Tras el desarrollo de la Conferencia Internacional del Patrimonio Cultural dedicada a Santiago de Cuba, especialistas cubanos y ecuatorianos intercambiaron experiencias relativas a la preservación del patrimonio audiovisual del Museo de la imagen de esta ciudad.
Por Kenia Tabares Robles
Santiago de Cuba, 31 mar.— Especialistas en patrimonio cultural de las provincias de Granma y Santiago de Cuba sostuvieron un intercambio de saberes con sus homólogos de la Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador, con la intención de preservar la memoria audiovisual del Museo de la Imagen y promover los valores históricos y culturales de la institución.
En la galería de cine Bernabé Muñíz Guiderneau, conocido como Bebo, los visitantes apreciaron el desarrollo de las diferentes técnicas y tecnologías de la fotografía, el cine, la televisión y la radio en el país, en los que se destacan momentos trascendentales de la Revolución Cubana.
A su vez, conocieron de los proyectos de promoción cultural comunitarios que desarrollan los museólogos como la creación del círculo de interés Amigos del Cine y la Galería de Arte para la proyección de audiovisuales y la presentación de exposiciones.
Tahimí Orta Rondón, Directora del Museo “Bebo Muñiz Guibernau”, explicó a los visitantes la intención de rediseñar el guion museográfico para que el público interactúe con los objetos dinámicamente.
Entre las buenas noticias destaca la remodelación de la Sala de Proyección Cinematográfica a fin de la recuperación, restablecimiento y actualización de sus fondos con el propósito de establecer una red de proyección de videos desde ocho, 16 y 35 milímetros hasta el 3D que es el último en tecnología.
Hernan Bastida, Vicerrector Técnico de la Universidad de Cotopaxi, agradeció la invitación a propósito del aniversario 27 del museo y manifestó el deseo de continuar colaborando en pos de la preservación de la memoria histórica.
Este encuentro afianzó las relaciones de trabajo en la búsqueda de mejores formas de gestionar el patrimonio cultural de ambas naciones.
Plaza de la revolución
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domingo, 31 de marzo de 2019
domingo, 20 de diciembre de 2015
Iglesias coloniales santiagueras por su preservación
La reconocida Fundación Internacional por la preservación del patrimonio -World Monuments Watch- inserta por su riqueza histórica en su lista del 2016 a un conjunto de iglesias coloniales santiagueras. Las investigaciones para su preservación continúan en esta ciudad.
Santiago de Cuba, 20 dic.— Un conjunto
de doce iglesias coloniales de Santiago de Cuba y las poblaciones de su
entorno se insertan este 2016 al programa de conservación patrimonial
que promueve la Fundación Internacional World Monuments Fund. La lista
del 2016 reconoce otros 50 sitios de 36 países, en peligro y necesitados
de apoyo técnico-financiero para su restauración. Aun así, el equipo
multidisciplinario, destaca el valor histórico y artístico que poseen
estos antiguos edificios de la urbe con una arquitectura y tecnología
única de su tipo en el mundo.
José
Andrés Salinas, arquitecto técnico en ejecución de obras, graduado en
la Universidad de La Coruña en España con una maestría en Arte Sacro y
Liturgia de la Universidad Europea de Roma forma parte de una comisión
integrada además por arquitectos de la Universidad de Virginia, así como
un profesor de resistencia de materiales y de consolidación de
estructuras en monumentos históricos de la Universidad de Florencia.
Juntos, tras varios meses de estudios en aras de preparar el expediente, resaltan los diseños adaptados a la climatología tropical, así como la tecnología resistente al alto grado de sismicidad que alcanzan estos sitios. Andrés Salinas significó que dichas arquitecturas poseen técnicas constructivas con personalidad propia y están definidas además por ese diálogo constante con el paisaje y el entorno; características que justifican, según los expertos, la inclusión de los templos en la lista.
Incluirla,
argumenta el también colaborador de la Santa Sede en el Vaticano, es
denunciar su actual estado constructivo, alguna de ellas en peligro de
derrumbe. La fundación internacional se encarga justamente de reconocer
esos sitios con un alto valor histórico, arqueológico, monumental,
artístico, paisajístico y cultural de todo el mundo. No obstante desde
hace 20 años posee simultáneamente una organización en la cual detectan
lugares únicos del planeta que están en deplorable estado constructivo
ya sea por falta de mantenimiento, excesivo desarrollo de sus países o
fenómenos naturales.
