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viernes, 24 de noviembre de 2017

Destaca astillero de Santiago de Cuba en el mantenimiento naval de zona oriental

Por Israel Hernández Planas

Santiago de Cuba, 24 nov.— La Empresa Astilleros del Oriente (ASTOR) destaca por las acciones de mantenimiento y construcción de buques, embarcaciones y otros artefactos navales para el servicio de navegación en la región oriental. Dicha entidad radicada en Santiago de Cuba diversifica su accionar en múltiples sectores de la economía.

La bahía santiaguera reserva algo más que bellas vistas y trasiegos navales. Hasta un Varadero ubicado en la ribera este de la rada acuden todo género de embarcaciones de pequeño y mediano porte. La razón es que el colectivo de este sitio lleva más de 30 años dedicado la reparación exhaustiva de las flotas que navegan por toda la región oriental y algunas llegadas desde otras partes de Cuba.

“También hemos atendidos en nuestro varadero a armadores de países como Jamaica y República Dominicana. Debemos tener en cuenta que una de nuestras tareas es hacer pequeñas reparaciones a buques mercantes anclados en el puerto de Santiago por lo que podemos decir que son muchos clientes extranjeros los que pueden certificar la calidad de nuestro trabajo”, menciona el ingeniero Edgar Hernández Vicente, joven que se desempeña como especialista principal de la Unidad Básica ASTOR Santiago.

Sucede que la Empresa Astilleros del Oriente es una autoridad en las reparaciones navales de embarcaciones con distintas finalidades. En lo que va de año ha intervenido unas 12 embarcaciones en el varadero pero su accionar contempla también la asistencia a buques en travesía y a mercantes que se encuentran a flote en el puerto de Santiago de Cuba.

“De nuestra unidad han salido embarcaciones nuevas como las que fabricamos para la transportación local de pasajeros en el litoral de Santiago de Cuba. Son lanchas que llevan un alto nivel de compromiso porque de ellas depende la vitalidad de la sociedad en las áreas de la bahía”, dice Hernández Vicente.

El astillero Manzanillo y el radicado en Nuevitas conforman también La empresa ASTOR que completa su perfil con una agencia empleadora de personal capacitado y otra unidad dedicada a servicios industriales a terceros.

“En este año ha sido muy provechoso el diversificar nuestros trabajos. Hemos acometido las reparaciones de todos los puentes ferroviarios

de hierro de la región oriental y nuestra participación en reparaciones industriales de entidades como la pasteurizadora, trabajos sobre todo en la especialidad de pailería y soldadura”, asegura Idelfonso Santo Hernández Salomón, Subdirector Comercial de ASTOR Santiago.
Para el año 2018 ASTOR prevé la ampliación de su mercado terrestre. La construcción y mantenimiento de tanques de combustibles en los aeropuertos y la continuación de los trabajos en los puentes ferroviarios marcaran el ritmo de esta unidad que certifica su calidad más allá de las aguas orientales de Cuba.

domingo, 3 de julio de 2016

Batalla naval de Santiago de Cuba, el hecho que cambió un bello paisaje

Por Israel Hernández Planas

Santiago de Cuba, 3 jul.—  Este domingo es probable, según el pronóstico, que haga tan buen tiempo como el 3 de julio de 1898 en la región oriental de Cuba. En el Castillo San Pedro de la Roca reverbean los rayos del sol haciendo sofocante el recorrido de las áreas exteriores del Morro. Los turistasvan y vienen por las galerías tranquilamente mientras a su merced están las mejores vistas de la bahía según muchos. En resumen, tranquilidad, sol y una vista inmejorable.

Pero hace 118 años en el mismo sitio la situación no podía ser peor.

La claridad sofocada por el humo de los cañones, el ruido ensordecedor de máquinas a todo vapor y las explosiones, los gritos de guerra de una escuadra naval que por la estrecha bocana iba a sabiendas a su desastre; todo apuntaba a la peor de las vistas, a una visión de la guerra. Frente a la línea de costa aguardaban con pérfida superioridad los once buques norteamericanos colimando con viento a favor uno a uno, los barcos españoles que salían por la boca de la bahía.

Cada uno de los seis buques ibéricos pertenecientes a la escuadra del Almirante Pascual Cervera y Topete terminarían reducidos a escombros bajo el lecho marino, retorciendo sus herrumbres históricas al paso del tiempo.

Testigos imperecederos de las primeras aventuras norteamericanas en tierras cubanas  varios navíos flanquean la línea costera desde la entrada de la Bahía justo hasta la desembocadura del Rio Turquino a unos 90 kilómetros al oeste Santiago de Cuba, yacen los restos oxidados de lo que fuera una de las escuadras navales más prestigiosas de la España del siglo XIX.

Declarados en el 2015 como Patrimonio Nacional los pecios son parte indisoluble de la historia de la ciudad de Santiago de Cuba. De ahí que para los especialistas santiagueros la conservación y difusión de dicho patrimonio represente una responsabilidad ajustada.

La conservación de los barcos hundidos de la escuadra de Cervera no es homogénea. Debemos tener en cuenta la situación en que terminó cada uno, pues hay algunos que apenas sufrieron daños como es el caso del crucero acorazado Cristóbal Colón que sólo sufrió cinco impactos, otros simplemente fueron desastrosamente cañoneados como es el caso del Vizcaya y el Almirante Oquendo.

El crucero protegido, Infanta María Teresa, buque insignia de la escuadra hispana que fue el primero en salir, quedó incendiado cerca de la costa y los norteamericanos, en el afán de jactarse de un buen trofeo de guerra, lo remolcaron para llevarlo a los Estados Unidos, intentona que fracasó cuando un mal tiempo hizo zozobrar el barco herido en las Bahamas cerca de la Isla del Gato.

