Plaza de la revolución

Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta trascender. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trascender. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de octubre de 2017

Trascender del Che, es estar en todos

Por Lourdes Palau Vázquez

Santiago de Cuba, 8 oct.— Trascender es más que una palabra, es pasado, presente y futuro, quizás por ello buscando vocablos precisos para sintetizar tu grandeza escogí acertadamente. Trascender fue ideal, porque sin proponértelo nunca, estas en todas partes.

Escudriñe inspiraciones de otros tiempos en que siempre inmenso e incalculable apareciste en mi vida, ya de niña en aquellos recuerdos de los míos llorando tu partida, hoy encontré emociones detenidas en papeles amarillos, párrafos de corazón agitado ante la visita a tu mausoleo donde un rayo de sol descansa en la estrella de tu boina guerrillera.

Trascender, porque busco y encuentro los versos de una joven enamorada ante tu fotografía, mirando tus ojos profundos y acariciando imaginariamente con sus dedos tu melena desde un cuadro que ha colgado siempre en su habitación como reliquia familiar.

Trasciendes en los versos de los poetas que te han llamado Comandante, amigo, caballero gallardo, guerrillero de América, Santo joven, modelo de hombre, porque traspasas con tu retrato cualquier pecho, negro, blanco, gris. Eres más que una imagen, eres un icono imprescindible para seguir luchando, para amar.

Te has extendido en todos, con la muerte llegó la fuerza de tu ejemplo multiplicado hace 50 años se disemina y crece, vives en los mejores sueños de la humanidad que te enarbola como pancarta y eres escudo y espada en el combate por el mundo al que aspiraste.
Eres inspiración que nos vuelve a la vida, tal vez por ello el cantor vaticinara en sus coplas:

“Yo sabía bien que ibas a volver, que ibas a volver de cualquier lugar, porque el dolor no ha matado a la utopía, porque el amor es eterno y la gente que te ama no te olvida. Tú sabías bien desde aquella vez que ibas a crecer que ibas a quedar, porque la fe clara limpia las heridas, porque tu espíritu es humilde  y reencarnas en los pobres y en sus vidas”.

viernes, 4 de agosto de 2017

De chofer a editor: la voluntad de trascender

Por Karina Sotomayor Otero

El Rigo, como muchos le decimos, se distingue entre los que caminan aledaños a los muros del Cuartel Moncada, por su estatura, su temperamento, por la historia que le acompaña desde el año 1986 y la forma en que transformó su vida profesional.

Cuando llega por las mañanas hasta los cubículos de edición del Telecentro santiaguero, es común que se ubique en su trabajo una hora después, porque todos se auxilian de sus conocimientos y con modestia le consideran un maestro. Pero Rigo para los años ochenta cuando llegaba a este Telecentro, no tenía como rutina adentrarse en estos departamentos, ni siquiera maneja los tecnicismos de las profesiones afines con la realización. Su trabajo se limitaba y con todo el honor y la utilidad que le acompañan,  a ser chofer.

Por la década de los ochenta  su trabajo era servirle desde el volante a la televisión en Santiago de Cuba y así  se ofreció también como mochilero y auxiliar de transporte en el enlace de  microondas de la unidad de remoto del otrora Tele Rebelde. Tenía en ese entonces  vencido como escolaridad solo el preuniversitario,  pero tenía un sueño y fue tras esa visualización con todas las fuerzas y el conocimiento.

Rigoberto Rodríguez Larralde fue chofer alrededor de 6 años pero soñaba con ser un realizador y fue superándose a sí mismo. Alcanzó el nivel de Técnico Medio en Electrónica y en los noventa  a través de los cursos de superación para trabajadores, ingresó al Instituto Superior de Arte desde su filial en la provincia de Holguín; aplicó en la especialidad de Edición y Montaje.

Ya para el año de 1996 dejó el volante para adentrase con todo ese amor en el trabajo de los software de edición digital. Aún sin egresar del ISA realizó a partes iguales programas musicales, históricos, documentales, crónicas seriadas y asumió la rutina productiva del Departamento Informativo.

En el último año del siglo XX  ya era un editor oficial y con todos los certificados, de hecho, es iniciador de la edición  Avid en esta provincia. Cuando se sienta frente a una máquina piensa que son ya 17 años cumpliéndole a un sueño que le llegó mientras era chofer.