Por PL
Naciones Unidas, 31 ene.— Cuba figura hoy en la lista de países que ratificaron el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y demuestra de esa forma su compromiso con la no proliferación de tales dispositivos.
Así manifestó la representante permanente de Cuba ante la ONU, Anayansi Rodríguez, quien depositó la víspera el Instrumento de Ratificación de ese tratado en una ceremonia oficial.
Con esta acción, el país caribeño confirma que otorga la más alta prioridad a la esfera del desarme, señala un comunicado de la misión diplomática de Cuba en Naciones Unidas.
El Tratado de Prohibición de las Armas Nucleares fue suscrito por el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, el 20 de septiembre de 2017, junto a representantes de otros 41 Estados.
Hasta la fecha, Cuba ha sido el quinto país en ratificar el convenio.
Ese instrumento jurídico internacional obliga a sus Estados parte a no desarrollar, ensayar, producir, fabricar, adquirir de cualquier otro modo, poseer o almacenar armas y dispositivos explosivos nucleares.
El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, adoptado con el voto a favor de 122 Estados miembros de la ONU el 17 de julio de 2017, persigue la meta de alcanzar un mundo libre de esos letales artefactos.
Pero solo podrá entrar en vigor una vez que 50 naciones hayan completado sus procesos nacionales de ratificación.
En numerosas ocasiones, Cuba ha advertido sobre la amenaza que representan las armas nucleares para la existencia de la especie humana, así como las consecuencias catastróficas de su empleo.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta tratado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tratado. Mostrar todas las entradas
miércoles, 31 de enero de 2018
lunes, 16 de febrero de 2015
Tratado de la Base Naval de Caimanera, 112 años después
Santiago de Cuba, 16 feb.— Mal comenzó Cuba su existencia como República cuando apenas unos meses después de proclamada la independencia, el 16 de febrero de 1903, el primer presidente del país, Tomás Estrada Palma, firmó un acuerdo para arrendar una parte del territorio nacional en Guantánamo a Estados Unidos e instalar allí una Base Naval llamada entonces carbonera.
Ese acuerdo basado en uno de los
acápites de la Enmienda Platt, afirma que el arriendo estará vigente
hasta que ambos países acuerden ponerle fin, lo que indica claramente el
grado de subordinación de Estrada Palma a Estados Unidos, que aunque
Cuba reclame su derecho al territorio de la base sólo podrá recuperarlo
con la complacencia norteamericana.
La Base Naval de Guantánamo está enclavada en un perímetro de 117,6 kilómetros cuadrados perteneciente al actual municipio de Guantanamero de Caimanera, donde se encuentra una de las mejores bahías de Cuba con 362 kilómetros cuadrados de agua y con un profundo calado que la convierten también en una de las mayores del mundo.
Ya desde antes de finalizada la guerra de 1895, Estados Unidos mostró preferencia por esa franja del territorio guantanamero y su bahía, tanto es así, que después de un mes de continuo asedio a los defensores españoles de ese territorio, el 10 de junio de 1898 la infantería de marina yanqui desembarcó y se adueñó del sitio contando con el apoyo de su artillería naval. Desde entonces se mantienen en el sitio.
Cabe destacar que el acuerdo firmado por el presidente cubano Tomás Estrada Palma incluía además la instalación de otra Base Naval en Bahía Honda, Pinar del Río, pero ese tratado no llegó a cumplirse y se cambió por una ampliación del enclave de Guantánamo a su actual perímetro 117,6 kilómetros cuadrados, de los cuales 49,4 son de tierra firme y 38,6 de agua, mientras que otros 29,4 son de zonas pantanosas.
Hoy en día la Base Naval de Caimanera no representa objetivo alguno para la seguridad de Estados Unidos, que contra la voluntad de Cuba y de gran parte del mundo, la han convertido en un campo de concentración para los sospechosos de terrorismo que permanecen en ese lugar sin sometérseles a ningún poder jurídico e incluso reciben torturas físicas y mentales.
El actual Presidente de Estados Unidos, Barack Obama prometió durante su campaña electoral cerrar ese llamado Centro de Detenciones Internacionales, pero hasta el momento no han tenido la voluntad política de hacerlo.
De todas formas más temprano que tarde Cuba recuperará ese
territorio, para que ondee allí la bandera de las franjas azules y
blancas y su estrella solitaria. Eso, ¡qué nadie lo dude!
La Base Naval de Guantánamo está enclavada en un perímetro de 117,6 kilómetros cuadrados perteneciente al actual municipio de Guantanamero de Caimanera, donde se encuentra una de las mejores bahías de Cuba con 362 kilómetros cuadrados de agua y con un profundo calado que la convierten también en una de las mayores del mundo.
