Por Lourdes Palau Vázquez
Santiago de Cuba, 27 jun.— La caída del Che aquel fatídico 8 de Octubre de 1967 en Bolivia resultó un acontecimiento doloroso para el pueblo de Cuba que lo admitió como un hijo y mantuvo por años el deseo de conocer detalles de donde había sido sepultado el cadáver del guerrillero, quizás para confirmar su desaparición física pues a partir de ese momento como si naciera, Ernesto Guevara ha estado en todas partes.
Pasaron varios años y poetas, predicadores, canta autores en sus composiciones lo veían regresar y en su honor observando ese detalle el poeta nacional Nicolás Guillén sentencio a través de su poema Che Comandante: ¨No porque te quemen, porque te disimulen bajo tierra, porque te escondan en cementerios, bosques, páramos, van a impedir que te encontremos, Che Comandante, amigo. Estás en todas partes, vivo, como no te querían¨.
Gerardo Alfonso, notable cantautor cubano presintió en las estrofas de su canción ¨Son los sueños todavía¨: ¨Yo sabía bien, que ibas a volver, que ibas a volver de cualquier lugar Porque el dolor no ha matado la utopía porque el amor es eterno y la gente que te ama no te olvida¨.
Más de treinta años después de la muerte del guerrillero de América luego de intensa e incesante búsqueda, sus restos y el de sus compañeros Alberto Fernández Montes de Oca, René Martínez Tamayo y Orlando Pantoja son encontrados en una fosa común de la zona de Valle grande en Bolivia, el 28 de junio de 1997, hace hoy veintidós años.
El 12 de julio de 1997, en horas de la noche, llegan a Cuba los osarios del Che y sus compañeros. En nombre de los familiares, Aleida Guevara March, su hija, dijo: ¨Le pedimos, Comandante, que nos haga el honor de recibir sus restos; más que nuestros padres, son hijos de este pueblo que tan dignamente usted representa. Hoy llegan a nosotros sus restos, pero no llegan vencidos; vienen convertidos en héroes, eternamente jóvenes, valientes, fuertes, audaces. Nadie puede quitarnos eso; siempre estarán vivos junto a sus hijos, en el pueblo¨.
Plaza de la revolución
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jueves, 27 de junio de 2019
sábado, 4 de noviembre de 2017
Creación del IV Frente guerrillero del Ejército Rebelde Simón Bolívar
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| Bandera del Ejército Rebelde |
Santiago de Cuba, 4 nov.— Con la apertura del IV Frente Simón Bolívar el 4 de noviembre de 1958, hace hoy 59 años, todo el territorio de la antigua provincia de Oriente, la más extensa del país, quedó bajo el asedio del Ejército Rebelde, que ya por estos días desarrollaba la ofensiva final contra la dictadura batistiana.
Días antes, entre finales de octubre y
principios de noviembre, desde la Sierra Maestra partieron las tropas de
las Columnas Doce, Catorce y Treinta y Dos para operar en los llanos
orientales, desde Holguín hasta los límites con Camagüey, territorio
este último que recibiría también las fuerzas de la Columna Treinta y
Uno para crear el frente de esa provincia.
La jefatura del del IV Frente Simón Bolívar estaba ubicada en la región holguinera, siendo designado como jefe del mismo el Comandante Delio Gómez Ochoa, quien además, dirigía la Columna Treinta y Dos José Antonio Echeverría, que con unos 65 combatientes operaría en todo el territorio asignado con gran movilidad.
Por su parte, la Columna Doce que llevaba el nombre de Simón Bolívar estaba bajo la dirección del Comandante Lalo Sardiñas, cuya misión sería hostigar las fuerzas enemigas, impidiendo su aprovisionamiento desde el Occidente de la isla y asegurar la marcha triunfal de los restantes frentes del Ejército Rebelde.
Al momento de constituirse el IV Frente la Columna Catorce era apenas un pelotón bajo las órdenes del Comandante Eddy Suñol, cuyo desempeño en la guerra le permitió hacerse de una buena cantidad de armas y crecer hasta convertirse en una verdadera columna de 465 integrantes, que operaban en zonas de Holguín y la actual provincia Granma.
