Plaza de la revolución
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sábado, 22 de abril de 2017
sábado, 21 de enero de 2017
Artesano santiaguero defiende música cubana con creación de instrumentos de percusión menor
El amor por la música cubana y su
significado dentro y fuera del ámbito nacional, son los por qués del
quehacer artístico del artesano Hamlet Campos Beltrán
“Y estoy orgulloso de servir a la cultura. Y es verdad que me siento orgulloso que ellos vayan con ese instrumento, con esa bandera y que representen a nuestro país en cualquier escenario del mundo”.
Por Kenia Tabares Robles
Santiago de Cuba, 21 ene.— Más de 20
años lleva Hamlet Campos Beltrán en la práctica de un arte que llegó a
su vida sin proponérselo. Primero fue la maraca, luego el güiro y el
chekeré, hasta volverse un maestro en la creación de instrumentos de percusión menor.
Hasta un año estima el uso del güiro, un accesorio que se utiliza en la música de países de Centroamérica, entre ellos Puerto Rico, República Dominicana y Cuba. Su habilidad de artesano le permite reconocer cuál es el güiro de mejor calidad, incluso por como suena la cuchilla.
Pero lo que más trabajo le costó hacer fue la maraca de piel, de modo que transmitió bien temprano los conocimientos a su hijo. El pirograbado, diseño, acabado, estética y sonido son las claves que asume Hamlet Campos Ortiz, virtuoso que ve en su padre, un guía.
“Papá siempre me pide un poquito más cada día, que perfeccione las piezas y esté atento a cada detalle para que quede mejor”, aseguró.
Hamlet padre no recuerda el nombre del vetusto artesano habanero que le enseñó las herramientas del tradicional arte. Lo que sí recuerda es cuánto aprendió de él, y vive agradecido por compartir un conocimiento que, por lo general, se transmite en las familias, de generación a generación, y asegura que “los músicos lo han enseñado a perfeccionar los instrumentos, porque son exigentes”.
En su pequeño taller, ubicado en el poblado Cuabitas, municipio Santiago de Cuba, tiene un atractivo mundo. Un árbol de güira lo provee de buena parte del material que emplea en sus trabajos.
La marca HC (Hamlet Campos) patentizada en Cuba en septiembre de 2015 avala el sostenido trabajo de este equipo, pues la música cubana la llevan en el corazón.
La historia que un día comenzó con la vieja trova santiaguera irradió su efecto en artistas y orquestas cubanas como Adalberto Álvarez y su Son, Haila María Mompié, Anacaona, Eliades Ochoa, NG La Banda, Los Van Van, Tony Avila, entre otros.
“Y vienen de Japón, Francia, Estados Unidos, y claro que me siento satisfecho, lo que siento es no tener una sola cosa, no tener más años para seguir avanzando y hacerlo mejor”, dice con toda sinceridad este sencillo hombre.
Para lograr estas maravillas el arte de toda una familia es primordial. Nadie como la tía teje con tanto virtuosismo.
Los sentimientos de estos artesanos fluyen de sus manos e intelecto y
brotan. Brotan al compás de los ritmos de nuestros músicos y en
merecido agradecimiento el cariño de ellos para Hamlet. Hasta un año estima el uso del güiro, un accesorio que se utiliza en la música de países de Centroamérica, entre ellos Puerto Rico, República Dominicana y Cuba. Su habilidad de artesano le permite reconocer cuál es el güiro de mejor calidad, incluso por como suena la cuchilla.
Pero lo que más trabajo le costó hacer fue la maraca de piel, de modo que transmitió bien temprano los conocimientos a su hijo. El pirograbado, diseño, acabado, estética y sonido son las claves que asume Hamlet Campos Ortiz, virtuoso que ve en su padre, un guía.
“Papá siempre me pide un poquito más cada día, que perfeccione las piezas y esté atento a cada detalle para que quede mejor”, aseguró.
Hamlet padre no recuerda el nombre del vetusto artesano habanero que le enseñó las herramientas del tradicional arte. Lo que sí recuerda es cuánto aprendió de él, y vive agradecido por compartir un conocimiento que, por lo general, se transmite en las familias, de generación a generación, y asegura que “los músicos lo han enseñado a perfeccionar los instrumentos, porque son exigentes”.
