Por Miralis Despaigne Pineda
Palma
Soriano, Santiago de Cuba, 12 nov.— Muy a tono con la formación de esta
ciudad a orillas del Cauto, fueron cobrando renombres ciertas partes
del territorio, barrios, comunidades palmeras con la que se identifican
sus abitantes.
A pesar que los cambios en la estructura
administrativa del municipio a lo largo de los años oficializaban los
nombramientos de las diferentes zonas de la cuidad, de manera espontánea
los moradores han ido llamando los barrios con nombres populares
ligados a hechos históricos, accidentes geográficos o personas que lo
habitaron.
Por ejemplo entre los más singulares nombres se
encuentra la zona que conforma la calle Moncada, que al parecer por su
cercanía al río fue bautizada como “Cantarranas”.
Al área pedregosa en lo que conforman las calles ubicadas entre 17 y 21 en el reparto La Cuba, se denominó “Loma de Piedras”.
“Punta
de pie”, es una de las denominaciones que ha trascendido, que se
refiere a la barriada asentada al final de las calle Céspedes y Callamo
parte en la que las condiciones de sus calles dificultaban el tránsito
de los habitantes.
Algunas zonas asumieron nombres de sus
moradores o dueños como Maribel, Amelia, Quintana, Picasso, Los Benítez
entre otros.
Entre los asentamientos poblacionales más
importantes del municipio se encuentran Dos Ríos, que inicialmente era
Vega Sucia y posteriormente Central Palma.
También resultan
comunidades de gran concentración Dos Palmas, Aguacate, Ramón de
Guaninao, La Aduana, Yarayabo, La Clarita, Carmelié, Yaveremos,
Barranca, La Guadalupe, La Colorada, Caney del Sitio y La Curía.
Sin
dudas las actividades económicas también fueron un factor esencial en
la designación de los nombres de algunos barrios, así por ejemplo surge
Candonga pues en este lugar se encontraban los grandes almacenes de maíz
de la otrora provincia de Oriente.
Otros como el barrio de las
15 casitas “Las quince”, ahora conocido como Reparto 8 de marzo, surge
como parte de la política demagógica del gobierno de Batista.
“El
barrio obrero”, comunidad del sector azucarero y el de “Las 60” por ser
este número las viviendas entregadas a familias afectadas por ciclones
son muestra de la diversidad en el proceso de identificación de las
barriadas. Nombres repetidos por el pueblo palmero como referente
identitario de La Ciudad del Cauto.