El hecho de que una organización reconozca este conjunto singular, el cual además está en riesgo facilita que el proyecto de restauración pueda ser presentado a gobiernos e instituciones, contribuye a su posible financiamiento y a la vez avala su relevancia como patrimonio, recalca el también hijo de emigrados españoles a América Latina.
Andres Salina argumenta que la cultura cubana, una de las últimas que la humanidad ha generado ese fruto de matrices simbólicas que pertenecen a pueblos muy diferentes. Para él la influencia española es importante pero también lo es la europea y más aún la africana. En esta última habría que tomar en cuenta que llegaron de diversas etnias y pueblos de este continente. También está la influencia autóctona indígena, que aunque era una población poco desarrollada ha dejado sus huellas junto a otras del arco de las Antillas llegadas de los pueblos de Mesoamérica.
“Es un proceso transcultural complejo que cristaliza en una cultura particular,” define Salinas apoyándose en sus estudios y lecturas del etnólogo Fernando Ortiz. Son características afortunadas que bien podrían encontrarse en ciudades como Santiago de Cuba por su climatología, luminosidad, belleza paisajística y su talante aún más singular.
Todo
ello se refleja en el universo artístico, particularmente en las
iglesias. La investigación es lo que hoy ocupa al equipo de arquitectos y
los adentra en esas épocas diversas.
La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Santa Lucia, Santo Tomás, Nuestra Señora de la Dolores, San Francisco, El Cristo de la Salud, así como San Luis Obispo en el Poblado Caney, Santiago Apóstol en El Cobre, Santo Cristo y San José y San Rafael en Cayo Granma, son algunas de las iglesias que reconoce la lista construidas desde inicios del siglo XVI hasta las postrimerías del siglo XIX.
Para más de 600 sitios de noventa países, la inserción en la lista de la World Monuments Found ha significado su única posibilidad de supervivencia. Entre ellos se incluyen los templos de Angkor en Camboya, varios sitios en la Isla de Pascua en Chile, la antigua ciudad de Luxor en Egipto, el acueducto de Segovia en España, la antigua ciudad maya de El Naranjo en Guatemala entre otros.
Igual significado posee para templos santiagueros como el de Nuestra Señora del Carmen donde reposa el padre de la música de concierto en Cuba Esteban Salas o para la Santísima Trinidad donde se custodia la primera pintura realizada por un cubano. Salvar ese inigualable paisaje cultural es menester de los cubanos, pero también de la humanidad.
Juntos, tras varios meses de estudios en aras de preparar el expediente, resaltan los diseños adaptados a la climatología tropical, así como la tecnología resistente al alto grado de sismicidad que alcanzan estos sitios. Andrés Salinas significó que dichas arquitecturas poseen técnicas constructivas con personalidad propia y están definidas además por ese diálogo constante con el paisaje y el entorno; características que justifican, según los expertos, la inclusión de los templos en la lista.
El hecho de que una organización reconozca este conjunto singular, el cual además está en riesgo facilita que el proyecto de restauración pueda ser presentado a gobiernos e instituciones, contribuye a su posible financiamiento y a la vez avala su relevancia como patrimonio, recalca el también hijo de emigrados españoles a América Latina.
Andres Salina argumenta que la cultura cubana, una de las últimas que la humanidad ha generado ese fruto de matrices simbólicas que pertenecen a pueblos muy diferentes. Para él la influencia española es importante pero también lo es la europea y más aún la africana. En esta última habría que tomar en cuenta que llegaron de diversas etnias y pueblos de este continente. También está la influencia autóctona indígena, que aunque era una población poco desarrollada ha dejado sus huellas junto a otras del arco de las Antillas llegadas de los pueblos de Mesoamérica.
“Es un proceso transcultural complejo que cristaliza en una cultura particular,” define Salinas apoyándose en sus estudios y lecturas del etnólogo Fernando Ortiz. Son características afortunadas que bien podrían encontrarse en ciudades como Santiago de Cuba por su climatología, luminosidad, belleza paisajística y su talante aún más singular.