En su pequeño taller, ubicado en el poblado Cuabitas, municipio Santiago de Cuba, tiene un atractivo mundo. Un árbol de güira lo provee de buena parte del material que emplea en sus trabajos.
La marca HC (Hamlet Campos) patentizada en Cuba en septiembre de 2015 avala el sostenido trabajo de este equipo, pues la música cubana la llevan en el corazón.
La historia que un día comenzó con la vieja trova santiaguera irradió su efecto en artistas y orquestas cubanas como Adalberto Álvarez y su Son, Haila María Mompié, Anacaona, Eliades Ochoa, NG La Banda, Los Van Van, Tony Avila, entre otros.
“Y vienen de Japón, Francia, Estados Unidos, y claro que me siento satisfecho, lo que siento es no tener una sola cosa, no tener más años para seguir avanzando y hacerlo mejor”, dice con toda sinceridad este sencillo hombre.
Para lograr estas maravillas el arte de toda una familia es primordial. Nadie como la tía teje con tanto virtuosismo.
“Y estoy orgulloso de servir a la cultura. Y es verdad que me siento orgulloso que ellos vayan con ese instrumento, con esa bandera y que representen a nuestro país en cualquier escenario del mundo”.
sábado, 27 de febrero de 2016
Artesano de la luz creará oficina para el estudio de la aluminografía
Santiago de Cuba, 27 feb.— Por vez primera el escultor, fotógrafo y dibujante Gaspare Di Caro muestra el arte de la aluminografía en esta ciudad del oriente cubano. Además de su intervención en la Iglesia Catedral santiaguera, el artista extenderá su trabajo a otras edificaciones. La creación de una Oficina para el estudio del arte luz en Santiago de Cuba es una de las principales ambiciones del artista.
En el parque Céspedes y antes que se
haga la oscuridad el artista se convence de que es este el espacio ideal
para que los vitrales de luz se muestren. Un espectáculo que tiene de
pasado y futuro aparece, cuando se apagan las luces del espacio
fundacional de la más caribeña de las ciudades cubanas. Y cuando solo
quedan los necesarios testigos, Gaspare sincroniza sus cuatro
proyectores en el interior del antiguo Ayuntamiento. Por vez primera el
artesano de la luz expone su arte de la luminografía en esta región
oriental.
Las imágenes cambian cada treinta segundos en la fachada de la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba. Imaginarios de artistas de siglos pasados aparecen con la gracia de las líneas y los colores: Boticceli y Caravaggio son citas recurrentes en el trabajo de Gaspare Di Caro.
”Tengo mucha influencia de Caravaggio, el fue denominado como el pintor de la luz, pero yo lo considero como un artista de las sombras y eso realza sin dudas el valor de la luminosidad”, comento el creador.
Hace más de 15 años Gaspare trabaja con la luz. El fuego inició el desarrollo de la civilización y también contagió a este escultor, fotógrafo y dibujante en el manejo de todo lo que produce luz. Otras edificaciones santiagueras servirán de soporte a este espectáculo nocturno.
”Tengo intenciones de luminografiar las iglesias de Santo Tomás, y la del Santuario del Cobre que me parece una construcción muy interesante por la disposición de las torres y su cúpula”, concluyo Gaspare.
El artista convencido de que esta ciudad agradece el arte de la luz, desea crear una Oficina para el estudio de la luminografía en Cuba.
Las imágenes cambian cada treinta segundos en la fachada de la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba. Imaginarios de artistas de siglos pasados aparecen con la gracia de las líneas y los colores: Boticceli y Caravaggio son citas recurrentes en el trabajo de Gaspare Di Caro.
”Tengo mucha influencia de Caravaggio, el fue denominado como el pintor de la luz, pero yo lo considero como un artista de las sombras y eso realza sin dudas el valor de la luminosidad”, comento el creador.
Hace más de 15 años Gaspare trabaja con la luz. El fuego inició el desarrollo de la civilización y también contagió a este escultor, fotógrafo y dibujante en el manejo de todo lo que produce luz. Otras edificaciones santiagueras servirán de soporte a este espectáculo nocturno.
”Tengo intenciones de luminografiar las iglesias de Santo Tomás, y la del Santuario del Cobre que me parece una construcción muy interesante por la disposición de las torres y su cúpula”, concluyo Gaspare.
El artista convencido de que esta ciudad agradece el arte de la luz, desea crear una Oficina para el estudio de la luminografía en Cuba.
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