cadáver de Frank fue velado durante dos horas en su casa, en San Bartolomé entre Habana y Maceo, pero después se trasladó para el hogar de su novia, América Domitro, en la esquina de las calles Heredia y Clarín, para facilitar que el pueblo pudiera rendirle homenaje y que lo viera por última vez en el féretro vestido de verde-olivo con los grados de Coronel y con una boina y una rosa blanca en el pecho.
Mientras, en otro punto de la ciudad, en la antigua Colonia Española, acudían también miles de santiagueros a rendirle tributo a Raúl Pujol Arencibia, asesinado junto a Frank, en la tarde del 30 de julio.
A las tres de la tarde del 31 de julio de 1957, ambos cortejos fúnebres partieron desde sus respectivos sitios para unirse en el Parque Céspedes todos los participantes y formar una sólida y compacta multitud que desbordó más de veinte cuadras gritando ¡Abajo Batista!, ¡Viva la Revolución! y ¡Viva Fidel!, además de entonar las notas gloriosas del Himno Nacional cubano.
Aunque hubo momentos de tensión, los esbirros no se atrevieron a interrumpir la multitud y luego de detenerse unos minutos en la intersección de las calles Martí y Crombet, donde un mes antes habían sido asesinados Josué País, Salvador Pascual y Floro Vistel, cargando a partir de ahí en hombros los féretros de Frank y Raúl para recorrer a pie el último trayecto hasta la necrópolis santiaguera.
Temiendo incidentes graves las autoridades judiciales decidieron llevar a cabo la inhumación del cadáver de Frank al siguiente día, primero de agosto y así se hizo en una ceremonia íntima, siendo depositados sus restos en una bóveda provisional hasta que un mes después se trasladó para el panteón familiar, donde descansaban ya los restos de su hermano Josué y de su padre Agustín País.
Desde entonces, no puede decirse que Frank País García reposa en ese sitio sagrado de su Santiago, sino que se levanta cada día hecho pueblo para continuar la obra de la Revolución Cubana, su gran sueño convertido en realidad.
Santiago de Cuba, 30 jul.— El asesinato de Frank País García la tarde del 30 de julio de 1957 conmocionó a toda la población santiaguera que al siguiente día convertida en un mar de pueblo, se lanzó a las calles para acompañar al joven héroe hasta su última morada en el cementerio Santa Ifigenia.
El propio 30 de julio, el cadáver de Frank fue velado durante dos horas en su casa, en San Bartolomé entre Habana y Maceo, pero después se trasladó para el hogar de su novia, América Domitro, en la esquina de las calles Heredia y Clarín, para facilitar que el pueblo pudiera rendirle homenaje y que lo viera por última vez en el féretro vestido de verde-olivo con los grados de Coronel y con una boina y una rosa blanca en el pecho.
Mientras, en otro punto de la ciudad, en la antigua Colonia Española, acudían también miles de santiagueros a rendirle tributo a Raúl Pujol Arencibia, asesinado junto a Frank, en la tarde del 30 de julio.
A las tres de la tarde del 31 de julio de 1957, ambos cortejos fúnebres partieron desde sus respectivos sitios para unirse en el Parque Céspedes todos los participantes y formar una sólida y compacta multitud que desbordó más de veinte cuadras gritando ¡Abajo Batista!, ¡Viva la Revolución! y ¡Viva Fidel!, además de entonar las notas gloriosas del Himno Nacional cubano.
Aunque hubo momentos de tensión, los esbirros no se atrevieron a interrumpir la multitud y luego de detenerse unos minutos en la intersección de las calles Martí y Crombet, donde un mes antes habían sido asesinados Josué País, Salvador Pascual y Floro Vistel, cargando a partir de ahí en hombros los féretros de Frank y Raúl para recorrer a pie el último trayecto hasta la necrópolis santiaguera.
Temiendo incidentes graves las autoridades judiciales decidieron llevar a cabo la inhumación del cadáver de Frank al siguiente día, primero de agosto y así se hizo en una ceremonia íntima, siendo depositados sus restos en una bóveda provisional hasta que un mes después se trasladó para el panteón familiar, donde descansaban ya los restos de su hermano Josué y de su padre Agustín País.