De igual forma integraba el IV Frente Simón Bolívar el Pelotón Femenino Las Marianas formado por mujeres combatientes procedentes de la Sierra Maestra, destacándose entre ellas Isabel Rielo, que alcanzó el grado de Teniente durante la guerra y Delsa Esther Puebla, Teté, la única que en la actualidad ostenta el grado de General de nuestras FAR.
Entre las principales acciones libradas por las tropas del IV Frente Simón Bolívar se destacan los combates de La Guanábana, La Presa, Los Güiros, y los ataques a poblados importantes como San Germán, Gibara, Jobabo, Puerto Padre y Buenaventura, entre otros, además del sitio de las ciudades de Holguín y Victoria de Las Tunas ya en las postrimerías de la gesta de liberación nacional.
La estrategia del Comandante en Jefe Fidel Castro al crear el 4 de noviembre de 1958 el IV Frente Simón Bolívar, en los llanos orientales, reafirmó el poderío alcanzado por el Ejército Rebelde durante la ofensiva final contra la dictadura batistiana que condujo al triunfo del primero de enero de 1959.
La jefatura del del IV Frente Simón Bolívar estaba ubicada en la región holguinera, siendo designado como jefe del mismo el Comandante Delio Gómez Ochoa, quien además, dirigía la Columna Treinta y Dos José Antonio Echeverría, que con unos 65 combatientes operaría en todo el territorio asignado con gran movilidad.
Por su parte, la Columna Doce que llevaba el nombre de Simón Bolívar estaba bajo la dirección del Comandante Lalo Sardiñas, cuya misión sería hostigar las fuerzas enemigas, impidiendo su aprovisionamiento desde el Occidente de la isla y asegurar la marcha triunfal de los restantes frentes del Ejército Rebelde.
Al momento de constituirse el IV Frente la Columna Catorce era apenas un pelotón bajo las órdenes del Comandante Eddy Suñol, cuyo desempeño en la guerra le permitió hacerse de una buena cantidad de armas y crecer hasta convertirse en una verdadera columna de 465 integrantes, que operaban en zonas de Holguín y la actual provincia Granma.
De igual forma integraba el IV Frente Simón Bolívar el Pelotón Femenino Las Marianas formado por mujeres combatientes procedentes de la Sierra Maestra, destacándose entre ellas Isabel Rielo, que alcanzó el grado de Teniente durante la guerra y Delsa Esther Puebla, Teté, la única que en la actualidad ostenta el grado de General de nuestras FAR.
Entre las principales acciones libradas por las tropas del IV Frente Simón Bolívar se destacan los combates de La Guanábana, La Presa, Los Güiros, y los ataques a poblados importantes como San Germán, Gibara, Jobabo, Puerto Padre y Buenaventura, entre otros, además del sitio de las ciudades de Holguín y Victoria de Las Tunas ya en las postrimerías de la gesta de liberación nacional.
La estrategia del Comandante en Jefe Fidel Castro al crear el 4 de noviembre de 1958 el IV Frente Simón Bolívar, en los llanos orientales, reafirmó el poderío alcanzado por el Ejército Rebelde durante la ofensiva final contra la dictadura batistiana que condujo al triunfo del primero de enero de 1959.
lunes, 9 de octubre de 2017
Homenaje al guerrillero Alberto Fernández Montes de Oca
Por Grisell Pupo Montes de Oca
San Luis, Santiago de Cuba, 9 oct.— Alberto Fernández Montes de Oca (Rolando); el joven revolucionario, el guerrillero valiente, el sanluisero que en 1958 se incorporó a la lucha bajo las órdenes del Che, recibió el tributo de su pueblo a 50 años de su caída en combate en la Quebrada del Yuro.
Las actuales generaciones de sanluiseros seguirán desde sus trincheras de estudio y trabajo defendiendo la paz que anhelaban los combatientes internacionalistas caídos en Bolivia, dijo la joven estudiante de medicina Marislaide Rodríguez.
