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domingo, 28 de enero de 2018

Develan estatua ecuestre de José Martí

Tomado de Juventud Rebelde/Fotos Internet

La Habana 28 ene.— El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, presidió este domingo el acto de develamiento de la estatua ecuestre del Héroe Nacional, José Martí, en el Parque 13 de Marzo, ubicado en el capitalino municipio de La Habana Vieja.

La estatua, concebida originalmente por la estadounidense Anna Hyatt Huntington en la década de 1950, rinde homenaje al aniversario 165 del natalicio del Apóstol, este 28 de enero. Esta pieza es exactamente igual a la expuesta en Nueva York, con las mismas inscripciones en inglés y español.

A la inauguración de la estatua acudieron representantes del Estado, el Gobierno, las organizaciones políticas y de masas, una amplia representación de intelectuales y cubanos residentes en Estados Unidos que contribuyeron a la realización del proyecto.

En las palabras centrales del acto, el Historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler, afrmó que todo convida esta mañana al recuerdo y la devota gratitud a los padres fundadores de nuestra Patria. Evocamos a José Martí en el acto de su supremo sacrificio de la obra que escogió para su vida.

Leal Spengler destacó la belleza del conjunto escultórico, que muestra la escena del 19 de mayo de 1895. Hoy no nos detenemos a considerar la muerte, que Martí consideró no es verdad cuando se ha cumplido la obra de la vida. Ni venimos con tristeza y abocamiento a su monumento. El bello amanecer de hoy supone para los cubanos y para todos aquellos que en el mundo reverencian y aman a su patria.

165 aniversario de su nacimiento en la calle de Paula, y de que fuera bautizado en la misma pila del presbítero Félix Varela. Es el 150 aniversario que conmemoraremos este año, del inicio de la guerra emancipadora, por la independencia absoluta. Es también el 60 aniversario de la victoria de la Revolución Cubana, todo ello en medio del 500 aniversario de La Habana, que fue testigo de algunos de los hechos más importantes de la historia nacional, destacó Leal Spengler.

Al colocar hoy su estatua, debemos recordar a la ilustre colega Holly Block, quien prestó el Museo de las Artes del Bronx para que Cuba pudiera modelar y fundir la escultura.

Recordó, asimismo, las palabras de Fidel, quien no dejara morir al Apóstol en el año de su centenario. Maestro, Cuba te agradece, afirmó.

Jospeh Mizzi, presidente de la junta de fideicomisarios del Museo de las Artes del Bronx, en Nueva York, dijo que era un honor estar hoy aquí para obsequiar esta estatua al pueblo de Cuba.

Mizzi dijo que durante la realización del proyecto aprendieron sobre el compromiso de José Martí con la independencia de Cuba, y sobre su perspicaz obra en la que retrató la realidad de Estados Unidos.

Agradeció, además, a más de un centenar de donantes que hicieron posible la realización de este proyecto, y a Holly Block, directora del Museo, quien contribuyera de forma decisiva con su realización.

José A. Velázquez Zaldívar, representante de la Alcaldía de la ciudad de Nueva York, recordó que Nueva York siempre ha sido una ciudad de inmigrantes. Desde nuestras instituciones culturales mundialmente reconocidas, y hasta nuestros espacios públicos, la diversidad está presente. La icónica estatua del Apóstol cubano que se yergue en el Parque Central de Nueva York, ha servido de inspiración a muchos, y su develamiento este día no solo marca el 165 aniversario de su natalicio, sino que también asegura que su legado histórico en la búsqueda de independencia sea compartido con las nuevas generaciones.

viernes, 11 de marzo de 2016

Ultraje vergonzoso de un marine yanqui a la estatua de Martí


Ultraje vergonzoso de un marine yanqui a la estatua de MartíPor Margarita Piedra Cesar

Santiago de Cuba, 11 mar.— Hay hechos en la historia cubana que son poco conocidos por las nuevas generaciones y uno de ellos ocurrió el 11 de marzo de 1949, cuando un grupo de marines yanquis profanaron la estatua del apóstol de nuestra independencia José Martí, que se erige en el parque central de la capital cubana.

A diferentes puertos cubanos llegaban los fines de semana algunos buques de guerra de la flota norteamericana en la región del Caribe, con el objetivo de proporcionarles a sus marines algunas horas de esparcimiento y recreación en la isla.

Sin embargo, esas horas se convertían en angustiosas para las poblaciones visitadas por los estadounidenses, quienes se lanzaban a las calles como jaurías humanas sedientas de vicios y placeres e invadían bares, cantinas y prostíbulos en un jolgorio inacabable.

En esa ocasión, 11 de marzo de 1949, varios de ellos en estado de embriaguez se presentaron en el parque central habanero y se encaramaron en la estatua del prócer José Martí, en tanto que uno de ellos llegó hasta los hombros de la efigie y los usó como urinario público.

Aquella profanación a la estatua de Martí, provocó de inmediato una reacción indignante de centenares de habaneros que acudieron hasta el parque central capitalino para repeler la afrenta, por lo que la policía tuvo que intervenir en favor de los marines yanquis, que fueron sacados del lugar protegidos.

Con la publicación al siguiente día de la noticia y la foto del hecho en la prensa nacional, todo el país reaccionó indignado por la agresión y por la pasividad de las autoridades que posteriormente entregaron a los marines al mando de su buque.

Entonces nuestro poeta nacional dedicó uno de sus poemas a la afrenta señalando:

"Ví una vez un marinero.
Yo lo ví subir.
en una alta frente de mármol
y en esa frente escupir.
Un yanqui de su embajada
señores vino por él.
cañones los protegieron
y bajo cañones se fue."

Esa amarga historia ocurrió hace 67 años y en Cuba será irrepetible por siempre pues una de las primeras medidas del gobierno revolucionario al tomar el poder en enero de 1959 fue la de cancelar todos los convenios militares existentes entre Estados Unidos y Cuba, que permitían desmanes como el narrado anteriormente.