Ya desde antes de finalizada la guerra de 1895, Estados Unidos mostró preferencia por esa franja del territorio guantanamero y su bahía, tanto es así, que después de un mes de continuo asedio a los defensores españoles de ese territorio, el 10 de junio de 1898 la infantería de marina yanqui desembarcó y se adueñó del sitio contando con el apoyo de su artillería naval. Desde entonces se mantienen en el sitio.
Cabe destacar que el acuerdo firmado por el presidente cubano Tomás Estrada Palma incluía además la instalación de otra Base Naval en Bahía Honda, Pinar del Río, pero ese tratado no llegó a cumplirse y se cambió por una ampliación del enclave de Guantánamo a su actual perímetro 117,6 kilómetros cuadrados, de los cuales 49,4 son de tierra firme y 38,6 de agua, mientras que otros 29,4 son de zonas pantanosas.
Hoy en día la Base Naval de Caimanera no representa objetivo alguno para la seguridad de Estados Unidos, que contra la voluntad de Cuba y de gran parte del mundo, la han convertido en un campo de concentración para los sospechosos de terrorismo que permanecen en ese lugar sin sometérseles a ningún poder jurídico e incluso reciben torturas físicas y mentales.
El actual Presidente de Estados Unidos, Barack Obama prometió durante su campaña electoral cerrar ese llamado Centro de Detenciones Internacionales, pero hasta el momento no han tenido la voluntad política de hacerlo.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Aniversario 25 del Tratado Tripartita entre Cuba, Angola y Sudáfrica
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 22 dic.— Hoy se cumplen 25 años de aquel 22 de diciembre de 1988 cuando en la sede de las Naciones Unidas, en New York, se firmaron los acuerdos tripartitos entre Cuba, Angola y Sudáfrica que permitían la paz en el África Suroriental y el respeto a la integridad territorial de la República
Popular de Angola, la independencia de Namibia, contribuyendo además a la puesta en libertad de Nelson Mandela, preso en cárceles del régimen de Pretoria desde hacía 27 años.
A su vez Cuba y Angola mediante un acuerdo entre ambos países establecían un calendario para el repliegue de sus tropas de la frontera con Namibia y para la retirada paulatina del contingente internacionalista cubano del hermano país angolano.
La firma de estos acuerdos fue posible tras la derrota del Ejército Sudafricano en Cuito-Cuanavales por tropas cubanas y angolanas, que se produjo el 23 de marzo de 1988, obligando a los soldados racistas a retirarse de Angola precipitadamente a pesar de su poderío y de contar con el apoyo de las Fuerzas de la UNITA bajo el mando de Jonás Savimbi, traidor a la causa de su pueblo.
El acuerdo tripartita firmado por Cuba, Angola y Sudáfrica en la ONU, solicitaba al entonces Secretario General de esa organización mundial Javier Pérez de Cuellar, la aplicación de la Resolución 435/78 para la independencia de Namibia aprobada por la Asamblea General.
Mediante lo establecido en esa Resolución de la ONU, a partir del primero de abril de 1989 Namibia se convirtió en un nuevo estado soberano de África,
siendo elegido como su primer Presidente, Sam Nujoma, máximo dirigente de la SWAPO, organización armada que encabezaba la lucha por la independencia del pueblo namibio, asumiendo ese cargo el 23 de marzo de 1990.
Asimismo, estos acuerdos propiciaron que en febrero de 1990 Nelson Mandela fuera puesto en libertad por el régimen sudafricano, convirtiéndose en 1994 en el primer Presidente negro de su país, iniciando un proceso de reconstrucción nacional que puso fin para siempre en Sudáfrica al odiado régimen del Apartheid.
Por su parte, Cuba cumplió con lo acordado en la ONU para la retirada del contingente de internacionalistas que se encontraba en la República Popular de Angola, iniciándose el traslado de las tropas hacia la isla el 10 de enero de MIL 989, proceso que concluyó el 25 de mayo de 1991, cinco semanas antes de la fecha prevista en el tratado.
Hoy, 25 años después de la firma del Tratado de Paz entre Cuba, Angola y Sudáfrica, el 22 de diciembre de 1988, el África negra es mucho más libre,
soberana e independiente que entonces y es y será para siempre el mejor homenaje a quien podríamos llamar el padre de ese continente, Nelson Mandela, fallecido hace tan solo unos días y ante el cual los cubanos inclinamos hoy nuestras frentes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