Un recuento de la vida de Alberto Fernández Montes de Oca, visto por sus contemporáneos como joven disciplinado de recta conducta y enamorado de la historia, realizó en las palabras centrales del acto Odanis Gutiérrez Caraballo, primera secretaria del Partido.
La conmemoración resultó oportuna para entregar el carné de militantes a un grupo de sanluiseros destacados.
En el acto de recordación donde participaron dirigentes de las organizaciones políticas y de masas, combatientes de la Revolución cubana y una representación del pueblo de San Luis, los artistas evocaron la figura de Pachungo, la del Che y la de sus compañeros; con cantos y poemas henchidos de patriotismo.
San Luis, Santiago de Cuba, 9 oct.— Alberto Fernández Montes de Oca (Rolando); el joven revolucionario, el guerrillero valiente, el sanluisero que en 1958 se incorporó a la lucha bajo las órdenes del Che, recibió el tributo de su pueblo a 50 años de su caída en combate en la Quebrada del Yuro.
Las actuales generaciones de sanluiseros seguirán desde sus trincheras de estudio y trabajo defendiendo la paz que anhelaban los combatientes internacionalistas caídos en Bolivia, dijo la joven estudiante de medicina Marislaide Rodríguez.
Un recuento de la vida de Alberto Fernández Montes de Oca, visto por sus contemporáneos como joven disciplinado de recta conducta y enamorado de la historia, realizó en las palabras centrales del acto Odanis Gutiérrez Caraballo, primera secretaria del Partido.
La conmemoración resultó oportuna para entregar el carné de militantes a un grupo de sanluiseros destacados.
En el acto de recordación donde participaron dirigentes de las organizaciones políticas y de masas, combatientes de la Revolución cubana y una representación del pueblo de San Luis, los artistas evocaron la figura de Pachungo, la del Che y la de sus compañeros; con cantos y poemas henchidos de patriotismo.
viernes, 17 de febrero de 2017
Comandante Juan Almeida Bosque, guerrillero y músico
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 17 feb.— Con cariño y respeto nuestro pueblo recuerda al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque al cumplirse hoy 17 de febrero el aniversario 90 de su natalicio, pues llegó al mundo en una fecha como esta, pero de 1927, en La Habana, en el seno de una familia humilde y numerosa.
Santiago de Cuba, 17 feb.— Con cariño y respeto nuestro pueblo recuerda al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque al cumplirse hoy 17 de febrero el aniversario 90 de su natalicio, pues llegó al mundo en una fecha como esta, pero de 1927, en La Habana, en el seno de una familia humilde y numerosa.
Desde el golpe de estado de Fulgencio
Batista en 1952 Almeida enrumbó su destino incorporándose a la lucha con
la Juventud del Centenario y como tal participó en el Asalto al Cuartel
Moncada, sufrió presidio en Isla de Pinos y marchó al exilio en Méjico,
integrando el grupo de 82 expedicionarios del Granma en el cual llegó a
Cuba como jefe de un pelotón de combatientes.
Es célebre la anécdota de que en pleno combate durante la emboscada de Alegría de Pío, alguien propuso rendirse y Almeida gritó a plena voz: “!Aquí no se rinde nadie…!”, estimulando el ánimo de los que combatían a pesar de las ifíciles circunstancias del momento.
Tras ese desastre Almeida con varios combatientes, desanduvieron durante varios días por la costa sur oriental perseguidos, con hambre y sed, hasta que se reencontraron con Fidel en la zona de Cinco Palmas, para días después marchar hacia el firme de la Sierra Maestra y librar los primeros combates victoriosos del Ejército Rebelde en Río La Plata y Llanos del Infierno, así como el del Uvero donde recibió 12 heridas.
El compañero Almeida fue ascendido a Comandante el 27 de febrero de 1958 y nombrado jefe de la Columna número 3 del Ejército Rebelde que fundó el Tercer Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, cumpliendo con éxito la misión a ella asignada de mantener bajo cerco a la ciudad de Santiago de Cuba, además de participar junto a la Columna 1 y la 6 en la toma de Palma Soriano.
