Plaza de la revolución

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lunes, 7 de octubre de 2019

Listo en Santiago de Cuba monumento al creador del Himno Nacional

Por PL

Santiago de Cuba, 7 oct.— Un monumento a Pedro (Perucho) Figueredo, creador del Himno Nacional de Cuba, está listo hoy en el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia, donde se suma a valiosos conjuntos de las gestas independentistas cubanas.

Esta es la primera obra instalada en la necrópolis tras las transformaciones realizadas en octubre del 2017.

En esa fecha quedaron alineadas en su explanada frontal y junto al Mausoleo a José Martí y el monolito de Fidel Castro, los nichos funerarios del Padre de la Patria, Carlos M. de Céspedes, y la Madre de los Maceo, Mariana Grajales.

En el espacio que ocupara el iniciador de las guerras libertarias, el enclave escultórico rinde homenaje al patricio bayamés, nacido en esa villa oriental el 18 de febrero de 1818 y fusilado por los colonialistas españoles el 17 de agosto de 1870.

El monumento a Figueredo fue obra del escultor Julio César Carmenate y el arquitecto José A. Limonta, cuya propuesta fue seleccionada en un concurso nacional convocado por el Consejo para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental.

El complejo presenta la letra del Himno y la bandera que rompe una cadena de esclavitud.

'Morir por la Patria es vivir' es uno de los apotegmas que desde el mármol acompaña los mensajes del monumento.

En la obra se contempla la figura de Figueredo alzando una pluma en una mano y en la otra, el papel donde plasmó su marcha rebelde.

Otros empeños monumentales están en marcha en ese sitio, relacionados con los patriotas José Maceo, Flor Crombet y Guillermón Moncada, así como el intelectual Armando Hart.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Erigen en Santiago de Cuba monumento al autor del himno nacional

Por PL

Santiago de Cuba, 30 nov.— La ejecución del monumento a Pedro (Perucho) Figueredo, autor del Himno Nacional, deviene hoy la primera acción de ese tipo en el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia, tras el traslado de próceres en octubre del 2017.

Hace poco más de un año, fueron situados en la explanada frontal de la necrópolis, junto al mausoleo a José Martí y el monolito de Fidel Castro, los conjuntos funerarios de Carlos Manuel de Céspedes, iniciador de las gestas independentistas, y de Mariana Grajales, madre de los Maceo.

Ahora se trabaja para ubicar, en el espacio que ocupara el Padre de la Patria, la obra escultórica y arquitectónica que rendirá homenaje al patricio bayamés, nacido en esa villa oriental el 18 de febrero de 1818 y fusilado por los colonialistas españoles en esta ciudad el 17 de agosto de 1870.

Orgullosos y honrados porque su propuesta fue seleccionada en el concurso nacional convocado por el Consejo para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental (Codema) trabajan aquí el escultor Julio César Carmenate y el arquitecto José A. Limonta.

En el Taller Cultural Luis Díaz dan los toques finales a la figura en barro de dos metros que luego de ser fundida en bronce en instalaciones de la Fundación Caguayo será emplazada en la necrópolis, donde otros elementos como la letra del Himno y las banderas que rompen una cadena de esclavitud completarán la idea.

'Morir por la Patria es vivir' es uno de los apotegmas que desde el mármol extraído del propio territorio granmense que dio luz al patriota acompaña los mensajes del monumento, en el que se alza su figura con la pluma en una mano y en la otra, el papel donde plasmó su marcha rebelde.

Ambos artistas se refieren a la responsabilidad y el compromiso de dedicar esta obra a uno de los próceres de las contiendas emancipadoras del siglo XIX, insertados en el empeño por seguir dotando al camposanto, Monumento Nacional, de toda la alegoría en tributo a quienes abrieron con su sangre los caminos.

Basta asomarse a textos como la novela biográfica El camino de la desobediencia, del escritor bayamés Evelio Traba, para aquilatar la entrañable amistad que unió desde los primeros años a Figueredo con Céspedes y fructificó en el anhelo y el bregar común por la independencia. (Martha Cabrales Arias)

sábado, 20 de octubre de 2018

Cultura cubana y el Himno Nacional

Por Armando Fernández Martí

Santiago de Cuba, 20 oct.— Toda Cuba recuerda hoy el aniversario de su Himno Nacional y se conmemora el Día de la Cultura, como homenaje a la primera vez que se escuchó en una plaza pública la marcha de Perucho Figueredo.

