Por Yulia Nela González Bazán
Santiago de Cuba, 9 ene.— Modernidad y confort han caracterizado a lo largo de la historia al Hotel Casa Granda que este 10 de enero llega a un siglo de existencia, para orgullo de los habitantes de la ciudad de Santiago de Cuba.
Sin embargo su historia se remonta unos años más atrás. Y es que según datos de la época la familia Fernández de Grande, propietaria de estos inmuebles, los utilizaba como hospedería desde finales del siglo XIX.
Ya en 1909 la Cuban Railroad Company los adquiere con la finalidad de construir una instalación dedicada al hospedaje y el proyecto le es encargado al ingeniero Carlos Segrera. Solo 7 meses duró la ejecución de la obra y el 10 de enero de 1914 marcó su fecha inaugural.
"Uno de los mejores hoteles de la República, montado perfectamente al estilo europeo". Así lo calificaban notas de la jornada de apertura.
La construcción se concibió a partir de un sótano o basamento, que sirvió de adaptación a las pendientes de las vías donde se enclavó. Sobre este se dispusieron cuatro pisos: en el primero se encuentran el lobby, restaurante y cafetería, con una hermosa vista hacia el parque Céspedes. Los restantes pisos se destinaron a las habitaciones.
Es en 1916 que se diseña y construye el roof garden, un sitio desde donde se accede a impresionantes imágenes de la ciudad.
La fachada de esta centenaria edificación se distingue por la majestuosidad y sobriedad de los elementos que la componen. En su conjunto regalan una imagen elegante y mesurada a todos aquel que se decida a recorrer las calles del centro histórico de Santiago de Cuba.
Hoy cuando la ciudad toda festeja los 100 años del hotel Casa Granda, su colectivo de trabajo mantiene un servicio de calidad, en el que se resaltan las tradiciones de esta región de Cuba a través de las propuestas culturales que se brindan a los clientes.
Plaza de la revolución
Plaza de la revolución
jueves, 9 de enero de 2014
Cuba: Retirada misiones norteamericanas
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 9 ene.— Una de las primeras medidas tomadas por la Revolución tras el triunfo del 1º de Enero de 1959, fue ordenar que las tres misiones militares norteamericanas radicadas en Cuba: ejército, aviación y marina, se retiraran del país por considerarlas inoperantes en la nueva situación revolucionaria de la isla.
El 8 de enero de 1959, tras su entrada a La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro había expresado: “Esas misiones han estado entrenando a los soldados que han estado combatiendo contra nosotros (…) además, para qué han servido las misiones militares: Para qué los soldados pierdan la guerra”
Esa decisión tomada por la Revolución y detallada por Fidel el 9 de enero de 1959 en el programa televisivo ante la prensa, fue un acto de absoluta soberanía ya que hasta el 1º de Enero Estados Unidos había estado apoyando al régimen dictatorial de Fulgencio Batista, a quien había suministrado ininterrumpidamente los más modernos armamentos existentes entonces, para que fueran empleados en la represión contra el pueblo y la Revolución.
Solo entre 1952 y 1958 la dictadura cubana recibió equipos y armas valorados en más de 16 millones de dólares, una cifra bastante considerable en esa época, y más de 500 oficiales fueron entrenados en bases militares norteamericanas de la región, con el propósito de impedir el triunfo revolucionario en Cuba.
Recordemos, que en 1898 Estados Unidos intervino militarmente en Cuba arrebatándole el triunfo contra España a los mambises, que habían luchado 30 años por la independencia. Establecida la República, en 1906 volvió a intervenir por segunda ocasión en la isla amparada en la Enmienda Platt y después de abolida esta en 1934, el país se acogió al sistema regional de cooperación militar que es como decir, el mismo perro con diferente collar.
Mediante ese Tratado y otro convenio bilaterales de ayuda mutua, Estados Unidos priorizó a Cuba en materia de suministros militares convirtiéndose el país caribeño en uno de los más beneficiados en América Latina, teniendo en cuenta que en esta pequeña nación caribeña los estallidos sociales eran frecuentes y caso de suceder, debían ser abortados inmediatamente.