Desde entonces, no puede decirse que Frank País García reposa en ese sitio sagrado de su Santiago, sino que se levanta cada día hecho pueblo para continuar la obra de la Revolución Cubana, su gran sueño convertido en realidad.
sábado, 11 de abril de 2015
La VII Cumbre de las Américas ya es un hecho
Por Leticia Martínez Hernández/Fotos Estudio Revolución
Panamá, 11 abr.— Luego de las grandes
expectativas creadas durante los últimos días, la VII Cumbre de las
Américas, que reúne por vez primera a las 35 naciones del hemisferio, se
convirtió finalmente en un hecho al anochecer de este viernes en la
Ciudad de Panamá.
La inauguración ocurrió en el Teatro Anayansi, del Centro de Convenciones ATLAPA, donde el mandatario anfitrión Juan Carlos Varela saludó de manera particular a cada uno de los jefes de delegaciones asistentes. Entre ellos estuvo el presidente cubano Raúl Castro Ruz, cuya presencia aquí ha despertado gran interés en los medios de prensa acreditados que, con diferentes matices, coinciden en calificar de histórica su participación en la Cumbre.
Una de las notas destacadas de la jornada fue el esperado saludo entre Raúl y Obama, justo antes de ingresar al lugar donde sería la ceremonia inaugural, primera ocasión en que se cruzan palabras en esta Cumbre y la segunda vez desde que en diciembre del 2013 se saludaran durante los funerales de Nelson Mandela, en Sudáfrica.
Fue justamente el tema del restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba uno de los más reiterados durante la apertura, cada una de las intervenciones destacó su trascendencia para el futuro de paz al que aspira la región.
Los pormenores del acto fueron seguidos por más de dos mil periodistas provenientes de todo el mundo, desde una sala de prensa prácticamente abarrotada. En esta ocasión, el primero en hacer uso de la palabra fue el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, quien fue portador de un mensaje del Papa Francisco.
El Santo Padre envió un saludo cordial a los participantes en la VII Cumbre y manifestó su cercanía y afecto para que el diálogo sincero supere las diferencias en el camino hacia el bien común.
“Afronten con realismo los problemas y transmitan esperanzas”, escribió, al tiempo que abogó por globalizar la solidaridad. Dijo que eran necesarias acciones directas en pro de los desfavorecidos, “eso es prioritario para los gobernantes”.
En su mensaje abordó cruciales asuntos como la emigración, el racismo, la xenofobia y la intolerancia. Consideró, además, que los esfuerzos por tender puentes nunca son en vano. Necesitamos un nuevo orden de paz y justicia, donde se promueva la solidaridad y la reconciliación entre los pueblos, precisó.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, también intervino en la ceremonia de apertura de la Cumbre y manifestó su alegría por el momento que vive la región, donde se están dando eventos de gran trascendencia como los diálogos de paz de Colombia, las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, el proceso electoral en Haití y los acuerdos suscritos por Belice y Guatemala para avanzar en el diferendo territorial. “El diálogo es el mejor camino, tenemos un compromiso con la paz en nuestra región”, puntualizó.
Enfatizó
que “son insostenibles las políticas del pasado” y los conflictos no
pueden resolverse por la vía de la violencia. La ruta para avanzar está
en el respeto a la libertad, en la inclusión y en la cooperación entre
todas las naciones.
Por su parte, Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, también hizo referencia a la trascendencia de la Cumbre y resaltó la presencia del Presidente Raúl Castro, “un deseo de larga data expresado por los presidentes de la región”.
Igualmente, aseguró que para llegar a la paz es necesario el compromiso con actividades vinculadas a su mantenimiento y volvió a mencionar las conversaciones que se realizan en La Habana para poner fin al conflicto en Colombia.
Destacó que la región ha estado a la vanguardia en la adopción de distintos instrumentos relacionados con la garantía de los derechos humanos y exhortó a la participación de todos para generar prosperidad y equidad a la gran mayoría.
