Plaza de la revolución

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lunes, 28 de octubre de 2019

Fernando, un tabacalero de pura cepa

Por Meycis Rodríguez González

Contramaestre, Santiago de Cuba, 28 oct.— El tabacalero Fernando Beltrandez del Toro, es un campesino de Contramaestre que sabe muy bien lo que quiere con el cultivo de la hoja, porque ama la tierra.

En el lugar conocido por Maibío, zona rural de este municipio suroriental de Cuba, Fernando pone pie en tierra día a día para lograr que la finca La Reina siga siendo ese sitio donde crecieron los dos restantes hermanos junto al feliz matrimonio de sus padres Félix Beltrandez Valdés, ya fallecido, y su madre Rafaela del Toro Rosales.

La finca ¨La Reina¨ abarca 7.22 hectáreas de las cuales tres de éstas Fernando las dedica al cultivo de tabaco; no como parte de los planes y proyectos que hacia esta actividad dirige la Agricultura, sino como continuidad a lo que años atrás hizo en su momento su papá.

¨ Me inicie en la siembra y cultivo de tabaco porque siempre desde pequeño mi padre nos traía a la vega a mi hermano mayor y a mi y el aroma de sus hojas lo llevo impregnado, pero no fumo” dice Fernando.

¨Como muchacho al fin veíamos que era fácil. Hoy como tabacelero te digo que hay que trabajar duro todos los días, atenderlo y hacerle las atenciones culturales en el momento que las lleva porque si no los resultados son malos.¨

En el 2018 Fernando retomó la siembra de tabaco y plantó 1.12 hectáreas de la variedad corojo 2012. Al evaluar los rendimientos tras la cosecha sus aspiraciones crecieron porque lo extiende ahora a 3 hectáreas y el resto de las tierras de su finca la dedica a otras producciones que sirven para la alimentación de él y su familia , además de aportar al estado.

Mirada futura de un tabacalero

Con sus 46 años y padre de dos hermosas hijas, Fernando Beltrandez del Toro integra hoy el potencial de productores tabacaleros que tiene Contramaestre cuya cifra asciende a 57. Justamente desde este pedacito de tierra oriental de Cuba se realizan los mayores aportes productivos de la hoja en la provincia de Santiago de Cuba.

La mirada de Fernando está puesta además del incremento de áreas para el cultivo del tabaco en la siembra de otra variedad Corojo 2006, pues considera que ésta es resistente a plagas y enfermedades y se adapta a las condiciones climatológicas de esa zona rural.

En su criterio el tabaco aporta ganancias pero te la quita si el campesino no es capaz de preparar bien el suelo, aplicar ciencia y técnica para este tipo de cultivo y no dejar de inspeccionar la vega planta a planta luego que germina la postura.

Nadie tiene referencia y las tierras de Fernando en su finca ¨La Reina¨ terminarán siendo cultivadas ciento por ciento de tabaco, pero sí es real que tiene un espectro amplio la mirada de futuro de este tabacalero de Contramaestre, sitio donde las fértiles tierras permiten alcanzar grandes riquezas con las propias manos del hombre.

viernes, 3 de febrero de 2012

Fernando Chenard Piña: Un nombre que llama a ser mejores

Autor :David Basterrechea Gallego

Hay hombres que aportan más de lo que tienen para que sus ojos no se empañen de lágrimas al ver sufrir a otros; hombres que al decir madre, dicen también Patria. Fernando Chenard Piña es uno ellos, su ejemplo es una esperanza para ser mejores.

Cada cuatro de febrero se celebra en Cuba el día del trabajador del comercio, la gastronomía y los servicios en homenaje a él, trabajador de este sector caído en el asalto al Cuartel Moncada, quien fuera secretario de la unión de detallistas.

La propuesta de escoger esa fecha como celebración surgió a raíz de la unificación de los sindicatos de gastronomía y el de comercio en 1977.

La decisión fue tomada por el Sindicato Nacional a petición del secretariado, quienes escogieron la figura de Fernando Chenard, y exactamente el día de su natalicio, para que los representase, para que su luz guiara el paso impetuoso del nuevo gremio.

Aquel hombre entregado completamente a su Patria, que vendió su estudio fotográfico completo para aportar los fondos obtenidos a la Revolución que se iniciaba, y para quien su esfuerzo sólo tenía una máxima: “vencer o morir”.

Así lo dejó ver en la carta que le envió a su hermana Lolita al partir para el Moncada: “si yo me salvo y esto se pierde, puedes ponerte luto por la Patria; si yo muero y esto se salva, vístete de rojo que ha triunfado la Patria.”

El ejemplo de Chenard ha sido recogido por los trabajadores que construyen la nueva Cuba. Su nombre se encuentra en distintas fábricas y comités de organizaciones de masas, el pueblo lo tiene presente y lo considera uno de sus guías, porque el pueblo sabe que Fernando, al ver surgir los logros de la Revolución se hubiera sentido más contento que nunca.

Fernando Chenard es un nombre que llama a la acción, al esfuerzo para imponerse a las dificultades económicas actuales, a la calidad de los servicios y a una mejor atención del cliente.

Así debe ser un trabajador del comercio, la gastronomía y los servicios. Él es uno más en la trinchera porque “morir por la patria es vivir”.