Con todos esos antecedentes en favor de las tiranías y gobiernos lacayos de Estados Unidos era obvio que la Revolución tras su triunfo, ordenara a las misiones militares norteamericanas retirarse de Cuba, medida que se hizo efectiva a partir del 11 de enero de 1959, pues ya el pueblo había tomado el poder y la decisión de defenderse a toda costa y costo, sin contar con una ayuda que hasta entonces, sólo había servido para oprimirlo.
Santiago de Cuba, 9 ene.— Una de las primeras medidas tomadas por la Revolución tras el triunfo del 1º de Enero de 1959, fue ordenar que las tres misiones militares norteamericanas radicadas en Cuba: ejército, aviación y marina, se retiraran del país por considerarlas inoperantes en la nueva situación revolucionaria de la isla.
El 8 de enero de 1959, tras su entrada a La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro había expresado: “Esas misiones han estado entrenando a los soldados que han estado combatiendo contra nosotros (…) además, para qué han servido las misiones militares: Para qué los soldados pierdan la guerra”
Esa decisión tomada por la Revolución y detallada por Fidel el 9 de enero de 1959 en el programa televisivo ante la prensa, fue un acto de absoluta soberanía ya que hasta el 1º de Enero Estados Unidos había estado apoyando al régimen dictatorial de Fulgencio Batista, a quien había suministrado ininterrumpidamente los más modernos armamentos existentes entonces, para que fueran empleados en la represión contra el pueblo y la Revolución.
Solo entre 1952 y 1958 la dictadura cubana recibió equipos y armas valorados en más de 16 millones de dólares, una cifra bastante considerable en esa época, y más de 500 oficiales fueron entrenados en bases militares norteamericanas de la región, con el propósito de impedir el triunfo revolucionario en Cuba.
Recordemos, que en 1898 Estados Unidos intervino militarmente en Cuba arrebatándole el triunfo contra España a los mambises, que habían luchado 30 años por la independencia. Establecida la República, en 1906 volvió a intervenir por segunda ocasión en la isla amparada en la Enmienda Platt y después de abolida esta en 1934, el país se acogió al sistema regional de cooperación militar que es como decir, el mismo perro con diferente collar.
Mediante ese Tratado y otro convenio bilaterales de ayuda mutua, Estados Unidos priorizó a Cuba en materia de suministros militares convirtiéndose el país caribeño en uno de los más beneficiados en América Latina, teniendo en cuenta que en esta pequeña nación caribeña los estallidos sociales eran frecuentes y caso de suceder, debían ser abortados inmediatamente.
Con todos esos antecedentes en favor de las tiranías y gobiernos lacayos de Estados Unidos era obvio que la Revolución tras su triunfo, ordenara a las misiones militares norteamericanas retirarse de Cuba, medida que se hizo efectiva a partir del 11 de enero de 1959, pues ya el pueblo había tomado el poder y la decisión de defenderse a toda costa y costo, sin contar con una ayuda que hasta entonces, sólo había servido para oprimirlo.
Ofrendas florales de Fidel y Raúl en homenaje a Pepe Ramírez
Por William Fernández
La Habana, 9 ene.— Ofrendas florales del líder histórico, Fidel Castro, y del General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, escoltan la imagen del líder campesino José (Pepe) Ramírez, en esta capital.
Un arreglo floral a nombre de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana fue enviada, también, a los funerales del destacado dirigente, fallecido el miércoles.
Desde temprano en la mañana cientos de habaneros acuden al Panteón de los Veteranos, del cementerio Cristóbal Colón, para rendir sentido tributo a quien presidió la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños desde su fundación.
Pepe Ramírez fue fundador del Partido y formó parte de su primer Comité Central en 1965. En el I Congreso de esa organización, celebrado en 1975, integró el Comité Central. En 1976 fue electo Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado.
Por sus servicios a la Patria recibió diversas condecoraciones y en virtud de sus méritos relevantes, en el año 2009 le fue conferido el Título Honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
En fecha posterior sus cenizas serán trasladadas hacia el Museo del II Frente Oriental Frank País García, lugar en que permanecerán definitivamente, junto al resto de los combatientes de esa aguerrida fuerza del Ejército Rebelde.
