Plaza de la revolución

Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta dictadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dictadura. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de diciembre de 2018

Último día de la dictadura: la huída de Batista

Por Armando Fernández Martí

La Habana, 31 dic.— Cuentan que el 2 de diciembre de 1956 cuando se produjo el desembarco de los expedicionarios del Yate Granma, próximo a Playa Las Coloradas, en Niquero, el dictador Fulgencio Batista se encontraba jugando canasta en casa de Jorge García, Primer Ministro del Gobierno y que entonces comentó, que aquello era una aventura local sin importancia, y que los expedicionarios con Fidel Castro al frente serían liquidados en pocos días.

Exactamente dos años y 29 días después de haber dicho eso, en la noche del 31 de diciembre de 1958, reunido en su residencia del Campamento Militar de Columbia, en La Habana, con un grupito de sus más allegados colaboradores el General Eulogio Cantillo le planteaba al dictador Fulgencio Batista: “Señor Presidente, como jefe de las Fuerzas Armadas consideramos que su renuncia a la primera magistratura de la nación contribuirá a restablecer la paz que tanto necesita el país, apelamos a su patriotismo”

Y el señor Presidente conmocionado tal vez por ese patriotismo le respondió al General Cantillo: “Renuncio forzado por las autoridades eclesiásticas, los hacendados y colonos, por los que se pasan al enemigo, por lo que no han ganado ni una escaramuza frente a los bandidos”

Lo que no se atrevió a decir en ese momento el dictador Batista era que en Oriente ya las tropas al mando de Fidel, Raúl y Almeida, avanzaban hacia Santiago de Cuba para atacar, a lo que era considerado el segundo bastión militar del país y que las tropas del Che Guevara habían penetrado también en la capital de Santa Clara.

Por el contrario, ese mismo 31 de diciembre de 1958, los teletipos de las agencias de noticias divulgaban el parte oficial del ejército batistiano donde se anunciaba que los rebeldes acababan de ser derrotados en Las Villas y huían a la desbandada rumbo a Oriente, donde el dictador se proponía, y así lo anunció a su Consejo de Ministros, asumir el mando de las operaciones contra los guerrilleros para exterminarlos.

Pero todo aquello no fue más que un teatro montado por el dictador Batista y los militares golpistas, encabezados por el General Eulogio Cantillo para que el valiente Presidente pudiera escapar de la justicia revolucionaria tras su derrocamiento. Cabe destacar que días antes el General Cantillo se había entrevistado con Fidel en el central América y se comprometió a no permitir la fuga del tirano por lo cual fue juzgado y encarcelado tras el triunfo de la Revolución.

Cuentan que después de aquel valeroso discurso renuncia del dictador, tomó sus maletas y se marchó en un avión que lo esperaba con los motores listos para volar y se fue hacia la República Dominicana dejando embarcado a la mayoría de aquellos invitados por él a despedir el viejo año y recibir el nuevo.

Podrán ustedes imaginar, que aquellos invitados lo que más valía y brillaba del batistato, salieron de aquel campamento en estampida y cada cual desesperadamente, trató de agenciarse los medios para marcharse del país en avioneta, lanchas, etc., para no quedarse embarcados en la isla y no lo fuera a coger la justicia revolucionaria. Y claro, Miami los recibió con los brazos abiertos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Fidel sale de la Plata para dirigir la ofensiva final contra la dictadura

Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 16 nov.— Este 16 de noviembre se cumplen 59 años de aquella fecha de 1958 cuando al frente de la Columna 1 del Ejército Rebelde, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz partió definitivamente desde el campamento de La Plata en la Sierra Maestra para dirigir directamente en los campos de batalla, la ofensiva final contra la dictadura de Fulgencio Batista que se iniciaría por esos días.

En la Plata el Ejército Rebelde había establecido su Comandancia General desde mayo de 1958, teniendo en cuenta las condiciones favorables de ese sitio, uno de los puntos más intrincados de la Sierra Maestra ubicado a 950 metros de altura sobre el nivel medio del mar y prácticamente inaccesible por tierra e invisible para la aviación.

En ese entonces la Finca la Plata era propiedad del campesino Osvaldo Medina, cuya casa fue visitada por primera vez por Fidel en mayo de 1957, quien conversó largamente con el agricultor. Un año después en un poco más de 600 hectáreas de esa finca establecía el Comandante en Jefe y su columna rebelde su campamento hasta el final de la guerra.

En la Comandancia General de La Plata se construyeron 20 instalaciones rústicas, todo un complejo logístico para la guerra bajo la supervisión de la Heroína Celia Sánchez Manduley, quien se preocupó de que cada una fuera adaptada al medio natural, sin que se talase un solo árbol o se nivelara un centímetro de tierra.

Entre las instalaciones más importantes se encontraban en hospitalito Mario Muñoz, la casa de la administración, la cocina, la vivienda de los visitantes, la emisora Radio Rebelde, la casa de los locutores, la del pelotón femenino Las Marianas y la casa de Fidel.

Desde la Comandancia General de La Plata, Fidel organizó la invasión a Las Villas y Occidente y se crearon el Segundo, Tercero, y Cuarto Frentes de guerra, siendo la Columna 1, fundamentalmente, la que aportó los combatientes que cumplieron tan importante misiones.

El 16 de noviembre de 1958 partió desde este campamento al frente de su tropa Fidel para dirigirse hacia el poblado de Guisa, enmarcado hoy en territorio de la provincia Granma, para dirigir personalmente una de las más cruciales batallas liberada por el Ejército Rebelde durante la lucha de liberación nacional, pues en este lugar, ubicado a sólo 12 kilómetros de Bayamo la dictadura tenía concentradas importantes fuerzas y armamentos y era su centro de operaciones contra la Sierra Maestra.

Tras el triunfo de la Revolución, Fidel regresó al campamento de La Plata en mayo de 1959 para firmar la Primera Ley de Reforma Agraria, este sitio es hoy un museo histórico donde se conservan 18 de sus instalaciones originales y por sus méritos fue declarado Monumento Nacional en 1978.