Por Jorge Legañoa Alonso
La Habana, 10 ene.— Josefina Vidal Ferreiro, directora general de Estados Unidos de la Cancillería, denunció la manipulación de algunos senadores estadounidenses, encabezados por el anticubano Marco Rubio, para incriminar –sin evidencia alguna– a Cuba en supuestos ataques a diplomáticos de esa nación en la Isla.
En conferencia de prensa desde la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, la funcionaria calificó de manipulación política la sesión del Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano.
Aseguró que Rubio y otros pretenden condenar al gobierno cubano por las supuestas afectaciones a la salud que sufrieron diplomáticos norteamericanos en La Habana.
Añadió que esos elementos anticubanos buscan agravar el clima bilateral, con el único propósito de volver a una etapa de confrontación, con consecuencias negativas para ambos países y la región.
Rechazó la politización de los supuestos incidentes y consideró injustificadas las medidas que ha adoptado el gobierno de Donald Trump –la retirada del 60 por ciento de su personal en La Habana, la casi total suspensión de las labores consulares y la expulsión de 17 funcionarios de la legación cubana en Washington– con un alto costo para la población y la emigración cubana, así como para los estadounidenses.
Vidal Ferreiro reiteró que Cuba es un país seguro, pacífico y saludable para cubanos, extranjeros, diplomáticos acreditados y para los millones de personas que visitan al archipiélago cada año, incluyendo los estadounidenses.
A una pregunta de la prensa afirmó que la solución a este problema está en manos del gobierno norteamericano, que basó sus decisiones sin tener una sola evidencia de quién o qué causó las supuestas afectaciones a la salud, o la implicación de Cuba en ellos.
Estados Unidos debió avanzar y comprometerse con la parte cubana en una investigación rigurosa; sin embargo, aun cuando el gobierno de la nación caribeña facilitó acceso a información, esta no fue reciprocada, ni se permitió a sus expertos entrevistar a los afectados o al personal médico que los asistió.
Dijo que los senadores Marco Rubio y Robert Menéndez, quien copresidió la reunión, tienen un vasto record de trabajo en contra de mejores relaciones entre Cuba y EE.UU.
Han sido promotores de legislaciones que afectan los intereses de ambos pueblos, y solo benefician a una minoría cada vez más aislada que históricamente ha lucrado con la agresión a la mayor de las Antillas, destacó.
La primera víctima de la audiencia de hoy fue la verdad, enfatizó Vidal Ferreiro, quien agregó que el objetivo fue imponer por la fuerza, y sin evidencia alguna, una acusación que no han podido demostrar.
Resaltó que resultan inaceptables las declaraciones realizadas en la audiencia por el secretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Francisco Palmieri, quien señaló “se le hacía muy difícil” creer que el gobierno cubano no tuviera conocimiento de quién o qué causó los ataques debido a sus estándares de seguridad.
Las declaraciones de la directora general de Estados Unidos de la Cancillería, en las que aseguró que el Departamento de Estado no tiene evidencia alguna que le permita afirmar que ha habido ataques contra sus diplomáticos en La Habana, ni que Cuba pueda ser responsable o tener conocimiento de acciones de terceros, coinciden con las conclusiones de un informe del FBI que fue filtrado a la prensa.
El FBI no ha encontrado prueba alguna de supuestos ataques sónicos contra el personal diplomático estadounidense en Cuba, tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana, reveló este lunes la agencia de noticias Associated Press.
Los tres funcionarios del Departamento de Estado que participaron en la audiencia también admitieron, por primera vez, no estar seguros de que los supuestos ataques sufridos por estadounidenses en Cuba fueran una agresión acústica, como habían sostenido hasta el momento.
Meses de investigaciones exhaustivas han demostrado que no ha existido ataque alguno, aseguró igualmente la diplomática.
Reiteró a la prensa nacional y extranjera convocada que el gobierno de La Habana no tiene responsabilidad alguna en las afectaciones de salud reportadas y que Cuba nunca ha perpetrado ni perpetrará, ni ha permitido ni permitirá que terceros actúen contra la integridad física de ningún diplomático, sin excepción.
