
Santiago de Cuba, 4 ago.— Mucho se ha logrado en embellecer la capital del Caribe. Sin embargo la ciudad de Santiago de Cuba aún sufre la mancha de la irresponsabilidad. Algunas personas, sin escrúpulos, contra todo civismo, vierten desechos en las calles, convirtiendo este en un problema que afecta a todos.


También en Calvario, esquina San Francisco se alternan trastos, botellas, ropa, y sacos. Alciviades Montoya Gutiérrez, trabajador de Comunales comenta mientras su brigada procede al saneamiento del lugar con el auxilio de las palas y un camión: “Tenemos que hacer esto todos los días, incluso cuando llueve y a nadie le molesta el churre, a nadie le duele.”

Otros de los puntos que se han convertido en usuales vertederos de los moradores, son Sueño entre I y 5ta, detrás del combinado deportivo Antonio Maceo y Reloj esquina a Trocha, una cuadra más arriba del Hospital Infantil Sur “La Colonia”. Podría pensarse: ¿Por qué no colocar latones de basura en lugares como estos?
La respuesta de Eglis Gil Martínez, Jefe de Higiene del Distrito 2 es contundente: “Cerca de la Colonia, en Reloj esquina a Trocha, se ubicaron dos contenedores verdes y los dos se lo robaron. Cerca de allí, en Santa Rosa esquina Trocha se pusieron dos y se robaron uno.”

Se necesita hacer cuestión de moral ser señalado por conductas como estas, que la ley sea implacable con los infractores, y prolifere una actitud combativa entre los vecinos.
Existen buenas razones para poner manos a la obra, las características tropicales de nuestro clima que agudizan las afectaciones a la salud derivadas de estos comportamientos. Eso sin contar cuanto afecta el ornato público de una urbe que se empeña en ser mejor cada día. Solo la conciencia y participación de todos, podrá hacer de esta una ciudad más bella, higiénica y disciplinada, como pidiera el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
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