Tras el triunfo de la Revolución el Comandante Juan Almeida Bosque ocupó diferentes cargos militares como el de Jefe del Ejército Central y Jefe de Operaciones de la Lucha contra Bandidos en ese territorio. Al constituirse en 1965 el Comité Central del Partido Almeida fue electo miembro de su Buró Político, siendo ratificado como tal en todos los Congresos celebrados posteriormente.
Fue además, Delegado de ese organismo político en la otrora provincia de Oriente, mientras que fue elegido Diputado a la Asamblea Nacional y Vicepresidente del Consejo de Estado, cargo que mantuvo hasta su muerte el 11 de septiembre de 2009. Por sus relevantes méritos le fue conferido el Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba.
El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque se destacó también como escritor, poeta y compositor, dejando para la posteridad varios libros y decenas de composiciones musicales. En ese sentido el poeta Roberto Fernández Retamar dijo de él: “Feliz Revolución la que tiene héroes como músico en el alma y palabra para conservar los combates, los esfuerzos y los sueños”
Al rendir homenaje hoy al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque en el Aniversario 90 de su natalicio, los cubanos y en especial los santiagueros lo recordamos con respeto y ratificando la consigna que nos enseñó en el fragor del combate: “!Aquí no se rinde nadie…!”
Es célebre la anécdota de que en pleno combate durante la emboscada de Alegría de Pío, alguien propuso rendirse y Almeida gritó a plena voz: “!Aquí no se rinde nadie…!”, estimulando el ánimo de los que combatían a pesar de las ifíciles circunstancias del momento.
Tras ese desastre Almeida con varios combatientes, desanduvieron durante varios días por la costa sur oriental perseguidos, con hambre y sed, hasta que se reencontraron con Fidel en la zona de Cinco Palmas, para días después marchar hacia el firme de la Sierra Maestra y librar los primeros combates victoriosos del Ejército Rebelde en Río La Plata y Llanos del Infierno, así como el del Uvero donde recibió 12 heridas.
El compañero Almeida fue ascendido a Comandante el 27 de febrero de 1958 y nombrado jefe de la Columna número 3 del Ejército Rebelde que fundó el Tercer Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, cumpliendo con éxito la misión a ella asignada de mantener bajo cerco a la ciudad de Santiago de Cuba, además de participar junto a la Columna 1 y la 6 en la toma de Palma Soriano.
Tras el triunfo de la Revolución el Comandante Juan Almeida Bosque ocupó diferentes cargos militares como el de Jefe del Ejército Central y Jefe de Operaciones de la Lucha contra Bandidos en ese territorio. Al constituirse en 1965 el Comité Central del Partido Almeida fue electo miembro de su Buró Político, siendo ratificado como tal en todos los Congresos celebrados posteriormente.
Fue además, Delegado de ese organismo político en la otrora provincia de Oriente, mientras que fue elegido Diputado a la Asamblea Nacional y Vicepresidente del Consejo de Estado, cargo que mantuvo hasta su muerte el 11 de septiembre de 2009. Por sus relevantes méritos le fue conferido el Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba.
El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque se destacó también como escritor, poeta y compositor, dejando para la posteridad varios libros y decenas de composiciones musicales. En ese sentido el poeta Roberto Fernández Retamar dijo de él: “Feliz Revolución la que tiene héroes como músico en el alma y palabra para conservar los combates, los esfuerzos y los sueños”
Al rendir homenaje hoy al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque en el Aniversario 90 de su natalicio, los cubanos y en especial los santiagueros lo recordamos con respeto y ratificando la consigna que nos enseñó en el fragor del combate: “!Aquí no se rinde nadie…!”
lunes, 12 de octubre de 2015
Aniversario de la muerte del Moro, combatiente de la guerrilla del Che
Santiago de Cuba, 12 oct.— El 8 de octubre de 1967, ante la inminencia del combate de la Quebrada del Yuro, el Comandante Che Guevara ordenó al guerrillero Francisco Huanca, sacar de aquel lugar por su estado de salud a los combatientes Octavio de la Concepción y de la Pedraja (El Moro), médico cubano, así como al boliviano Jaime Arana Campero y al peruano Lucio Edilberto Galván.