El gobierno cubano tiene conciencia de sus responsabilidades y las cumple de manera ejemplar, concluyó.
La investigación realizada por las autoridades cubanas, a cuyos resultados el Departamento de Estado y las agencias especializadas de Estados Unidos han tenido acceso, arrojó que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los supuestos incidentes y no se ha producido ataque de tipo alguno.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
Mostrando entradas con la etiqueta josefina vidal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta josefina vidal. Mostrar todas las entradas
miércoles, 10 de enero de 2018
jueves, 9 de noviembre de 2017
Califica Josefina Vidal de retroceso medidas de EE.UU. sobre Cuba
Por Jorge Legañoa Alonso/Foto Leysi Rubio
EE.UU. anuncia nuevas restricciones a los viajes y comercio con Cuba
La Habana.— Las medidas del gobierno estadounidense anunciadas este miércoles por los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio, confirman el serio retroceso en las relaciones bilaterales, como resultado del cambio de política hacia Cuba anunciado por el presidente Donald Trump, aseguró Josefina Vidal Ferreiro, directora general de Estados Unidos de la Cancillería.
El Presidente norteamericano no autorizará los viajes con fines no académicos y las personas que viajen a la Isla tendrán que hacerlo bajo el amparo de una organización que los represente, y con un guía o responsable que fiscalice las actividades en Cuba.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, por sus siglas en inglés, será la encargada de velar por ello y exigir que todos los viajes educativos no académicos se lleven a cabo bajo los auspicios de una organización que esté sujeta a la jurisdicción de EE.UU.
Igualmente, la OFAC exigirá que cada estadounidense que viaje a la Isla bajo el programa “de apoyo al pueblo cubano”, tengan definidas las actividades a realizar a tiempo completo, con los fines ya declarados en la nueva política de apoyar supuestamente a la sociedad civil, en una clara alusión a los otrora denunciados programas de subversión.
EE.UU. anuncia nuevas restricciones a los viajes y comercio con Cuba
La Habana.— Las medidas del gobierno estadounidense anunciadas este miércoles por los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio, confirman el serio retroceso en las relaciones bilaterales, como resultado del cambio de política hacia Cuba anunciado por el presidente Donald Trump, aseguró Josefina Vidal Ferreiro, directora general de Estados Unidos de la Cancillería.
La funcionaria dijo que implican un
recrudecimiento del bloqueo y de la prohibición a los ciudadanos
norteamericanos de viajar a Cuba.
Agregó que algunas de los anuncios no
ocultan su trasfondo subversivo, como el que alienta a los viajeros a
realizar actividades de este tipo para justificar la legalidad de su
estancia en la Isla.
El objetivo de las nuevas regulaciones de Washington, apuntó, es dañar a la economía y sus actores estatal y no estatal, y al propio tiempo afectarán a los ciudadanos estadounidenses, quienes son los únicos en el mundo que no pueden venir a Cuba libremente.
El objetivo de las nuevas regulaciones de Washington, apuntó, es dañar a la economía y sus actores estatal y no estatal, y al propio tiempo afectarán a los ciudadanos estadounidenses, quienes son los únicos en el mundo que no pueden venir a Cuba libremente.
Tienen un propósito declarado de afectar
el turismo y la economía, subrayó Vidal Ferreiro en conferencia de
prensa desde la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en La
Habana.
Los empresarios de esa nación perderán oportunidades interesantes de negocios en la mayor de las Antillas, ya que su gobierno no otorgará licencias para realizar determinados negocios aquí y perderán espacios frente a la competencia, subrayó.
Comentó la lista que publicó el Departamento de Estado que calificó de arbitraria, e invitó a revisarla minuciosamente pues incluye a una diversidad de entidades cubanas, supuestamente vinculadas, de manera infundada, a los sectores de la defensa y la seguridad.
Dijo que entre otros organismos y entidades en la lista están el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria, las Tropas Guardafronteras, y empresas, sociedades anónimas, la Zona Especial de Desarrollo Mariel y su terminal de contenedores; así como más de 80 hoteles en toda Cuba, agencias de viaje y tiendas.