La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Santa Lucia, Santo Tomás, Nuestra Señora de la Dolores, San Francisco, El Cristo de la Salud, así como San Luis Obispo en el Poblado Caney, Santiago Apóstol en El Cobre, Santo Cristo y San José y San Rafael en Cayo Granma, son algunas de las iglesias que reconoce la lista construidas desde inicios del siglo XVI hasta las postrimerías del siglo XIX.
Para más de 600 sitios de noventa países, la inserción en la lista de la World Monuments Found ha significado su única posibilidad de supervivencia. Entre ellos se incluyen los templos de Angkor en Camboya, varios sitios en la Isla de Pascua en Chile, la antigua ciudad de Luxor en Egipto, el acueducto de Segovia en España, la antigua ciudad maya de El Naranjo en Guatemala entre otros.
Igual significado posee para templos santiagueros como el de Nuestra Señora del Carmen donde reposa el padre de la música de concierto en Cuba Esteban Salas o para la Santísima Trinidad donde se custodia la primera pintura realizada por un cubano. Salvar ese inigualable paisaje cultural es menester de los cubanos, pero también de la humanidad.
viernes, 3 de julio de 2015
Apuesta SIMPOSUB por la preservación del patrimonio submarino cubano
Santiago de Cuba, 3 jul.— Variadas, actuales e interesantes ponencias, conferencias y audiovisuales se presentan en Santiago de Cuba como parte de la octava edición del Simposio Nacional de la Actividad Subacuática en Cuba, SIMPOSUB. Participan importantes investigadores cubanos y extranjeros relacionados con el patrimonio, el medio ambiente y las ciencias.
La historia de una cuidad la cuentan
normalmente sus calles. Pero en Santiago de Cuba una parte importante de
su patrimonio, además, descansa bajo las aguas.
La conservación de los bienes naturales y
culturales que guarda celosamente el litoral santiaguero, es la
motivación del Simposio Nacional de la Actividad Subacuática en Cuba,
que en esta oportunidad celebra su octava edición.
Conversamos con el Dr. Vicente González Díaz, Coordinador del Centro de Gestión y Manejo del Patrimonio Cultural y Natural Subacuático en Santiago de Cuba.

Periodista- ¿Qué significa esta octava edición de SIMPOSUB, como experiencia acumulada en la ciudad de Santiago de Cuba que nos define como caribeños?
Vicente- “Significa mucho, tenemos en el evento conferencistas internacionales, especialistas e investigadores con el tema dela Batalla naval de Santiago de Cuba y es muy importante ser sede de este tipo de Simposio en el marco de los 500 años de la fundación de la Villa y porque se hace patente el interés de la esta sur oriental provincia, de Cuba, del patrimonio cubano, conservar este especial patrimonio subacuático en su condición de parque Arqueológico”.
Periodista- Algunas conferencias del evento están relacionadas con la labor educativa para la sostenibilidad y preservación del medio ambiente, ¿Cuán importante resulta esta mirada precisamente para conservar el medio ambiente?.
Vicente- “La labor educativa es especial si tenemos en cuenta que el patrimonio en la tierra, lo tenemos ante nosotros y es más fácil de comprender, pero cuando hablamos del patrimonio sumergido, es más complejo, no está al alcance de todos y no deja de ser importante su conservación. En las comunidades costeras que rodean estos sitos arqueológicos hoy tenemos un trabajo de pedagogía social que solamente no se inscribe en la acción de las aulas con los estudiantes, sino en lo que hay que hacer en la comunidad cotidianamente para que se conozca, se identifiquen los valores de este patrimonio sumergido y se contribuya a su preservación”.
La exposición bipersonal “Una inmersión en la historia”, de Reynaldo Álvarez Villamil y Vicente González Díaz, unido al performance del Grupo Ojos Teatro, abrieron las puertas a un amplio programa de conferencias, y presentación de audiovisuales, que muestran el trabajo realizado en función de la conservación, gestión y manejo del patrimonio subacuático en la provincia.
Destaca entre las actividades planificadas en el Simposio, la declaración como Monumento Nacional, del Parque Arqueològico “Batalla Naval de Santiago de Cuba”.
