Hoy también se cumple el aniversario 17 de que saiera al éter s sotop digital santiaguero tvsantiago
Por Adis López González
Santiago de Cuba, 22 jul.— Más de medio siglo, ha transcurrido, desde que surgió Tele Rebelde, al servicio del pueblo en Santiago de cuba, 2l 22 de julio de 1968. La región oriental del país, podía así mostrar su realidad.
La huella es tan profunda, que aunque el 16 de abril de 1986, se convierte en el primer telecentro de Cuba, con el nombre de “Tele Turquino”, aún para muchos, tras esos muros del Moncada, se emite la señal de Tele Rebelde, el primer canal de televisión creado tras el triunfo de la Revolución, fuera de la capital.
Durante la transmisión, desde las seis de la tarde y hasta la media noche, el canal proponía noticias, deporte, música y una emblemática programación dramática: aventuras, cuentos, teatros, históricos, terror y novelas.
Era realidad el anhelo de muchos soñadores, artistas, creadores. Fue un gran casting a nivel comunitario, en tiempos donde televisores populares, se instalaron en parques y barrios, para propiciar mayor acceso a los espectadores, ante el déficit de equipos.
Tele Rebelde, es muestra de los valores de los hombres y mujeres de esta región de Cuba, donde los vecinos donaron y prestaron muebles, vestidos, se convirtieron en activos televidentes y promotores, porque amaban esa televisión y por ella cada esfuerzo valía la pena.
Fue escuela de locutores, narradores, periodistas y técnicos. Aunque el hecho aún propicia algunas polémicas, su historia compromete y honra al colectivo del telecentro santiaguero, tener tan nobles y profesionales raíces en la cultura de la nación es inmenso privilegio.
Hace cincuenta y un años, desde que el veintidós de julio de 1968 naciera el canal Tele Rebelde, en Santiago de Cuba. Es, sin lugar a dudas, uno de los sucesos culturales más importantes de la segunda mitad del siglo veinte en el país.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
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lunes, 22 de julio de 2019
miércoles, 3 de junio de 2015
La Maya, su economía y el medio siglo de Santiago de Cuba
Una ciudad como Santiago de Cuba no
creció sin las emociones, la economía, la vida de sus poblaciones
aledañas: El Cobre, el Cristo, Siboney, Alto Songo, Boniato, Algodonal o
La Maya fueron afluentes a una economía y vida que ahora, justo a
ahora, cumple medio milenio.
Desde Songo – La Maya los aportes
llegaron sobre todo con la producción de azúcar y café, según
historiadores locales en 1857 trabajaron en lo que se conoce hoy como
Songo – La Maya 20 ingenios azucareros.
La hoy conocida como Tierra del León de Oriente era entonces el partido Jutnicú y se consideraba junto a El Cobre como un partido de primera clase por la gran cantidad de ingenios que poseía y el aporte económico a la urbe capital.
Luego de la revolución de Haití (1791–1804), la localidad se convirtió en un centro altamente productor de café. En la zona se contaban 55 importantes cafetales dominados por familias como al Cape Lumbar o la Casterenoux.
Actualmente Songo – La Maya cuenta con una población de más de 90 mil habitantes y su economía depende fundamentalmente de la agricultura. La Fábrica de Conservas de Ponupo es otra de las más importantes fuentes de ingreso de la localidad.
La hoy conocida como Tierra del León de Oriente era entonces el partido Jutnicú y se consideraba junto a El Cobre como un partido de primera clase por la gran cantidad de ingenios que poseía y el aporte económico a la urbe capital.
Luego de la revolución de Haití (1791–1804), la localidad se convirtió en un centro altamente productor de café. En la zona se contaban 55 importantes cafetales dominados por familias como al Cape Lumbar o la Casterenoux.
Actualmente Songo – La Maya cuenta con una población de más de 90 mil habitantes y su economía depende fundamentalmente de la agricultura. La Fábrica de Conservas de Ponupo es otra de las más importantes fuentes de ingreso de la localidad.
viernes, 3 de febrero de 2012
Medio siglo bloqueo y Cuba sigue firme
Autor :Armando Fernández Martí
El 3 de febrero de 1962, apenas tres días de que Cuba fuera expulsada de la OEA, el entonces Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, emitió la proclama presidencial 3447 que oficializaba el bloqueo económico total de ese país a la isla caribeña y cuyo propósito indiscutible era, rendir al pueblo cubano por hambre y enfermedades.