La Habana, 9 ene.— Ofrendas florales del líder histórico, Fidel Castro, y del General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, escoltan la imagen del líder campesino José (Pepe) Ramírez, en esta capital.
Un arreglo floral a nombre de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana fue enviada, también, a los funerales del destacado dirigente, fallecido el miércoles.
Desde temprano en la mañana cientos de habaneros acuden al Panteón de los Veteranos, del cementerio Cristóbal Colón, para rendir sentido tributo a quien presidió la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños desde su fundación.
Pepe Ramírez fue fundador del Partido y formó parte de su primer Comité Central en 1965. En el I Congreso de esa organización, celebrado en 1975, integró el Comité Central. En 1976 fue electo Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado.
Por sus servicios a la Patria recibió diversas condecoraciones y en virtud de sus méritos relevantes, en el año 2009 le fue conferido el Título Honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
En fecha posterior sus cenizas serán trasladadas hacia el Museo del II Frente Oriental Frank País García, lugar en que permanecerán definitivamente, junto al resto de los combatientes de esa aguerrida fuerza del Ejército Rebelde.
miércoles, 8 de enero de 2014
Fidel y la Caravana de la Victoria en La Habana
Fidel y la Caravana de la Victoria en La Habana
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 8 ene.— La tarde del 8 de enero de 1959 puede decirse que La Habana toda se volcó a las calles, para darle la bienvenida a la Caravana de la Libertad, encabezada por el líder de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro.
La Caravana había partido desde Santiago de Cuba el 2 de enero, un día después de la victoria y durante seis jornadas trasladó al glorioso Ejército Rebelde hasta la capital del país, no sin antes recorrer las principales ciudades de la nación, y a su paso por cada una de ellas las multitudes saludaban a los combatientes.
La llegada de la Caravana y de Fidel a la Habana, consolidaba la toma del poder por las fuerzas revolucionarias, tras derrocar a la tiranía batistiana y sofocar la intentona de golpe de estado de un grupo de jerarcas militares y políticos corrompidos, que pretendieron arrebatarle al pueblo su victoria, después de más de dos años de intensa lucha en montañas y llanos.
Aclamada por centenares de miles de habitantes de la capital, La Caravana llegó al Campamento de Columbia, que fuese el principal bastión militar de la dictadura, desde donde el Comandante en Jefe Fidel Castro le habló al pueblo cubano.
Dijo entonces Fidel "Estamos en un momento histórico de nuestra historia. La tiranía ha sido derrotada. La alegría es inmensa, sin embargo, queda por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil".
Y fue así. La historia de la Revolución en los 55 años transcurridos ha demostrado la certeza de las palabras de Fidel entonces: "El camino para llegar hasta aquí no ha sido fácil ni lo será aún, porque todavía hay quienes no se resignan a admitir a una Cuba Revolucionaria y ejemplo de América Latina y del mundo".
Pero la Revolución seguirá adelante, impetuosa como aquella Caravana de la Libertad, porque cuenta con la misma voluntad, valentía, entusiasmo y firmeza del pueblo que, como el de hace 55 años, se volcó a las calles para respaldar y consolidar la victoria, que con tantos sacrificios se alcanzó el 1ro. de Enero de 1959, ya para siempre, que no le quepa duda a nadie.
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 8 ene.— La tarde del 8 de enero de 1959 puede decirse que La Habana toda se volcó a las calles, para darle la bienvenida a la Caravana de la Libertad, encabezada por el líder de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro.
La Caravana había partido desde Santiago de Cuba el 2 de enero, un día después de la victoria y durante seis jornadas trasladó al glorioso Ejército Rebelde hasta la capital del país, no sin antes recorrer las principales ciudades de la nación, y a su paso por cada una de ellas las multitudes saludaban a los combatientes.
La llegada de la Caravana y de Fidel a la Habana, consolidaba la toma del poder por las fuerzas revolucionarias, tras derrocar a la tiranía batistiana y sofocar la intentona de golpe de estado de un grupo de jerarcas militares y políticos corrompidos, que pretendieron arrebatarle al pueblo su victoria, después de más de dos años de intensa lucha en montañas y llanos.