La lista llega al colmo de incluir a marcas comerciales de refrescos como TuKola y Cachito o un servicio de fotografía como Photo Service, ironizó la diplomática, quien apuntó: en lo adelante ningún ciudadano norteamericano o compañía de ese país podrá tener ningún tipo de transacción directa con esas entidades.
Según el Departamento de Estado, la lista será revisada periódicamente por lo que no se excluye sumen a otras empresas.
Las nuevas decisiones, ya habían sido adelantadas por el mandatario Donald Trump el pasado 16 de junio, cuando firmó el llamado Memorando Presidencial de Seguridad Nacional para el fortalecimiento de la política de EE.UU. hacia Cuba, una directiva ejecutiva que dio un giro al acercamiento entre las dos naciones que comenzó en 2014, y llevó al establecimiento de las relaciones diplomáticas en julio de 2015.
Las regulaciones que entrarán en vigor este jueves limitan, aún más, las exiguas relaciones en esferas tales como las transacciones financieras, el comercio y los negocios, y los conocidos viajes de estadounidenses por los llamados intercambios pueblo a pueblo.
De igual forma se prohíben los viajes individuales, bajo las 12
categorías generales aprobadas por el gobierno de Barack Obama, y se
establecen regulaciones que solo permitirán los viajes para intercambios
académicos y otros de manera muy limitada.Los empresarios de esa nación perderán oportunidades interesantes de negocios en la mayor de las Antillas, ya que su gobierno no otorgará licencias para realizar determinados negocios aquí y perderán espacios frente a la competencia, subrayó.
Comentó la lista que publicó el Departamento de Estado que calificó de arbitraria, e invitó a revisarla minuciosamente pues incluye a una diversidad de entidades cubanas, supuestamente vinculadas, de manera infundada, a los sectores de la defensa y la seguridad.
Dijo que entre otros organismos y entidades en la lista están el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria, las Tropas Guardafronteras, y empresas, sociedades anónimas, la Zona Especial de Desarrollo Mariel y su terminal de contenedores; así como más de 80 hoteles en toda Cuba, agencias de viaje y tiendas.
La lista llega al colmo de incluir a marcas comerciales de refrescos como TuKola y Cachito o un servicio de fotografía como Photo Service, ironizó la diplomática, quien apuntó: en lo adelante ningún ciudadano norteamericano o compañía de ese país podrá tener ningún tipo de transacción directa con esas entidades.
Según el Departamento de Estado, la lista será revisada periódicamente por lo que no se excluye sumen a otras empresas.
Las nuevas decisiones, ya habían sido adelantadas por el mandatario Donald Trump el pasado 16 de junio, cuando firmó el llamado Memorando Presidencial de Seguridad Nacional para el fortalecimiento de la política de EE.UU. hacia Cuba, una directiva ejecutiva que dio un giro al acercamiento entre las dos naciones que comenzó en 2014, y llevó al establecimiento de las relaciones diplomáticas en julio de 2015.
Las regulaciones que entrarán en vigor este jueves limitan, aún más, las exiguas relaciones en esferas tales como las transacciones financieras, el comercio y los negocios, y los conocidos viajes de estadounidenses por los llamados intercambios pueblo a pueblo.
El Presidente norteamericano no autorizará los viajes con fines no académicos y las personas que viajen a la Isla tendrán que hacerlo bajo el amparo de una organización que los represente, y con un guía o responsable que fiscalice las actividades en Cuba.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, por sus siglas en inglés, será la encargada de velar por ello y exigir que todos los viajes educativos no académicos se lleven a cabo bajo los auspicios de una organización que esté sujeta a la jurisdicción de EE.UU.
Igualmente, la OFAC exigirá que cada estadounidense que viaje a la Isla bajo el programa “de apoyo al pueblo cubano”, tengan definidas las actividades a realizar a tiempo completo, con los fines ya declarados en la nueva política de apoyar supuestamente a la sociedad civil, en una clara alusión a los otrora denunciados programas de subversión.
viernes, 13 de enero de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
