Por Carlos Alberto Gonce Socías
Santiago de Cuba, 31 dic.— Con la presencia del Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, miembro del Comité Central del partido Comunista de Cuba (PCC), de José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Secretariado del Comité Central del PCC, y de los principales dirigentes de la provincia, se realizó el acto por el Aniversario 60 de la Batalla de Maffo.
La celebración, en el antiguo Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba (Banfaic), fue el escenario propicio para enaltecer la labor de más de 200 médicos de Contramaestre en el programa Más Médicos en Brasil.
Berlice Labrada Quesada, integrante de aquel contingente valoró la amplia participación del personal de salud del municipio en la lucha contra el ébola y en diferentes países con una atención de excelencia.
También ratificó la decisión de los profesionales del sector de no admitir se ponga precio a su labor solidaria.
La doctora recordó que Contramaestre contaba con un solo médico, que visitaba a la población en época de campaña electoral, y un hospital con siete camas. Hoy, abundó, el hospital general Orlando Pantoja cuenta con 302 camas y hay 921 médicos que garantizan la cobertura total de la población.
En el acto 11 combatientes participantes en los hechos de hace 60 años recibieron reconocimiento 60 Eneros de Victorias, otorgado por la Asamblea Provincial del Poder Popular.
Las palabras centrales estuvieron a cargo de Diógenes Almenares Batista, miembro del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Primer Secretario en Contramaestre, quien ratificó la lealtad de los contramaestrenses al Partido y a la Revolución y su decisión de darle continuidad al proyecto social cubano, en las realidades del mundo globalizado y unipolar actual.
Explicó que con el esfuerzo de los trabajadores del territorio la Empresa Agropecuaria Laguna Blanca, principal polo productivo en la provincia, reorganiza su programa de siembra con cultivos de ciclo corto de alta demanda.
Además se trabaja en la zona productiva de Bungo, donde se prevé mantener una caballería de plátano y otra de yuca por cada mil habitantes, una hectárea de hortalizas y vegetales por cada 75 y producir cinco libras de carne de cerdo y de ovino caprino per cápita.
En el municipio se cumplió el plan de Café oro con más de 400 toneladas y se continúa aportando, la industria avanza con los néctares de frutas, pulpas y conservas de frutas y vegetales, aunque deben mejorar el aprovechamiento de todo lo que se cosecha hoy.
Almenares Batista dijo que se cumplió la Zafra Chica en el América Libre y se trabaja para aportar otras mil toneladas, y entre las obras comprometidas con el Aniversario 60 se concluyeron 17 parques infantiles, se repararon diferentes unidades de comercio y servicios, panaderías y consultorios médicos de la familia y se instalaron seis radiobases para cobertura celular.
El mejor homenaje a nuestros mártires y a Fidel será el contundente sí por Cuba y la Revolución de todos nosotros y de nuestras familias, en el referendo constitucional el 24 de febrero, concluyó.
Ante los combatientes, representantes de entidades y organizaciones, pueblo, familiares de combatientes caídos se presentaron momentos culturales a cargo del talento local, que concluyeron con la agrupación Son del Turquino, con un tema en homenaje a Maffo.
Plaza de la revolución
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lunes, 31 de diciembre de 2018
domingo, 30 de diciembre de 2018
El ejército de Batista durante la batalla de Maffo
Por Arnoldo Fernandez Verdecia
Santiago de Cuba, 30 dic.— El ejército de Batista se atrincheró durante 20 días del mes de diciembre de 1958 en las naves y almacenes del Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba ubicadas en el poblado de Maffo.
En la citada instalación, los soldados del gobierno tiránico, estuvieron comandados por el Comandante Hernández Ríos, militar que nunca aceptó la derrota y que maniobró todo el tiempo para lograr un pacto de paz con los rebeldes, digno de la tropa que dirigía.
El 14 de diciembre de 1958 se produjo una tregua en los combates de Maffo; Hernández Ríos le comunicó a Fidel Castro a través de un enlace, que aceptaba la rendición, si le permitían retirarse con todo su armamento a la ciudad de Bayamo. Las condiciones exigidas por el militar batistiano, no fueron aceptadas por el alto mando rebelde y prosiguió la batalla.
Hernández Ríos solicitó a sus superiores en Bayamo, que enviaran con urgencia una tropa de refuerzo, pues era la única manera de contener el ataque del Ejército Rebelde y aspirar un posible pacto para salir de aquel cerco con todo el honor respetado.
Las autoridades militares de Bayamo comprendieron la urgencia, por lo que el 15 despacharon un Batallón de Infantería y tanques Sherman, con órdenes de avanzar desde Jiguaní e ir por el norte de Baire a Maffo y reforzar la tropa sitiada, al mando del capitán Rafael Verdecia.
El 16 de diciembre, tropas rebeldes al mando del capitán Reinaldo Mora y del teniente Ernesto Rosales (Netico), entablaron combate en el cruce de caminos denominado “La Anacahuita” y con bravura e inteligencia, rechazaron el avance del refuerzo enemigo a pesar del hostigamiento de la aviación, que esparcía metralla y bombas por doquier, incluyendo el pueblo de Maffo.
El Combate de Cruce de la Anacahuita fue vital en el destino de Maffo. Gracias a la pericia de los hombres que se batieron allí, el Comandante Hernández Ríos no recibió el Batallón de refuerzo esperado, su moral combativa decayó y según información de inteligencia, el teniente Antonio Regueira asumió el mando en los últimos días.
Santiago de Cuba, 30 dic.— El ejército de Batista se atrincheró durante 20 días del mes de diciembre de 1958 en las naves y almacenes del Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba ubicadas en el poblado de Maffo.
En la citada instalación, los soldados del gobierno tiránico, estuvieron comandados por el Comandante Hernández Ríos, militar que nunca aceptó la derrota y que maniobró todo el tiempo para lograr un pacto de paz con los rebeldes, digno de la tropa que dirigía.
El 14 de diciembre de 1958 se produjo una tregua en los combates de Maffo; Hernández Ríos le comunicó a Fidel Castro a través de un enlace, que aceptaba la rendición, si le permitían retirarse con todo su armamento a la ciudad de Bayamo. Las condiciones exigidas por el militar batistiano, no fueron aceptadas por el alto mando rebelde y prosiguió la batalla.
Hernández Ríos solicitó a sus superiores en Bayamo, que enviaran con urgencia una tropa de refuerzo, pues era la única manera de contener el ataque del Ejército Rebelde y aspirar un posible pacto para salir de aquel cerco con todo el honor respetado.
Las autoridades militares de Bayamo comprendieron la urgencia, por lo que el 15 despacharon un Batallón de Infantería y tanques Sherman, con órdenes de avanzar desde Jiguaní e ir por el norte de Baire a Maffo y reforzar la tropa sitiada, al mando del capitán Rafael Verdecia.
El 16 de diciembre, tropas rebeldes al mando del capitán Reinaldo Mora y del teniente Ernesto Rosales (Netico), entablaron combate en el cruce de caminos denominado “La Anacahuita” y con bravura e inteligencia, rechazaron el avance del refuerzo enemigo a pesar del hostigamiento de la aviación, que esparcía metralla y bombas por doquier, incluyendo el pueblo de Maffo.
El Combate de Cruce de la Anacahuita fue vital en el destino de Maffo. Gracias a la pericia de los hombres que se batieron allí, el Comandante Hernández Ríos no recibió el Batallón de refuerzo esperado, su moral combativa decayó y según información de inteligencia, el teniente Antonio Regueira asumió el mando en los últimos días.
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