Por Israel Hernández Planas
Santiago
de Cuba, 16 nov.— Un panorama de crecimiento caracteriza hoy a la
producciones lácteas en Santiago de Cuba. Inversiones por doquier dotan a
la ciudad de establecimientos productivos mucho más funcionales y
eficientes que intentan copar el mercado de productos derivados de la
leche. Tal es el caso del Combinado Lácteo de Santa Teresa, en el
poblado el Caney.
De sus naves salen constantemente una
amplia variedad de productos que deleitan diversos paladares. En los
últimos años quesos, yogures, leches fortificadas y otros preparados han
llegado con sistematicidad a sus consumidores tipo, incluso cuando las
condiciones en la elaboración y conservación no eran las más apropiadas.
Hoy
junto a los operarios de alimentos y las producciones típicas se suman
otras fuerzas y acciones. Estas, aunque no tienen nada que ver con la
elaboración láctea, impactarán notablemente en los quehaceres cotidianos
de esta fábrica, según nos dice Noel González Hernández, Director del
Combinado Lácteo Santiago.
“En
estos momentos una brigada de la provincia Granma está construyendo un
nuevo banco de agua helada porque sólo contábamos con dos y estaban en
funcionamiento desde la inauguración de la planta hace más de 30 años.
Esto permitirá enfriar mejor y más rápido los yogures en la cortina de
enfriamiento y que se conserven mejor hasta su salida de la fábrica. Con
ello podremos cubrir toda nuestra capacidad productiva de yogurt”,
explica Noel González.
De este modo se trabaja también en la
habilitación de una nueva cámara fría para ampliar la capacidad de
almacenamiento y sumarla a las existentes. Esto conllevará a una mayor
capacidad de conservación y poder elevar la producción de los derivados
establecidos y otros que aguardan por el fin de las inversiones.
“Estamos
hablando de una nueva planta para dulces derivados de la leche como el
dulce de leche, los bombones rellenos, matrimonios, crema bombón, en
fin, todo un surtido que estará respaldado por nuestras capacidades de
conservación”, dice González Hernández.
Con
la misma intensidad se vivió en el centro fundacional de la ciudad de
Santiago la construcción de la fábrica de quesos Sierra Maestra, una
especie de industria comercial pública donde se elabora el queso fresco
tradicional a la vista de los visitantes y se expenden este y otras
costosas variedades importadas.
Para asegurar una producción constante la empresa láctea de Santiago de Cuba apuesta por la materia prima certificada.
“Estamos
hablando de leche fresca que obtenemos de todos los productores de la
provincia. No sólo leche de vaca, también está la de cabra y la de
búfala. Combinamos las tres y hacemos un queso de las tres leches muy
consistente y delicioso. El cuajo que utilizamos se importa de Italia”,
dice Karina Cremé Pérez, Jefa de la minindustria.
Aún los
tecnólogos y operarios de la fábrica Sierra Maestra se encuentran en
proceso de superación para dominar todo el proceso productivo que se
ejecuta mediante novedosa tecnología importada también desde Italia. Aun
así ya tienen definida una ampliación de la cartera de productos donde
figura el Queso Favorito, caracterizado por incorporar especias
naturales cosechadas en los campos santiagueros.
En
el caso de la Fábrica de Helados Siboney los pasados meses estivales
resultaron una prueba de fuego para constatar la eficiencia de las
reparaciones especializadas a las que fue sometida. Desde entonces un
crecimiento en sus producciones y la diversificación de los helados
ocupan hoy a la planta de elaboración que durante todo el día permanece
aportando una de las golosinas más demandadas.
“Hoy nuestra
cartera de productos registra quince preparaciones con ocho sabores
diarios y al día siguiente montamos otros ocho sabores diferentes. Ahora
estamos inmersos en la preparación de productos para las fiestas de
diciembre y en ello ponemos el esfuerzo y la innovación como el caso de
la sustitución de grasa vegetal por mantequilla lo que dota al helado de
un rico sabor y una consistencia más pastosa”, asegura Antonio Lozano,
jefe de planta.
Son estos algunos de los los ejemplos más
palpables del fortalecimiento que experimenta hoy la empresa Láctea de
Santiago de Cuba. Cada uno de sus trabajadores se sabe importante porque
de ellos y sus puestos laborales emanan decenas de exquisiteces
derivadas de la leche.