Los cuatro integrantes del Destacamento
Internacionalista se desplegaron con lentitud durante tres días, sin que
fueran descubiertos por el ejército que los buscaba y así lograron
remontar el curso del Río Grande hasta la desembocadura con el Mizqué,
donde acamparon la noche del 11 de octubre.
La necesidad de abastecerse de agua hizo que salieran de su escondite la mañana del 12 hasta la orilla del río, donde 145 efectivos del ejército se habían emboscado, iniciándose un desigual combate que se prolongó durante una hora, pero al quedar sin parque los guerrilleros fueron baleados y ametrallados hasta acabar con sus vidas.
Así, en ese inhóspito lugar de la geografía de Bolivia, se unieron por la misma causa de la justicia social para Bolivia y toda América Latina la sangre de los cuatro integrantes del Destacamento Internacionalista del Che, que durante todo el período que se mantuvo en la lucha catalogó a esos hombres de ejemplares.
Al morir el 12 de octubre de 1967 el médico cubano Octavio de la Concepción y de la Pedraja tenía 32 años de edad, el peruano Lucio Edilberto Galván, había cumplido los 30, mientras que los bolivianos Jaime Arana y Francisco Huanca tenían 29 y 22 Años, respectivamente.
Hoy, 48 años después de sus muertes los nombres de los cuatro combatientes internacionalistas figuran entre los de aquellos que a lo largo de la historia han luchado por hacer de América Latina una patria común como lo soñaron Simón Bolívar y José Martí.
La necesidad de abastecerse de agua hizo que salieran de su escondite la mañana del 12 hasta la orilla del río, donde 145 efectivos del ejército se habían emboscado, iniciándose un desigual combate que se prolongó durante una hora, pero al quedar sin parque los guerrilleros fueron baleados y ametrallados hasta acabar con sus vidas.
Así, en ese inhóspito lugar de la geografía de Bolivia, se unieron por la misma causa de la justicia social para Bolivia y toda América Latina la sangre de los cuatro integrantes del Destacamento Internacionalista del Che, que durante todo el período que se mantuvo en la lucha catalogó a esos hombres de ejemplares.
Al morir el 12 de octubre de 1967 el médico cubano Octavio de la Concepción y de la Pedraja tenía 32 años de edad, el peruano Lucio Edilberto Galván, había cumplido los 30, mientras que los bolivianos Jaime Arana y Francisco Huanca tenían 29 y 22 Años, respectivamente.
Hoy, 48 años después de sus muertes los nombres de los cuatro combatientes internacionalistas figuran entre los de aquellos que a lo largo de la historia han luchado por hacer de América Latina una patria común como lo soñaron Simón Bolívar y José Martí.
jueves, 7 de marzo de 2013
Jornadas de homenaje a un guerrillero poeta y sus hombres
Autor: Yaima Puig Meneses
Hasta el corazón de estas serranías, en el lugar donde se erige hoy el Mausoleo para el reposo eterno de los combatientes del Tercer Frente Oriental "Doctor Mario Muñoz Monroy", llegó al amanecer de este 6 de marzo el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, para rendir tributo al inolvidable Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, líder indiscutible de este Frente, y a sus compañeros de lucha.
Pareciera que todo vuelve a ser como 55 años atrás, pero a la vez es diferente. La bruma que se ha ido disipando por entre las siluetas de las montañas cede paso a la melodía del poema sinfónico Dedicación, compuesto por el Comandante Almeida, a cuyo ritmo se ubicó la guardia de honor para custodiar el nicho donde reposan los restos mortales del entrañable guerrillero.
Después, como muestra de respeto a los combatientes de este Frente caídos durante la gesta revolucionaria y a los fallecidos en el transcurso de más de medio siglo de la Revolución Cubana, el corneta tocó silencio. A una pionera, un cadete y un combatiente, en representación de las diferentes generaciones de cubanos, correspondió el honor de desplegar las cintas de las ofrendas florales depositadas a los mártires: una a nombre de Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana, otra del General de Ejército Raúl Castro Ruz y la tercera a nombre de todo el pueblo.