Aclamada por centenares de miles de habitantes de la capital, La Caravana llegó al Campamento de Columbia, que fuese el principal bastión militar de la dictadura, desde donde el Comandante en Jefe Fidel Castro le habló al pueblo cubano.
Dijo entonces Fidel "Estamos en un momento histórico de nuestra historia. La tiranía ha sido derrotada. La alegría es inmensa, sin embargo, queda por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil".
Y fue así. La historia de la Revolución en los 55 años transcurridos ha demostrado la certeza de las palabras de Fidel entonces: "El camino para llegar hasta aquí no ha sido fácil ni lo será aún, porque todavía hay quienes no se resignan a admitir a una Cuba Revolucionaria y ejemplo de América Latina y del mundo".
Pero la Revolución seguirá adelante, impetuosa como aquella Caravana de la Libertad, porque cuenta con la misma voluntad, valentía, entusiasmo y firmeza del pueblo que, como el de hace 55 años, se volcó a las calles para respaldar y consolidar la victoria, que con tantos sacrificios se alcanzó el 1ro. de Enero de 1959, ya para siempre, que no le quepa duda a nadie.
Nueva bodega para el ron ligero cubano
Por Brita Garcia Alberteris
Santiago de Cuba, 8 ene.— El ron ligero de Santiago de Cuba tiene ya 150 años. Desde su fundador Facundo Bacardí, la tradición de excelencia se mantiene en esta ciudad del oriente de Cuba. La Bodega Don Pancho, que por su localización geográfica es el excepcional almacén de esta bebida espirituosa, es un lugar de obligada visita para foráneos y autóctonos que deseen degustar un buen trago de esta bebida.
Sin embargo algunos prefieren visitar su hermana ubicada en la calle Aguilera (por cierto la más extensa de la ciudad). Este espacio está ambientado con estanterías rellenas de todas las botellas elaboradas en los almacenes del licor santiaguero y su destino es vender a los transeúntes tragos de la gama Cuba Ron y Ron Santiago.
Así el joven barman, Yoelvis Palomo, elabora un exquisito mojito cubano con sabor a rones puramente santiagueros, mientras una mulata acompañada de su pareja espera para degustarlo. Estos espacios siempre atraen a amigos o parejas que gustosos disfrutan de la selección musical acompañados de bebidas.
Aunque no debe convertirse en un hábito dañino un buen trago de ron añejado en robles de esta caribeña isla siempre es bienvenido para celebrar un momento especial o simplemente acompañar una buena conversación.
Santiago de Cuba, 8 ene.— El ron ligero de Santiago de Cuba tiene ya 150 años. Desde su fundador Facundo Bacardí, la tradición de excelencia se mantiene en esta ciudad del oriente de Cuba. La Bodega Don Pancho, que por su localización geográfica es el excepcional almacén de esta bebida espirituosa, es un lugar de obligada visita para foráneos y autóctonos que deseen degustar un buen trago de esta bebida.
Sin embargo algunos prefieren visitar su hermana ubicada en la calle Aguilera (por cierto la más extensa de la ciudad). Este espacio está ambientado con estanterías rellenas de todas las botellas elaboradas en los almacenes del licor santiaguero y su destino es vender a los transeúntes tragos de la gama Cuba Ron y Ron Santiago.
Así el joven barman, Yoelvis Palomo, elabora un exquisito mojito cubano con sabor a rones puramente santiagueros, mientras una mulata acompañada de su pareja espera para degustarlo. Estos espacios siempre atraen a amigos o parejas que gustosos disfrutan de la selección musical acompañados de bebidas.
Aunque no debe convertirse en un hábito dañino un buen trago de ron añejado en robles de esta caribeña isla siempre es bienvenido para celebrar un momento especial o simplemente acompañar una buena conversación.