Periodista- ¿ Qué significa este acontecimiento”.
Vicente- “Significa un compromiso para Santiago de Cuba, para los municipios y el de Guamá que son acreedores de este patrimonio sumergido, y para Cuba, para conservar esos restos, esos sitos arqueológicos para las futuras generaciones. Precisamente el día 3 de julio en el Castillo de El Morro, Patrimonio de la Humanidad, sitio escogido, se colocará la Placa que acredita al Patrimonio Sumergido como Monumento Nacional, y el día 4 de julio se realizará una ceremonia y dos monolitos estarán situados, uno en el sito arqueológico Almirante Oquendo, con la misma condición de Monumento Nacional y el otro dedicado a los marinos caídos en combate, el tres de julio de 1898”.
Investigadores y artistas, amantes de las profundidades marinas, hacen de esta cita en la ciudad de Santiago de Cuba, la ocasión perfecta para rendirle tributos al mar y las historias, que sin dudas, sus enigmas esperan contar.
Conversamos con el Dr. Vicente González Díaz, Coordinador del Centro de Gestión y Manejo del Patrimonio Cultural y Natural Subacuático en Santiago de Cuba.
Periodista- ¿Qué significa esta octava edición de SIMPOSUB, como experiencia acumulada en la ciudad de Santiago de Cuba que nos define como caribeños?
Vicente- “Significa mucho, tenemos en el evento conferencistas internacionales, especialistas e investigadores con el tema dela Batalla naval de Santiago de Cuba y es muy importante ser sede de este tipo de Simposio en el marco de los 500 años de la fundación de la Villa y porque se hace patente el interés de la esta sur oriental provincia, de Cuba, del patrimonio cubano, conservar este especial patrimonio subacuático en su condición de parque Arqueológico”.
Periodista- Algunas conferencias del evento están relacionadas con la labor educativa para la sostenibilidad y preservación del medio ambiente, ¿Cuán importante resulta esta mirada precisamente para conservar el medio ambiente?.
Vicente- “La labor educativa es especial si tenemos en cuenta que el patrimonio en la tierra, lo tenemos ante nosotros y es más fácil de comprender, pero cuando hablamos del patrimonio sumergido, es más complejo, no está al alcance de todos y no deja de ser importante su conservación. En las comunidades costeras que rodean estos sitos arqueológicos hoy tenemos un trabajo de pedagogía social que solamente no se inscribe en la acción de las aulas con los estudiantes, sino en lo que hay que hacer en la comunidad cotidianamente para que se conozca, se identifiquen los valores de este patrimonio sumergido y se contribuya a su preservación”.
La exposición bipersonal “Una inmersión en la historia”, de Reynaldo Álvarez Villamil y Vicente González Díaz, unido al performance del Grupo Ojos Teatro, abrieron las puertas a un amplio programa de conferencias, y presentación de audiovisuales, que muestran el trabajo realizado en función de la conservación, gestión y manejo del patrimonio subacuático en la provincia.
Destaca entre las actividades planificadas en el Simposio, la declaración como Monumento Nacional, del Parque Arqueològico “Batalla Naval de Santiago de Cuba”.
Periodista- ¿ Qué significa este acontecimiento”.
Vicente- “Significa un compromiso para Santiago de Cuba, para los municipios y el de Guamá que son acreedores de este patrimonio sumergido, y para Cuba, para conservar esos restos, esos sitos arqueológicos para las futuras generaciones. Precisamente el día 3 de julio en el Castillo de El Morro, Patrimonio de la Humanidad, sitio escogido, se colocará la Placa que acredita al Patrimonio Sumergido como Monumento Nacional, y el día 4 de julio se realizará una ceremonia y dos monolitos estarán situados, uno en el sito arqueológico Almirante Oquendo, con la misma condición de Monumento Nacional y el otro dedicado a los marinos caídos en combate, el tres de julio de 1898”.
Investigadores y artistas, amantes de las profundidades marinas, hacen de esta cita en la ciudad de Santiago de Cuba, la ocasión perfecta para rendirle tributos al mar y las historias, que sin dudas, sus enigmas esperan contar.
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