
Por Coral Vázquez Peña
Santiago
de Cuba, 3 jul.— El verano es una etapa importante en nuestras vidas.
Es la época en que los niños, adolescentes y algunos jóvenes disfrutan
de las merecidas vacaciones después de terminar el curso escolar.
También hacemos esa visita que hemos postergado y que le debemos a un
amigo o un familiar.
El momento de más calor en el año
también trae consigo un gran reto cuando ambos padres trabajan o si no
existe alguna persona adulta que se ocupe de los niños en esos meses.
Ellos se convierten diariamente en malabaristas para entretener a los
pequeños del hogar.
El verano es una buena oportunidad para
conocer la ciudad de Santiago de Cuba que ostenta orgullosa sus casi 500
años. Esta suroriental urbe tiene valores excepcionales que la
convierten en un atractivo paseo veraniego.
Comenzando por la Plaza de Marte, por
ejemplo, se pueden visitar importantes museos como el Emilio Bacardí,
primero creado en Cuba. También está la Casa Natal de José María
Heredia, considerado el primer poeta romántico de América.
Otros
lugares recomendables son la antigua morada de Diego Velázquez, en el
Parque Céspedes, que es la primera casa de América. En el principal
espacio público de la urbe resulta atractivo el Museo Arquidiocesano,
donde se encuentra la pintura más antigua del país.
El verano es
una época que mucho disfrutan los niños y jóvenes para descansar y
entretenerse. Pero junto a la diversión, también es una buena opción
buscar vías que nos hagan crecer como personas y llenarnos de
conocimientos, a la vez que disfrutamos el tiempo libre.
Encontrar
un buen libro es siempre una opción para descansar, entretenerse y
adquirir nuevos conocimientos, de la provincia, el país u otras
naciones. En las librerías de la ciudad se podrán conocer las novedades
editoriales y adquirir las que sean del agrado de cada quien.
Las playas, ríos, piscinas y lagunas son de las opciones recreativas más preciadas por los cubanos.
Constituyen,
sin dudas, los principales atractivos del Campismo Popular, una forma
de entretenimiento que goza entre santiagueros de gran popularidad.
Cuando se tiene alguna reservación para disfrutar de esa
modalidad de turismo de naturaleza, es aconsejable preguntar e
investigar los atractivos de la instalación. Desde su surgimiento, las
antiguas bases de campismo se crearon cerca de sitios históricos,
culturales y medioambientales, pues se privilegió el acceso a lugares
que permitieran el esparcimiento y la adquisición de nuevos saberes.
En
Santiago de Cuba, por ejemplo, está La Mula, que sirve de campamento
base para los vacacionista osados que deciden llegar hasta el punto más
alto de la geografía cubana, el Pico Turquino. También está Playa Larga,
desde la cual se puede recorrer y aprender más sobre el Parque Baconao y
la naturaleza que lo rodea.
Apostar en este verano por una
diversión sana, llena de valores que nos ayude a crecer como seres
humanos es una recomendación Por eso el consejo es saber elegir
actividades que permitan recrearse y que faciliten el desarrollo físico,
intelectual y moral.
Divertirse todo el tiempo y hacer sólo las
cosas que nos gustan. EL esparcimiento no excluye el esfuerzo y el
estudio. Toda afición se convierte en una oportunidad para conocer más y
desarrollar las capacidades y habilidades. Son muchas las alternativas
que nos proporcionan la facilidad de seguir cultivando los valores:
actividades al aire libre, los deportes, los juegos de mesa, los eventos
sociales y culturales y la afición por alguna de las bellas artes.
Convierta el verano, en una etapa memorable.