Hasta el más leve pestañeo parecía sacrilegio. Una brisa melancólica traía y se llevaba los acordes de un tiempo de heroicas hazañas, muchas veces anónimas, mientras Raúl depositaba una rosa blanca en la tumba del Comandante de la Revolución Juan Almeida. Luego lo hicieron familiares, amigos, compañeros de lucha, para así rendir homenaje también al resto de los combatientes.
CONTINUIDAD: EL MEJOR TRIBUTO DE LAS JÓVENES GENERACIONES
Minutos después de la sencilla ceremonia entre el lomerío resonaron las notas de nuestro Himno Nacional, al tiempo que retumbó el disparo de las 21 salvas de artillería en señal de respeto y homenaje a los caídos. Comenzó así el acto político y ceremonia militar en ocasión del aniversario 55 de la fundación del Tercer Frente Oriental, presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Presentes también el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, Segundo Jefe de este Frente guerrillero, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Conmovidos con la desaparición física del amigo y guía indiscutible de Nuestra América que fuera el líder bolivariano Hugo Chávez Frías, iniciaron sus palabras los diferentes oradores. En ellas tampoco faltaron el compromiso de los más jóvenes de defender las conquistas que trajo a estas tierras la Revolución Cubana y el agradecimiento eterno a quienes hicieron posible tantos sueños.
"La historia puede sorprendernos siempre", destacó el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros en las palabras centrales de este acto. "Hemos llegado hasta aquí a celebrarla por nuestro pasado, y ella se ha aparecido dolorosamente salida desde el presente, como para advertirnos que lo que ahora mismo acontece no puede ser separado de la raíz que nos nutre y nos integra. Duele decirlo aunque hayan pasado horas: ¡ha muerto Chávez! ¡Ha muerto un justo!, diría Martí", expresó el también miembro del Buró Político del Partido.
"Desde este sagrado lugar sean nuestras primeras palabras para la familia Chávez que es la gran familia venezolana y latinoamericana", enfatizó.
Estremece caminar estas montañas a las que hace más de un siglo entró la historia. Estremece acompañar en este tributo a la generación histórica y hablar desde este cercano sitio al Mausoleo erigido en honor a los combatientes del Tercer Frente Oriental, dijo Díaz-Canel Bermúdez.
En sus palabras recordó también varias de las hazañas llevadas a cabo 55 años atrás por el pueblo de la zona y la tropa guerrillera bajo el mando del legendario Comandante Almeida, el cantor de los expedicionarios del yate Granma; el compañero leal de Fidel y Raúl; el hombre que ha pasado a la historia como "síntesis de Cuba, de sus razas y sus luchas, de sus rebeldías y sus conquistas".
"Las ideas justas y valerosas que Almeida y sus hombres defendieron significan continuidad: el mejor tributo que podemos rendirles las nuevas generaciones", afirmó el Primer Vicepresidente cubano.
Concluyó así este sentido tributo a los héroes, sellado con la estremecedora voz del General de Ejército en medio de las serranías: ¡Hasta la próxima! ¡Viva Almeida!
EN EL MUSEO DEL TERCER FRENTE ORIENTAL "DOCTOR MARIO MUÑOZ MONROY"
Poco después el Presidente cubano se dirigió al poblado de Cruce de los Baños para dejar inaugurado el Museo del Tercer Frente Oriental "Doctor Mario Muñoz Monroy" en el cual se exhibe una amplia muestra de objetos, armas y fotos relacionados con la vida y obra de Juan Almeida Bosque, quien fuera un extraordinario dirigente político, hombre íntegro y entrañable amigo.
Durante el recorrido por la instalación, el General de Ejército escuchó atentamente la explicación ofrecida por especialistas de la institución y rememoró diferentes anécdotas de aquellos días de lucha en la Sierra Maestra.
Entre otras pertenencias de Almeida, el museo preserva algunas de las condecoraciones recibidas como el Título de Héroe de la República de Cuba y los grados de Comandante de la Revolución, el uniforme de campaña utilizado en la Sierra Maestra, su hamaca y otras prendas de vestir que le pertenecieron.