Tres santiagueros escogidos para Juego de las Estrellas
Por José Raúl Castillo Argüelles
Santiago de Cuba, 8 ene.— Ya se hicieron públicos los listados de jugadores que integran los equipos Occidentales y Orientales que disputarán el Juego de las Estrellas el próximo domingo en el estadio Cristobal Labra de la Isla de la Juventud y entre ellos figuran tres santiagueros que recibieron las votaciones suficientes para sumarse a esta fiesta beisbolera de la temporada 2013-2014.
Los indómitos seleccionados son el jugador de cuadro Luís Yánder La O, flamante líder en estafas durante el segmento clasificatorio con 17 y uno de los pilares ofensivos y defensivos de las Avispas; el veterano Reutilio Hurtado entre los máximos jonrones en el tramo inicial con 7 estacazos de vuelta completa (el líder fue el camagüeyano Dary Bartolomé con 8) y mejor impulsor en la nómina rojinegra con 27 remolques así como el diestro Danny Betancourt, as del pitcheo santiaguero, quien logró saldo de 6ganados y 3 perdidos al tiempo que fue uno de los lanzadores con mejor efectividad en el período concluído con 2.56.
Ayer concluyó oficialmente la etapa clasifiatoria con la celebración del último de los partidos pendientes lo cual dio lugar que se definieran las posiciones pendientes; así Villa Clara se adueñó de la tercera casilla y Pinar del Río cayó al quinto escaño.
Luego el equipo de Santiago de Cuba se estrenará en la segunda etapa jugando como visitante en el estadio Capitán San Luís ante los Lobos pinareños.
Finalmente aquí les dejo los listados completos de los equipos del Juego de las Estrellas:
Occidentales: Receptores: Lorenzo Quintana (PRI) y Luis A. Castro (IJV). Jugadores de cuadro: William Saavedra (PRI), Alexander Malleta (IND), José M. Fernández (MTZ), Dainer Moreira (MTZ), Yulieski Gourriel (IND) y Michel Enríquez (IJV). Jardineros: Yasmani Tomás (IND), Reinier León (PRI), Yadiel Hernández (MTZ) y Frederich Cepeda (SSP). Designado: Yosvani Peraza (PRI). Abridores: Yosvani Torres (PRI), Julio A. Martínez (PRI), Ariel Miranda (MAY), Frank Montieth (IND) y Wilber Pérez (IJV). Relevistas: José A. García (ART) y Leinier Rodríguez (MAY). Invitado: Héctor M. Mendoza (IJV).
Orientales: Receptores: Yulexis La Rosa (VCL) y Franklin Aballe (HOL). Jugadores de cuadro: Ariel Borrero (VCL), Lerys Aguilera (HOL), Yunior Paumier (HOL), Yordan Manduley (HOL), Yeniet Pérez (VCL) y Luis Yander La O (SCU). Jardineros: Maikel Cáceres (HOL), Andy Zamora (VCL), Alfredo Despaigne (GRA) y Reutilio Hurtado (SCU). Designado: Ramón Lunar (VCL). Abridores: Freddy A. Álvarez (VCL), Danny Betancourt (SCU), Oriolbis Cobas (GTM), Vicyohandri Odelín (CMG) y Vladimir García (CAV). Relevistas: Pablo M. Fernández (HOL) y Carlos J. Viera (LTU). Invitado: Norge Luis Ruiz (CMG).
Santiago de Cuba, 8 ene.— Ya se hicieron públicos los listados de jugadores que integran los equipos Occidentales y Orientales que disputarán el Juego de las Estrellas el próximo domingo en el estadio Cristobal Labra de la Isla de la Juventud y entre ellos figuran tres santiagueros que recibieron las votaciones suficientes para sumarse a esta fiesta beisbolera de la temporada 2013-2014.
Los indómitos seleccionados son el jugador de cuadro Luís Yánder La O, flamante líder en estafas durante el segmento clasificatorio con 17 y uno de los pilares ofensivos y defensivos de las Avispas; el veterano Reutilio Hurtado entre los máximos jonrones en el tramo inicial con 7 estacazos de vuelta completa (el líder fue el camagüeyano Dary Bartolomé con 8) y mejor impulsor en la nómina rojinegra con 27 remolques así como el diestro Danny Betancourt, as del pitcheo santiaguero, quien logró saldo de 6ganados y 3 perdidos al tiempo que fue uno de los lanzadores con mejor efectividad en el período concluído con 2.56.