Esa decisión del mandatario norteamericano no fue más que la oficialización de algo que se había iniciado prácticamente desde los primeros meses del triunfo revolucionario en la isla, ya que en el mes de junio de 1959, por ejemplo, se redujo la cuota azucarera, que después fue suprimida totalmente, además de prohibir las inversiones privadas en Cuba y eliminar la ayuda económica a la isla.
La proclama emitida por el presidente estadounidense ese 3 de febrero hace 50 años, ordenaba al Secretario del Tesoro promulgar todas las medidas y regulaciones necesarias para hacer efectiva la prohibición de importaciones a Estados Unidos de los productos cubanos y de todos los importados desde o a través de la isla.
Asimismo el documento ordenaba al Secretario de Comercio diera continuidad y reforzara las medidas de prohibición a todas las exportaciones de Estados Unidos hacia Cuba.
El bloqueo económico a Cuba formó parte entonces y aún lo es de la política agresiva de los gobiernos de Estados Unidos, para hacer pagar a los cubanos el precio de su libertad, soberanía e independencia en todos los sentidos.
Ese bloqueo económico oficializado hace hoy 50 años, reforzado a través del tiempo con otras medidas como las Leyes Torricelli y Helms-Burton, han causado a la isla daños económicos superiores a más de 104 mil millones de dólares, lo que constituye sin dudas, un acto de genocidio y una violación flagrante del derecho internacional.
Producto de ello, siete de cada diez cubanos que habitan hoy el país han nacido, vivido y resistido los efectos del bloqueo, a pesar del cual, la isla caribeña experimenta un desarrollo sostenido con resultados excepcionales en la educación, la salud y las ciencias, entre otros sectores.
Desde aquel 3 de febrero de 1962, los cubanos hemos resistido y con bloqueo o sin bloqueo, acumulamos victorias, que ni el propio imperio puede exhibir y marchamos con la frente en alto optimistas y seguros que más temprano que tarde el bloqueo no será más que un capítulo amargo de nuestra gloriosa historia.
El 3 de febrero de 1962, apenas tres días de que Cuba fuera expulsada de la OEA, el entonces Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, emitió la proclama presidencial 3447 que oficializaba el bloqueo económico total de ese país a la isla caribeña y cuyo propósito indiscutible era, rendir al pueblo cubano por hambre y enfermedades.
Esa decisión del mandatario norteamericano no fue más que la oficialización de algo que se había iniciado prácticamente desde los primeros meses del triunfo revolucionario en la isla, ya que en el mes de junio de 1959, por ejemplo, se redujo la cuota azucarera, que después fue suprimida totalmente, además de prohibir las inversiones privadas en Cuba y eliminar la ayuda económica a la isla.
La proclama emitida por el presidente estadounidense ese 3 de febrero hace 50 años, ordenaba al Secretario del Tesoro promulgar todas las medidas y regulaciones necesarias para hacer efectiva la prohibición de importaciones a Estados Unidos de los productos cubanos y de todos los importados desde o a través de la isla.
Asimismo el documento ordenaba al Secretario de Comercio diera continuidad y reforzara las medidas de prohibición a todas las exportaciones de Estados Unidos hacia Cuba.
El bloqueo económico a Cuba formó parte entonces y aún lo es de la política agresiva de los gobiernos de Estados Unidos, para hacer pagar a los cubanos el precio de su libertad, soberanía e independencia en todos los sentidos.
Ese bloqueo económico oficializado hace hoy 50 años, reforzado a través del tiempo con otras medidas como las Leyes Torricelli y Helms-Burton, han causado a la isla daños económicos superiores a más de 104 mil millones de dólares, lo que constituye sin dudas, un acto de genocidio y una violación flagrante del derecho internacional.
Producto de ello, siete de cada diez cubanos que habitan hoy el país han nacido, vivido y resistido los efectos del bloqueo, a pesar del cual, la isla caribeña experimenta un desarrollo sostenido con resultados excepcionales en la educación, la salud y las ciencias, entre otros sectores.
Desde aquel 3 de febrero de 1962, los cubanos hemos resistido y con bloqueo o sin bloqueo, acumulamos victorias, que ni el propio imperio puede exhibir y marchamos con la frente en alto optimistas y seguros que más temprano que tarde el bloqueo no será más que un capítulo amargo de nuestra gloriosa historia.
jueves, 2 de febrero de 2012
A medio siglo de la quema de Hatuey
Autor :Armando Fernández Martí
La rebeldía de los cubanos y e amor a la libertad e independencia nos llegaron desde fecha bien temprana en la historia, cuando los aborígenes que habitaban la isla hacia 1511, se rebelaron contra la presencia de los españoles que pretendían colonizarla.