El secretario general de la ONU resaltó que se necesita avanzar en la adopción de medidas para seguir incluyendo a los grupos históricamente vulnerables, como los indígenas, e instó a aumentar las acciones para disminuir la desigualdad como parte de la Agenda de Desarrollo post 2015.
Finalmente, Juan Carlos Varela en sus palabras de bienvenida refirió
la vocación panameña para unir al mundo y dijo sentirse honrado con que
su país sea el anfitrión de la cita. “Este es el inicio de una etapa en
las relaciones del hemisferio, basadas en el respeto a los diferentes
sistemas de gobierno, los que tenemos que enfocarnos en resolver los
problemas de nuestros pueblos”.La inauguración ocurrió en el Teatro Anayansi, del Centro de Convenciones ATLAPA, donde el mandatario anfitrión Juan Carlos Varela saludó de manera particular a cada uno de los jefes de delegaciones asistentes. Entre ellos estuvo el presidente cubano Raúl Castro Ruz, cuya presencia aquí ha despertado gran interés en los medios de prensa acreditados que, con diferentes matices, coinciden en calificar de histórica su participación en la Cumbre.
Una de las notas destacadas de la jornada fue el esperado saludo entre Raúl y Obama, justo antes de ingresar al lugar donde sería la ceremonia inaugural, primera ocasión en que se cruzan palabras en esta Cumbre y la segunda vez desde que en diciembre del 2013 se saludaran durante los funerales de Nelson Mandela, en Sudáfrica.
Fue justamente el tema del restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba uno de los más reiterados durante la apertura, cada una de las intervenciones destacó su trascendencia para el futuro de paz al que aspira la región.
Los pormenores del acto fueron seguidos por más de dos mil periodistas provenientes de todo el mundo, desde una sala de prensa prácticamente abarrotada. En esta ocasión, el primero en hacer uso de la palabra fue el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, quien fue portador de un mensaje del Papa Francisco.
El Santo Padre envió un saludo cordial a los participantes en la VII Cumbre y manifestó su cercanía y afecto para que el diálogo sincero supere las diferencias en el camino hacia el bien común.
“Afronten con realismo los problemas y transmitan esperanzas”, escribió, al tiempo que abogó por globalizar la solidaridad. Dijo que eran necesarias acciones directas en pro de los desfavorecidos, “eso es prioritario para los gobernantes”.
En su mensaje abordó cruciales asuntos como la emigración, el racismo, la xenofobia y la intolerancia. Consideró, además, que los esfuerzos por tender puentes nunca son en vano. Necesitamos un nuevo orden de paz y justicia, donde se promueva la solidaridad y la reconciliación entre los pueblos, precisó.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, también intervino en la ceremonia de apertura de la Cumbre y manifestó su alegría por el momento que vive la región, donde se están dando eventos de gran trascendencia como los diálogos de paz de Colombia, las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, el proceso electoral en Haití y los acuerdos suscritos por Belice y Guatemala para avanzar en el diferendo territorial. “El diálogo es el mejor camino, tenemos un compromiso con la paz en nuestra región”, puntualizó.
Por su parte, Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, también hizo referencia a la trascendencia de la Cumbre y resaltó la presencia del Presidente Raúl Castro, “un deseo de larga data expresado por los presidentes de la región”.
Igualmente, aseguró que para llegar a la paz es necesario el compromiso con actividades vinculadas a su mantenimiento y volvió a mencionar las conversaciones que se realizan en La Habana para poner fin al conflicto en Colombia.
Destacó que la región ha estado a la vanguardia en la adopción de distintos instrumentos relacionados con la garantía de los derechos humanos y exhortó a la participación de todos para generar prosperidad y equidad a la gran mayoría.
El secretario general de la ONU resaltó que se necesita avanzar en la adopción de medidas para seguir incluyendo a los grupos históricamente vulnerables, como los indígenas, e instó a aumentar las acciones para disminuir la desigualdad como parte de la Agenda de Desarrollo post 2015.
Consideró que la integración y la cooperación entre las naciones es la única forma en la que el continente podrá resolver problemas acuciantes como la desigualdad, el crimen organizado y la droga.