Cuando el 20 de octubre de 1868, hace hoy 150 años las tropas insurrectas de Carlos Manuel de Céspedes entraban victoriosas en la ciudad de Bayamo, y desalojaban a los colonialistas españoles, comenzaba a consolidarse la Revolución iniciada 10 días atrás en el ingenio La Demajagua y lo más importante, se abría el camino para la forja de la nación cubana.

El asedio a Bayamo se había iniciado el 18 de octubre por varios puntos de la ciudad, y ante el empuje de los rebeldes, el ejército colonial tuvo que abandonar sus posiciones defensivas hasta que pasadas las 10 de la mañana del día 20, el gobernador Juan Urdaneta se vio obligado a firmar la capitulación y retirar sus efectivos del lugar.

De esa forma, la Revolución cubana obtenía su primera gran victoria convirtiéndose Bayamo en la primera capital de la República en Armas, única que durante nuestras gestas independentistas organizó un gobierno propio que se mantuvo durante tres meses exactos antes que los colonialistas reconquistaran la urbe.

El 20 de octubre de 1868, todo el pueblo bayamés se lanzó a la calle para apoyar a los insurrectos de Carlos Manuel de Céspedes y se dirigieron a la plaza de la iglesia mayor, para vitorear a los que habían logrado el primer triunfo revolucionario en más de tres siglos de historia colonial.

Cuentan que aún en medio del fragor de los combates, el pueblo bayamés pidió a Perucho Figueredo, uno de los jefes rebeldes, que diera a conocer la letra de su marcha guerrera La Bayamesa, cuya música compuesta por él había sido tocada meses atrás en la propia iglesia mayor ante la presencia del gobernador colonial Juan Urdaneta, quien la calificó de insurrecta.

A partir de ese momento todo el pueblo bayamés con los pechos enardecidos cantó la marcha de Perucho devenida luego en el Himno Nacional Cubano. Nacía así también nuestra cultura.

Desde aquel 20 de octubre de 1868 con la primera victoria de la Revolución Independentista, con la instauración del primer gobierno de la República en Armas y con la letra de la marcha de Perucho Figueredo, correspondió a Bayamo la gloria de ser la Cuna de la Nacionalidad Cubana. Desde entonces tenemos Patria y la convicción de que como dice nuestro Himno Nacional: Morir por ella es vivir.

lunes, 21 de octubre de 2013

Huellas en Santiago de Cuba del autor del Himno Nacional

Por Marlene Montoya

Santiago de Cuba, 21 oct.— Huellas del abogado y patriota Pedro (Perucho) Figueredo, autor de la marcha La Bayamesa, cantada hace hoy 145 años y devenida Himno Nacional, están presentes en esta ciudad, donde descansan sus restos.

Marcia Bergues, museóloga del cementerio Santa Ifigenia, Monumento Nacional, dijo a la AIN que sobre la cripta se levanta una pirámide en un conjunto inaugurado en noviembre de 1908, gracias a la participación del pueblo, que ayudó con los fondos para su construcción.
 
Ante su tumba ondea la bandera cubana y alrededor baten palmas, como símbolos de la nacionalidad, acotó.
 
Muy cerca, explicó la especialista, se halla el muro del antiguo matadero en la época colonial, lugar del fusilamiento del patriota el 17 de agosto de 1870, setenciado a la máxima pena por su ideario independentista y aparecer en una lista de desafectos a la metrópoli.
 
Sus últimas palabras fueron: Morir por la Patria es vivir, expresadas con dignidad y decoro.
 
Otro lugar de valor histórico vinculado a ese prócer es la antigua Real Cárcel de Santiago de Cuba, donde guardó prisión los últimos días, precisamente ubicada a escasos metros del actual Parque Carlos Manuel de Céspedes, que honra a su coterráneo y compatriota de ideas y luchas.
 
En la edificación, sede de la Oficina del Historiador de la Ciudad y del Archivo Histórico, una placa señala el área de la capilla, en la cual estuvo la noche anterior a su fusilamiento.
 
Elsa Almaguer, especialista de la última institución, precisó a la AIN que Perucho solicitó allí el servicio de confesión y también de un abogado para realizar el testamento a favor de la familia.
 
Abiertos al público, esos sitios acercan a visitantes a la historia del patriota, quien escribió la música y la letra de la marcha La ayamesa.
 
Para rendir homenaje al estreno de ese himno, el 20 de octubre de 1868, fue instituida esta jornada como el Día de la Cultura Nacional.