Cuentan que tan pronto Diego Velázquez con unos 90 hombres pisaron tierra por la zona más oriental del país, próximo a la bahía de Guantánamo, se encontraron con la resistencia indígena que los atacaron con piedras y flechas.
Al frente de los aborígenes se encontraba Hatuey, que había sido Cacique de una región dominicana llamada Guahaba y que se encontraba prófugo de La Española, hoy Santo Domingo, donde los españoles habían establecido su primera colonia en América, y cometido numerosos desmanes en contra de los indios.
Precisamente, la expedición de Velázquez a Cuba tenía como principal propósito capturar y someter a los aborígenes de la isla para ser enviados como fuerza esclava a La Española, donde la crueldad de los colonialistas hispanos habían prácticamente extinguido a los indios.
Fue por eso que el Cacique Hatuey se hizo fuerte en la región de Maisí, la más oriental de Cuba y la más próxima a Dominicana, convenciendo a los aborígenes cubanos de enfrentar a los españoles e impedir la entrada de Diego Velázquez y sus hombres a la isla, e impedir así que los indios fueran convertidos en esclavos para obligarlos a trabajar en las minas de La Española.
Sin embargo, el poderío de las armas hispanas pudo más que la resistencia de los indígenas, obligándolos al éxodo de la zona de Maisí y trasladarse más al Oeste, en la zona de Bayamo, aunque algunos continuaron viaje hacia el territorio camagüeyano.
Perseguidos con saña por los colonialistas al mando de Pánfilo de Narváez, el Cacique Hatuey fue capturado y juzgado como hereje y rebelde condenándolo a morir quemado en la hoguera. Esa sentencia fue cumplida el 2 de febrero de 1512, hace hoy 500 años.
Cuentan que entonces, ya en medio de las llamas un cura se acercó a Hatuey para convencerlo que se arrepintiera y se convirtiera en un cristiano. Dicen que el Cacique le preguntó al sacerdote si los españoles al morir también irían al cielo y al contestarle afirmativamente el bravo indígena le dijo que si era así él no quería ser cristiano, para no encontrarse con ellos en el más allá.
Ese es una hermosa y digna historia de un hombre y su pueblo que 500 años después mantiene viva la rebeldía que él nos enseñó.
La rebeldía de los cubanos y e amor a la libertad e independencia nos llegaron desde fecha bien temprana en la historia, cuando los aborígenes que habitaban la isla hacia 1511, se rebelaron contra la presencia de los españoles que pretendían colonizarla.
Cuentan que tan pronto Diego Velázquez con unos 90 hombres pisaron tierra por la zona más oriental del país, próximo a la bahía de Guantánamo, se encontraron con la resistencia indígena que los atacaron con piedras y flechas.
Al frente de los aborígenes se encontraba Hatuey, que había sido Cacique de una región dominicana llamada Guahaba y que se encontraba prófugo de La Española, hoy Santo Domingo, donde los españoles habían establecido su primera colonia en América, y cometido numerosos desmanes en contra de los indios.
Precisamente, la expedición de Velázquez a Cuba tenía como principal propósito capturar y someter a los aborígenes de la isla para ser enviados como fuerza esclava a La Española, donde la crueldad de los colonialistas hispanos habían prácticamente extinguido a los indios.
Fue por eso que el Cacique Hatuey se hizo fuerte en la región de Maisí, la más oriental de Cuba y la más próxima a Dominicana, convenciendo a los aborígenes cubanos de enfrentar a los españoles e impedir la entrada de Diego Velázquez y sus hombres a la isla, e impedir así que los indios fueran convertidos en esclavos para obligarlos a trabajar en las minas de La Española.
Sin embargo, el poderío de las armas hispanas pudo más que la resistencia de los indígenas, obligándolos al éxodo de la zona de Maisí y trasladarse más al Oeste, en la zona de Bayamo, aunque algunos continuaron viaje hacia el territorio camagüeyano.
Perseguidos con saña por los colonialistas al mando de Pánfilo de Narváez, el Cacique Hatuey fue capturado y juzgado como hereje y rebelde condenándolo a morir quemado en la hoguera. Esa sentencia fue cumplida el 2 de febrero de 1512, hace hoy 500 años.
