Plaza de la revolución

Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Ascunce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Ascunce. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

Hablar de Mauel Ascunce siempre en presente


Por Armando Fernández Martí

El 25 de enero de 1945, hace hoy 71 años, nació en Sagua La Grande, entonces provincia de Las Villas, Manuel Ascunce Domenech, quien desde muy pequeño se trasladó con la familia para la capital, residiendo en la barriada de Luyanó, conde realizó estudios hasta la adolescencia.

Al llamado de la revolución para la Gran Campaña Nacional de la Alfabetización, en los eses iniciales de 1961, Manuel Ascunce con apenas 16 años fue uno de los jóvenes que se comprometieron con la Brigada Conrado Benítez, contando para ello con la aprobación de sus padres revolucionarios, que consideraban que ese era un deber al cual el muchacho no podía faltar.

Tras cumplir con el entrenamiento que recibieron los brigadistas para la labor a realizar, Ascunce Domenech, con su mochila, farol y cartillas para alfabetizar, fue ubicado en la comarca de Limones Cantero, situada a poco más de 20 kilómetros de la ciudad de Trinidad, en la actual provincia de Sancti Spíritus.

En agosto de 1961, Manuel fue ubicado en la casa de Juan Fernández y Teresa Rojas, conocidos por los Colinas, donde muy pronto lo consideraron como el séptimo hijo de aquella humilde familia campesina, a la cual no solo enseñó sino que colaboró en las labores del campo que fuesen necesarias.

Posteriormente, Ascunce fue ubicado en la casa de Joseito Rodríguez, la cual se encontraba a orillas del camino por lo que consideró cambiar de sitio con la maestra voluntaria que vivía en casa de los Lantigua, en la finca Palmarito, lugar mucho más intrincado y peligroso para la joven educadora.

En casa de Pedro Lantigua y su esposa Mariana Viña, Ascunce pasó también a formar parte de la familia, convirtiéndose en un hijo más para el matrimonio hasta que en la noche del 26 de noviembre de 1961, ya casi en las postrimerías de la campaña alfabetizadora, el muchacho junto con el dueño de la casa fueron asesinados por una banda de alzados al servicio de la CIA, hecho que conmocionó a toda la nación.

Desde entonces el nombre del joven brigadista está presente en miles de educadores cubanos que se formaron integrando el Destacamento Manuel Ascunce Domenech, quienes con su labor de enseñar día a día a nuestros niños y jóvenes, rinden el mejor homenaje a ese adolescente devenido en maestro que hoy 25 de enero cumple 71 años de edad porque de él siempre habrá que hablar en presente.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Aniversario de la muerte de dos cubanos dignos: Braulio Coroneaux y Manuel Ascunce


braulio-coroneauxPor Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 26 nov.— La Revolución Cubana es una sola desde La Demajagua hasta nuestros días y muchos fueron los que entregaron sus vidas durante más de ciento treinta años de lucha por la causa de la libertad de la Patria. Es por esa razón que la historia unió en una misma fecha: 26 de noviembre, a dos cubanos dignos que por hacer y defender la Revolución dieron sus vidas: Braulio Coroneaux y Manuel Ascunce Domenech.

El 26 de noviembre de 1958, en medio de la Batalla de Guisa, una de las más importantes de la lucha insurreccional, cayó en combate el capitán Braulio Coroneaux, defendiendo valientemente una posición que evitaba la llegada de los refuerzos al ejército del tirano desde Bayamo. Braulio había sido Sargento de Artillería del Ejército de Batista y estuvo entre los que defendieron el Cuartel Moncada cuando la fortaleza fue asaltada por los jóvenes de la Generación del Centenario, el 26 de Julio de 1953.

Pero Coroneaux era un militar de honor y expresó su desacuerdo con los crímenes que se estaban cometiendo contra los asaltantes y enfrentó al coronel Chaviano, jefe del Regimiento. Por ello, fue trasladado a otro cuartel de la provincia de Oriente y allí involucrado en cuestiones administrativas que lo llevaron a la cárcel en la prisión de Boniato.

De allí escapó el 30 de noviembre de 1956 y posteriormente, se incorporó a la lucha en la Sierra Maestra aportando sus valiosas experiencias militares al Ejército Rebelde. Participó en numerosos combates adquiriendo el grado de Capitán. En la Batalla de Guisa y muere heroicamente un día como hoy hace 57 años.

Fruto de la Revolución por la cual entregó su vida Braulio Coroneaux fue la Campaña Nacional de Alfabetización, llevada a cabo en 1961, para enseñar a leer y escribir a UN MILLÓN de analfabetos heredados de los anteriores gobiernos de la República.
Manuel Ascunce
Entre los cien mil brigadistas que respondieron al llamado de la Revolución para la colosal tarea, estaba el adolescente de 16 años, Manuel Ascunce Domenech, a quien se le asignó la misión de alfabetizar a campesinos en intrincados parajes del Escambray trinitario.

En Limones Cantero, en la casa de Pedro Lantigua desarrollaba Ascunce su noble labor, cuando en la tarde-noche del 26 de noviembre de 1961 un grupo de bandidos llegó al lugar y al decirle el jovencito: “Yo soy el maestro”, se lo
llevaron junto al campesino y ambos fueron torturados y ahorcados en un pequeño árbol.

Aquel horrendo crimen no detuvo la Campaña de Alfabetización y 26 días después, el 22 de diciembre de 1961, Cuba fue proclamada Territorio Libre de Analfabetismo, primer país de América y el Hemisferio Occidental en lograr tal propósito, por el empeño de jóvenes como Manuel Ascunce.

A 57 años de la muerte de Braulio Coroneaux y 54 de la de Manuel Ascunce, los cubanos les recordamos como lo que son: Héroes Eternos de la Patria.