Ayer concluyó oficialmente la etapa clasifiatoria con la celebración del último de los partidos pendientes lo cual dio lugar que se definieran las posiciones pendientes; así Villa Clara se adueñó de la tercera casilla y Pinar del Río cayó al quinto escaño.
Luego el equipo de Santiago de Cuba se estrenará en la segunda etapa jugando como visitante en el estadio Capitán San Luís ante los Lobos pinareños.
Finalmente aquí les dejo los listados completos de los equipos del Juego de las Estrellas:
Occidentales: Receptores: Lorenzo Quintana (PRI) y Luis A. Castro (IJV). Jugadores de cuadro: William Saavedra (PRI), Alexander Malleta (IND), José M. Fernández (MTZ), Dainer Moreira (MTZ), Yulieski Gourriel (IND) y Michel Enríquez (IJV). Jardineros: Yasmani Tomás (IND), Reinier León (PRI), Yadiel Hernández (MTZ) y Frederich Cepeda (SSP). Designado: Yosvani Peraza (PRI). Abridores: Yosvani Torres (PRI), Julio A. Martínez (PRI), Ariel Miranda (MAY), Frank Montieth (IND) y Wilber Pérez (IJV). Relevistas: José A. García (ART) y Leinier Rodríguez (MAY). Invitado: Héctor M. Mendoza (IJV).
Orientales: Receptores: Yulexis La Rosa (VCL) y Franklin Aballe (HOL). Jugadores de cuadro: Ariel Borrero (VCL), Lerys Aguilera (HOL), Yunior Paumier (HOL), Yordan Manduley (HOL), Yeniet Pérez (VCL) y Luis Yander La O (SCU). Jardineros: Maikel Cáceres (HOL), Andy Zamora (VCL), Alfredo Despaigne (GRA) y Reutilio Hurtado (SCU). Designado: Ramón Lunar (VCL). Abridores: Freddy A. Álvarez (VCL), Danny Betancourt (SCU), Oriolbis Cobas (GTM), Vicyohandri Odelín (CMG) y Vladimir García (CAV). Relevistas: Pablo M. Fernández (HOL) y Carlos J. Viera (LTU). Invitado: Norge Luis Ruiz (CMG).
Estados Unidos y el triunfo de la Revolución Cubana
Por Armando Fernández Martí
Santiago de Cuba, 8 ene.— Cuando el 8 de enero de 1959 rodeado de pueblo llegaba a La Habana la Caravana de la Libertad encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, comenzaba a consolidarse el triunfo de la Revolución alcanzado el 1º de Enero con la entrada triunfal del Ejército Rebelde a Santiago de Cuba.
Sin embargo, el Gobierno Norteamericano iniciaba un plan estratégico encaminado a impedir que el Movimiento 26 de Julio y su líder Fidel Castro lograran darle un vuelco definitivo a la situación política y social existente en la isla hasta entonces, bajo la tutela del imperio cuya aspiración era mantener el batistato sin Batista.
Ya desde días antes, 7 de enero de 1959, el gobierno norteamericano que presidía el republicano Dwight Eisinhower, había reconocido al gobierno revolucionario establecido en Cuba, pero decidió sustituir al embajador estadounidense en la isla, Earl Smith, nombrando en su lugar a Philip Bonsal, quien ya había ocupado ese cargo en la isla entre 1938 y 1939.
Bonsal traía la misión fundamental de influenciar sobre dirigentes de la Revolución del Gobierno Revolucionario, del Ejército Rebelde, de los sindicatos, los medios de comunicación, los escritores, la iglesia y los estudiantes, entre otros sectores, para crear opiniones contrarias a la Revolución y sus principales líderes a fin de evitar el establecimiento de un verdadero gobierno popular, como lo había proclamado Fidel.