La instalación expone, además, mapas en los que se muestra el desarrollo de los combates ocurridos en el Frente, fotos históricas de diferentes momentos de la lucha en la Sierra y después del triunfo de la Revolución, el pequeño cañón que formaba parte de la artillería rebelde y que jocosamente los guerrilleros llamaban "Rupertico" por el nombre del combatiente que lo construyó, así como otros objetos entregados por integrantes del Frente y familiares de los fallecidos.
Al referirse a la obra que aquí se resguarda, el General de Ejército consideró magnífico el nuevo Museo y agradeció las explicaciones de sus interlocutoras, dejándoles el reto de continuar enriqueciendo esta nueva instalación donde se preservan huellas importantes de nuestra historia.
Poco antes de concluir la jornada y visiblemente emocionado, Raúl escribió en la primera página del libro de visitantes: "Honor y gloria al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque y a su obra grandiosa en toda su vida, desde el ataque al cuartel Moncada, su grito inmortal en la Alegría de Pío hasta hacer una bella canción de amor. De sus hermanos, Raúl Castro y Guillermo García".
Quedaría sellado así otro glorioso día para la historia cubana, día de recordación y homenaje, no solo a los grandes héroes cuyos nombres repite como talismanes una y otra vez nuestro pueblo, también a los cientos de héroes anónimos que con su bregar diario continúan escribiendo la historia.
Hasta el corazón de estas serranías, en el lugar donde se erige hoy el Mausoleo para el reposo eterno de los combatientes del Tercer Frente Oriental "Doctor Mario Muñoz Monroy", llegó al amanecer de este 6 de marzo el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, para rendir tributo al inolvidable Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, líder indiscutible de este Frente, y a sus compañeros de lucha.
Pareciera que todo vuelve a ser como 55 años atrás, pero a la vez es diferente. La bruma que se ha ido disipando por entre las siluetas de las montañas cede paso a la melodía del poema sinfónico Dedicación, compuesto por el Comandante Almeida, a cuyo ritmo se ubicó la guardia de honor para custodiar el nicho donde reposan los restos mortales del entrañable guerrillero.
Después, como muestra de respeto a los combatientes de este Frente caídos durante la gesta revolucionaria y a los fallecidos en el transcurso de más de medio siglo de la Revolución Cubana, el corneta tocó silencio. A una pionera, un cadete y un combatiente, en representación de las diferentes generaciones de cubanos, correspondió el honor de desplegar las cintas de las ofrendas florales depositadas a los mártires: una a nombre de Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana, otra del General de Ejército Raúl Castro Ruz y la tercera a nombre de todo el pueblo.
Hasta el más leve pestañeo parecía sacrilegio. Una brisa melancólica traía y se llevaba los acordes de un tiempo de heroicas hazañas, muchas veces anónimas, mientras Raúl depositaba una rosa blanca en la tumba del Comandante de la Revolución Juan Almeida. Luego lo hicieron familiares, amigos, compañeros de lucha, para así rendir homenaje también al resto de los combatientes.
CONTINUIDAD: EL MEJOR TRIBUTO DE LAS JÓVENES GENERACIONES
Minutos después de la sencilla ceremonia entre el lomerío resonaron las notas de nuestro Himno Nacional, al tiempo que retumbó el disparo de las 21 salvas de artillería en señal de respeto y homenaje a los caídos. Comenzó así el acto político y ceremonia militar en ocasión del aniversario 55 de la fundación del Tercer Frente Oriental, presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Presentes también el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, Segundo Jefe de este Frente guerrillero, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Conmovidos con la desaparición física del amigo y guía indiscutible de Nuestra América que fuera el líder bolivariano Hugo Chávez Frías, iniciaron sus palabras los diferentes oradores. En ellas tampoco faltaron el compromiso de los más jóvenes de defender las conquistas que trajo a estas tierras la Revolución Cubana y el agradecimiento eterno a quienes hicieron posible tantos sueños.
