Por José Raúl Castillo Argüelles
Santiago
de Cuba, 29 oct.— La pálida actuación del equipo que representó a
Santiago de Cuba en la 55 Serie Nacional de Béisbol está asociada a
varios factores concurrentes, entre los cuales habrá que considerar
algunos aspectos de la ofensiva; sólo algunos, porque este importante
renglón en sentido general no sólo no tuvo un mal desempeño en la nómina
rojinegra sino que sobresalió entre todos los participantes, como lo
prueba su promedio colectivo de .284, superior a la media del campeonato
que es de .277 e incluso por encima de lo conseguido por cinco de los
nueve equipos que ocupan los primeros peldaños de la tabla de
posiciones.
Granma (.266) y Holguín (.267) ya están
clasificados pese a estos bajos promedios colectivos en el ataque y lo
mismo puede decirse de otros señalados animadores de la lucha por la
clasificación, tales los casos de Isla de la Juventud (.276), Matanzas
(.281) y Guantánamo (.260) que no quedaron lastrados por estos discretos
índices.
Luego hay que concluir que el bateo santiaguero no fue
uno de los principales causantes de la debacle de las Avispas aunque si
podría imputársele con toda justicia la falta de oportunidad con hombres
en bases, tal como lo deja traslucir el número de carreras impulsadas,
un total de 170; cifra que contrastada igualmente con lo alcanzado en
este sentido por los equipos arriba mencionados, nos deja saber que
únicamente empujaron menos que ellos los Vegueros (167), los Piratas
(151) y los Cachorros (164), equipos todos que compensaron esta carencia
con un mejor desempeño de su pitcheo.
Por otra parte, los
indómitos no sólo no impulsaron a la hora buena, sino que estuvieron
entre los que más veces batearon para doble play, un total de 57. Más
que ellos solamente Granma y Mayabeque, ambos con 62.
A tal punto
el line up santiaguero perdió respeto y dejó de crear presión en la
banca contraria que solamente recibieron un total de 19 boletos
intencionales, tantos como los otorgados a Mayabeque, equipo con el que
comparten el peldaño más bajo en esta arista del juego.
Sin
pretender un análisis exhaustivo puede agregrarse que en el orden
ofensivo, más allá de lo que se refiere estrictamente al rendimiento del
bateo, el conjunto santiaguero tuvo visibles carencias al utilizar la
velocidad en función del ataque: solamente robaron tres bases en un
total de trece intentos, con mucho la cifra más baja entre todos los
participantes
También quiero hacer notar algo que asomó de forma
reiterada, la ineficiencia para adelantar corredores mediante el toque
de sacrificio, elemento del ABC beisbolero que crea condiciones para
anotar carreras y en el que las huestes de Alcides Sánchez mostraron
deficiencias que han de sumarse como elementos negativos a la hora del
balance general.
Ahora paso a recoger los desempeños individuales
más destacados en el orden ofensivo: sólo tres hombres entre los
titulares rebasaron la codiciada cota de 300, fueron ellos Maykel
Castellanos (.363) -entre los diez primeros bateadores del campeonato-,
Pedro Poll (.341) y Edilse Silva (.331).
También remontó ese
promedio el jugador de cambio Dioelis Massó (.321), quien vio acción en
sólo 15 de los 45 juegos del conjunto.
Castellanos ha tenido una
gran temporada madero en mano, es líder en jits con 69, ligó un total de
11 dobletes y está entre los primeros en este departamento al tiempo
que remolcó 22 carreras y es cuarto en la nómina santiaguera.
El
veterano Poll rindió a gran altura, conectó 56 imparables (décimo en el
certamen), 12 dobletes (comparte la segunda casilla en este rengón con
otros dos jugadores) e impulsó 24 carreras, cuarto entre las Avispas.
Edilse
Silva, por su parte, disparó seis jonrones y siete dobletes que le
valieron para ostentar el más alto slugging en el equipo .537, además
impulsó 25 carreras.
Tras ellos, otros tres jugadores tuvieron un
desempeño aceptable, Reutilio Hurtado que terminó con promedio de .283,
conectó siete cuadrangulares y fue el mejor impulsador en el equipo con
un total de 27 fletes; Andrés Reyna (.288) y Sergio Barthelemy (.288).
En
suma esta es la visión somera que tenemos sobre el perfil ofensivo de
las Avispas de Santiago de Cuba tras su amargo tránsito por la fase
clasificatoria de la 55 Serie Nacional de Béisbol.