Paralelamente a esas acciones de la embajada yanqui en La Habana, también la Agencia Central de Inteligencia (CIA), maniobraba utilizando a cabecillas del autodenominado Segundo Frente Nacional del Escambray, así como de ex militares de Batista, politiqueros del viejo régimen y representantes de la alta
burguesía cubana, con el objetivo de crear enfrentamientos con el Gobierno Revolucionario que le permitieran a los Estados Unidos actuar contra Cuba a través de la OEA.
Todas estas maniobras del gobierno norteamericano y la CIA, en los meses siguientes se verían secundadas por una crisis institucional interna creada artificialmente con el respaldo del Presidente provisional del Gobierno Revolucionario de Cuba, Manuel Urrutia Lleó, quien posteriormente traicionó a la Revolución y se plegó al imperio corriendo a su lado.
Ya al hablarle al pueblo el 1º de Enero de 1959 en Santiago de Cuba y el día 8 a su llegada a La Habana, el Comandante en Jefe había sentenciado: “Estamos en un momento histórico. La tiranía ha sido derrotada. La alegría es inmensa, sin embargo, queda mucho por hacer todavía, no nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil”.
Desde entonces, como expresara Fidel el 1º de Enero de 1959 en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba y lo ratificara 55 años después en el mismo sitio el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “La Revolución sigue igual sin compromisos con nadie en absoluto, sólo con el pueblo”
Santiago de Cuba, 8 ene.— Cuando el 8 de enero de 1959 rodeado de pueblo llegaba a La Habana la Caravana de la Libertad encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, comenzaba a consolidarse el triunfo de la Revolución alcanzado el 1º de Enero con la entrada triunfal del Ejército Rebelde a Santiago de Cuba.
Sin embargo, el Gobierno Norteamericano iniciaba un plan estratégico encaminado a impedir que el Movimiento 26 de Julio y su líder Fidel Castro lograran darle un vuelco definitivo a la situación política y social existente en la isla hasta entonces, bajo la tutela del imperio cuya aspiración era mantener el batistato sin Batista.
Ya desde días antes, 7 de enero de 1959, el gobierno norteamericano que presidía el republicano Dwight Eisinhower, había reconocido al gobierno revolucionario establecido en Cuba, pero decidió sustituir al embajador estadounidense en la isla, Earl Smith, nombrando en su lugar a Philip Bonsal, quien ya había ocupado ese cargo en la isla entre 1938 y 1939.
Bonsal traía la misión fundamental de influenciar sobre dirigentes de la Revolución del Gobierno Revolucionario, del Ejército Rebelde, de los sindicatos, los medios de comunicación, los escritores, la iglesia y los estudiantes, entre otros sectores, para crear opiniones contrarias a la Revolución y sus principales líderes a fin de evitar el establecimiento de un verdadero gobierno popular, como lo había proclamado Fidel.
Paralelamente a esas acciones de la embajada yanqui en La Habana, también la Agencia Central de Inteligencia (CIA), maniobraba utilizando a cabecillas del autodenominado Segundo Frente Nacional del Escambray, así como de ex militares de Batista, politiqueros del viejo régimen y representantes de la alta
burguesía cubana, con el objetivo de crear enfrentamientos con el Gobierno Revolucionario que le permitieran a los Estados Unidos actuar contra Cuba a través de la OEA.
Todas estas maniobras del gobierno norteamericano y la CIA, en los meses siguientes se verían secundadas por una crisis institucional interna creada artificialmente con el respaldo del Presidente provisional del Gobierno Revolucionario de Cuba, Manuel Urrutia Lleó, quien posteriormente traicionó a la Revolución y se plegó al imperio corriendo a su lado.
Ya al hablarle al pueblo el 1º de Enero de 1959 en Santiago de Cuba y el día 8 a su llegada a La Habana, el Comandante en Jefe había sentenciado: “Estamos en un momento histórico. La tiranía ha sido derrotada. La alegría es inmensa, sin embargo, queda mucho por hacer todavía, no nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil”.
Desde entonces, como expresara Fidel el 1º de Enero de 1959 en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba y lo ratificara 55 años después en el mismo sitio el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “La Revolución sigue igual sin compromisos con nadie en absoluto, sólo con el pueblo”
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