"La historia puede sorprendernos siempre", destacó el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros en las palabras centrales de este acto. "Hemos llegado hasta aquí a celebrarla por nuestro pasado, y ella se ha aparecido dolorosamente salida desde el presente, como para advertirnos que lo que ahora mismo acontece no puede ser separado de la raíz que nos nutre y nos integra. Duele decirlo aunque hayan pasado horas: ¡ha muerto Chávez! ¡Ha muerto un justo!, diría Martí", expresó el también miembro del Buró Político del Partido.
"Desde este sagrado lugar sean nuestras primeras palabras para la familia Chávez que es la gran familia venezolana y latinoamericana", enfatizó.
Estremece caminar estas montañas a las que hace más de un siglo entró la historia. Estremece acompañar en este tributo a la generación histórica y hablar desde este cercano sitio al Mausoleo erigido en honor a los combatientes del Tercer Frente Oriental, dijo Díaz-Canel Bermúdez.
En sus palabras recordó también varias de las hazañas llevadas a cabo 55 años atrás por el pueblo de la zona y la tropa guerrillera bajo el mando del legendario Comandante Almeida, el cantor de los expedicionarios del yate Granma; el compañero leal de Fidel y Raúl; el hombre que ha pasado a la historia como "síntesis de Cuba, de sus razas y sus luchas, de sus rebeldías y sus conquistas".
"Las ideas justas y valerosas que Almeida y sus hombres defendieron significan continuidad: el mejor tributo que podemos rendirles las nuevas generaciones", afirmó el Primer Vicepresidente cubano.
Concluyó así este sentido tributo a los héroes, sellado con la estremecedora voz del General de Ejército en medio de las serranías: ¡Hasta la próxima! ¡Viva Almeida!
EN EL MUSEO DEL TERCER FRENTE ORIENTAL "DOCTOR MARIO MUÑOZ MONROY"
Poco después el Presidente cubano se dirigió al poblado de Cruce de los Baños para dejar inaugurado el Museo del Tercer Frente Oriental "Doctor Mario Muñoz Monroy" en el cual se exhibe una amplia muestra de objetos, armas y fotos relacionados con la vida y obra de Juan Almeida Bosque, quien fuera un extraordinario dirigente político, hombre íntegro y entrañable amigo.
Durante el recorrido por la instalación, el General de Ejército escuchó atentamente la explicación ofrecida por especialistas de la institución y rememoró diferentes anécdotas de aquellos días de lucha en la Sierra Maestra.
Entre otras pertenencias de Almeida, el museo preserva algunas de las condecoraciones recibidas como el Título de Héroe de la República de Cuba y los grados de Comandante de la Revolución, el uniforme de campaña utilizado en la Sierra Maestra, su hamaca y otras prendas de vestir que le pertenecieron.
La instalación expone, además, mapas en los que se muestra el desarrollo de los combates ocurridos en el Frente, fotos históricas de diferentes momentos de la lucha en la Sierra y después del triunfo de la Revolución, el pequeño cañón que formaba parte de la artillería rebelde y que jocosamente los guerrilleros llamaban "Rupertico" por el nombre del combatiente que lo construyó, así como otros objetos entregados por integrantes del Frente y familiares de los fallecidos.
Al referirse a la obra que aquí se resguarda, el General de Ejército consideró magnífico el nuevo Museo y agradeció las explicaciones de sus interlocutoras, dejándoles el reto de continuar enriqueciendo esta nueva instalación donde se preservan huellas importantes de nuestra historia.
Poco antes de concluir la jornada y visiblemente emocionado, Raúl escribió en la primera página del libro de visitantes: "Honor y gloria al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque y a su obra grandiosa en toda su vida, desde el ataque al cuartel Moncada, su grito inmortal en la Alegría de Pío hasta hacer una bella canción de amor. De sus hermanos, Raúl Castro y Guillermo García".
Quedaría sellado así otro glorioso día para la historia cubana, día de recordación y homenaje, no solo a los grandes héroes cuyos nombres repite como talismanes una y otra vez nuestro pueblo, también a los cientos de héroes anónimos que con su bregar diario continúan escribiendo la historia.
martes, 26 de febrero de 2013
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