Cuentan que entonces, ya en medio de las llamas un cura se acercó a Hatuey para convencerlo que se arrepintiera y se convirtiera en un cristiano. Dicen que el Cacique le preguntó al sacerdote si los españoles al morir también irían al cielo y al contestarle afirmativamente el bravo indígena le dijo que si era así él no quería ser cristiano, para no encontrarse con ellos en el más allá.
Ese es una hermosa y digna historia de un hombre y su pueblo que 500 años después mantiene viva la rebeldía que él nos enseñó.
martes, 3 de enero de 2012
Medio siglo de Educación Especial en Cuba
Autor :Olga Díaz Ruiz
Una educación inclusiva y una atención diferenciada que garanticen igualdad de oportunidades y de desarrollo cultural para todos constituyen la cimiente de una sociedad humana y justa. Desde hace 50 años, la enseñanza especial en Cuba enarbola estos preceptos con total amor y entrega.
En 1962, al emitirse la resolución ministerial que disponía crear el Departamento de Enseñanza Diferenciada —actual Dirección de Educación Especial— comenzó a consolidarse esta vía de estudio para llegar a los niños y jóvenes con necesidades educativas especiales. Mañana cuatro de enero el país recordará el empeño arduo y consciente con que especialistas, docentes y técnicos vinculados a esta enseñanza conducen su labor cotidiana.
En el presente curso, la educación especial cubana concentra más de 39 000 alumnos con disímiles diagnósticos —retraso mental, autismo, sordos e hipoacúsicos, ciegos y débiles visuales, entre otros— en unos 375 centros escolares de todas las provincias, con la orientación de alrededor de 15 000 docentes y especialistas.
También como parte de la política inclusiva y didáctica de la enseñanza especial en nuestro país, más de 700 niños reciben atención en sus hogares por profesionales y técnicos capacitados. Asimismo, se ha extendido el reconocido programa Educa a tu hijo a los pequeños con discapacidad, en aras de garantizarles la atención pedagógica individualizada que requieren desde las edades preescolares.
En este sentido, destaca entre los logros medulares de este medio siglo de trabajo la elaboración y aprobación de programas de estudio acordes a los diferentes diagnósticos de la enseñanza especial.
En cualquiera de estos casos, gracias al trabajo conjunto de diferentes instituciones para asegurar una detección temprana de los pequeños con discapacidad y la orientación de los padres, es posible su incorporación favorable a la enseñanza regular en muchos casos y su inserción social y laboral.
Una educación inclusiva y una atención diferenciada que garanticen igualdad de oportunidades y de desarrollo cultural para todos constituyen la cimiente de una sociedad humana y justa. Desde hace 50 años, la enseñanza especial en Cuba enarbola estos preceptos con total amor y entrega.
En 1962, al emitirse la resolución ministerial que disponía crear el Departamento de Enseñanza Diferenciada —actual Dirección de Educación Especial— comenzó a consolidarse esta vía de estudio para llegar a los niños y jóvenes con necesidades educativas especiales. Mañana cuatro de enero el país recordará el empeño arduo y consciente con que especialistas, docentes y técnicos vinculados a esta enseñanza conducen su labor cotidiana.
En el presente curso, la educación especial cubana concentra más de 39 000 alumnos con disímiles diagnósticos —retraso mental, autismo, sordos e hipoacúsicos, ciegos y débiles visuales, entre otros— en unos 375 centros escolares de todas las provincias, con la orientación de alrededor de 15 000 docentes y especialistas.
También como parte de la política inclusiva y didáctica de la enseñanza especial en nuestro país, más de 700 niños reciben atención en sus hogares por profesionales y técnicos capacitados. Asimismo, se ha extendido el reconocido programa Educa a tu hijo a los pequeños con discapacidad, en aras de garantizarles la atención pedagógica individualizada que requieren desde las edades preescolares.
En este sentido, destaca entre los logros medulares de este medio siglo de trabajo la elaboración y aprobación de programas de estudio acordes a los diferentes diagnósticos de la enseñanza especial.
En cualquiera de estos casos, gracias al trabajo conjunto de diferentes instituciones para asegurar una detección temprana de los pequeños con discapacidad y la orientación de los padres, es posible su incorporación favorable a la enseñanza regular en muchos casos y su inserción social y laboral.
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