El resto de la escuadra se encuentra esparcido desde los primeros kilómetros de la costa oeste hasta las inmediaciones del popular Campismo Rio la Mula, donde se haya sumergido el crucero acorazado Cristóbal Colón.

Los pecios o restos del barco hundido, han sufrido el embate climatológico de más de un siglo. Pero creo que uno de los factores más peligrosos para su conservación durante mucho tiempo fue la acción del hombre. Para ello se trazó trazado un plan de cuidado para el patrimonio subacuático llevado a cabo por los especialistas en conservación y hasta por los moradores en los sitios cercanos a los naufragios.

La flota del Almirante Pascual Cervera y Topete sigue inerme en las profundidades del litoral santiaguero pero no olvidada por muchos amantes de la historia y para aquellos que comprenden el tesoro sumergido en las aguas de Santiago.

Sea la conservación de nuestro patrimonio subacuático la via para seguir contando con aquello que un día se erigió como símbolo del valor de los marinos españoles.

jueves, 3 de julio de 2014

Combate Naval de Santiago de Cuba

Combate Naval de Santiago de CubaPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 3 jul.— Hace 116 años, el 3 de julio de 1898 se produjo la Batalla Naval entre las escuadras norteamericanas y españolas a la entrada de la bahía de Santiago de Cuba y costas aledañas. Ya para esta fecha, 16 mil soldados norteamericanos habían desembarcado por playas cercanas a Santiago de Cuba y en colaboración con tropas mambisas comenzaron el sitio de la ciudad, desplazando de sus alrededores las posiciones de los soldados colonialistas hispanos.

La Escuadra Española, integrada por seis buques, cuatro cruceros acorazados y dos destructores, era considerada insignia de la marina hispana en América y se encontraba al mando del Almirante Pascual Cervera, quien en 3 de julio de 1898 recibió órdenes del gobierno colonial de la isla de romper el cerco establecido por la armada yanqui a las costas santiagueras, en una operación que fue considerada como suicida.

La Escuadra Estadounidense por su parte, estaba compuesta por cuatro acorazados, un crucero acorazado dos yates artillados que superaban por mucho técnicamente a la española, por lo que al salir de la bahía santiaguera el buque insignia hispano Infanta María Teresa, fue prácticamente acribillado, así como las demás naves Vizcaya, Almirante Oquendo y Cristóbal Colón.

Igual suerte corrieron las restantes cinco naves de la Escuadra Española, todas las cuales fueron perseguidas, bombardeadas y hundidas próximo a la costa de Santiago de Cuba, en un desigual combate que se prolongó apenas por cuatro horas y que dejó un saldo de 350 muertos, 160 heridos y mil 720 prisioneros.

De esa forma, el 3 de julio de 1898, ante las puertas de la ciudad de Santiago de Cuba, España vio hundirse en el Mar Caribe a su otrora poderosa escuadra naval en América del Mar de las Antillas, mientras que Estados Unidos, al salir victorioso de este desigual combate, dio muestra de la ferocidad con que nacía el imperialismo yanqui, que tuvo su parto para desgracia del mundo con esta guerra hispano-americana al robarle la victoria al Ejército Libertador cubano, que durante 30 años luchó para obtenerla.

Al cumplirse 100 años de ese holocausto, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “…una de las páginas más heroicas de la historia de España la escribió la Escuadra de Cervera, y la más grande victoria moral” 

miércoles, 3 de julio de 2013

Recordarán en Museo Castillo del Morro batalla naval de 1898

Por Marlene Montoya

Con un acto político-cultural en el Museo Castillo del Morro San Pedro de la Roca, de esta ciudad, será recordada hoy la batalla naval que puso fin hace 115 años a la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana.
  
Asistirán intelectuales, artistas y otros participantes en el 33 Festival del Caribe, que comienza este miércoles en Santiago de Cuba, quienes disfrutarán de bailes, cantos y la tradicional Ceremonia de la Puesta del Sol, cuando se oculta el astro rey en el infinito del mar, ahora pasadas las 7:00 pm.
  
Podrán apreciar, además, una exposición del patrimonio subacuático internacional en distintas plataformas de la antigua fortaleza, cuya construcción comenzó en 1638 con un proyecto del ingeniero militar italiano Juan Bautista Antonelli, en un promontorio rocoso a 70 metros sobre el nivel del mar.
  
Considerado una joya de la ingeniería militar en el Caribe, el Castillo del Morro forma parte del Sitio Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad, en la bahía de Santiago de Cuba, con varios exponentes asociados a obras defensivas como fuertes y baterías.
  
Yaima Viñals, especialista de la institución cultural, destacó a la AIN que el 23 de julio de 1978, abrió sus puertas a los visitantes como Museo de la Piratería, y años más tarde adoptó el nombre actual, para evocar al gobernador de turno que mandó a erigir la sólida fortificación.
  
Algunas de sus salas, apuntó, cuentan sobre el conflicto que marcó el fin del imperio español en Cuba, y también de la figura del Almirante Pascual Cervera y Topete, al frente de la escuadra española, aniquilada en la bahía por la superior artillería de los buques de Estados Unidos.
  
Precisamente, en el fondo del mar del litoral se hallan los restos de los acorazados Cristóbal Colón, Almirante Oquendo y Vizcaya y los destructores Furor y Plutón, todos de la armada española, y del Merrimac, norteamericano.
  
En la carretera de Siboney radica, hace 15 años, un museo que narra los antecedentes y consecuencias de la conflagración de 1898, que involucró a tres países.