Ratificó el firme deseo de contribuir al diálogo y la convivencia pacífica, para ello “debemos buscar los puntos de convergencia”. Luego, felicitó el coraje y la voluntad de los gobiernos que han puesto a un lado las discrepancias y buscan mejorar los días de sus pueblos.
Al momento de redactarse esta información, el Presidente panameño y la primera dama, Lorena Castillo de Varela, ofrecían una cena a los jefes de delegaciones, en el Complejo Monumental Panamá Viejo.
Para la jornada del sábado se reservó la Sesión Plenaria, en la que se espera intervengan las 35 delegaciones, así como los Retiros, espacios destinados para que los presidentes aborden en privado temas importantes de sus agendas bilaterales.
martes, 14 de octubre de 2014
53 aniversario de otro hecho terrorista en la Base Naval de Caimanera
Por Armando Fernández Martí Santiago de Cuba, 14 oct.— Otro de los crímenes terroristas de Estados Unidos contra Cuba, lo fue el asesinato el 14 de octubre de 1961 del obrero cubano Rubén López Sabariego, en la Base Naval de Guantánamo, quien se desempeñaba como chofer en ese enclave militar yanqui.
López Sabariego había sido detenido el
30 de septiembre de 1961 por militares de la base y a pesar de la
denuncia de su esposa y el reclamo de que fuera puesto en libertad, las
autoridades norteamericanas negaron tenerlo prisionero.
No fue hasta el 19 de octubre de 1961 que la Agencia de Noticias UPI de Estados Unidos informó de la aparición en una fosa poco profunda en el interior de la base de un cadáver que correspondía al trabajador cubano.
Dada la persistencia de la esposa el cadáver del humilde chofer le fue entregado el 21 de octubre por la posta de la instalación militar y al ser examinado su cuerpo por médicos forenses cubanos comprobaron que presentaba numerosas huellas de tortura, determinándose que la muerte había ocurrido entre el 13 y el 14 de octubre de MIL 961.
El cadáver de Rubén López presentaba fracturas en el cráneo, en el pómulo derecho y el costillar izquierdo, heridas de bayoneta en el abdomen y una lesión en el corazón que le provocó la muerte.
Al ser devuelto su cadáver el 21 de octubre, la esposa de Sabariego entregó al capellán de la base 50 dólares que había recibido de las autoridades norteamericanas como supuesta ayuda o compensación por los daños causados.
Ese fue el precio que el imperio pretendió pagar por el crimen de este humilde obrero cubano, hijo de un pueblo que ni se rinde ni se vende, y que 53 años después del asesinato de Rubén López Sabariego se mantiene con la misma decisión de luchar hasta la victoria final como el mejor homenaje a los que han caído por la patria.
No fue hasta el 19 de octubre de 1961 que la Agencia de Noticias UPI de Estados Unidos informó de la aparición en una fosa poco profunda en el interior de la base de un cadáver que correspondía al trabajador cubano.
Dada la persistencia de la esposa el cadáver del humilde chofer le fue entregado el 21 de octubre por la posta de la instalación militar y al ser examinado su cuerpo por médicos forenses cubanos comprobaron que presentaba numerosas huellas de tortura, determinándose que la muerte había ocurrido entre el 13 y el 14 de octubre de MIL 961.
El cadáver de Rubén López presentaba fracturas en el cráneo, en el pómulo derecho y el costillar izquierdo, heridas de bayoneta en el abdomen y una lesión en el corazón que le provocó la muerte.
Al ser devuelto su cadáver el 21 de octubre, la esposa de Sabariego entregó al capellán de la base 50 dólares que había recibido de las autoridades norteamericanas como supuesta ayuda o compensación por los daños causados.
Ese fue el precio que el imperio pretendió pagar por el crimen de este humilde obrero cubano, hijo de un pueblo que ni se rinde ni se vende, y que 53 años después del asesinato de Rubén López Sabariego se mantiene con la misma decisión de luchar hasta la victoria final como el mejor homenaje a los que han caído por la patria.
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